Bienvenidos

Mi nombre es Yesennia ... subo adaptaciones jemi en youtube pero aveces como son largas lo subo a este blog este es mi canal http://www.youtube.com/channel/UC93vtXRXWvbXxe_1js_HRJg/videos?flow=grid&view=0 ...
/// Lovatica // Jonatica // nemi friendship// Jemi forever ///

domingo, 7 de octubre de 2012

Love contract capitulo 7 jemi



Y mientras los amigos se envolvían en un completo en mutismo, en la casa lovato…
-Y dime ¿Te gustó el muchacho que vino hoy? -preguntó la nana con curiosidad mientras preparaba la cama para demi en lo que esta, sentada en frente del espejo de su tocador, se trenzaba el cabello.
-Pues no lo vi muy bien -le contestó con indiferencia y se levantó de la silla para caminar e ir a meterse debajo de las sábanas.
-¿Cómo es posible que no lo hayas visto bien cuando lo tuviste enfrente de ti todo el tiempo? ¡Vamos, demi! Si hasta las empleadas estaban todas alborotadas platicándoles a las cocineras lo buen mozo y fornido que es… y tú mírate, como si nada -pero demi dijo cortante…
-Buenas noches, nana, y no te olvides apagar las luces cuando salgas.
-Sí que estás rara, ¡eh! porque tuviera yo tus años ya estaría suspirando por él y soñando como sería que me envolviera en sus fuertes brazos como dijo Raquel, la mucama ó… ¿cómo dijo Lola? Ah, sí… ¡Está hecho un Brad Pitt el desgraciado! -pero a la pobre mujer le cortaron feamente la inspiración.
-Amelia, ya quiero dormir por favor.
-Está bien, está bien -la empleada se le acercó y después de dejarle un beso en la frente, le deseó… Buenas noches, demi -y enseguida caminó hacia la salida, apagó las luces pero antes de cerrar la puerta, la morena abrió los ojos para ver la oscuridad y después de pronunciar el nombre de… Joseph jonas… comenzó a reírse de las expresiones graciosas de su Nana.
Al siguiente día, Helena y Rose no perdieron tiempo y se citaron en la ciudad para iniciar con los preparativos de la boda. Sentadas en la mesa de un elegante restaurante mientras comían, comentaban y compartían ideas, aguardaban por el agente que la compañía Kimberly Bradford, les había proporcionado como su coordinador de bodas.
Alrededor de las tres de la tarde, un hombre ya de 35 años, cabellos marrones, se presentó ante ellas como Kevin Bradford y después de tomar asiento, se dispusieron a exponer las ideas, eligiendo primero el lugar donde se llevaría a cabo el evento eligiendo el Hotel Casa del Mar en Santa Mónica, California donde sólo asistirían 75 invitados.
Al cumplirse la primera semana de compromiso, también llegó el cumpleaños número 18 de demi. Pero había tantas cosas qué hacer, que a sus progenitores se les pasó de largo: porque su padre con la excusa de que andaba de viaje de negocios y su madre porque estaba muy metida viendo infinidad de cosas para la boda, pues se les olvidó. Y los únicos que se acordaron de ella, fueron los empleados, que cuando la vieron aparecer por el comedor y después de tomados sus alimentos, le llevaron un pastel para festejarla.
Cuando los padres de esta se dieron cuenta del error cometido, sólo la llenaron de regalos que para ella tenían ningún sentido y sin importarle el costo que sus padres pagaron por ellos, se los obsequió a los que verdaderamente le demostraron su afecto: sus empleadas, que salieron felices y rayadas de la habitación de la morena presumiendo lo obtenido.
Y así, siguieron los días, hasta que la mañana del sábado 20 de Marzo, aprovechando que joseph había ido a dormir a casa, Rose se dirigió a la habitación de su hijo para informarle del evento pasado.
Acostado en su cama, durmiendo boca abajo y en simples boxers, el joven escuchó el llamado de la puerta y sólo se alcanzó a cubrir con la sábana para después darle acceso a su madre, y cuando esta le notificó lo sucedido, se sintió mal por el olvido cometido hacia la morena. Pero cuando Rose le dijo que debía visitarla y llevarle un regalo, también puso objeción alegando que estaba muy cansado y no sólo por la parranda de la noche anterior sino por sus estudios y el deporte. Más aún así, la obedeció y sólo le pidió lo dejara dormir un rato más y por la tarde haría lo que sería: su primera visita como prometido oficial.
Alrededor de las 5 de la tarde, sentada en cuclillas, la morena jugaba el agua de un bien cuidado manantial; y estaba tan entretenida que no sintió la llegada de su nana hasta que la llamó y le informó...
-demi, tienes visitas -la morena al escucharla, giró su cabeza y miró de reojo al que venía detrás de ella. Sin soltar lo que llevaba atrapado entre sus manos, se enderezó para quedar de frente ante su prometido que ya la miraba de pies a cabeza en verdad muy sorprendido. Luego de recorrerla una vez más, se hizo de acopio y finalmente saludó…
-Hola, demi -la morena que había agachado la cabeza ante el escudriño de aquel, le respondió quedamente...
-Hola.
-Bueno, los dejo solos, ¿Le ofrezco algo de tomar, Sr. jonas?
-Sí, un poco de agua, por favor.
-Con gusto, ¿tú, hija?
-Nada.
Y ante eso, la empleada puso retirada, pero cuando se giró no sólo resopló sino que sacudió la cabeza.
Aquella pareja no decía nada, sólo se escuchaba el ruido de la cascada, pero Joseph no apartaba su mirada de la joven y haciendo un gesto de lástima, volvió a analizarla y tarde se dio cuenta de su error al no avisar de su llegada, tal vez así a su prometida le hubiera dado tiempo de ponerse algo más apropiado ó por lo menos algo que la combinara.
Sin querer, llenó de aire sus pulmones y lo arrojó con fastidio. Se sentía verdaderamente idiota porque no sabía como entablar una conversación con ella, pero hasta eso, la morena tomó la iniciativa.
-¿Cómo has estado? -preguntó con timidez.
-Muy bien, gracias… ¿Y tú?
-Bien, también -y apenas le sonrió.
-Siento mucho el olvido de tu cumpleaños pero no sabía -se excusó.
-Está bien.
-¿Qué tienes ahí? -le señaló las manos.
-Es una salamandra ¿las conoces? -preguntó inocentemente y la cara de asombro en aquel no se hizo esperar y después de carraspear la garganta le respondió…
-He visto algunas, claro.
-¿Quieres ver esta? Tiene un colorido especial y es de una especie muy rara -le informó pero aquel le traicionó el subconsciente y dijo para sí… "Exactamente así como tú, niña"… y armándose de valor, asintió con la cabeza. demi, por primera vez, se acercó a él y extendió sus manos para mostrarle el anfibio. joseph trataba de mirarlo tras los espacios de los dedos, pero la morena abrió sus manos para que la mirara mejor y ninguno contó con que el animal saltaría para ir a caer justo en el cuello de la camisa de aquel, que con todo el horror y asco del mundo ni tardo, lo arrojó al suelo y la morena gritó- ¡NO! -y se agachó por ello, pero este, ya se había perdido por el césped. La cara del joven, a pesar de haber palidecido, tenía un gesto de enojo además de que los escalofríos por haber sentido la textura babosa de aquel ser, no dejaban de recorrer su cuerpo.
-¿Qué pasó? -preguntó la nana al ver a la chica apurada buscando a su mascota.
-Se perdió mi salamandra -le contestó y joseph notó que aquella estaba al punto del llanto y sin pensarlo dos veces…
-Lo siento, pero será mejor que me marche, con permiso -y diciendo "patitas para que las quiero" buscó rápidamente la salida y sintiendo deseos de no volver nunca.
Y mientras aquel se alejaba, la morena lo seguía con la mirada y luego miró a su nana que no dijo nada, más hacía negación con la cabeza.
Pero a partir de ese día, fue muy difícil que tanto Richard y Rose convencieran al chocante de joseph de volver a buscar a la morena...
-¡He dicho que no! -le gritó a su madre una vez más, en una ocasión mientras se encontraban en la sala.
-Pero, Hijo, es tu obligación. Es tu prometida.
-No por mi gusto, Madre, si no por el de mi padre. Así que, por favor, no vuelvas a lo mismo, porque no lo haré. Ya bastante favor le hago con casarme con ella y de paso salvar a la familia de la ruina. Entonces por lo menos, como recompensa a mi sacrificio ¡déjenme disfrutar los meses que me quedan de soltería!
-¡joseph, nunca me habías hablado así!
-¡Pues siempre hay una primera vez! -contestó altanero no midiendo su tono de voz, pero después de resoplar, corrigió su falta y se moderó- Lo siento, de verdad, no fue mi intención. Pero esta vez, Madre, no pienso obedecer. Y si es posible, no quiero saber nada de la bendita boda hasta que ese día llegue y confío se respete mi decisión.
Y si creyó que así sería, pues le fallaron los cálculos al maestro, porque su futuro suegro comenzó a preguntar por él y por más excusas que joseph exponía, llegó un día donde lo convencieron nuevamente y todo por su proyecto personal que era ser dueño de un estudio cinematográfico ó televisivo. Así que haciendo tripas corazón, no le quedó de otra más que acceder ante la petición, pero eso sí, sólo visitaba la casa de la morena una vez al mes y eso cuando el padre de esta, regresaba de sus viajes.
A lo largo de los primeros doce meses, sólo vio a la morena como 6 veces, y eso debido a que cuando aquellos dos hombres se reunían era para enfrascarse en conversaciones de todo tipo, disfrutar en compañía los deportes por televisión, ó reuniones en el club para practicar golf y pues se olvidaban totalmente de la morena. Así que, demi, cuando veía llegar a su "prometido" optaba por irse a encerrar a su recámara porque bien sabía que al que visitaba era a su padre no a ella y sólo se reunía con ellos a la hora de la comida, pero muchas veces se negaba excusando no sentirse bien y solicitaba el servicio en su recámara
Y sintiéndose más sola y triste que nunca, se cumplió su primer año de compromiso y otro más de vida. Pero en esta ocasión a pesar de su desinterés mostrado hacia ella, joseph fue a visitarla a tiempo y hasta eso, le llevó un bonito presente y por primera vez, vio una sonrisa amplia en el rostro de aquella que lo aceptó con gusto. Ese hecho lo desconcertó, porque se dio cuenta que cuando demi sonreía le cambiaba el semblante. Más algo extra volvió a llamar su atención, la veía más delgada que cuando la conoció y eso fue problema, porque cuando la llevaban al modisto para probarse su vestido, el diseñador se frustraba porque debían hacerle modificaciones y le pedía encarecidamente que ya no adelgazara.
Los siguientes dos meses, la pareja no se vieron para nada, porque joseph estaba en fechas próximas de terminar la Universidad y por lo mismo cargado exámenes.
Entre ese tiempo, mientras la morena nadaba, Gerard, su padre se acercó a ella, le pidió salir del agua porque tenía algo importante que comentarle y era nada menos con respecto al dichoso convenio entre las dos familias donde los contrayentes se comprometían a ayudar y colaborar con ellos. Sin saber lo que hacía, la chica dijo que sí en el momento que su padre le preguntó si estaba dispuesta a hacerlo además de alegar que la familia saldría beneficiada y la morena creyendo en su padre, firmó el documento sin vacilación.

1 comentario: