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Mi nombre es Yesennia ... subo adaptaciones jemi en youtube pero aveces como son largas lo subo a este blog este es mi canal http://www.youtube.com/channel/UC93vtXRXWvbXxe_1js_HRJg/videos?flow=grid&view=0 ...
/// Lovatica // Jonatica // nemi friendship// Jemi forever ///

jueves, 7 de marzo de 2013

Return to Paradise Capitulo 17 - jemi en español


 
 
 
Demi  

Mi madre se va a casar. Bueno, ella se casará después de que Lou le proponga matrimonio en algún momento de este fin de semana. Saco algunos artículos del escritorio sobre el parque de Paradise. Quiero escribir una carta a Vanessa. No quiero que ella piense que me olvidé de la promesa de escribirle.
Me siento apoyándome en el gran árbol en el parque donde joe y yo nos besamos por primera vez. Me siento en paz aquí, y me pregunto si joe lo está haciendo bien en Arizona o dondequiera que esté.
Escribo sobre el viaje de Re-COMENZAR, y le digo a Vanessa sobre cómo Lou me pidió permiso para casarse con mi mamá. Pensé en escribirle una pequeña nota, pero al final me dejo llevar. Le hablo de joe y miley y nick... para entonces he llenado el anverso y reverso de tres páginas.
Cuando llego a casa, kevin me llama. Él está muy nervioso acerca de ver a su novia de nuevo.
—Te necesito como un parachoques —dice kevin—. Becca aceptó salir conmigo mañana por la noche. Te necesito allí.
—No voy a ser el tercero en discordia, kevin —eso es lo último que quiero.
—Las cosas con Becca han estado tensas desde el accidente. Sé que ustedes dos se llevaran bien... sólo... vamos,demi. Es necesario que me ayudes a romper el hielo. Porfaaaa. Ya sé que no te vas a ir a España, hasta dentro de un par de semanas. ¿Qué otra cosa estás haciendo aparte de estar de mal humor por joe?
—No estoy enfadada.
Se ríe.
—Muy bien, ¿qué has hecho desde que llegaste de Re-COMENZAR?
—Desempaqué las maletas.
—¿Y...? Llevas en casa más de una semana.
—Y fui a ver los narcisos de la Señora Reynolds.
—Suena como algo rápido hasta ahora. ¿Y?
—Escribí una carta.
kevin se vuelve a reír.
—Sí, veo que tienes la vida más emocionante. Me sorprende que tengas tiempo para hablar conmigo por teléfono.
Está bien, quizás kevin tiene razón. Debo salir con él y Becca mañana, y demostrarme a mí misma que no estoy viviendo en el pasado.
—Está bien, está bien —le digo a kevin—. Pero, ¿a quién encontraré para salir conmigo?
—Tengo una idea.
—Oh, no. Siento un dolor de cabeza aproximándose.
—Sé aventurera —dice kevin, totalmente emocionado—. Te voy a encontrar una cita. Dame tu dirección y estate lista para salir mañana a la noche a las seis.
Después de colgar, me voy a mi habitación. Hay una nota en mi cama. Es de mi mamá, que me decía que mi papá llamó y quiere hablar conmigo. Hago una bola con la hoja de papel, la tiro a la basura, y me siento en mi cama mirando el bote de basura. ¿Qué es tan importante que quiere hablar conmigo ahora?
Yo solía llamar y prácticamente rogarle por cinco minutos de su tiempo. Le rogué que volviera a casa, pero él dijo que había seguido su camino. ¿Por qué debería darle algo de mi tiempo ahora? Él no se lo merecía.
Si él planeaba decirme que su nueva esposa estaba embarazada, ¿qué es lo que espera? ¿Que salte de felicidad? ¿Soy una mala persona por molestarme por su nueva esposa y su nueva vida sin mí? Nunca me invitó ni una vez a Texas para visitarlo. Nos dejó a mí y a mi madre al mismo tiempo.
Pero ¿y si está enfermo? ¿Y si no es que va a tener un hijo, sino que tiene cáncer o alguna otra cosa incurable? Odio a mi papá, pero aún lo quiero. Sé que no tiene sentido, pero de nuevo, no hay nada en mi vida que tenga sentido últimamente.
Me siento como una hipócrita diciéndole a mi mamá sobre darle otra oportunidad a joecuando no estoy dispuesta a darle a mi padre otra oportunidad. Cojo el
teléfono y marco el número de mi padre. Aguanto la respiración cada vez que el teléfono suena.
—Cariño, ¿eres tú?
Me siento adormecida cuando escucho su voz. No excitada, ni enojada, ni con ansiedad. Sólo adormecida.
—Sí, soy yo. Mamá dijo que te llamara.
Espero por la gran noticia que tiene que decirme.
—He estado tratando de ponerme en contacto contigo las últimas semanas. Tengo noticias —dice, luego hace una pausa.
Me preparo para ello. Ahí viene…
—Me estoy divorciando —deja escapar.
Caramba, no esperaba oír eso.
—Lo siento.
—No te preocupes. A veces estas cosas funcionan, y a veces no lo hacen. ¿Quieres saber lo mejor?
Estoy sorprendida por su actitud indiferente.
—¿La mejor parte? —hago eco de su pregunta.
—Me mudaré de nuevo contigo y tu mamá.
¿Qué?
No.
Es un error.
Debo haber oído mal.
—¿Vas a volver? ¿A nuestra casa?
—Sabía que estarías emocionada.
—¿Lo sabe mamá?
Él da una risa nerviosa.
—Por supuesto que ella sabe, tonta. ¿demi no son grandes noticias? Vamos a ser una familia otra vez.

—Sí —digo sin emoción. Estoy aturdida, y siento que todo mi mundo se acaba de inclinar sobre su eje—. Eso es, uhm… genial.
—Volaré el jueves, y los de la mudanza llegarán el viernes para llevar mis cosas de vuelta. Tengo que hacer las maletas y envolver aquí las cosas, así que te veré la próxima semana. Adiós, cariño.
Como es habitual, cuelga antes de que yo pueda regresarle el adiós. Espero con impaciencia hasta que mi mamá llega a casa a las seis. Antes de que pueda quitarse el uniforme de camarera. La acorralo en el pasillo.
—¿Por qué dejas que papá venga a vivir aquí?
—Lo llamaste —dice ella, señalando lo obvio. Poco a poco se quita el delantal y las cosas de su brazo.
—Porque se está divorciando y quiere volver a intentarlo.
—¿Así que vas a dejarlo? Nos dejó, mamá. Nos dejó y no miró hacia atrás.
—Él está mirando hacia atrás ahora.
Quiero darle a mi papá una segunda oportunidad, pero luego me doy cuenta que él tuvo muchas oportunidades de volver y que no lo hizo. Tengo la sensación de que sólo se quedará aquí hasta que venga algo mejor.
—¿Qué pasa con Lou?
Empieza a subir las escaleras.
—Lou es genial, pero él no es tu papá. Siempre dijiste que querías que fuéramos una familia otra vez, demi. Tu papá es el hombre con el que me casé.
—Él es el hombre que se divorció de ti. Y te sustituyó.
Se da la vuelta y me señala con un dedo.
—No me faltes al respeto. Tu padre ha cometido un error. Él quiere hacer las cosas bien.
Tengo lágrimas en los ojos.
—Lou ha hecho más de padre que mi propio padre. Él te hace feliz. Él nos hace felices. No lo entiendo, mamá. Simplemente no tiene sentido.
Se detiene cuando llega a la parte superior de la escalera.
—Rompí con Lou esta noche. Le dije que tu padre regresaba. Terminamos.

Esto no puede estar pasando. Justo cuando las cosas iban a estar bien, todo va mal. Presiono las manos en mis ojos, tratando de dejar fuera al mundo. Pero no se trata de mí. Se trata de mi mamá.
Voy cojeando tan rápido como puedo hasta el final de las escaleras y la envuelvo en un gran abrazo. Me pongo a llorar.
—Sólo quiero que seas feliz, mamá.
Ella me abraza y me aprieta fuerte. Está llorando también.
—Yo también quiero ser feliz.
Estamos aquí, llorando y abrazándonos lo que parece ser para siempre. Somos dos mujeres que se las han arreglado por sí mismas mucho tiempo. Cuando suena el timbre, nos asustamos.
Mi mamá se seca los ojos con la falda de su uniforme y se dirige hacia abajo para abrir la puerta.
—¡Lou! —dice, sorprendida.
Lou sostiene un enorme ramo de rosas rojas en una mano y una caja de anillo en la otra. Se arrodilla en el porche, y noto que sus ojos están enrojecidos e hinchados como si hubiera estado llorando.
—Cásate conmigo, Linda —abre la caja del anillo y toma la mano de mi mamá con suavidad con la suya—. Por favor, dime que no llego demasiado tarde.


Return to Paradise capitulo 16 - jemi en español


 
 
 
 
Demi
Mamá, no es para tanto.
—¿Cómo puedes decir eso, demi? Claro que es para tanto.
He estado sentada en la mesa de nuestra cocina por los últimos veinte minutos sin ser capaz de comer algo de la comida puesta delante de nosotros porque estoy demasiado ocupada siendo sermoneada por mi madre sobre los peligros de estar en el viaje de Nuevo Comienzo con joe. Anoche ella apenas habló conmigo. Ahora está dándome un sermón.
—Estoy consternada de que el coordinador del programa permitiera que esto pasara.
―Mamá…
—Pudo haberte lastimado.
―Mamá…
—Si piensas que el joe jonas que viste en ese viaje es el mismo chico que vivió junto a nosotras cuando estabas creciendo, piénsalo de nuevo.
―Mamá…
—¿Cómo puedo confiar en que tomarás la decisión correcta cuando estés a cuatro mil millas de distancia en España, demi? Si crees que está bien viajar por todo el Medio Oeste con ese chico, ¿qué otras decisiones irresponsables vas a tomar? —Agarra el tenedor y pincha la pechuga de pollo—. Para ser honesta, esperaba que cuando se fuera, sería para nunca más volver.

—Se fue para no volver, mamá —le dije—. Ni siquiera pensó que sería recibido de vuelta en Paradise, y le dije que estaba equivocado. Le dije que las personas le darían otra oportunidad y no lo juzgarían —tomé la servilleta de mi regazo y la puse sobre la mesa —. Supongo que estaba equivocada.
—¿Por qué te has vuelto tan rebelde repentinamente? —pregunta ella cuando me levanto y agarró mi bolso.
Suspiro.
—No lo estoy, mamá. Sólo estoy frustrada. Te quiero, pero en algunas ocasiones tienes que confiar en mí.
—No puedo. No cuando se trata de joe. Su familia sigue luchando para recuperarse del dolor y sufrimientos que él nos causó a todos nosotros. Fuiste físicamente lastimada por su estupidez temeraria. ¿Cómo puedes protegerlo? ¿Porque es un chico guapo? Afuera está lleno de chicos así, cariño. Confía en mí.
Ya no puedo seguir escuchando.
—Volveré más tarde —digo mientras salgo caminando de la cocina. Me doy la vuelta antes de salir y digo―. Te quiero, mamá. Lo sabes, ¿verdad?
—Lo sé. Te quiero, también.
—Entonces confía en mí. No defiendo a joe porque sea guapo. Lo defiendo porque no se merece todas las cosas malas que le han pasado —levanto mi mano cuando creo que ella va a interrumpirme—. Cometió un error. Mamá, todos cometemos errores. ¿No merecemos todos una segunda oportunidad?
Me dirijo a la casa de la Sra. Reynolds en el Cadillac que me dio en su testamento. La extraño tanto. Ella fue la persona que me instó a perdonar a joe, y tenía razón. Al principio yo no quería. El simple hecho de mirar a joe cuando regresó de la cárcel hacía a mi pulso acelerarse y a mi cuerpo temblar de ansiedad.
Pero entonces hablamos. Mucho. Antes de que me enterara de que él no era quien me golpeó, lo perdoné. Y me enamoré de él.
Me detuve en la casa, esperando que estuviera desocupada. Lou, el hijo de la Sra. Reynolds y el novio de mi mamá, está parado regando el césped. Hay un cartel de Se Vende en el frente.
Cuando ve detenerme, sonríe.
—Hola, demi —dice—. ¿Qué te trae a este lado de la ciudad?
—Quería revisar los narcisos de la parte de atrás —le digo.

—Algunos están floreciendo. He estado intentando vender esta casa por meses, sin que nadie pique. El Mercado está muerto por acá, así que probablemente no voy a poder venderla pronto —suspira. Sé que creció en esta casa y que tiene un valor sentimental para él. Su mamá, la Sra. Reynolds, se fue, pero su espíritu aún permanece aquí—. ¿Dónde está tu mamá? —pregunta.
—En casa —supongo que debo contarle sobre el drama al volver a casa—. Se volvió loca porque no le conté que joe se había unido al viaje de Nuevo Comienzo.
—Me llamó por eso hace unas cuantas horas —me dice—. ¿Quieres hablar de eso?
—Supongo —caminamos al patio trasero, lado a lado. Mi papá nunca caminó conmigo en ningún lugar. Estaba demasiado ocupado saliendo de la ciudad por trabajo o mirando la televisión. Nunca se interesó por mí, o mamá. Solía rezar para que volviera. La última vez que hablamos fue hace meses. Dijo que vendría a verme graduar de la escuela secundaria, pero nunca lo hizo.
Ni siquiera llamó para felicitarme el día de la graduación.
Dejo de pensar en mi papá cuando los jardines del patio trasero atrapan mi vista. Me sorprendo de ver que los narcisos todavía están floreciendo, el brillante arcoíris de colores eleva mi espíritu inmediatamente. Es impresionante.
Si la Sra. Reynolds estuviera viva, le encantaría. Ella me dio instrucciones meticulosas de cómo plantar cada bulbo, aunque sabía que se estaba muriendo y que nunca las vería salir mostrándose en todo su esplendor y, curiosamente, orgullo. Cada variedad parecía tener una actitud propia.
Deseo que Caleb estuviera aquí para verlas. Él hizo el gazebo mientras yo plantaba los bulbos de los narcisos, ambos trabajando como esclavos para complacer a la Sra. Reynolds.
—Mi mamá está loca porque no me bajé del viaje cuando descubrí que joe estaba en él —le digo a Lou.
—Tienes que admitir que ella tiene rezones para desconfiar de él.
—Lo entiendo, pero… —no sé cuanto contarle. Si descubre que joe no me golpeó con el auto, tendrá que decirle a mamá. Si ella lo sabe, intentará averiguar quién me golpeó en realidad. Y el círculo vicioso se repetiría.
No quiero que pase. Ya que joe no quiere volver a Paradise, no vale la pena el caos que causaría.
—No es como si fuera volver a Paradise. Él no lo hará.
Lou se sienta en una de las sillas mecedoras en las que su madre solía sentarse.

—¿Cómo te sientes con respecto a eso?
—No lo sé —miro a Lou, meciéndose a lo lejos. Me recuerda a su madre―. Nos acercamos en el viaje. Fue agradable.
—¿Debería preguntar cuan cerca?
—Probablemente no.
Me siento en la silla mecedora al lado de la suya. Nos mecimos por un rato, ninguno hablando. El aire fresco del verano es cálido aunque el sol desciende cada vez más en el cielo.
Lou sonríe.
—Sabes, mi madre estaría opinando ahora mismo. Nos llamaría holgazanes, entonces nos daría tareas domésticas y no estaría satisfecha hasta que estuviéramos trabajando y sudando como burros.
—La quería —le digo. Trato de no pensar demasiado en su pérdida, o me quebraré y lloraré. La Sra. Reynolds fue una dama fuerte y no querría que llorara por ella―. Aunque me hizo trabajar como esclava, la apreciaba. Fue la primera persona después que llegué a casa tras el accidente que no me trató como si tuviera una discapacidad.
—Ella te quería, también. Y supongo que le gustaba joe —dice él, señalando al mirador que sabía que joe  había construido por sí solo. Él había sido asignado a trabajar aquí para terminar su servicio obligatorio a la comunidad—. Mi mamá siempre decía que yo no guardara rencores. Decía que habían arruinado su vida.
—Me gustaría que mi mamá pensara del mismo modo.
—¿Quieres que hable con ella de eso? —me pregunta—. Tal vez pueda suavizar las aguas un poco.
Miro al hombre que no solo ha sido el jefe de mi mamá y el propietario del restaurante Tía Mae, sino el único hombre que ha hecho sonreír a mamá nuevamente.
—Eso sería estupendo.
—Tu mamá es una mujer dulce. Ella sólo quiere protegerte.
—Lo sé —aparto una pequeña pelusa invisible cuando bajo la vista a mis jeans. Solía odiar que Lou estuviera saliendo con mi mamá. Pero ahora no puedo estar más que agradecida de que él esté en su vida. Y en la mía—. No sé si alguna vez te lo he dicho, pero mamá es una persona nueva desde que empezó a salir contigo.
Ella te necesita.

Eso lo hace sonreír. Aclara su garganta y dice:
—He tenido la intención de preguntar esto hace un tiempo, pero no tuve el valor suficiente antes de que dejaras el programa de Nuevo Comenzar y ahora que estás aquí…
Aclara su garganta nuevamente.
—Me gustaría pedirle a tu madre que se casara conmigo. ¿Estaría bien para ti, demi?



***
Joe

Camino hacia mi casa, la más grande de toda la cuadra. La casa de demi, al lado, es prácticamente eclipsada por la nuestra.
Sigo la acera de ladrillo que mi papá y yo colocamos tres años atrás hasta la puerta principal. Mi casa luce familiar y sin embargo… de alguna manera totalmente extraña para mí. Noto la pintura desprendiéndose de las molduras de madera. Uno de los canales se está cayendo, y no se han plantado flores en el frente. Mamá solía plantarlas cada verano. Ella decía que hacía parecer nuestra casa, un hogar.
Tenía razón.
Tomo un profundo respiro y me concentro en la puerta principal.
¿Cómo vuelves a casa luego de haber huido? Si abro la puerta y solo entro como solía hacerlo, ellos pensarán que soy un intruso. Un extraño.
¿Me tratarán como uno una vez que me hayan dado un vistazo?
Miro atrás hacia la calle, preguntándome si debería retirarme y olvidar volver a casa. Puedo volver sobre mis pasos y desaparecer de nuevo. Nadie lo sabría, y sería más fácil que lidiar con el drama apunto de desarrollarse. Pero desaparecer sería la manera cobarde de salir.
No soy un cobarde.
Ya no más, al menos.
Pongo mi mochila abajo y toco el timbre. Mi pulso se acelera un billón de veces por segundo, como si acabara de haber corrido una maratón. Diferentes escenarios de cómo mis padres y mi hermana reaccionarían, están volando por mi cabeza.

Escucho pasos. ¿Es mi mamá, mi papá o selena? No tengo tiempo de pensarlo mucho porque la puerta se abre y mi hermana está parada enfrente de mí.
Mi hermana gemela.
Por la que fui a la cárcel. Todavía tiene su cabello teñido de negro, de color marrón claro en las raíces, pero su ropa no es tan extraña como cuando me fui. En lugar de cadenas goteando de sus pantalones, ella está usando jeans normales. Su camisa es de color negro para coincidir con su cabello.
La última vez que la vi lucía como la muerte. Su cabello era negro, sus uñas eran negras y su estado de ánimo hacía juego con su ropa negra. Me asustó al principio, pero luego me molestó. Yo era el que fui a la cárcel así que ella vivía una vida fácil en casa. ¿Cómo se atrevía a convertirse en un recluso, y cambiar su apariencia y su actitud, y vivir como los muertos? No tenía derecho...
Por lo menos sus uñas no son negras, y no está usando delineador ni labial negro. Es un gran progreso.
Mi garganta se seca al mismo tiempo que las lágrimas inundan sus ojos.
—jow —ella lloriquea—. Volviste.
—Por un rato, al menos —me las arreglo para decir.
Cuando volví a casa de la cárcel,selena se había catapultado en mis brazos y me había abrazado con fuerza. No esta vez. Ella está definitivamente manteniendo su distancia. ¿Acaso piensa que soy un fantasma y que voy a desaparecer si se acerca?
—demi dijo que te iba a instar a volver a casa, pero no le creí —sus manos están rígidas a sus costados—. No puedo creer que estés aquí.
—Bueno, créelo —estiro mi cabeza para ver si hay alguien más en casa–. Sí, entonces, eh… ¿puedo entrar?
Ella abre más la puerta y retrocede.
—Sí —dice lentamente—, uhm, papá no está en casa.
—¿Dónde está? —le pregunto mientras entro en el vestíbulo.
selena comienza a morder una de sus uñas con nerviosismo.
—Fue a visitar a mamá.
—¿Visitar a mamá? ¿Está en rehabilitación ahora? —oh, demonios. Tal vez sea peor de lo que pensaba.
—Ha estado ahí por un tiempo. No es su primera vez.

Dejo escapar un lento suspiro.
—De acuerdo —puedo lidiar con esto, pero—, ¿algo más que necesite saber?
—¿Cómo qué?
—No lo sé, selena. —estoy en el borde y quiero respuestas. ¿Me las daría?—. ¿Papá está enfrentando bien las cosas? ¿Cuál es tu historia en estos días? —hombre, ¿Por qué dije eso? No quiero confrontarla cuando no he estado de regreso ni por cinco minutos—. Olvida que pregunté lo último.
selena abre su boca para decir algo, luego la cierra.
—Invité a un amigo a quedarse —digo.
— ¿Quién?
—Su nombre es nick. Es un tipo que necesita un corte de pelo y viste una camiseta que dice ―Soy Tu Papi toca el timbre‖, asumiendo que él lo es —no podía dejar a nick fuera en la calle. Cuando no está haciendo su mejor esfuerzo en ser un completo idiota, no es tan repulsivo. Incluso insistió en darme un par de horas para reencontrarme con mi familia antes de que él viniera.
Tomo mi mochila y me dirijo a arriba por las escaleras.
— ¿A dónde vas? —selena pregunta, su voz claramente en estado de pánico.
—A mi habitación.
—¡Espera! —selena grita, pero es muy tarde.
Abro la puerta de mi habitación. O lo que solía ser mi habitación. Ha sido convertido en una oficina. No hay cama, no hay cortinas, no hay armario lleno de ropa. Wow, hasta se deshicieron de mis trofeos. Ninguna señal de mí por ninguna parte.
En ocho meses toda evidencia de mi vida ha sido borrada.
Tengo la sensación de que volver aquí fue el mayor error de mi vida.


Return to Paradise Capitulo 15 - jemi en español

Demi

El resto del viaje de Re-COMENZAR, joe mantiene su distancia. Actúa como si fuéramos meros conocidos. Sólo interactúa conmigo cuando tiene que hacerlo. Cuando hablamos con grupos alrededor de Illinois, Indiana y Wisconsin, joe comparte la forma en que fue detenido y cómo haría cualquier cosa para evitar la cárcel en el futuro.
No habla de ir a la cárcel por selena. Creo que quiere olvidar esa parte de la historia, aunque en mi opinión la realidad de lo que hizo por su hermana se cierne sobre él todos los días. Me gustaría poder hacerlo hablar sobre ello, pero en este momento no confía en mí en absoluto.
No estoy segura de que él confié en nadie.
Es el día antes de que finalice el viaje, y nos quedamos en una gran cabaña alquilada en Lake Geneva, Wisconsin. La cabaña cuenta con nueve habitaciones, por lo que cada uno recibe la suya. Pero no puedo dormir con la idea de perder a joe de nuevo oprimiéndome. Me asomo a su habitación a las dos de la mañana, pero la cama está vacía. Mi corazón es presa del pánico, pensando que se marchó antes de tiempo.
El alivio me inunda cuando diviso a joe desde mi ventana. Está lanzando piedras en el lago.
Mi cerebro me dice que será mejor sólo dejarlo ir.
Mi corazón... no tanto.
Todavía quiero convencerlo de volver a Paradise. No he hecho un gran trabajo haciendo lo que me propuse hacer. Esta noche es mi última oportunidad. Pensando en lo que Vanessa dijo, me preparo para confrontar a joe de una vez por todas.

Me deslizo sigilosamente por la puerta corrediza de vidrio. El sonido melódico de los grillos que chirrían me sigue en mi vigilia mientras camino por el sendero de grava hacia el lago.
―Supongo que esto es un adiós... otra vez.
Él no me mira. En su lugar, lanza otra piedra.
―Supongo que sí. Diviértete en España.
No he pensado sobre mi inminente año en el extranjero por algunas semanas. Este viaje de Nuevo Comienzo ha sido agotador, tanto física como mentalmente. He aprendido mucho sobre mí misma este mes pasado. También he hecho una buena amistad con miley y taylor, que ahora son como hermanas.Miley cree que es la protectora de tay, y las tres hemos pasado la mayoría de las noches hablando hasta tempranas horas de la mañana.
Me siento en una roca grande y lo observo.
―¿Adónde vas?
Él se encoge de hombros.
―Arizona, creo.
¿Arizona? Eso está muy lejos. Hay tantos cabos sueltos que él necesita atar antes de que se vaya.
―Regresa a Paradise, joe.
―Esta conversación ha terminado.
Me levanto y camino directamente delante de él. Está a punto de lanzar otra piedra, pero le tomo la mano y se abre por lo que la piedra cae al suelo.
―Vuelve a Paradise ―le digo otra vez.
Baja su mirada hacia el suelo, y siento su derrota como si fuera mía.
―No puedo. Cuando volví a casa, toda mi familia quería que pretendiera que los jonas eran la familia de ensueño. En realidad, cada uno de nosotros estaba jodido. No podía fingir antes. Todavía no puedo, así que ni siquiera me lo pidas. Estoy viviendo con muchos arrepentimientos, no puedo añadir otro a la lista.
―Dales el beneficio de la duda. Ellos te necesitan.
Niega con la cabeza.
―No tengo nada por lo que volver. Diablos, incluso la Sra. Reynolds está muerta. La única persona por la que volvería eres tú, y nosotros estábamos condenados
desde el principio.
―Da un paso lejos de mí y se pasa los dedos por el pelo. Él hace eso cuando se siente frustrado―. Olvida que acabo de decir que volvería por ti. Eso fue estúpido por mí parte.
Estoy esperando que diga que nuestro período de reflexión terminó, que está listo para volver a intentarlo. Pero no lo hace. Tal vez se dio cuenta que lo que tenemos no vale la molestia, sobre todo porque me voy a España y él se va a Arizona.
Pienso en las veces que nos besamos y nos abrazamos. Pensé que no podía sentir nada tan sorprendente como lo que sentí entonces, tan poderoso y explosivo.
―¿Realmente te vas? ―Le pregunto, mi voz saliendo como un susurro.
―Sí. Sin arrepentimientos.
―¿Qué? ¿Sin arrepentimientos? ¿Por qué sigues diciendo eso? ¿Qué significa?
Ahueca mi barbilla tiernamente y me impulsa a mirarlo.
―Significa que no puede irme hasta que haga esto...
Inclina su cabeza. Espero que sus cálidos y carnosos labios se encuentren con los míos mientras mi corazón late como loco en mi pecho. Sus labios flotan sobre los míos, y ambos sonreímos porque esto nos lleva de vuelta al lago donde nos pusimos a prueba y nos tentamos entre sí. Fue travieso y peligroso. Estamos jugando un juego travieso y peligroso en este momento, pero me digo a mí misma que lo disfrute y haga caso omiso de las advertencias en el fondo de mi cabeza.
Al menos eso es lo que sigo tratando de decirme a mí misma cuando cierro los ojos y él presiona sus labios en los míos. Saboreo cada momento de nuestro beso. No es ardiente, duro y hambriento. Es lento, erótico y sensual. Él se apodera de mi cintura y me atrae más cerca.
Oh, Dios, quiero derretirme en sus brazos justo aquí y ahora. Envuelvo mis brazos alrededor de su cuello mientras nos seguimos besando, sosteniendo y tocando. Él me levanta del suelo. No puedo imaginar a nadie más que sea capaz de hacerme sentir invencible, hermosa y digna como joe hace. Quiero gritar: ¡Te amo, joe! ¿No sientes lo que siento cuando estoy contigo?
Sus labios se alejan lentamente de los míos y él desenvuelve mis brazos alrededor de su cuello.
―No me arrepentiré de esto... nunca. Adiós, demi.
―Adiós, joe. Voy a… extrañarte.
―Te extrañaré, también.
Tomo una respiración profunda, frenando el torrente de emociones. Lo empujo para abrirme paso y me apresuro a llegar a la cabaña para que no vea las lágrimas rodando por mis mejillas. Rápidamente me meto en la cama y entierro la cabeza en mi almohada para que no pueda escuchar mi dolor mientras lloro.
¿Por qué hago esto? ¿Por qué lo dejó ir sin luchar? Porque soy una cobarde, por eso.
Oigo rechinar la puerta corrediza al abrirse unos minutos más tarde. Joe debe estar de vuelta en la cabaña. Pienso en Vanessa, que está metida en la cárcel y no puede luchar por lo que quiere.
Yo puedo.
Entiendo cuales fueron los motivos de joe para besarme esta noche. Ese beso dulce fue una tentativa de fin.
No fue suficiente, al menos para mí. Quiero más. Necesito más. Pero ¿tengo el valor de mostrarle qué tipo de fin quiero pedir para dejarlo finalmente ir?
Respiro profundo cuando me siento en el borde de mi cama. Puedo hacer esto. Soy cuidadosa dando pasos suaves y rezo para que la madera del piso de la cabaña no cruja mientras hago mi camino hacia el sótano.
A la habitación de joe.
Su puerta está abierta. nick está profundamente dormido en la habitación de enfrente. Los ronquidos de nick hacen eco por las paredes, pero la habitación de joe está en silencio. Ni siquiera lo escucho respirar cuando entro.
No hay ventanas, así que está casi completamente oscuro. Un resplandor verde viene de una luz nocturna permanente en el pasillo.
―¿joe? ―susurro―. ¿Estás despierto?
―Sí ―oigo a sus sábanas crujir cuando se sienta―. ¿Pasa algo?
―Algo así.
Cierro la puerta, entonces palpo mi camino lentamente por la habitación, esperando no tropezar y caer. Me topo con algo cálido, duro y distintivamente masculino. joe. No lleva camisa, porque siento su piel caliente y su musculoso pecho contra las yemas de mis dedos.
Levanto la mirada en la oscuridad.
―Hola.
―Hey ―dice, su familiar voz reconfortándome de alguna manera. Voy a extrañar esa voz―. Supongo que no te perdiste.

―No, yo, eh, no podía dormir. Y pensé... sólo... bueno...
―¿Qué es, demi? Simplemente dilo.
Está bien. Yo también puedo llenarme de valor. Es ahora o nunca.
―Pensé que podíamos pasar nuestra última noche juntos. Sé que no podremos vernos de nuevo después de mañana, pero no puedo dejar de querer estar en tus brazos esta noche. Sólo una última vez. ¿Te parece bien?
Joe toma mi mano en la suya y me lleva de vuelta a su cama.
―Más que bien.
Me deslizo bajo las sábanas y espero a que me acompañe, pero no lo hace.
―¿A dónde vas? ―le pregunto.
―A ponerle seguro a la puerta. No quieres que nicky se meta de repente entre nosotros, ¿verdad?
Me río nerviosamente.
―No.
Hace frío en el sótano, así que tiro de la manta hasta mi pecho.Joe se desliza a mi lado, y siento sus piernas desnudas contra las mías.
―Estás temblando ―él dice, su voz un bajo susurro.
―Tengo un poco de frío... y estoy un poco nerviosa.
―No estés nerviosa, demi. Sólo soy yo.
Este es el verdadero joe, sin la fachada dura. Me alegro de que esté completamente oscuro y no pueda ver mis dedos temblorosos mientras suben a su bello rostro.
―Lo sé.
Él me atrae más cerca. Apoyo la cabeza en el hueco de su brazo y estoy más contenta que nunca.
―¿demi?
―¿Sí?
―Gracias.
―¿Por qué?
―Por hacerme sentir vivo otra vez.

Cubro con mi brazo su pecho, el calor de su piel se funde con el mío. Quiero recordar esta noche siempre, porque probablemente nunca tengamos otra oportunidad de sostenernos uno al otro de esta manera. Me dan ganas de hacer algo más que dormir en sus brazos. Lo intento y me relajo, para desacelerar los latidos irregulares de mi propio corazón mientras envuelvo mi pierna derecha, la que no fue severamente dañada en el accidente, alrededor de él. Es una insinuación definitiva de que estoy lista para hacer algo más que estar en sus brazos.
Él gime en respuesta.
―dEMI, estás pisando terreno peligroso. Estoy tratando de ser un hombre bueno y honorable.
―Lo sé. Pero no estoy pidiéndote que seas uno.
―¿Segura que sabes en lo que te estás metiendo?
―No. No tengo ni idea. ―Empiezo a besar y palpar mi camino a través de su amplio pecho.
―Me estás matando ―dice, sus manos lentamente alcanzándome e impulsándome hacia arriba de modo que estamos frente a frente―. No podemos hacer esto. No me malinterpretes, estoy listo y dispuesto. Pero mañana nos vamos en direcciones completamente diferentes. Tú y yo sabemos que fajar o tener relaciones sexuales lo complicará todo.
―Tengo una gran idea ―digo con total naturalidad―. Vamos a besuquearnos toda la noche hasta que estemos agotados. Eso está bien, ¿no?
―Besuquearnos, ¿eh? ―me tira encima de él―. Definitivamente podemos hacer eso ―murmura contra mis labios.
Más tarde, cuando los dos estamos bajando de una temperatura máxima que nunca he sentido antes, pongo mi cabeza sobre su pecho mientras él envuelve sus brazos alrededor de mí.
―Fue una gran sesión de besuqueo.
―Mmm ―él está de acuerdo soñolientamente―. La mejor.
Unos minutos más tarde, siento al cuerpo de joe relajarse. Su lenta y acompasada respiración me arrulla.



***
Joe

Dormí como un muerto anoche. El suave y cálido cuerpo de demi acurrucado contra mí era justo el somnífero que necesitaba después de nuestro pequeño ―bueno, no tan pequeño― festín de besuqueos. Supe el momento en que ella se escabulló de mi cuarto esta mañana, porque me desperté inmediatamente cuando el frío aire de la mañana alcanzó mi piel.
Fingí que no estaba despierto, incluso cuando ella me besó suavemente en los labios.
El desayuno fue prácticamente una tortura, porque demi y yo estábamos tratando de evitar el contacto visual. Damon nos llamó al área principal de la cabaña, donde nos dio un discurso entero de media hora sobre cuánto nos respetaba a todos nosotros por terminar todo el programa, incluso aunque él sabía cuan duro era compartir nuestras historias.
Durante el viaje de regreso al centro comunitario Redwood, donde todo el viaje comenzó, estábamos todos bastante callados. Incluso nick. Su actitud solemne es desconcertante porque está tan fuera de su personalidad. En este punto estoy tentado a preguntar si puedo tirar su dedo.
En el centro comunitario, Damon me empuja a un lado.
―Vas a volver a casa, ¿cierto? ―pregunta―. Lo prometiste.
―Sip ―mentí―. Voy a llegar limpio a mis padres. Gracias, Damon. Por todo. Sé que es tu trabajo intentar y reformar a chicos como yo, pero…
―Para que lo sepas ―interrumpió―. No es solo un trabajo para mí. Recuerda eso. Llámame si necesitas algo. En serio.
―Estoy fuera ―dice nick una vez que reúne sus cosas de la van―. Mi autobús estará aquí pronto.

―Si necesitas un aventón… ―empieza Damon.
―Estoy bien. ―nick se despide de todos con la mano mientras se dirige a la parada del autobús para esperar.
―¿Eso es todo? ―le grita miley a él―. ¿Pasaste cuatro semanas con nosotros y todo lo que nos puedes dar es una despedida con la mano de espaldas?
Nick, todavía caminando, le levanta el dedo.
―Siéntate en esto y gira, miley ―le grita de regreso.
Miley está gritando algo irritante de vuelta a nick mientras Damon está tratando de calmar la situación para que así no se intensificara en una enorme competencia de gritos y palabrotas en frente del centro comunitario. Mientras todos estamos despidiéndonos, Damon recibe una llamada de emergencia de uno de los chicos del programa juvenil de libertad condicional. Se va después de hacernos prometerle que todos nos aseguraremos de llamarlo si alguna vez lo necesitamos.
La mamá de demi para en el estacionamiento de al lado y se dirige hacia nosotros. La mirada en su cara cuando se da cuenta de que he estado en el viaje de Nuevo Comienzo con demi me hace hacer una mueca de dolor. Si hubiera tenido alguna duda acerca de si demie y yo podríamos vernos otra vez, aún casualmente, la expresión horrorizada de su mamá lo dijo todo. Yo no era bienvenido para estar cerca de su hija. Nunca.
―Mamá, quiero despedirme de todos. Iré en un minuto ―escucho decir a demi.
Su mamá me da una mirada de advertencia. demi abraza a todos en el grupo. Las lágrimas vienen a sus ojos cuando todas las chicas prometen llamarla y verse antes de que demi se vaya a su año en el extranjero. Luego abraza a kevin.
―Cuídate ―dice―. Y no te rindas con Becca.
―¿Quién es Becca? ―les pregunto.
―Mi ex ―kevin se encoge de hombros―. Rompimos antes del viaje, pero como que, bueno, tú sabes….demi me ha estado dando consejos.
¿Entonces a él no le gustaba demi? Desearía haberlo descubierto antes.
demi me da un beso en la mejilla.
―Bueno, supongo que esta es una despedida…otra vez.
Asiento.
―No olvides enseñarles a esos españoles que demi lovato es una fuerza para ser tenida en cuenta.

―Tienes razón ―dice, divertida. Cuando da un paso hacia atrás, empujo mis manos dentro de mis bolsillos por miedo de extenderlas para acercarla. Por nuestras miradas, nunca sabrías que dormimos en la misma cama la noche pasada y nos besuqueamos como si el mundo se fuera a terminar si nos deteníamos.
―Para que lo sepas ―dice―. Estoy bien esta vez con despedirme de ti. De verdad, siento como que ambos hemos terminado. Creo que deberías volver a Paradise, pero no puedo forzarte a ir a casa si no quieres hacerlo.
Su mamá toca la bocina, recordándonos que la realidad siempre está a la vuelta de la esquina lista para abofetearnos en la cara.
Le señalo el coche de su mamá y le doy una pequeña sonrisa.
―Mejor te vas.
Se alejó otro paso, pero no me dio la espalda.
―Mantente fuera de problemas, joe. En serio.
No quito mis ojos de ella mientras entra en el coche de su mamá y se alejan. El arrepentimiento tiraba contra mí. Hay algunas cosas que no podemos cambiar aunque lo queramos.
miley es recogida por sus padres, su hermana y su hermano. Después de escuchar la historia de taylor, la mamá de miley tuvo que sacar un pañuelo de su bolso para que su propio maquillaje no se corriera. Después de eso, toda la familia metió a tay en su van. Creo que acaban de adoptar a la silenciosa chica tatuada. kevin se fue justo después de ellos, cuando su hermano mayor vino para llevarlo en coche.
Re-COMENZAR está oficialmente acabado. Supongo que es momento de que piense que voy a hacer ahora. Una cosa es segura ―tengo que irme lejos. Esta vez Chicago es demasiado cerca. No estaba bromeando cuando le dije a demi que iba a ir a Arizona. El problema es, tengo exactamente veinte dólares y sesenta y tres centavos con mi nombre. Puedo hacer algunos trabajos, habituales trabajos de construcción si los puedo encontrar, hasta que pueda ahorrar el dinero suficiente para irme de Illinois.
Tiro mi bolso de lona sobre mi hombro, agradecido detener al menos algunos dólares con mí nombre. Sé de un camping barato a unas millas de aquí donde puedo quedarme un par de noches mientras averiguo si hay algún trabajo temporal que pueda tomar para hacer un poco de dinero en efectivo rápido. Necesitaré al menos unos cientos para conseguirme un billete de autobús en una sola dirección a Arizona.
―Hey, joe, ¡Espera!
Me doy la vuelta para encontrar a nick corriendo para alcanzarme.

―¿Perdiste tu autobús? ―pregunto.
―Nah ―se encoge de hombros―. Realmente no tenía un autobús que tomar. Estaba pensando en, tu sabes… irme contigo ―dice, como si fuera algo que ya hemos discutidos y quedado de acuerdo. Uhm… no lo creo.
―No, no lo harás. Ve a averiguar donde vive miley y síguela a su casa.
―¿Estás bromeando? La chica me odia.
―Tal vez es porque no limpiaste tus vellos púbicos del retrete.
Sigo caminando. nick no entiende la indirecta, y estoy comenzando a pensar que hablaba en serio sobre venir conmigo porque continúa siguiéndome.
―Vamos, joe. Ten corazón. Piensa en nosotros como Fred y Barney, Ben y Jerry, Thelma y Louise. Sabes que quieres.
Me detengo y miro directamente a Nick.
―Thelma y Louise murieron al final de esa peli para chicas.
―Murieron tomados de la mano. ¿No te hizo llorar?
―No.
―Todavía me debes un abrazo, ¿recuerdas?
―No, no lo hago.
―¿Así que me vas a dejar desamparado aquí? ¿Qué, tienes miedo de que vaya a arruinar tu estilo?
―No tengo estilo, nick. Ve a casa. ¿Tienes casa, no es así? ―él no responde―. Le dijiste a Damon que ibas a ir a casa.
―Mentí.
Mierda.
―Si no te has dado cuenta todavía, tampoco tengo una casa a donde ir. Voy a acampar, así al menos puedo tener un lugar para hacer las cuatro necesidades: cagar, ducharme, afeitarme y dormir.
―Genial.
―No hay nada genial en eso ―puedo decir que nick no me va a dar tregua.
Él es como un maldito perro perdido que me está siguiendo. Le echo un vistazo. Normalmente tiene una expresión de arrogante hijo de perra, pero no ahora. Ahora parece preocupado, como si tuviera miedo de que lo vaya a abandonar e irme solo.
Sigo caminando, sintiendo un deja vu. Demi  me siguió fuera del campus y mira donde me llevó eso.
nick camina a mi lado. No le digo que se vaya, porque creo que el tipo está asustado de ser dejado solo.
―Gracias, joe ―dice después de un momento.
―Solo… no me hagas enojar ―le digo.
―No lo haré. Lo prometo.
Nos lleva casi una hora caminar al Camping del Campista Feliz. Me registro y pago a la señorita en la oficina por nuestro sitio de camping que me cuesta siete dólares por día. Me costaría veintidós si requería un chorro de agua, pero puedo ir al baño comunitario para eso.
Sin importar cuán barato es el lugar, tengo que ir a conseguir algo de dinero en efectivo rápido. Una vez que el verano en Illinois se acaba, el invierno se arrastra a toda velocidad. Me congelaré el trasero y moriré si no me dirijo a Arizona para entonces.
Cuando está oscuro y hemos comprado un par de hot dogs en la pequeña tienda local, la familia en el sitio al lado de nosotros nos da algunos pedazos de su madera y enciende fuegos. Tengo que amar la generosidad de los campistas.
Después de que me lavé en el área del baño/ducha comunitaria del Camping del Campista Feliz, saco una manta ligera que compré cuando estaba viviendo en la casa de Rio.
―Aquí ―digo, entregándosela a nick―. Podemos turnarnos los días que la usamos.
―Estoy bien ―responde.
Miro como nick enrolla una de sus camisetas para hacer una almohada, luego saca un par de chándales de su bolso de lona y los pone sobre su cabeza, haciendo un círculo en medio de donde está su boca.
―¿Por qué demonios estás usando pantalones en tu cabeza? ―pregunto―. Te ves ridículo.
―No voy a arriesgarme a quemarme con el sol o a que un mosquito me pique en la cara otra vez. Tengo un par extra de bóxer si quieres cubrir tu cara. No están lavados, pero…
―No gracias ―solo pensarlo me hace querer vomitar.

Gracias a Dios que estamos asignados a un camping cubierto de hierba. Extiendo la manta sobre el piso. Un saco de dormir sería genial, pero estoy feliz de tener mi pequeño sitio de tierra por la noche sin tener que preocuparme de ser arrestado por los polis o ser molestado por otras personas sin hogar.
―De verdad, nick, ¿por qué estás aquí? ―pregunto―. Quiero decir seriamente, hombre, ¿cuál es tu historia?
―No tengo una historia ―dice nick, levantándose los pantalones de su cara―. Me escuchaste las cuatro semanas pasadas contar todos los detalles sórdidos. Me emborraché, robé un coche, y lo conduje dentro del lago. Fin de la historia.
Gira su espalda hacia mí y encara la dirección contraria.
Miro fijamente hacia el cielo, las estrellas y la luna iluminando el universo sin fin.
Donde sea que estédemi , esté en Paradise o en España, estará mirando a la misma luna y las mismas estrellas. ¿Siquiera pensará en mí? ¿Recordará la noche que pasamos en el castillo o la noche pasada cuando dormimos en los brazos el uno del otro? O ¿solo recordará las veces que discutimos y tratamos de alejarnos, porque era más fácil que admitir o aceptar lo que realmente estaba pasando entre nosotros? Maldición. Mejor consigo controlarme y olvido a demi lovato. Esta es mi vida aquí en este pequeño pedazo de tierra rentado de siete dólares… miro hacia nick… y no parece como que la suerte en mi vida va a mejorar en algún tiempo pronto.
La mayor tortura ahora mismo es saber que no dormiré mucho. Cuando todo está tranquilo y solo estoy acostado en la noche, es cuando mi mente se pregunta cosas que no tengo derecho a pensar.
―Fue el coche del novio de mi mamá ―dice nick, su voz cortando a través del silencio. Había estado tan tranquilo la hora pasada que pensé que estaba durmiendo. Supongo que debería saberlo mejor, ya que no estaba roncando.
―Él hizo las maletas y nos dejo hace cinco años y pensé que se había ido para bien. No puedo creer que lo haya aceptado de regreso. ¿Quieres saber lo que hacía?
―No tienes que decirme. ―No soy de los que curiosean en los asuntos de otras personas, porque no quiero que ellos curioseen en los míos.
Miro a nick, que tiene sus palmas presionando sus ojos. Nunca lo había visto tan serio.
―Cuando mi mamá no estaba en casa solía tocarme.
―Joder, nick. Eso es algo grave de mierda.
―Cuéntame sobre eso ―el silencio llenó el aire, y no dijo nada más por un rato―. Al principio realmente no entendía lo que estaba pasando, como si mi cerebro no

pudiera envolverse alrededor de la realidad de lo que estaba pasando. Solo tenía doce cuando eso comenzó. Para el momento en que el cabrón se separó, solo quería borrarlo de mi mente y olvidar que nunca ocurrió. No le dije a nadie. Pero cuando apareció en Marzo y mi mamá dijo que lo invitó a vivir con nosotros, me volví loco.
―¿Le dijiste a tu mamá lo que te hizo?
―Sí, pero se enojó bastante y me llamó un mentiroso. La primera noche en que el tipo se mudó de regreso, me emborraché, robé su coche, y lo conduje al lago. Mi mamá ni siquiera fue a la corte. Oí que se casó con el bastardo. Damon dijo que podía unirme al programa de Nuevo Comienzo en vez de cumplir un tiempo de libertad condicional. Le prometí que volvería a casa y arreglaría las cosas con mi mamá, pero eso no va a pasar nunca. Ella eligió confiar en su novio por sobre su hijo.
―Ni siquiera sé qué decir. ―De algún modo la historia de nick me hizo sentir como si todas las cosas por las que he pasado no fueran nada.
―No tienes que decir nada. No te dije que me tengas compasión.
―¿Damon sabe lo que ese tipo te hizo?
―Nah.
―Deberías habérselo dicho.
―Sí, bueno deberías haberle dicho a tus padres la verdad sobre la noche en que tú no golpeaste a demi con tu coche, pero no tuviste las agallas.
Un destello de arrepentimiento me hizo tensarme.
―Tienes razón ―admití―. Pero prometí que me callaría.
―Sí, bueno, yo le prometí a ese cabronazo que nunca le diría a mi mamá lo que me hizo, pero no mantuve esa promesa. Ya no tengo opciones, joe. No puedo volver a casa. Será diferente para ti.
―¿Qué estás diciendo?
nick se sienta.
―Estoy diciendo que tienes posibilidades que yo no tengo. Demonios, solo porque tu mamá tenga alguna adicción a las drogas pre-escritas y quiera actuar como que todo es perfecto y tu viejo sea un coño, no quiere decir que tengas que darte por vencido con ellos ―nick me da la espalda otra vez―. Si fuera tú…
―Sí, bueno no eres yo ―lo corté duramente.

Me levantó y camino alrededor del camping, enojado conmigo mismo, con nick, con selena y con todo el mundo en general. Estoy feliz de que la mayoría de las personas esté durmiendo y el lugar esta tranquilo excepto por el crujir del fuego y los bajos susurros de algunos campistas todavía despiertos.
Recorro en círculos el camping cinco veces, todo el tiempo pensando sobre lo que nick dijo. La indecisión reemplazó mi rabia. Cuando comencé a caminar más y más rápido, locos pensamiento corrieron por mi cabeza. Pronto empecé a correr. Mientras más rápido corría, mi mente corría más carreras con pensamientos de lo que fue y lo que pudo haber sido. No, no puedo, me dije. Pero ¿y qué si lo hago?
Regresé a mi pequeña pieza de tierra rentada y veo que Nick está acostado ahí, durmiendo sobre la tierra. Es como mirarme a mí mismo de muy lejos, y es patético ―soy patético. Tengo toneladas de arrepentimientos, provenientes de mi temor a ser rechazado por las personas que me importan. No quiero estar solo. No quiero que mi familia crea que me di por vencido con ellos. Tampoco quiero que demi crea que me di por vencido con nosotros. Mi boca se seca y mi corazón está corriendo como si comprendiera a donde voy a ir.
Voy a volver a Paradise.
Voy a regresar a casa.

martes, 5 de marzo de 2013

Return to Paradise capitulo 14 - jemi en español





Joe

esta es la primera vez desde que conozco a nick que veo que su cerebro es capaz de tomar una inteligente decisión.
Mi mente hace gimnasia mental para justificar lo que pienso: en la tierra la pierna de demi le dificulta el paso, pero en el agua ella es igual al resto de nosotros. Ella realmente lo fastidió todo para mí, llamando a Damon. Tengo que tomar el control de la situación y no lamentarlo. Lo que significa… que demi tiene que mojarse. Y, usar el ―Damonismo‖: justo ahora.
―Ven aquí ―le digo. Me quito mi camiseta con un rápido movimiento.
Ella da un paso atrás, sus pies desnudos hundiéndose en la arena.
―Prométeme que no me vas a tirar en el lago ―echa un vistazo rápidamente al agua, luego me mira a mí―. Hay peces nadando por ahí.
―Ellos no te harán daño.
―Yo no sé nadar ―dice ella con rapidez mientras da un paso más lejos de mí.
―joe, no una buena idea ―kevint replica desde su lado.
Le doy a kevin una mirada de eres idiota.
―He conocido a demi toda mi vida. No dejes que te engañe, ella es una excelente nadadora ―demasiado para ella ser honesta conmigo.
Un gran chapoteo trae nuestra atención de nuevo a nick y ahora a una muy húmeda miley. Aprovecho esta pausa en la concentración de demi para agarrarla. La levanto y la llevo a la orilla del agua.

―Estoy usando pantalones ―grita, moviéndose violentamente―. ¡Déjame bajar! En serio, joe. Apesto, ¡para!
Evito la risa, pues nunca pensé que esas palabras saliesen de demi.
―Tú apestas, ¿eh? Todo este tiempo pensé que yo era el que apestaba.
Camino más hacia dentro en el agua. Sus manos se envuelven apretando mi cuello, cerrándose detrás de mí como un tornillo.
―Muy bien, la broma se termina joe. Déjame bajar.
Su cabeza se acurruca en el hueco de mi cuello, y su pelo salvaje está volando sobre mi cara. Si yo no estuviese tan enfadado con ella podría estar tentado a que me gustase la manera en que estaba aferrada a mí.
―No me tires. Prométemelo.
Yo voy más profundo. La arena en el fondo del lago es suave, lo que hace que mis pies se hundan. El agua me llega hasta las rodillas ahora. Paso a Nick y miley, que se están salpicando entre sí. Ambos están empapados.
Demi y yo estamos a punto de empaparnos también.
―Yo no te voy a lanzar. ―le digo a demi mientras giro haciendo una pequeña curva en el lago buscando cierta intimidad. Nadie en la orilla nos puede ver ahora―. Te lo prometo.
Ella afloja su agarre e inclina la cabeza hacia atrás para mirarme a los ojos.
―¿No? ―pregunta, dejando escapar un suspiro de alivio.
―No ―contengo la diversión mientras las siguientes palabras salen de mi boca―. Sin embargo, contén la respiración o tragarás agua del lago.
Antes de que me pueda preguntar por qué, nos mojo a los dos. Ella intenta alejarse de mí tan pronto como salimos completamente empapados un segundo más tarde, pero me aferro con fuerza a ella. Puedo estar enojado con ella, pero no quiero que se ahogue por el shock, o que los pantalones que viste le supongan un lastre.
Demi viene escupiendo, pero no el agua del lago. La chica está completamente desquiciada.
―¡¿Cómo... pudiste…?!
―En realidad, fue bastante fácil ―le digo, todavía sosteniendo sus manos mientras ella trata de alejarse. Ella salpica mi cara.
―No hagas eso ―le digo.

Lo hace de nuevo, así que la dejó ir. Ella maniobra de pie parándose unos metros delante de mí, sus manos ya por debajo del agua. Está definitivamente lista para una guerra de agua. Yo juego sucio, sin embargo, salpicar agua es un juego de niños. Y ya no somos niños.
demi está a punto de recibir una dosis de lo que es jugar en las Grandes Ligas.
Yo camino por el agua más cerca de ella. Comienza a salpicarme, pero yo no le correspondo. Estoy empapado, pero ignoro el agua que impacta en mi cara y mis ojos que escuecen. Continúo moviéndome más cerca hasta que estoy lo suficientemente cerca como para llegar y agarrarle las muñecas para que no me pueda salpicar más.
Le pongo sus manos a la espalda y la pongo cómodamente contra mi cuerpo. Está tan cerca que siento sus senos presionados contra mi pecho desnudo. Cuando ella me mira, nuestros labios están a pulgadas. Su pelo está completamente mojado, su rostro tiene gotas de agua brillantes a causa del sol que se refleja en ellas, y sus labios están brillantes y húmedos. No sé cómo alguna vez pude haber pensado que esta chica era del montón.
―¿Qué vas a hacer ahora que estoy indefensa? ―me pregunta.
Me inclino y le susurro al oído:
―Lo entiendes todo mal, demi. Soy el desamparado aquí.
―Oh ―dice ella, con los ojos muy abiertos.
Suelto mi agarre en sus muñecas, mientras deslizo mis labios en su mejilla. La sensación de su suave piel contra mis labios, combinada con su cuerpo todavía presionado contra el mío me está volviendo loco. Oh, el infierno. No quiero quererla. Sería mucho más fácil odiar a demi y sacarla de mis pensamientos y mi vida. Pero las palabras de Julio hacen eco en mi cabeza: sin arrepentimientos.
Cuando mis labios llegan a la esquina de su boca, suelto uno de sus brazos y muevo las manos hasta su cintura. Al mismo tiempo, se deslizan suavemente en los labios de ella.
Ella suspira y respira más rápido mientras nuestros húmedos labios se mueven muy lentamente hacia atrás y adelante, atrás y adelante.
Es erótico. Dolorosamente erótico.
No voy a profundizar el beso, ése es su movimiento. Voy a hacer que ella quiera esto tan terriblemente malo que preferiría morir que no sentir mi lengua deslizándose contra la suya. Tiene que desearlo aún más que yo.

Hay un problema aquí. Mi cuerpo me está traicionando, a lo grande. Me alegro de que estemos bajo el agua por lo que la prueba de mi excitación se oculta a la vista.
Cuando sus manos se extienden hacia arriba furtivamente alrededor de mi cuello, yo sé que tengo las de ganar. Quiere esto. Voy a hacer que ruegue por esto y hacer con ella como si no hubiera mañana. Entonces me iré como si no me importara una mierda.
Crueles, sí. Pero tengo que demostrar de una vez por todas que soy un maldito ex-convicto. Ayer, en el DOC, Julio y los otros presos me recordaban de dónde venía. Quién soy en realidad. No importa si yo no le pegué a demi y fui a la cárcel por mi hermana.
Siempre seré un ex convicto. La marca estará sobre mí como un tatuaje invisible. Pero tengo que vivir cada día como si fuera mi último día... sin arrepentimientos.
Me detengo con un gemido cuando demi abre sus labios e inclina la cabeza. Inclina sus labios, ligeramente abiertos, contra los míos. Esto es todo. Finalmente. Estoy esperando con impaciencia llegar a serpentear su lengua con la mía. Algo que va a suceder en cualquier momento. Tiene que suceder, porque esto es una tortura de mierda. Sé que no le es extraño el beso francés. Demonios, lo hicimos en el dormitorio, y se sacudió el mundo.
Estoy listo. Maldita sea, estoy más que listo. Mi cuerpo entero está gritando por la preparación. Tiene que estar lista para esto, también.
Ella abre la boca más ancha y gime, un gemido que me hace fantasear acerca de lo que sería dar testimonio que ella tuviera un orgasmo. Estoy tan encendido, que sé voy a pagar por ello más tarde.
Pero eso no importa.
Me trago una sonrisa de triunfo. Aquí viene. Ese gemido suyo es una pista de que se muere por llevar esto al siguiente nivel. Me gustaría que mi cuerpo no estuviera listo para llevar esto a los próximos tres niveles.
Ella gime contra mis labios otra vez, y mi lengua siente contracciones en la boca dispuesta a dar rienda suelta como un puto animal enjaulado. Normalmente soy un besador paciente, pero...
Todavía nada.
Lo que…
Me recuesto.
—¿Qué demonios estás haciendo?

—¿Qué quieres decir? —pregunta ella, inocentemente sus pestañas batiéndose contra el sol radiante sobre nosotros. ¿Está bromeando?
—¿Dónde está tu lengua? —pregunto estúpidamente.
Sus húmedas cejas se fruncen un poco.
—En mi boca. ¿Por qué? ¿Dónde se supone que debe estar?
Me dejo llevar por ella, un paso atrás y me froto las manos por el pelo empapado hasta conseguir agarrarme a la realidad.
—Estás jodiendome ¿verdad?
Se encoge de hombros. El movimiento crea efectos en todo su cuerpo que se mueven a través del agua.
—Tal vez.
Oh. No. Ella. No lo hizo.
Mi lengua se desata ahora, pero es para discutir no para besar.
—Estabas tratando de ponerme todo caliente y mojado para vengarte de mí por haberte abandonado en el agua, ¿no? Admítelo. No eres inocente demi, eso es lo que quieres hacer creer que eres. Eres una tomadora de pelo maldita sea, eso es lo que eres.
—¿Y qué estabas haciendo, joe? ¿No estabas tratando de sacarme toda caliente y mojada a propósito? Tú eres el embaucador.
—No tienes ni idea —corto de vuelta. Esto de engañar puede ir en ambos sentidos, mi amor.
demi empieza a acercarse hacia la orilla.
Yo me quedo aquí, solo. No pensé cómo este escenario se reduciría.
—¿Así que solamente te irás?
—Sí —ella dice en voz alta, de espaldas a mí—. Tú fuiste el que dijo que teníamos que romper con esto hasta que este viaje se acabara. Me limito a cumplir tus reglas.
Me gustaría poder seguirla, pero tengo que quedarme con el agua hasta la cintura por lo menos durante un minuto hasta que mi cuerpo se enfríe.
—Te dije que necesitábamos enfriarlas.
—Estoy fría —dice ella sobre su hombro.

—Yo no lo estoy —estoy muy caliente y mojado. Estar en el lago fresco debe ayudar, pero no lo hace.
Demi uno - yo cero. Mi ego está roto, a lo grande. Pero me las arreglo para olvidarlo por el momento y salir del agua. Me tumbo en la playa y me pregunto si tengo que intentar una táctica diferente.
Media hora más tarde, todos tienen sus cabezas en pequeñas canoas con nuestro equipo de pesca. Ninguna de las chicas sabe cómo poner una lombriz en un anzuelo, por lo que cada chico tiene que ir con una de las chicas.
—Iré con kevin —demi toma la delantera. kevin no cabe de la emoción de tenerla.
Al final, tengo que cargar con miley, porque dice que tiene miedo de que nick vuelque el barco a propósito.
nick y la pobre taylor se emparejan, y ella lo mira como si estuviera a punto de vomitar. Se ve de esa manera la mayor parte del tiempo últimamente. Estoy empezando a pensar que tiene un tipo de gripe o un embarazo.
—Entonces, ¿cuál es la verdadera historia contigo y demi? —miley pregunta a medida que la fila llega hasta el centro del lago—. Parece como si fueran una pareja de nuevo.
—No lo somos.
miley rueda los ojos.
—Oh, sí, como no. Es obvio que entre ustedes está pasando algo caliente y pesado. Sólo suelta la sopa y así el resto de nosotros no tendríamos que especular acerca de lo que pasa.
Me río.
—¿Qué han especulado?
—Que todavía estás enamorado de ella —me entrega el contenedor de gusanos y su caña de pescar—. ¿Quieres saber lo que pienso?
—En realidad no. ¿Por qué no hablamos de ti y nick?
—¿Qué hay conmigo y nick? —pregunta ella, su cara arrugada, como si estuviera loco.
—Admitir que tienes algo con él.
—Eww. No me hagas vomitar, joe —pongo el gusano en el anzuelo y miley se estremece—. ¿Cómo puedes hacer eso? Es inhumano.
—Piensa en ello cuando alimentes a los peces.

Miley se cruza de brazos sobre el pecho.
—Sí, claro. Alimentarlos, y después les ponemos un anzuelo en la cara como un castigo por querer un poco de alimento.
Le entrego el contenedor de nuevo a ella, todo listo para comenzar.
—¿Quieres pescado, o no? —le pregunto mientras tengo a kevin y demi en todo el camino con sus postes en el agua. Están hablando. Me pregunto si ella se queja de mí.
—Ella tiene miedo, ya sabes —dice miley—. Ella cree que la vas a dejar de nuevo.
—Ella probablemente este en lo correcto.
—Debes dejarla ir, joe. Deja de confundirla y darle señales mixtas. Ella se merece un tipo que se quede y este allí cuando lo necesite.
—¿Alguien como kevin? —digo con dureza.
Miley tiene las manos arriba.
—No te pongas todo enojado. Sólo digo lo que pienso.
—Creo que debes mantener tus opiniones para ti misma.
Miley pone su caña de pescar en el agua y dice con certeza:
—Y creo que sabes que tengo razón.


Return to Paradise capitulo 13 - jemi en español

 







Demi

Estoy sentada enfrente de una chica de cabello rubio teñido y raíces oscuras. Ella está usando pantalones de chándal azules y una camiseta azul como las otras chicas en la cárcel. La Srta. Bushnnell la asignó a mi mesa. La chica me está mirando como si ella no quisiera estar aquí.
―Soy demi ―le digo a ella.
―Entonces, demi, ¿Cuál es tu historia? ―ella pregunta impacientemente, totalmente desinteresada.
Le cuento como fui atropellada por un coche en un accidente de golpea-y-corre y pase un año en el hospital y la rehabilitación. Su mirada se vuelve ausente y llega a un punto en el que pienso que ella puede estarse quedando dormida.
Cuando le explicó que no logre adaptarme al regresar para comenzar el último año de preparatoria, ella pregunta:
―¿Se supone que eso me haga sentir apenada por ti? Escucha, tengo más con que lidiar que una pierna rota. Mi papá es un borracho, y mi mamá nos abandonó hace cinco años. Yo realmente no voy a llorar por tu cojera, así que tú mejor deberías guardar el aliento y el resto de tu historia para alguien que realmente de una mierda por ello.
No logre dormir mucho anoche. joe no me dirige la palabra. Estoy malhumorada y mis nervios están de punta. Si esta chica no quiere tener algo de simpatía, bien. Pero eso no significa que yo me voy a quedar aquí sentada mientras ella me trata como si fuera una idiota.
―Escucha tú ―digo yo, luego me inclino sobre la mesa para obtener toda su atención y para asegurarme de que me escuche alto y claro―. Solo porque has tenido una mala vida familiar no significa que tengas derecho de sentarte allí y ser maleducada.

―Seguro que sí lo hace ―ella golpea de vuelta―. Apuesto que tienes padres con dinero.
―Mi mamá trabaja como mesera en una cafetería.
―Bueno, pues apuesto que tu papá no es un borracho.
―No sabría decirlo ―le digo a ella―. Mi papá abandono a mi mamá. No lo he visto en años. Oh, y se me olvidó mencionar que me enamore del tipo que fue a la cárcel por atropellarme con su coche. En primer lugar no se suponía que yo hablara con él. Entonces vino en este viaje, pero ahora, otra vez no me está dirigiendo la palabra y se supone que yo pretenda que solo somos amigos y tengo miedo de perderlo aunque sé que eso es estúpido porque siento como si ya lo he perdido… y nada de eso habría sucedido si nosotros no hubiéramos estado en un imprudente incidente automovilístico. Así que en cuanto salgas de este lugar, por favor no conduzcas de forma imprudente o podrías terminar con una discapacidad permanente, sin novio y rechazada en la escuela.
En vez de la chica que estaba quedándose dormida o con una mala actitud, ahora me está mirando con los ojos bien abiertos.
―Muy bien. Tienes un punto. Lo capto.
―Gracias ―le digo, y es enserio.
―¿Apesta que la gente se quede mirándote cuando caminas? ―ella pregunta.
En un principio, cuando salí del hospital ni siquiera quería pararme de mi silla de ruedas para caminar, porque sabía que atraería más miradas por mi cojera ridículamente pronunciada que por estar reducida a una silla de ruedas. Odiaba las miradas fijas en mí.
―Odio que se queden mirándome, pero trato de bloquearlo ―le digo a ella―. Admito que me hace sentir como el evento principal en un show de fenómenos. ―Bajo la mirada y digo lo que no me gusta poner en palabras pero que es la verdad―. No pasa un solo día sin que yo desee que el accidente no hubiera ocurrido y que así yo pudiera ser normal. Eso está en mi mente cada día.
―No pasa un solo día en el que no me arrepienta de lo que hice para conseguir que me encerraran aquí ―ella dice.
―No sé sí puedo hacerte preguntas sobre la razón por la que te encuentras aquí.
―Solo digamos que deje a alguien muy malherido ―ella me dice, entonces se concentra en un punto de la pared. Tal vez es que no quiere ver mi reacción.
Miro a la guardia femenina que está bloqueando la puerta y a la Srta. Bushnell en la esquina opuesta de la habitación. Ellas están vigilando a las prisioneras. Me
pregunto si hay algún momento en el que ellas no estén siendo observadas o evaluadas. Pienso en joe, él me dijo que odiaba ser observado por los guardias cada segundo del día. Me pregunto cómo lo estará soportando, volver a estar en este lugar.
―Debe ser horrible estar aquí ―yo digo entre dientes.
La chica se encoje de hombros.
―Realmente no es tan malo. Le gana a estar en casa. Supongo que odio estar aquí porque me recuerda lo que he hecho. Lastime a esta chica. Los recuerdos de esa noche me dan pesadillas casi todas las noches. Estaba pensando en escribirle una carta, pero es bastante probable que ella la tire y nunca la lea.
―Podrías intentarlo. En cualquier caso, lo más probable es que escribir la carta te haga sentir mejor.
―No lo creo.
―Solo piénsalo.
―¡Damas, les queda un minuto! ―la Srta. Bushnell anuncia en voz alta―. Despídanse y alinéense en la puerta.
―Sí, pues, supongo que fue bueno conocerte ―dice la chica―. Las chicas que no tienen visitas son la que consiguen venir a hablar con ustedes. Apesta cuando es día de visita y nadie dice tu nombre porque alguien vino a verte, así que, eh, gracias por estar aquí ―ella se aclara la garganta―. Soy Vanessa. Mis amigos en casa me llaman V, pera para ser honesta yo ya no tengo amigos.
Levanto la mano. La Srta. Bushnell se acerca a nuestra mesa.
―¿Hay algún problema? ―ella pregunta.
―No ―me apresuro a decirle―. Solo quería saber si puedo obtener la dirección de Vanessa… para que podamos ser amigas por correspondencia.
El severo rostro de la Srta. Bushnell se suaviza.
―Eso estaría bien. Te daré la información antes de que dejes el edificio.
―No tenías que hacer eso ―dice Vannesa cuando la Srta. Buchnell se ha alejado.
―Lo sé.
Vanessa sonríe, la primera sonrisa que le he visto desde que ella entro a la habitación.
―Está bien, demi. Y si llegas a escribirme, prometo responderte. Solo no esperes palabras elegantes.

―Es un trato.
―Y solo para que lo sepas, no creo que seas un fenómeno. De hecho, eres una de las chicas más geniales que he llegado a conocer.
Yo sonrió
―Soy un bicho raro ―le digo.
―No. No lo eres ―ella me apunta con el dedo―. demi tú eres una chica genial. No lo olvides.
¿Una chica genial?
―Nadie me ha dicho antes que soy genial
―Eso es porque no actúas como tal. Si piensas que eres genial y actúas como si fueras la mierda, todo el mundo te empezara a tratar como a una chica ardiente. ¿Entiendes lo que quiero decir?
―Creo que sí.
―No pierdas un solo día pensando que eres un bicho raro, si ese es el caso, mejor podrías estar encerrada aquí como yo.
Vanessa y las otras chicas se forman en una sola fila ante la puerta metálica cerrada, con sus manos sostenidas contra la espalda. Algunas de las chicas se ven realmente jóvenes… como si apenas estuvieran comenzando la preparatoria o incluso más jóvenes que eso. La guardia las guía hacia afuera. Antes de que Vanessa salga, mira hacia atrás y me da un pequeño asentimiento de despedida.
De acuerdo con Vanessa, mi cojera y mis cicatrices no importan. Soy una chica genial. Solo tengo que empezar a creerlo.
Todo nuestro equipo de un Re-COMENZAR esta callado cuando dejamos el DOC.
Yo me dirijo hacia la parte trasera donde Caleb normalmente se sienta, pero cuando él me ve, se desliza dentro del puesto de enfrente al lado de miley
Estoy atascada en la parte de atrás con Nick.
Cuando regresamos a Dixon Hall, Damon nos dice que tenemos dos días libres para descansar y divertirnos. kevin sugiere que vayamos mañana al Independence Grove y pesquemos en el lago.
Joe parece realmente distante desde que dejamos el centro de detención. Me pregunto qué pasó con él en el lado de los chicos de la cárcel. Aunque no lo

averiguo, porque Caleb pasa el resto de la velada solo en su habitación. Damon lo llama al área social para la cena.
―Yo solo voy a agarrar algo más tarde del refrigerador ―él dice. Cuando estamos por ver una película en la sala, echó un vistazo y lo veo recostado sobre su cama, mirando fijamente al techo.
―joe, vamos a ver una película.
―Véanla sin mí.
―¿Te encuentras bien? ―preguntó algo insegura―. ¿Quieres hablar?
Él se ríe un poco y niega con la cabeza.
―¿Te vas a quedar enojado conmigo para siempre?
Él no responde
A la mañana siguiente, cuando todos nos estamos frotando el protector solar, Caleb es el último en alistarse. Se coloca una gorra de básquetbol, unos pantalones cortos, y una camisilla. El tatuaje de Caleb me parece como llamas negras lamiendo su piel. Lo hace ver duro e intocable, lo cual estoy segura que era lo que él quería conseguir cuando se lo hizo.
En el parque, Damon nos compra lombrices. Renta equipo de pesca y tres botes, y nos dice que estamos por nuestra cuenta y que él regresara con el almuerzo antes del mediodía.
―Hey miley ―nick dice mientras la observa tender una toalla en el frente de la arenosa playa―. ¿Sabes que se puede ver el contorno de tus pezones a través del top de tu bikini?
―Eres un cerdo ―dice miley, entonces empuja a nick lejos de ella.
nick alza las manos.
―¿Qué? Te iba a decir que tienes unos bonitos pezones. Cielos, miley. Contrólate y aprende a aceptar un cumplido.
Todos estamos mirando a nick como si hubiera perdido la razón.
miley cruza sus brazos sobre su pecho y monta toda una escena revisando la región inferior de Nick.
―¿Sabes que no se puede ver el contorno de tu pene a través de tu traje de baño? ―ella se sacude el cabello y dice―. Solo para que lo sepas, nick, ese no era un cumplido.

Sin alguna señal de advertencia, nick levanta a miley y la lleva hacia el lago, pateando y gritando.
―¡Sera mejor que no me tires! ―ella grita, aun pateando, y se agarra del cuello de Nick como si de ello dependiera su vida.
―Oh, sí, nena, estas siendo arrojada ―dice nick, pareciendo ignorar las patadas y los ruegos de la chica con la que ha estado peleando desde que empezó este viaje.
Yo levanto la mirada en dirección de joe, quien está mirando a nick y a miley. Él se gira hacia mí y una malvada expresión cruza su rostro. Él asiente, como si nick estuviera llevando a cabo el castigo más brillante para una chica que lo ha enojado.
―No estás pensando en tirarme al lago ―le digo.
―Sí ―él dice―. Sí lo hago.

Return to Paradise capitulo 12

***
Joe

No puedo hacer esto —le digo a Damon de nuevo. Mierda, mis rodillas han empezado a agitarse sin parar desde que él empezó a conducir.
Damon me da una palmada en la espalda de nuevo, como si fuera mi amigo y se quedara a mi lado sin importar nada.
—Sí, tú puedes. Confía en mí.
¿Confiar en él? ¿Cuándo fue la última vez que realmente confié en alguien sin joderlo?
—Como sea, amigo.
—Escucha, eres más fuerte de lo que piensas, joe. Estos chicos están buscando modelos a seguir.
Aparto el sudor de mi frente.
—Escucha esto, Damon. No soy un modelo a seguir, y no quiero ser uno. Qué voy a decirles a estos chicos, ¿que fui a la cárcel por algo que no hice?
—Es tu elección lo que les digas.
Levanto la vista hacia el edificio de ladrillos en el cual viví durante casi un año. Tuve que levantarme a las seis y media y ducharme en frente de otros, tuve que comer cuando ellos decían que lo hiciera, y cuando tenía que utilizar las instalaciones durante la escuela reformatoria, fui escoltado al baño para que pudiera cagar. Era patético.
Al igual que entonces, no parece como si hubiera otra opción en la materia.
Sigo a Yates y a los otros chicos del Nuevo Comienzo hacia el sector masculino, pero miro atrás y veo a la Sra. Bushnell escoltar a las chicas al otro sector. Demi
está cojeando detrás de ella. Muy pronto va a ver la realidad de cómo viví durante un año.
Me gustaría evitar que entrara allí.
Cuando estaba en el DOC, las chicas y los chicos nunca se veían. Tuvimos un par de horas de escuela, íbamos al grupo de terapia, donde nos asignaban tareas, salíamos fuera por una hora, comíamos tres veces, y teníamos el resto del día para relajarnos en nuestras celdas.
Nos alentaban a leer mucho o a estudiar para pasar el tiempo, pero muchos chicos odiaban leer o no podían leer algo que valiera la pena.
En el centro de admisión en la sala de espera, mis manos están temblando un poco, así que las empujo en mis bolsillos mientras me levanto y observo a los guardias de seguridad y las cámaras de seguridad y las puertas bien aseguradas. Miro las celdas de espera, donde eres encerrado antes de que te registren. Los malos recuerdos vienen de golpe.
Después de registrarte como un delincuente aquí, confiscan cada pieza de ropa y objetos personales y los guardan bajo llave hasta que puedas salir. El registro al desnudo es lo siguiente, y déjame decirte, el guardia se asegura de que no estés escondiendo nada de contrabando en ninguna cavidad de tu cuerpo.
Yates sostiene una bandeja de plástico transparente.
—Vacíen todos sus bolsillos. Me refiero a todo, incluso bolígrafos, lápices, dinero, billeteras, y papel.
Todos seguimos las instrucciones y luego somos escoltados a través de un montón de puertas cerradas y corredores. Llegamos a una sala donde los reclusos se reúnen con sus familiares y amigos el día de visitas.
—Hemos decidido que se emparejen —dice Yates―. Se reunirán con nuestros residentes uno-a-uno. De esta forma, podemos tener cambios y ustedes pueden compartir sus historias en un entorno pequeño. No se permite maldecir o hacer comentarios obscenos. No toquen a los residentes.
Damon, kevin y yo miramos a nick, que pone su mano en el pecho.
—¿Creen que soy obsceno?
¿Está bromeando? El chico me instó a agarrar su dedo para que él pudiera tirarse un gas, abanica su saco de bolas en frente de nosotros, y no limpia su rebelde pubis del asiento del baño. Si él no es obsceno, que Dios nos ayude a todos. Giro los ojos.
—Sin comentarios —dice kevin y ríe.
Damon le da a nick una mirada afilada.

—Sé oportuno, nick, o te encontrarás en un cuarto de limpieza por el resto del día.
Nick se burla de Damon saludándolo.
—Sí, señor.
Damon sacude la cabeza. Es probable que esté contando los días hasta que el programa termine así él puede patearnos al bordillo.
Yates se sienta en el borde de una de las mesas en la sala y me señala.
—Caleb hará constar el hecho de que algunos de nuestros residentes provienen de hogares rotos y/o pandillas y no tienen buen instinto cuando se trata de hacer buenas elecciones. Muchos de estos chicos confiarán en ustedes si también han pasado por momentos difíciles como los que ellos tienen. Piensan que las dificultades son una insignia de honor.
Mis dificultades son como un dolor en el culo, no una insignia de honor. Y no nos equivoquemos al respecto, los chicos encerrados en el DOC están lejos de ser residentes.
Yates lo hace sonar como si estos chicos estuvieran pagando alquiler por vivir en cuartos. Qué broma de mierda. En realidad, son encerrados como animales.
Somos asignados a una mesa. Es inquietantemente tranquilo como la primera ronda de presos se nos une. Caminan por la habitación con sus manos en la espalda como exigen los guardias, sus expresiones en blanco. El familiar mono azul oscuro de poliéster me lleva de vuelta al primer día que estuve aquí. Ese traje era un recordatorio constante de que mi vida ya no era mía…. mientras estuviera encerrado, era propiedad de la Justicia de Menores de Illinois y del Departamento de Correcciones. Sus cabezas cortadas con poco cabello o afeitadas, un requerimiento para todos los nuevos internos.
Cuando la última persona camina a la habitación, es como si un fantasma apareciera justo en frente de mí. Es Julio, mi viejo compañero de celda. Lleva un mono naranja en vez de azul, lo que significa que está bajo severas restricciones por meterse en problemas en el DOC.
No he oído hablar o hablado con Julio desde que salí de este lugar. Era un completo asno cuando fuimos asignados por primera vez como compañeros de celda, pero después se dio cuenta de que no le tenía miedo y me vio pararme pie-a-pie con un miembro de pandilla, Dino Alvarez, en el patio de ejercicios cuando me acorraló, y empezamos a llevarnos muy bien.
Julio, con tatuajes en su cuello que asoman por su traje, se sienta frente a mí.
—Tanto tiempo sin verte, amigo.

—¿Cómo has estado? —pregunto.
—Relajándome en el DOC. Seré liberado en dos semanas, si no antes —dice con una sonrisa―. Hurra. Solo tengo que mantenerme lejos de los problemas.
No es fácil para un chico como Julio.
Julio fue el que me contactó con su primo Río, viví con Río hasta que…
—Río fue arrestado.
Julio sacude la cabeza.
—Eso oí. Que jodida vergüenza. Mi primo no saldrá pronto porque es reincidente. Estoy jodido también, porque iba a vivir con él. Mi mamá regresó a México con su novio.
—A mí también me arrestaron — le digo―. Por eso estoy en este programa. O era esto, o estar encerrado de nuevo.
Veo a Julio reclinarse en su silla mientras acepta las noticias.
—¿Qué vas a hacer después de terminar?
Me encojo de hombros.
—No lo sé.
Damon se acerca a nosotros.
—Suena como una reunión, chicos.
—Julio fue mi compañero de celda —explico―. Julio, este es Damon, él fue mi consejero de transición.
Julio hace un gesto hacia Damon y se cierra de inmediato. No hay manera de que Julio sea amigable o hable con cualquier persona que trabaje para el DOC de ninguna manera; Julio es un miembro de una banda con conexiones dentro y fuera de este lugar, y no confía en nadie de afuera de ese círculo. Me sorprende que aún confíe en mí, pero entonces pasamos casi un año como compañeros de celda, dormimos y comimos en cuartos cercanos.
Damon se acerca a la mesa de kevin. Este está hablando con un chico que se parece al típico novato. Tiene miedo como el infierno de estar aquí, pero está poniendo frente a lo duro. Un guardia está parado justo en la puerta de metal solido, una pistola eléctrica en el lado de la cintura y una pistola tira-a-matar en el otro lado.
Me he dado cuenta de que uno de los guardias tiene sus ojos fijos en Julio. Este no es el típico reformatorio. Este lugar tiene grandes delincuentes que resultan ser menores de edad. Yates está al otro lado de la habitación, con sus manos cruzadas
sobre su pecho mientras estrecha sus ojos sobre nosotros. Nos están viendo como halcones, como hacían cuando yo fui preso aquí.
Julio se inclina y susurra.
—Yates piensa que esta mierda es el Club Med, pero apesta. No puedo esperar a salir de aquí, hombre. Diablos, tal vez voy a ir a visitarte a Paradise. Siempre he querido saber cómo viven los paletos en los lugares lejanos. He escuchado que las chicas en Paradise son fáciles.
—Algunas lo son —digo, pensando en mi ex, ashelly―, y otras no —agrego, pensando en demi. Mis pensamientos llegan a demi. Probablemente está enloquecida reuniéndose con chicas difíciles que se comen chicas inocentes como ella para el desayuno.
Yates pasa a nuestra mesa y nos da una mirada malvada. ¿Qué espera ese hombre, que deslice a Julio algunas drogas o una pala para que pueda cavar un camino fuera de aquí?
Me aclaro la garganta y me inclino hacia Julio.
—Así que se supone que tengo que compartir el cómo conducir temerariamente ha cambiado mi vida y causó dolor a otros. Es parte del programa.
Julio gira sus ojos y resopla.
—Muy bien, golpéame con eso.
—Conducir temerariamente cambió mi vida y causó dolor a otros —digo, como si estuviera leyendo una tarjeta de referencia.
Julio sonríe. Estoy haciendo una broma de esta visita y Julio lo entiende. Pero la verdad es que, no es una broma. Es la realidad. De repente, me pongo serio.
Respiro hondo y suelto el aire lentamente.
—Creo que yo, uhm, nunca te dije lo que sucedió realmente la noche en que fui arrestado.
—Nunca hablaste mucho al respecto.
—Sí, porque yo no lo hice —me encojo de hombros y miro a mi antiguo compañero de celda―. Me declaré culpable, aunque no era yo el verdadero culpable.
Julio se ríe.
—¿Estás hablando mierda, verdad? —Lo dice muy bajo para que nadie pueda oírlo maldecir.

Yates no toma lo de maldecir a la ligera, no en su cárcel. Por suerte el guardia Miller no está aquí, o Julio probablemente obtendría una especie de castigo por maldecir. El guardián Miller toma sus reglas en serio y espera que los demás también lo hagan. Si no, es mejor estar preparado para las tareas adicionales, acostarse temprano o incluso estar solo.
Sacudo la cabeza.
—No.
—¿Por qué te declaraste culpable? ¿Para proteger a alguien?
—Sí —digo en voz baja―. Algo así.
—Wow. No se puede decir que yo haría lo mismo —Julio mira a los lados—. A menos que fuera mi familiar. Moriría por mi familia.
Asiento con la cabeza lentamente.
—Yo también.
Julio asiente de nuevo en completa comprensión, porque a pesar de que procedemos de entornos totalmente diferentes, somos cortados de la misma tela. El sabe muy bien por mi asentimiento que me sacrifiqué y fui a la cárcel por un familiar.
—¿Lo lamentas? —pregunta.
Me detengo a pensar sobre cómo hubiera sido mi vida si no hubiera sido detenido.
—Sí, lo hago. Lo jodido de este asunto es que no puedo decir que no lo volvería a hacer.
—La lealtad y el honor y toda esa mierda realmente joden tu cabeza, ¿no?
—Sí —hago una mueca de dolor, porque las imágenes de demi  no están lejos de mis pensamientos. No quiero pensar en ella ahora―. Y las chicas también joden mucho tu cabeza.
Julio levanta una ceja emocionado.
—¿Mi chico Caleb tiene una chica? Bien hecho, amigo. ¿Quién es? Lo último que oí es tú y tu zorra rompieron porque ella se entendía con tu mejor amigo.
—Un minuto más chicos —grita Yates―. ¡No lo echen a perder!
—No tengo una chica —digo, riendo ante la idea―. Además, la única chica que quiero me odia. Nunca digo lo correcto cuando estoy a su alrededor. Infiernos, trato y la alejo para no tener que lidiar con el drama. Y ella me hace enojar la mayor parte del tiempo.

—Suena como un encuentro hecho en el Cielo para mí —Julio se inclina sobre la mesa―. Toma un consejo de un chico que no ha visto a una chica de menos de veinte en más de un año, la única mujer con la que he hablado últimamente es la trabajadora de la cafetería y ella es jodidamente fea que ni siquiera estoy seguro de que sea una mujer. Solo se vive una vez, así que tomas ventaja de lo que te dieron cuando lo tengas.
—Tú también.
—Te escucho fuerte y claro. No más arrepentimientos ¿de acuerdo? Vive cada día como si fuera el último, ¿Comprendes?
Yates ordena que los internos se alineen en la puerta.
Yo sonrío. Julio tiene razón. He estado viviendo cada día con pesar, cuando debería ser al revés.
—Sí, lo entiendo.
—Nos vemos afuera, joe —levanta dos dedos―. Paz —con esas palabras, arrastra los pies fuera de la habitación.
Estoy listo para vivir mi vida sin arrepentimientos. Solo tengo que encontrar una estrategia para hacer que eso suceda.


lunes, 4 de marzo de 2013

Return to paradise capitulo 11 - jemi en español


Capitulo 11
 
Joe

Demi, se sienta y muerde su labio inferior. Tiene agujas de madera en su cabello y sus ojos están inyectados de sangre.
―¿No crees que debemos discutir el plan juntos?
―No ―dije estoicamente.
―¿Por qué no?
―Porque no eres racional.
―Perdóname ―ella dijo, agujas de madera caen de su cabello con cada palabra―. Pero de hecho soy la única que pudo dormir anoche. Tú no has dormido. Voto por ser la racional y voto para que discutamos esto juntos.
Me levanto y extiendo una mano hacia ella.
―Nunca has sido racional y antes que te disculpes de nuevo, tú fuiste la que corrió conmigo en el medio de la noche con solo una mochila llena de cosas.
Ella tomó mi mano y me permitió ayudarla a levantarse, no puedo decir que este estable, así que la sostengo por la cintura y la apoyo mientras su cuerpo se ajusta.
Cuando esta estable la dejo ir. Cruza los brazos en su pecho y pone esa recta y aristocrática nariz que tiene en el aire. No hay mucho espacio en el castillo, así que nuestros cuerpos se rozan.
―Eso no fue irracional, irme contigo fue un riesgo calculado.
―¿Calculado? ―preguntó, el escepticismo apoderándose de mi voz.
―Solo, olvídalo ―ella toma su mochila y agarra mi mano para apoyarse, cuando maniobra para salir del castillo. Es temprano pero hay algunas madres con sus hijos
en el parque. Nos dan sucias miradas pensando que nos han atrapado tonteando dentro de las paredes del castillo.
―Así que ¿Cuál es el plan que tienes que no me va a gustar?
―Te digo después ―digo.
―Solo estas retrasando lo inevitable.
―Lo sé, soy bueno en eso.
Puedo decir que la pierna de demi esta rígida, por la manera lenta en que camina y tentativamente se apoya en su pie izquierdo. Hombre, desearía poder tomar el dolor. Apesta saber que va a tener esa cojera para siempre.
La ira por lo que mi hermana le hizo a demi me atraviesa. Si no hubiera sido por la irresponsable decisión de manejar un carro cuando había estado bebiendo, tal vez no se habría desviado tanto cuando esa ardilla salto frente a ella y demi no habría sido golpeada.
No puedo jugar a

―¿Qué hubiera pasado si‖ por siempre, pero no cambia el hecho que demi es la única que siempre tendrá las repercusiones físicas de esa noche, nada de lo que diga o haga cambiara eso.
―¿Necesitas sentarte? ―pregunto pateándome por ponerla en esta situación.
―Estoy bien, caminar usualmente ayuda a disminuir los calambres.
Tomo su mochila y la deslizo en mi hombro. Sacudo mi cabeza como si la viera esforzarse.
Ella se detiene y pone una mano en su cadera.
―No me mires así.
―¿Cómo?
―Como si te culparas, ambos sabemos que…bueno, de hecho todos en Re-COMENZAR saben que tú no eres culpable por lo que has pasado por casi dos años ―sus ojos me ven con un poco de lastima, lo que no me sienta nada bien en este momento.
―Solo llévame al lugar más cercano donde pueda ir al baño y desayunar. Me muero de hambre, tengo casi cien dólares para gastar antes que tengamos que mendigar.
Sus palabras me atraviesan.

―No vas a rogar por dinero, nunca, ¿me entendiste? he conseguido casi veinte dólares, después de eso encontrare algo que hacer ―solo la imagen de ella mendigando por cualquier cosa eriza mi piel.
―Estaba bromeando ―ella dice sorprendiéndome con una mueca―. No soy del tipo que mendiga.
―Lo siento ―dije―. Lo siento por exagerar, lo siento por ponerte en esta situación, lo siento por cada jodida cosa.
Caminamos un par de bloques hasta que llegamos a Pete's Place una pequeña cafetería que probablemente debería estar condenado por la grasa y manchas de moho en el cielo raso, pero tienen un baño gratis y comida barata y eso es lo que necesitamos.
Después que consigo una cabina y demi  se dirige al baño, me siento y pienso como voy a contarle mi plan. Miro a las otras dos mesas a mí alrededor. Un tipo con una camisa de franela rota tomando una taza de té en el mostrador. Un hombre mayor está en otra cabina comiendo solo, mirando a la ventana mientras toma un pedazo de pan y luego otro. Me pregunto qué es lo que ve o lo que espera…o si lo que ve en la ventana es más interesante que recordar que esta solo comiendo en una cafetería, o tal vez no está mirando la ventana tal vez está soñando despierto con una chica que amo y perdió.
No quiero terminar como uno de esas personas, solo y patético.
Cuando demi vuelve, su cola de caballo se ha ido, ya no luce como si hubiera dormido en una cama de agujas de madera.
Se desliza en la cabina frente a mí, me inclino y tomo sus manos en las mías. El hecho que estuviera dispuesta a caminar conmigo en medio de la noche con solo una mochila me hace sentir humilde.
―demi… ―se me hace un nudo en la garganta del tamaño de un pomelo, no quiero decirlo pero maldita sea, tiene que ser dicho―. Voy a regresarte ―ella abre los ojos y la boca, seguramente para protestar, pero yo agrego―: ¿Sabes que me hace, ver tus muecas de dolor? ―ella aleja sus manos y las pone en su regazo.
―Estoy bien.
―Deja de pretender, pensé que no íbamos a mentirnos más.
Observo como ella muerde su labio inferior.
―Está bien, estoy mintiendo pero no me interesa si estoy incomoda o con dolor ―ella me mira e inclina su cabeza. Puedo decir que las ruedas están girando y está pensando demasiado, duda pero luego lo deja salir.

―¿Alguna vez le has dicho a una mujer que la amas? No como a tu mamá, sino como...
―Te refieres a ashelly
―Sí, me refiero a ashelly
Esa es una pregunta capciosa, ashelly me dijo en nuestra primera cita que estaba enamorada de mí. No paso mucho tiempo antes que fuéramos pareja y estuviéramos besuqueándonos…y no mucho antes que tuviéramos sexo. Cantidades de sexo. Ella dijo la palabra ―Amor‖ como si fuera agua. No creo que dijera u oyera la palabra ―Amor‖ desde que fui arrestado. Sí le dije que la amaba, pero ni si quiera estaba seguro de saber lo que significaba en ese entonces.
―¿Qué quieres oír?
Ella se encoge de hombros.
―Solo que…nunca lo dijiste…
No termina la oración, pero sé que era lo que iba a decir, no quiero llegar ahí, no ahora…pero después de todo lo que ha hecho por mí, no puedo evadir el tema totalmente, ella merece esto.
―Nunca se lo he dicho a nadie, que es por lo que vas a regresar a Re-COMENZAR, no puedo permitir que vengas conmigo, no es seguro y tú no mereces eso. Vas a ir a España como siempre has querido, si digo la palabra con ―A‖ eso lo cambiara todo. Te conozco demi , te sentirás obligada a quedarte aquí, y dañar tus planes. Me sentiría como una mierda si cambiaras tu vida por mi…no lo vale ―yo no lo valgo.
La mesera trae los huevos y las tostadas que ordenamos y desaparece tan rápido como apareció. demi sonríe tímidamente desde el otro lado de la mesa en cuanto coge su tenedor.
―Entonces ven a España conmigo, estoy registrada para ser estudiante de intercambio de primer año, solo es por nueve meses.
―Sabes que no puedo, ¿qué voy a hacer ahí? ¿Sentarme y verte estudiar? Ni siquiera me he graduado de secundaria, y difícilmente se algo de español.
―Puedes aplicar a un GED.
Sacudo mi cabeza como si esa no fuera una opción en este punto. Soy una causa perdida, con un patético y sombrío futuro y difícilmente un centavo a mi nombre.
―Oh, sí, seguro, y después podemos casarnos y vivir felices para siempre, luego saltaras en mi alfombra voladora y frotare el genio en la lámpara que tengo en mi mochila. Tal vez podamos comprar un castillo español mientras estamos en ello.

Cuando mi papá se caso con mi mamá, él iba a la escuela para ser odontólogo y ella era la presidenta de las chicas. Todo en su vida estaba estratégicamente planeado hasta el día que fui arrestado y fui a la cárcel. Mi madre se volvería loca con esta conversación.
―Iba a decirte esto antes. Pero no sabía cómo, joe  tu mamá estaba en rehabilitación cuando deje Paradise.
Mi cuerpo entero se tenso.
―No quiero hablar sobre ella, no quiero hablar de mi familia.
La campana de la puerta de la cafetería me hizo girar a ver que otros inadaptados van a favorecer a Pete's Place. Un gran hombre negro camino hacia nosotros. Damon.
Estoy atrapado.
Sacudo mi cabeza en frustración y la miro.
―No lo hiciste.
―Sí lo hice ―ella sostiene su teléfono celular―. Sospeche que ibas a huir y dejarme.
No puedo creer esto.
―Me vendiste. ¿Qué paso con la petición de tomar las decisiones juntas?
―No estás siendo racional, joe―ella trata de decirme con un tono muy tranquilo, como si fuera un niño o un loco.
―Tal vez oíste mal pero dije que la irracional eres tú.
Mientras observo como Damon se acerca a nosotros contemplo como voy a salir de esta.
Damon se desliza en la cabina a mi lado, bloqueando mi escape.
―¿Cómo están mis escapistas de Re-COMENZAR? ―él mira mi plato, medio comido―. Vamos señor jonas, coma algo, necesitara fuerza para el pesado día que nos espera.
No toco mi plato o miro a Damon. Solo miro fijamente a demi.
―Ibas a regresarme a los dormitorios y a dejarme de nuevo ―ella luce insegura y preocupada. Bien. Quiero que sufra. Me traiciono―. No podía dejar que huyeras de nuevo ―dice.
―Así que mejor tenerme encerrado ¿verdad?

―Eso no es a lo que me refería. No puedes huir de la gente que se preocupa por ti.
―Si te preocuparas ―digo a través de mis dientes apretados―, mi maldito concejero, no estaría sentado junto a mí ahora.
La mesera llegó a pedir la orden de Damon.
―Quiero una taza de café, y, uh, solo deme otro plato de lo que los chicos ordenaron ―le dice.
Miro por ventana como el otro hombre en la cabina. Ahora sé cómo se siente, queriendo olvidar el aquí y el ahora ¿Por qué demi no entiende mi situación? ¿No entiende que perdí el poco honor que me quedaba al soltar que no había sido yo el que la había golpeado?
Mierda.
Necesito huir de la verdad, del pasado. Necesito re comenzar.
Excepto que no hay ningún re comenzar, no cuando la gente de tu pasado, sigue apareciendo constantemente y persiguiéndote, llevando a casa todos tus errores incluso los más grandes. Pensé que había hecho algo bien cuando tome la culpa por selena.
¿Pero que obtuve realmente? Ninguna bienvenida de héroe cuando regrese a casa. Las mentiras se están empezando a ver borrosas con la verdad y demi está atrapada justo en medio de ello.
―Está bien chicos, dejémoslo salir todo aquí y ahora ¿Quién iba conduciendo el carro que golpeo a demi?
Damon saca su teléfono y lo deja en la mesa.
―Sí no empiezan a hablar voy a llamar a la oficina del fiscal, podemos hacerlo a mi manera o a la suya ¿entonces cual va a ser?


***
Demi.

Joe está realmente enojado conmigo. Él se dio la vuelta y miro por la ventana. Yo sé que él quiere escapar ahora mismo, es por eso que estoy tan agradecida de que Damon está aquí. Físicamente no puedo detener a Caleb, pero Damon si puede.
—Vamos deja que Damon te ayude —le digo.
joe se tensa.
—Nadie puede ayudarme, demi. Entiéndelo a través de esa cabezota tuya, ¿de acuerdo?
—Ella no es el enemigo —Damon dice con voz lacónica—. Hombre, chico, eres un maestro de la ira desplazada.
—Ten cuidado —dice joe—. Es un lobo con piel de oveja. Esta es tu fiesta,demi . ¿Por qué no le dices a Damon todo lo que quiere saber?
—No es mi historia la que hay que contar. Es la tuya.
Mientras Damon come, joe y yo estamos en silencio.
—Estoy esperando —dice Damon cuando él va por el salero.
—Yo no te puedo decir —dice joe.
Damon toma un largo sorbo de café antes de fijar deliberadamente la taza sobre la mesa.
—¿Por qué no? —joe me mira, sus ojos sombríos. Damon tamborilea con los dedos sobre la mesa—. He leído el archivo, joe. Diste una historia detallada sobre cómo te desviaste para evitar una ardilla, golpeaste a demi, y cundió el pánico.

—Soy un buen narrador —joe murmura.
Los tambores paran.
—¿Por qué cargar con la culpa de otra persona?
—No sé.
—Eso no es una respuesta.
—Bueno, eso es lo único que vas a obtener de mí —dice joe desafiante.
Veo algunos coches patrulla por el comedor, por lo que el corazón me late en la prórroga. ¿Damon llamo a la policía antes de venir? joe tenía razón, no hubiera llamado a Damon.
—Por favor, lo han arrestado —le digo a Damon—. joe ha sido lo suficientemente, castigado
—Te diré que —dice Damon—, voy a olvidar que escuché acerca de tu pequeño secreto por ahora y terminaremos el programa de Nuevo Comienzo. Si lo haces, y prometes volver a Paradise y enderezar todo lo que fuera, me aseguraré de que te quedas fuera de la cárcel por cargos relacionados con drogas. ¿Suena como un trato?
—¿Por qué haces esto? —joe pregunta.
—Digamos que creo que eres un buen chico. Eso no quiere decir que crea que tomas decisiones estelares en la vida. Creo que has hecho algunas malditas estúpidas decisiones, por no mencionar el hecho de que por poco desapareces y sacaste a demi la última noche. Pero he hecho algunas elecciones de mierda como un adolescente y yo estoy dispuesto a darte una última oportunidad. ¿Están conmigo?
—Estoy contigo —le digo, tratando de parecer alegre.
—¿Qué tipo de opciones de mierda? —joe pregunta, desafiando a Damon—. Te sientas y ves a toda la tripulación contar nuestras historias de mierda, pero nunca dijiste una maldita palabra.
Damon coge el vaso y lo agarra con fuerza.
—Yo era un adicto a la coca, y he perdido todo. Perdí a mi novia, mi hijo, y mi dinero. Un día, yo no pagué a mi proveedor por la coca que use y me golpearon. Por suerte, lo supere, pero no pasa un día que yo no me arrepienta de tratar a mi chica y mi hijo como si fueran basura. Haría cualquier cosa para recuperarlos, pero es demasiado tarde. Ella se mudó a Arizona y me deja ver a mi hijo una vez al año.
—¿No puedes traerlos de vuelta? —joe pregunta—. Diles que tienes tu vida en el camino y quieres que sean una familia.
—No es tan simple. Hice cosas horribles —he gastado dinero y la propiedad de la familia y amigos. Hay cosas que no pueden ser perdonados, y he llegado a un acuerdo. Ella siguió su camino. Tengo que hacerlo, también. Así que ahora que sabes mi historia, ¿vienes conmigo?
joe  me da una mirada que me dice que no confiara en mí nunca más, pero está resignado a su destino.
—Creo que estoy con ustedes, también.
De vuelta en el dormitorio, nos encontramos con el resto del grupo en la sala de estar esperando por nosotros.
—¿A dónde se escabulleron los dos? —nick le pregunta—. ¿Un encuentro secreto para hacer lo desagradable?
joe y yo lo ignoramos. Damon se acerca a nick y huele la parte posterior de su cabeza mientras que las chicas me siguen a mi habitación.
—Me alegro de que estés de vuelta —dice taylor.
—Yo también.
miley se sienta en el borde de mi cama mientras yo desempaco las cosas de mi mochila.
—¿De dónde vienen ustedes?
—Ningún lugar especial.Joe necesitaba huir, y yo no podía dejarlo ir solo.
La primera vez que camine fuera de la escuela, pensé que era para que nosotros volviéramos a empezar. Pero incluso antes de saber que joe me iba a hacer regresar, me di cuenta que no podía huir. Una noche en el castillo del parque ha demostrado que físicamente no podría hacerlo... Me es imposible salir si quiero.
—joe te necesita —dice miley.
Sonrío débilmente.
—Yo no creo que él estaría de acuerdo contigo en este momento. Está molesto porque he llamado a Damon para que fuera por nosotros.
—Él te va a tener sobre él si sabe lo que es bueno para él. Es probable que sólo necesite algún tiempo para darse cuenta de que tiene que depender de otras personas. Los chicos son fanáticos del control y odian cuando la gente sabe lo que es mejor para ellos.

Damon nos llama a la sala después de que todos estamos duchados y vestidos. Él tiene un portapapeles bajo el brazo y da una palmada sobre él, un poco... emocionado.
—Vamos al reformatorio —anuncia.
—He estado allí, he hecho eso —joe murmura en voz baja.
—Es tiempo de compartir sus historias con adolescentes con problemas que están encerrados —Damon posa los ojos en el portapapeles en sus manos—. Tal vez cuando salgan van a pensar dos veces antes de emborracharse, o usar drogas, o dañar a sus compañeros antes de ponerse al volante de un coche.
Damon se acerca a joe y se mete en su espacio personal. Él no le toca, sino que simplemente está ahí.
—Vas a estar bien, joe.
Joe vuelve la cara, pero como si no pudieran ayudar las palabras salen contra su voluntad:
—No quiero volver allí, Damon. Dame un descanso, ¿quieres?
Sé lo difícil que es para joe pedir un favor a nadie. Sé lo mucho que le costó pedirlo.
Damon mueve la cabeza lentamente y le da unas palmaditas en la espalda.
—Es importante, joe. Y todos vamos a estar allí para ti.
En la furgoneta, a propósito me siento junto a joe en la última fila. Los músculos de la mandíbula se contraen y tiene las manos cruzadas sobre el pecho. Él está tenso.
—¿Quieres hablar de ello? —le pregunto en voz baja para que nadie más pueda oír.
—Sin comentarios —él mira por la ventana, cerrándose a mí.
Nos lleva casi dos horas para llegar al centro de detención de menores, Departamento de Correcciones o DOC —como joe lo llama. Nuestra camioneta se detiene y somos guiados a través de la alta puerta de alambre de púas. Puedo sentir la tensión y el estrés que irradia fuera de joe. Él no quiere estar aquí. No sé todo lo que le pasó aquí, pero hace un tiempo que vislumbre un poco de lo que él pasó.
Estoy dudando que haya sido buena idea llamar a Damon y decirle que estábamos en el restaurante. Tal vez debería haber dejado que las cosas ¡fueran lo que sea que fueran! Por lo menos entonces yo no habría hecho que joe se enojara conmigo.
—Lo siento por hacerte volver a Re-COMENZAR —murmuro.

—Como quieras —dice mientras mira por la ventana en la cerca de alambre de púas que rodea el complejo—. Se ha acabado y está hecho.
—¿Qué está acabado y hecho? ¿Volver a Re-COMENZAR, o nosotros como pareja?
Un hombre y una mujer vestidos de negro se encuentran en el estacionamiento, esperando por nosotros. Todos pasan de la camioneta, pero joe me detiene cuando todo el mundo está fuera, y solo estamos nosotros.
—Escucha —dice—. Yo no voy a decir que no he pensado acerca de lo que sería como si tú y yo, bueno, ya sabes. Pero creo que debemos enfriarnos por un tiempo. Por lo menos hasta después de esta mierda de Re-COMENZAR.
—Y después de que todo haya terminado, ¿qué?
Damon golpea el lado de la furgoneta, asustándome.
—¡Vamos, pequeña chica lenta , muévete! —Damon grita—. ¡Puedes abrazar a todo mundo arriba!
Salgo en el aire caluroso de verano, y miro a los guardias con armas en sus fundas. Me hacen sentir segura y asustada al mismo tiempo.
El tipo con el traje camina hasta joe,
—No hemos vuelto a verte aquí desde que fuiste liberado. Confío en que vamos a quedar fuera de problemas.
Joe casi se cuadra, con el rostro más grave que he visto. Ladra un:
—Estoy tratando de hacerlo, Señor —lo que hace que el tipo del traje estreche los ojos en joe.
—¿Tratando? Estoy seguro que puedes hacerlo mejor que tratar, jonas,
—Sí, Señor.
Después de que joe mira fijamente hacia abajo, el hombre da unos pasos delante de todos nosotros.
—Yo soy el Señor Yates y esta es la Sra. Bushnell —dice en voz alta, para que todos puedan escucharlo. Él señala a la mujer que estaba junto a él, con el pelo recogido en un moño—. Las chicas estarán visitando nuestra población femenina con la Sra. Bushnell y los chicos estarán visitando nuestra población masculina conmigo. ¿Están listos?
Todos asienten, excepto joe. Observo mientras él tira a un lado y le dice a Damon en voz baja:

―No puedo hacer esto.