Al siguiente día que era el 25 de Junio, y celebraban su aniversario, demi
se estiraba plácidamente a todo lo ancho de su cama, cuando un olor llegó a
ella haciéndola enderezarse y se sorprendió no sólo de ver su desayuno, sino un
enorme ramo de rosas rojas con una nota.
Se levantó, calzó sus pantuflas, caminó hacia allá, y después de dar un sorbo
al jugo, tomó la remisa y la leyó:
Feliz Segundo Aniversario, demi
Espero que tengas un buen día y me
gustaría saber ¿si aceptas cenar conmigo esta noche? Algo informal.
Estaré esperando tu respuesta y confío que sea un sí.
Tu \"adorado esposo\"
joseph
-¡Vaya con el cínico Don Juan!
Y rompiendo la nota en varios pedazos, llamó a la mucama y le ordenó que
sacaran el arreglo floral, pero esa no fue la única sorpresa que recibió,
porque en cada hora que transcurría llegaba un detalle de todo tipo y en todos,
una tarjeta que decía:
Una hora más y no recibo respuesta de parte tuya, pero no me daré por
vencido, porque todavía falta para que se acabe el día y no cederé hasta que
aceptes salir conmigo. Sólo hoy, por favor.
-Pues esperarás sentado, amigo.
Más el mañoso, al ver que las horas se le acababan, recurrió a un plan
sucio y solicitó la ayuda de Mamita y Suegra aprovechando de que seguían en la
ciudad.
demi, sentada detrás del escritorio de su despacho, estaba atendiendo una
llamada a larga distancia cuando vio llegar al par de damas que de inmediato le
preguntaron…
- ¿A qué hora estarás lista para ir a celebrar con tu esposo? -y la morena,
comprendiendo la treta del castaño, interiormente, le mandó un saludito de
duende y no le quedó de otra más que ir pero de paso, aprovechó para
preguntarles cortésmente a sus "madres".
-¿Cuándo se regresan a Los Ángeles? -lo bueno que la respuesta fue un...
-Pronto.
Entonces, dejando sus actividades pendientes, de mala gana se alistó, ya
que su marido la citó a las 8 de la noche en The View: el único restaurante
giratorio en la Ciudad de Nueva York y que está ubicado en el corazón de Times
Square y ocupa el último piso donde el Hotel Marriot Marquis.
Nick después de llevarla y ver cuando esta se encontraba con joseph, se
regresó a casa, ya que el castaño se ofreció llevarla de vuelta. Los dos
vistiendo ropas muy casuales: ella en un vestido camisero color negro y él: en
cómodos pantalones kakis y camisa en cuello mao, ocupaban ya su reservado. Uno
sentado en frente del otro, más ninguno decía nada porque demi tenía la mirada
puesta en el cristal y él, la miraba a ella.
-¿Qué pretendes con todo esto? -la morena finalmente habló sin apartar sus
ojos del ventanal.
-Nada, sólo disfrutar un buen rato, la vista… tu compañía.
-¿Mi compañía? -sonrió irónica y por primera vez puso sus ojos en él- Por
dos años nunca te preocupaste por eso -le reprochó.
-No me culpes del todo a mí -el castaño se defendió.
-¿Ah no? ¿Entonces a quién?
-Tú fuiste la que no quiso volver ¿Ya lo olvidaste?
-¿Y para qué hacerlo?
-Vamos, Nina. No te traje aquí para estar peleando.
-Está bien -contestó de malos modos- y ¿de qué quieres hablar entonces?
-¿En lo qué has hecho en todo este tiempo?
-¿De verdad te interesa saber?
-¿Por qué no? Eres mi esposa.
-¡Y tú eres patético! -y aquel no aguantó las ganas y sonrió.
-Ya veo. No estás a gusto, ¿verdad?
-Honestamente… no.
-¿Quieres que nos marchemos?
-Si tú quieres -le contestó con indiferencia y el castaño llamó al mesero.
-Traiga la cuenta, por favor.
-Espere -dijo ella rápidamente- no la traiga todavía -ordenó y en cuanto el
mesero se alejó- Esta vez, tú ganaste porque hoy supiste balancear muy bien tu
juego, pero te advierto que no siempre va a ser así y por esta noche haremos un
trato, hablaremos de todo lo que tú quieras, excepto de lo que es mi vida y yo
me limitaré a saber de la tuya… ¿estás de acuerdo?
-Trato hecho -y como buenos comerciantes que eran, estrecharon las manos y
luego ordenaron algo de beber para brindar por lo pactado.
Y a pesar de los refunfuños de la morena, la plática que iniciaron se
volvió amena y no negó que aquel cabezón la hizo reír más de la cuenta y en más
de una ocasión el castaño le dijo…
-Tienes una hermosa sonrisa y deberías mostrarla más frecuentemente -pero
ella se hacía la indiferente y volvía a poner su rostro serio y joseph entendió
que sería un huesito duro de roer.
Más aún así, después de cenar y convivir por dos horas en el restaurante,
el castaño la invitó al Bar 13 ubicado en el histórico Unión Square que tenía
un ambiente increíble. demi que nunca en su corta vida había estado en esos
lugares pues era normal para ella sentirse extraña e incómoda, pero su esposo
nunca le soltó de la mano desde que salieron del edificio aquel hasta que
llegaron ahí y encontraron una mesa disponible en la segunda planta de aquel
lugar, donde ya algunos jóvenes disfrutaban de la música del DJ.
Después de servidas sus bebidas, siguieron con su plática y observaban a
las parejas en la pista de baile. En eso, otra pareja se les unió y era nada menos
que Anthony y su novia Any, una guapa trigueña de cabellos negros.
Los hombres se entablaron en su propia conversación y las mujeres como que
no tenían nada en común, porque la morena, a pesar de no ser cortante en sus
respuestas, volvía a su gesto serio y miraba con extrañeza a su alrededor y
cuando cruzaba miradas con su esposo, aquel le sonreía pero ella desviaba la
vista indicándole con ello su incomodidad.
Pasados unos minutos, la pareja de novios se despidieron por un momento y
fueron a seguir saludando a sus amigos
De pronto, una canción llamada club can't handle me de Florida, inundó el
lugar y joseph, acercándose a ella, le dijo...
-Esa eres tú, mi chica misteriosa. Ven, vamos a bailar.
-No sé hacerlo -le respondió cuando ya la tomaba de la mano para ayudarla a
bajar, entonces el castaño se detuvo, la miró y gracias a que las sillas eran
altas, la acorraló entre la mesa y dijo muy seductor…
-Bueno, entonces tendré que bailarte yo -y no bromeó porque en esa posición
y conforme las notas de la melodía avanzaban, aquel comenzó a moverse muy sexy
en frente de ella y sin apartar sus ojos de los de su esposa, pero en una
acción peligrosa, la morena le puso una mano en el pecho y lo alejó…
-Cómo que se te está subiendo el alcohol ¿no? -le dijo para cortarle la
inspiración porque sus acercamientos, movimientos y las palabras que le decía
entre labios que eran parte de la canción, la estaban poniendo nerviosa…
-¿Tú crees? -le preguntó cerca del oído- ¿y si te digo directamente unas
líneas de la canción?
-¿Cuál de todas? -se le escapó a la joven y solita se reprendió.
-Las que me gustan más como -cambiando su tono de voz- demi, quiero que
bailes conmigo y que me enseñes tus pasos mas sensuales -y la morena abrió
tremendos ojos más esta le contestó ofendida…
-¡No tendras tanta suerte! y será mejor que nos vayamos. Te estás poniendo
pesadito ¿eh? -le afirmó e intentó ponerse de pie pero que aquel…
-No, porque todavía falta decirte que…
-¡Te aseguro que no quiero oírlas!
-Quiero pasar la noche contigo -le susurró valiéndole gorro pero la morena
no se la pondría fácil…
-Y lo que YO QUIERO es irme a casa en este momento, así que… ¡córtale a tu
rollo de papel, Romeo! porque el lugar y tú no me están agradando del todo -y
aquel no vaciló en volverse a reír porque su propósito de poner nerviosa a su
esposa, había dado resultado.
Y demi después de tomar su bolso y joseph de dejar unos billetes sobre la
mesa, salieron de ahí en dirección al auto y luego hacia casa.
En todo el trayecto lo hicieron en silencio y ya casi para llegar a su
domicilio, en una de las veredas empedradas y apenas alumbradas, el castaño se
estacionó y sin decirle nada a la morena, descendió. Aquella que lo miraba
cruzar, bajó el vidrio de la ventana para preguntar…
-¿Pasa algo?
-No, nada.
-¿Entonces?
-Ven, sal -le abrió la puerta del auto.
-joseph, yo estoy muy cansada y mañana tengo muchas cosas que hacer -se
quejó.
-Sólo será un momento -le suplicó y aquella torciendo los ojos, extendió su
mano para aceptar la que le ofrecían. Entonces salió y aquel la encaminó hacia
otra vereda y la joven finalmente preguntó…
-¿Qué hay aquí?
-Conoces la Legenda de Sleepy Hollow?
-¿El jinete sin cabeza de Washington Irving?
-Exacto.
-Bien. ¿Qué con eso?
-Ese camino -le señaló hacia el frente- te lleva directamente al cementerio
donde supuestamente aparece el fantasma del soldado alemán que perdió la cabeza
a causa de una bala de cañón en la Revolución Americana ¿quieres ir?
-¿Ahora? -dijo temerosa.
-Es en la noche cuando sale el descabezado en busca de lo perdido -le dijo
casi al oído y aprovechándose del desconcierto de aquella, la abrazó y le dejó
un beso en la mejilla, pero demi…
-Descabezado te voy a dejar yo si no me llevas a casa… ¡AHORA! -le ordenó y
la morena se zafó de su amarre y regresó rápidamente al auto porque cuentan
residentes de ese lugar que SÍ se ha visto un alma en pena.
Minutos más adelante llegaron a casa y demi no esperó a que aquel le
abriera la puerta sólo le dedicó un seco- Buenas noches -e ingresó a casa a
toda prisa, porque si las intenciones de joseph eran también espantarla, pues
lo había conseguido.
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Durante los días que restó del mes de Junio y los primeros quince de Julio,
se suscitaron varios eventos entre la vida de estos dos, entre ellos dos
acercamientos del tercer tipo, donde la morena estuvo sucumbida a caer en la
tentación por los encantos de su esposo ó… ¿Eran las hormonas que le había
recetado el doctor?
Y esto comenzó a tomar color justo al día siguiente, después de celebrar su
aniversario, donde nuevamente una fotografía de la pareja saliendo del
restaurante fue captada y publicada en el periódico, y la primera en tener
reacción fue ashell que antes de entrar al set para iniciar como de costumbre
su programa matutino, llamó al castaño para invitarlo a cenar y distraerlo
porque no le estaba gustando verlo tanto tiempo con su esposa además de que le
había prometido no armarle panchos, pero mayor fue su sorpresa cuando este se
disculpó y se negó ante tal ofrecimiento. Al principio no le tomó importancia,
más comenzó a preocuparle cuando, las negativas se hicieron más frecuentes y
eso la puso en alerta.
En cambio joseph, aprovechando que demi también salía temprano hacia la
oficina y allá la tenía cerca, procuró estar al pendiente de ella cuando podía
como: ofreciéndose a llevarla a la empresa, ó por los mediodías invitándola a
comer afuera. La morena al principio se negó, más cuando la primera vez lo
aceptó, le dejó en claro que su situación no mejoraría en nada.
Por su parte, en uno de los días de trabajo después de dictarle una carta a
miley, su secretaria, demi llamó a nick para pedirle de favor, localizara a una
persona: a Amelia, su nana; y gracias a la experiencia de este hombre no tardó
en ubicarla, más la morena se vio en la necesidad de viajar a Los Ángeles
porque nick encontró a la noble mujer en un asilo para gente mayor, sola y muy
enferma. Esta, que en cuanto vio a su pequeña, se emocionó tanto en verla que
la joven no dudó en pedirle que viniera a casa con ella pero Amelia se negó
diciéndole que estaba ya muy cansada, además de que los doctores le confirmaron
que un viaje hasta Nueva York era extremadamente peligroso para la paciente.
Entonces la ex empleada apelando a su buen corazón, le pidió encarecidamente a demi
trabajo para una sobrina suya y la morena como pago a su nana por todo lo que
hizo por ella, no vaciló en aceptar a la muchacha.
demi, de ese viaje, no volvió a la ciudad hasta un domingo por la noche y
eso porque al siguiente día, a las 7 30 AM el matrimonio jonas/lovato on debía
presentarse para realizarse la toma de análisis y también donde Joseph no perdió oportunidad de invitar a desayunar a
su esposa.
A lo largo de la primera semana del séptimo mes, la morena inició con su
período menstrual y con ello su ciclo de ovulación, y en una tarde mientras
hacía un poco de ejercicio en el gimnasio recibió la lamentable noticia de que
su nana Amelia había fallecido de un paro cardiaco exactamente en una
celebración del 4 de Julio, día de la independencia de los Estados Unidos y dos
días después, se suscitó el primer encuentro entre demi y Joseph .
La noche era caliente y él, ya llevaba un buen rato en el agua, estaba a
punto de salir cuando vio aparecer a su esposa envuelta en su bata de baño.
Entonces para no llamar la atención, y darse cuenta de que había pasado
desapercibido por ella, no se movió de su lugar que era en una esquina del otro
extremo de la alberca.
Desde ahí, la vio deshacerse de sus sandalias y luego la prenda que cubría su
cuerpo dejándola en un atrevido bikini.
demi caminó hasta la orilla de la alberca y llegó a donde la escalera
metálica, y sin mirar al frente, se apoyó de la baranda y comenzó a ingresar al
agua, bajó apenas un peldaño y se sentó sobre el concreto y después con sus
manos comenzó a mojarse las piernas.
El agua se sentía tibia gracias a las altas temperaturas que ya se
registraban en la ciudad. Sosteniéndose nuevamente y con sumo cuidado,
descendió otro peldaño, y otro hasta que sus pies tocaron el piso de la piscina
llegándole el agua a la altura de su pecho. Sintiéndose con libertad se
sumergió y comenzó a nadar y Joseph que nunca dejó de observarla, tomó la
cuenta de cuanto esta permaneció debajo del agua; primero se sorprendió por su
resistencia pero al ver que pasado el tiempo y aquella no salía a flote, se
preocupó y tuvo que moverse de su lugar. Nadó hasta donde iniciaban las
escaleras de concreto y estaba por salir de la alberca cuando...
-¿Hace cuánto estás aquí? -le preguntó a sus espaldas la sirena sonando un
poco molesta y joseph se giró y respiró tranquilo, más contestó a la agresión…
-Mucho antes de que tú llegaras.
-¿Estás seguro? ó…
-¿Ó qué? ¿Piensas que estoy
espiando?
-No lo dudaría -y sin decir más, la morena se giró y retomó su nado, pero
el castaño se sentó sobre un escalón y la admiró nuevamente- ¿Te vas a quedar
ahí todo el tiempo? Pensé que ya te ibas -lo volvió atacar con agresividad
cuando demi estaba a mitad de la piscina.
-Tenía intenciones, pero… he cambiado de parecer y no, aquí me quedaré -la
retó.
-Haz lo que quieras -contestó la joven y joseph la vio girarse nuevamente
en busca de la salida, pero este también tenía sus mañas y salió para dirigirse
a la escalera que la morena buscaba y le obstruyó el paso.
demi desde abajo lo miraba y comenzó hacerse hacia atrás cuando lo vio
descender, ingresar al agua y caminar hacia ella pero su respiración le
traicionó.
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