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Mi nombre es Yesennia ... subo adaptaciones jemi en youtube pero aveces como son largas lo subo a este blog este es mi canal http://www.youtube.com/channel/UC93vtXRXWvbXxe_1js_HRJg/videos?flow=grid&view=0 ...
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miércoles, 13 de febrero de 2013

Return to paradise capitulo 8 - jemi








***
Joe

Estoy tumbado en la cama mirando al techo. Nick y kevin están dormidos. No he hablado o escuchado a demi desde que entramos en nuestra sala hace cuatro horas.
Le dije que aún la quiero. Admití que nunca dejé de quererla. Y ella va y empieza a hablar de amor. Jodido amor. Y honestidad.
El amor no es sobre la honestidad. Se trata de proteger a la gente que más amas de las cosas que les harán daño. Eso es amor.
Oh, el infierno. Le dije a demi que todavía la quiero y que no puedo estar con alguien más. Estúpido, lo sé. No era mi intención dejarlo escapar en ese mismo momento-o que sucediera. A lo mejor era la cerveza. Sí, claro. Todavía estoy zumbado, pero yo sabía lo que estaba haciendo. No por ello es menos estúpido, sin embargo.
Durante la semana siguiente, demi prácticamente me ignora. Viajamos todos los días a algún evento en el que Damon nos introduce y nos exhorta a compartir nuestras historias lacrimógenas. Todos nosotros las compartimos. Mi historia es la más corta. "Yo conducía borracho y golpee a una chica. Fui a la cárcel por ello. Me patearon prácticamente fuera de la casa de mis padres y perdí a mi novia. Suspendieron mi licencia por tres años y estoy más o menos viviendo en la calle ahora. Así que, uhm, no beban y conduzcan‖.
Sí, es mi historia y soy fiel a ella.
No es hasta que estamos en un panel en algún auditorio de una escuela al azar y que estoy sentado detrás de una mesa cuando me hacen una pregunta que no estoy seguro de cómo responder.

Sale de la boca de un chico de quince años de edad, en la clase de conducción en la escuela de verano. —Esta pregunta es para el tipo de la camiseta azul, al final —dice.
Miro a todos los demás. Desafortunadamente nadie más que yo está usando una camiseta azul. Taylor me pasa el micrófono.
—¿Cuál es tu pregunta? —digo perezosamente, haciendo eco de mi voz a través del auditorio.
—¿Por qué te echaron tus padres?
Mierda, ¿realmente tengo que responder a eso? Mi hermana se negó a decir la verdad sobre el accidente, mi madre es adicta a las drogas de prescripción, y mi papá está en la negación. —Esa es una buena pregunta —le digo, estancándome. No sé qué decir. La verdad y las mentiras están empezando a fundirse juntas cuando me aclaro la garganta y pienso en cómo responder—. Mis padres se avergonzaban de tener un ex convicto como hijo. Encima de eso, no estaban demasiado interesados en el hecho de que yo estaba saliendo con la chica a la que golpee con mi coche y por la cual fui a la cárcel.
—¿Por qué hiciste eso? —el chico pregunta—. Quiero decir, ¿por qué perder el tiempo con la chica que golpeaste? ¿No era una mala idea?
—Sí. Fue realmente una mala idea. Una de las ideas más estúpidas que he tenido. ¿Siguiente pregunta?
La siguiente pregunta es para nick. Quieren saber por qué condujo un auto en el lago.
—Parecía una buena idea en ese tiempo —dice nick—. Por supuesto que estaba borracho, pero eso no es excusa. Pagué un precio muy alto y me gustaría poder deshacerlo.
Ese parece ser el tema de nuestras vidas... que pudiéramos regresar el tiempo y hacer elecciones diferentes.
Durante el viaje en la van de regreso a Freeman, demie ni siquiera mira en mi dirección. Se sienta junto a kevin y charla con él sobre el tenis. Cuando estamos de vuelta en nuestro dormitorio, se dirige directamente a su habitación. Damon se dirige a su habitación, también. Cuando su puerta se cierra y el resto del grupo está en el salón, me paso a la habitación de demi.
—¿Cuál es tu problema? —pregunto en voz baja para que el resto del grupo no pueda oír.
—No quiero hablar de eso —dice ella, y luego empieza a alejarse de mí.
Le agarro la muñeca y tiro suavemente, instándola a mirarme a la cara.

—Aleja la mano de ella —dice kevin detrás de mí.
Me encaro con el tipo que, obviamente, quiere que demi sea más que una amiga.
—¿Qué eres, su guardaespaldas?
—Tal vez —kevin da pasos entre demi y yo.
—No te pongas en el medio de esto, el hombre —estoy muy tenso porque, bueno, una vez fui el protector de Maggie en contra de este pendejo de Vic Medonia, y ahora Matt me hace sentir como si yo no fuera mejor que Vic.
—Ella, obviamente, no quiere hablar contigo ahora.
Cuando miro a demi, está apuntando hacia la puerta para que yo salga.
—Ya he terminado —le digo.
En la mañana, cuando despierto Damon me sacude, le digo que tomare el día libre.
—joe, toma tu trasero y ponte de pie. No estás saliendo en las actividades de hoy, así que ni siquiera pienses en ello —dice Damon.
—Estoy enfermo —le digo.
—¿Con qué?
—De molestia. En serio, Damon, el teléfono celular de nick sonaba cada dos horas anoche.
—Él está diciendo la verdad —kevin dice mientras saca un tanque por encima de su cabeza—. Nosotros le decíamos a l vez que hiciera la maldita cosa fuera, pero él no lo hacía.
—¡Lo puse en vibrar! —nick dice en voz alta desde el salón.
kevin camina hacia la puerta y grita: 
—Teniéndolo vibrando sobre la mesa es tan malo como que suene, amigo.
Damon se inclina y me quita las sabanas. —Voy a confiscar esta noche el teléfono de nick, pero todavía tienes que acompañarnos hoy, joe. Tengo una actividad especial prevista. No hay excusas.
Me arrastro fuera de la cama, me ducho y visto. Creo que demi tiene a las chicas de su lado, porque todas me ignoran hoy. Incluso durante el desayuno, miley  ofrece a todos un pastelito de arándanos, excepto para mí y nick. ¿Cómo llegué a ser agrupado en la misma categoría cuando el jodido nick está más allá de mí? Por otra parte, San kevint es tratado como un maldito rey. No sólo recibe un pastelito, demi realmente le sirve un vaso de jugo de naranja de la nevera pequeña. Y le sonríe mientras coloca el vaso en frente de él.

Estoy aún más molesto ahora.
Después del desayuno, todos se amontonan en la furgoneta. Estoy atrapado sentado en la parte trasera con nick, quien no parece importarle o no que las chicas lo están ignorando. O tal vez el hombre sólo utiliza a la gente haciendo caso omiso de él, o es demasiado estúpido para darse cuenta.
Damon se detiene en una propiedad arbolada, con un gran letrero que dice VICTORIA BOUND, CONTRUIR BASES FUERTES ES LA CLAVE DEL EXITO.
—¿Se trata de un proyecto de Hábitat por la Humanidad? —pregunto. Para ser honesto, no me importaría conseguir un martillo y clavos en mis manos. Solía hacer trabajos de construcción para mi tío durante los veranos. Frustración por un clavo y un martillo suena como una dulce idea ahora mismo.
—No, nada de eso —dice Damon, para mi decepción.
Nos amontonamos en la camioneta y Damon nos dice que estamos teniendo una reunión. 
—Este es un campo de desarrollo de habilidades. Me he dado cuenta que muchos de ustedes tienen problemas con la gente pidiendo ayuda y confiar en los demás.
—Tal vez nos gusta que sea así —me quejo.
—No es una buena forma de vivir, joe. Es la naturaleza humana necesitar gente y vivir en armonía con los demás. Esto es necesario... y no estoy hablando sólo de joe —señala a todos los demás en el grupo—. Todos ustedes lo necesitan.
Un hombre sale de la puerta marcada OFICINA. Parece un hombre de la montaña o Pie grande volviendo a la vida, con una larga barba y el cabello rebelde. —Deben ser el grupo Re-Comenzar —él tiende la mano a Damon y la agita—. Soy Dex, el propietario de Victoria Bound.
Lo primero que hace Dex es colocarnos en círculo debajo de unos árboles. Él nos instruye para decir una palabra que nos describa a nosotros mismos.
kevin dice: —Lealtad.
nick dice: —Diversión.
taylor dice: —Tristeza.
miley dice: —Enojo.
demi dice: —Confusión.

No me extraña el hecho de que ella está mirando directamente a mí cuando lo dice. ¿Está confundida acerca de nosotros? Eso es nuevo para mí. demi más o menos me apaga cada vez que nos acercamos. No parece confundirse en absoluto.
Cuando me toca a mí, digo: 
—Bastante jodido —ya que prácticamente resume quién y lo que soy.
—Eso no cuenta —dice nick—. Dex dijo que dijéramos una palabra que nos describa. 
―Bastante Jodido‖ son técnicamente dos palabras.
—Y ―cállate antes de que yo saque la mierda de ti‖ son diez palabras —digo en un tono de advertencia.
Dex / Pie Grande sostiene su mano. —No agredas a tus compañeros de equipo, joe. Las normas de Victoria Bound. Dicen que debes pedir disculpas —dice.
¿Pedir disculpas? ¿Este tipo habla en serio? Prefiero comer vidrio roto luego que pedir perdón a nick.
Damon el monitor me da una ligera mirada. 
—Vamos, joe. Discúlpate para que podamos seguir adelante.
—Sí —dice mmiley, a continuación, resopla—. No seas tan idiota.
Miro a demie. —Sólo tienes que hacerlo —su boca sigue en silencio.
—Nop —solía jugar con las reglas, pero no lo he hecho durante tanto tiempo que me he olvidado de cómo hacerlo.
—Canaliza tu energía en acciones positivas —Dex me dice.
Meto mis manos en los bolsillos y veo a Dex a la cara. 
—¿Qué pasa si no me siento positivo?
—Hacer algo positivo ayudará a transformar tu estado de ánimo en todo. Cuando sonríes, tu cuerpo se relaja. Cada experiencia interactiva por el toque humano y las interacciones, alivian la tensión en el cuerpo.
La última vez que tuve contacto humano positivo fue con demi cuando ella me besó y me tocó en el sofá de la suite. Me sentí increíble hasta que ella me rechazó.
—Quiero verlos a los dos darse un abrazo —dice Dex.
—Estás bromeando conmigo, ¿verdad?
—No estoy bromeando. Creo que deberías abrazar a nick.
No muevo mis manos de los bolsillos. 
—Sí, uhm, yo no lo creo —quiero decir ―de ninguna jodida manera lo abrazare maldito pie grande‖.

Lenny abre los brazos a lo ancho y me sonríe. 
—Ven con papá.
—Vamos, joe —insta Damon—. Haz la prueba.
—Prefiero un abrazo de las chicas, Damon. O kevin, por si a caso.
Nadie parece preocuparse por escuchar a la lista de cosas que prefiero hacer que abrazar a nick. Todos están esperando por mí.
nick da pasos hacia adelante, con los brazos abiertos.
Salgo del círculo, algo extraño obvio. Pie grande no parece contento. —No se trata de un abrazo... se trata de tu carácter. Haciendo algo que no queremos hacer para agradar a alguien es un acto de bondad.
Doy una breve carcajada. 
—Escucha, Dex, estoy siendo amable, advirtiéndole a nick antes de una patada en el trasero. Dame un poco de crédito. Mierda, hombre. Estuve con miembros de pandillas en Chicago que pensaban que amabilidad era preguntar de qué rama quería colgar antes de que me cortaran en pedazos y me dieran de alimento a los perros.
—¿Quieres ser parte de este grupo, o no? —Pie grande pregunta, haciendo caso omiso de mi escenario de las pandillas.
—No.
—Él no tiene otra opción —dice Damon en voz alta—. Él es parte de este grupo le guste o no. ¿Cierto, joe?
—Está bien —le digo. A menos que deje todo y vea mis posibilidades. Pero no lo haré, porque si el reformatorio era una mierda, tengo la sensación de que la cárcel grande me pondrá sobre el borde. Me paso atrás en el círculo.
—Podemos abrazarnos más tarde —nick me dice.
Sacudo la cabeza. —No cuentes con ello.
Definitivamente estoy en la lista de mierda de Dex, eso es seguro. Me dispara estas miradas probablemente para hacerme sentir mal, pero no lo hace. Después de lo sucedido con demi, he terminado con sensación de remordimiento.
Dex nos dice que vamos a esperar para completar un grupo de tareas con Victoria porque nos han enlazado trabajando juntos como un equipo. La primera tarea es un rompecabezas que tienes que completar mientras que tres de nosotros instruimos a tres miembros de nuestro grupo con los ojos vendados sobre cómo organizar las piezas. La tarea siguiente es un laberinto que tenemos que atravesar, mientras estamos unidos entre nosotros con una cuerda. Entonces tenemos que construir un coche de carreras con elementos encontrados en la naturaleza. demi no se cruza en mi camino todo el tiempo.

Después del almuerzo, Dex lleva a nuestro grupo en el bosque detrás de la oficina principal. Se detiene al llegar a un árbol de roble de espesor con una pequeña plataforma clavada en el tronco un pie fuera de la tierra.
—Este es un ejercicio de confianza —explica Dex—. Los voy a dividir en parejas. Cada uno de ustedes le da la espalda a su pareja mientras está de pie en la plataforma, y luego cae en los brazos de su pareja. Después, van a cambiar quien cae y quien atrapa.
Las parejas son nick y miley, a continuación, kevin y taylor, y yo y demi. Yo estoy junto a mi pareja con el ceño fruncido. —No estés tan deprimida —le digo.
—No estoy deprimida. ¿No lo escuchaste decir que es un ejercicio de confianza?
—Sí, ¿y?
Ella niega con la cabeza. 
—Olvídalo.
Antes de que pueda responder, miley grita: 
—¡nick me aplastas! Espero que tengas un seguro médico, Dex.
nick se ríe. 
—No eres un peso ligero para ti misma,miley. Si te caes, ¿se fracturaras cuando tus bubis alcancen el suelo?
Dex levanta su mano, que todos hemos aprendido a esta altura es su señal especial de "cállate". 
—Todos ustedes pueden hacer esto, te lo aseguro. Se les concede una cuerda elástica asegurada al árbol, lo que disminuirá la carga de peso. nick y miley , ustedes dos van primero.
—De ninguna manera, Dex —dice miley—. ¿Y si me deja caer?
—No lo hará.
—¿Cómo puedes estar tan seguro?
—Debido a todo el grupo cuenta con él, y él no nos fallará. ¿Cierto,nick?
Las cejas de nick están surcadas en la confusión. —¿Es un tipo de psicobasura que estás utilizando en mí?
—Sí. Súbete a la plataforma y conecta el bungee alrededor de tu cintura. Muéstrale a nick lo fácil que es.
nick hace como Dex lo instruye. Con el bungee llevando la peor parte del peso, miley no tiene ningún problema al atraparlo.
Cambian los lugares, y para nuestro alivio nick captura a miley y no prueba su teoría acerca de sus bubis.
—Está bien —dice Dex, siguiendo adelante—. joe y demi, les toca.


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Return to Paradise capitulo 7 - jemi en español




Demetria

joe está aquí? —le pregunto a Damon mientras vamos de camino a la pizzería a unas cuantas cuadras fuera del campus. Dijo que un grupo de adolescentes de secundaria nos esperaría allí, así sus chicos pueden conversar con nosotros y escuchar nuestras historias.
—Va a quedarse por esta noche —dice Damon—. Creo que necesita tiempo para relajarse y pensar el por qué esta aquí.
Suspiro, sabiendo la verdad después de todo. —Él no quiere ser parte de este grupo.
—Sí, bueno, no obstante necesita estar aquí —dice Damon mientras su teléfono suena.
—Simplemente necesita controlar sus emociones. Mientras Damon atiende la llamada, kevin llega a mi lado.
—¿Estás bien? —pregunta.
Asiento.
 —Estaría mejor si joe no viniera con nosotros.
—También yo.
Le lanzo a kevinuna mirada especulativa.
—¿Por qué?
—Porque pareces molesta cuando él está cerca —se encoje de hombros tímidamente—. No me gusta verte molesta.
Pongo mi brazo alrededor de kevin y le sonrió.
—Gracias por ser un buen amigo —le digo, apoyándome en su pecho mientras seguimos a los otros.
El pone sus brazos a mí alrededor.
—No hay problema.

Es agradable saber que tengo a kevin aquí, durante la terapia física hablábamos un montón, y nos quejábamos de Robert, nuestro terapeuta físico. Robert adora presionar a sus pacientes al límite sin importar si les gusta o no.
—joe no es un chico malo —le digo.
—Lo sé —dice kevin—. joe es un buen tipo. Todos tenemos que meter la pata y cagarla para funcionar en algún momento. joe solo la cago más que nosotros.
—Tu si pareces estar ocupándote mejor de tus problemas que la mayoría de nosotros en este viaje —le digo.
—Lo aparento. La verdad es que, me alegra estar aquí, pero tengo que admitir que algunos de esos chicos me miraban anoche como si yo fuera un completo retrasado mental —para por un momento, entonces agrega—, y luego lo mismo, yo era un completo retrasado mental, pero es como si volviera a lo de antes de nuevo. Me pregunto si alguna vez me acostumbraré a las miradas y a las especulaciones.
—Yo no he podido —lo admito ante él—. Al principio era muy consciente de que siempre que caminaba en un cuarto... notaba todos los ojos puestos mí. Todavía recibo miradas de lastima, que podría ser peor que tus miradas de retrasado mental.
—Vamos, demi. Ambos tenemos un estado de invalides obvia, que es diferente del resto de los que están en este viaje. Y ambos intentamos superar nuestras relaciones pasadas.
Kevin se detiene y deja que los otros nos adelanten.
—¿Puedes imaginarnos como una pareja? —me pregunta.
No estoy segura de si él está preguntándose cómo reaccionaría la gente al ver a una muchacha cojeando del bazo de un chico y juntos, o si realmente está preguntándose si puedo considerar salir con él.
Nunca he pensado en ello antes.
kevin es dulce.
Es lindo.
Es un buen chico.
Pero...
—Eso era una pregunta retórica, ¿no es así? —pregunto.
Él aparta el cabello de mi cara y lo deja detrás de mi oreja.
—Quizás sí. Y, quizás no.
Él se inclina hacia adelante y sé que él va a besarme. Debería hacerlo, sin ninguna otra razón más que darle una oportunidad a kevin y demostrarme a mi misma que estoy abierta para estar con alguien además de joe.
Sus labios encuentran los míos y envuelve sus brazos a mí alrededor. No es apasionado y ardiente como los besos de joe, pero son buenos y seguros y cálidos y...
Lo aparto.
 —No puedo.
Kevin parece triste.
—Quizá no estamos listos para seguir después de todo.
Mi teléfono celular que está en mi bolso empieza a sonar. No sé si kevin tiene o no tiene razón. Me gusta kevin... siempre me ha gustado kevin. Es un gran chico que cualquier muchacha debería estar orgullosa de tener como cita.
¿Así que, por qué no puedo besar a kevin sin dejar de pensar en joe?
Mi teléfono suena de nuevo y lo pesco por fuera de mi monedero. Probablemente es mi mamá, ya que deje un mensaje para ella después de que recupere mi teléfono en la suite. Pero cuando miro la identificación de llamada, siento una sacudida de sorpresa.
Es selena jonas, la hermana de joe. Dejamos de ser amigas después del accidente, pero después de que joe dejó Paradise, empezamos a hablar de nuevo. Las emociones de selena transcurren al máximo, y se encuentran justamente en la superficie. Es emocionalmente frágil y la no más entrañable amiga que he conocido en mi vida. Espero que lo supere todo en algún momento.
—Hey, sel. Gusto en saludarte —miro como kevin se une al resto del grupo, dándome espacio.
—Hey, demi —dice selena lentamente. Todavía tiene muchos problemas con respecto al accidente, y aunque yo la he perdonado, ella en realidad no se ha perdonado a sí misma.
—¿Cómo va el viaje?
—Bien. Hasta ahora solo hemos hablado con un grupo, pero va bien. En este momento nos estamos quedando en los dormitorios de la Universidad Freeman, por la frontera de Wisconsin. ¿Qué has estado haciendo?
Silencio. selena no habla mucho como solía hacerlo, así que la mayor parte de nuestras conversaciones van por mi cuenta. Y está bien. Sé que es parte de su propio proceso curativo.
—No mucho —dice finalmente—. Me la paso por ahí, pasándola.

Eso es algo bastante normal de hacer en Paradise mientras transcurre el verano. Algunos se toman unas vacaciones, pero la mayoría se queda en Paradise y nunca se va. Solo conozco a dos personas que dejaron Paradise mi padre y joe.
Ese pensamiento me congela en el tiempo, y eso que apenas me sostengo de pie en el camino mientras el resto del grupo pasa delante de mí. Los miro fijamente sin verlos en realidad mientras la realidad me golpea: soy la que queda atrás para los hombres en mi vida que se supone que me aman.
Parpadeo, y miro hacia el restaurante que se encuentra en medio de la cuadra. Todos están en frente de la entrada, gesticulando que cuelgue el teléfono. No puedo colgarle a selena sin decirle:
—joe está aquí.
—¿Q- Q - Qué quieres decir? —pregunta nerviosamente.
—Está en la excursión.
—¿Contigo?
—Sí.
—¿Por qué? ¿Cómo? ¿Dónde ha estado? ¿Está bien? —pregunta, el pánico colándose en su voz—. De acuerdo, eso es algo raro. Realmente te llamé porque quería hablar sobre joe y no sabía a quién llamar además de ti. ¿Cómo terminaste en la misma excursión con mi hermano?
—No sé cómo pasó, exactamente. Creo que ha estado viviendo en Chicago desde que dejó la cuidad. Es diferente, finalmente. No es el mismo —no le digo que mi meta es que joe regrese a Paradise para resolver las cosas. selena lo necesita. Su familia lo necesita. Y creo que yo lo necesitaba, pero ahora somos demasiado diferentes.
No puedo estar involucrada emocionalmente con una persona que anda molesta por el mundo y quiere alejar a todos.
Escucho la vacilación en la voz de selena cuando dice:
—Siempre solía pensar que una conexión extrasensorial entre gemelos era algo que la genta había inventado. Pero no he podido dormir las últimas noches, demi. Juro que joe está en problemas, o es muy infeliz. Siento su dolor como si fuera el mi propio. Eso es estúpido, ¿no es así?
—No, no es estúpido —le digo. Creo que cualquier cosa es posible. Probablemente es porque soy una persona extra-emocional. Es uno de mis defectos.
—Hazme un favor, ¿quieres?
—¿Qué es? —pregunto.

—Cuida de él, demi. Prométame que cuidaras de mi hermano —dice casi desesperadamente.
¿Cuidar de él? joe es bastante fuerte, y si no lo es emocionalmente pues físicamente si lo bastante, como para cuidar de él por sí mismo.
—No te preocupes, selena —digo. Trago con dificultad y temporalmente saco a flote mi nueva resolución de dejar a joe de una buena vez por todas—. Me aseguraré de que no se meta en problemas.


***
Joe

Eres un gran bailarín —dice Brandi mientras caminamos afuera después de haber descargado un bong de cerveza en la cocina. A esta chica no le son extraños los bongs de cerveza, eso es todo lo que les diré. Es una maldita pro.
Yo mascullo entre dientes:
—Gracias.
Ella se sostiene en mi codo para estabilizarse y levanta la mirada con grandes ojos marrones. —¿Sabes lo que dicen sobre los buenos bailarines, cierto?
Claro que lo sé, pero quiero escuchar la explicación que va a salir de los pequeños labios de Brandi… así que tengo que preguntar.
—¿Qué es lo que dicen?
Ella me da una traviesa sonrisa y se ríe tontamente.
 —Los buenos bailarines son buenos en la cama.
Las palabras de Brandi me hacen sentir como una estrella de rock. Ella definitivamente alimenta a mi malherido ego.
—¿Quieres probar esa teoría? —pregunto. Muy bien, estoy oficialmente borracho.
Ella muerde su labio inferior, evaluándome como a un coche. Me pregunto si ella piensa que soy un Chevy o un Rolls Royce. Se inclina y susurra en mi oído:
—Yo también soy una buena bailarina.
Yo acerco a esta sexy chica. Sus brazos envueltos alrededor de mi cuello mientras ella se presiona contra mí. Es una insinuación de lo que está por venir.
Me voy a permitir disfrutar a Brandi. Ella es una solución de éxito asegurado para esta fiesta de autocompasión en la que me he estado arrojando por tanto tiempo. No hay ninguna duda en que ella hará que me olvide de demi y de todo lo demás.

No sé cuento alcohol tengo en mi sistema, pero es suficiente para hacer que mi cabeza nade con la corrientes y me haga creer que la única chica en la que estoy interesado es la que está presionando su candente cuerpo contra mí, el cual está bien. Muy bien.
—Vamos a tu casa —le digo. No creo que demi o Damon apreciarían mucho si ellos volvieran y me atraparan ligando con una chica. Y de encontrarnos nick… demonios, el chico podría estar tan demente como para pedir unirse a la diversión.
Ella me guía hacia abajo por el patio interior del campus, tropezándose un par de veces. Yo la estabilizó y ella me llama su héroe. Sí, claro. Nos tambaleamos pasando el lugar donde jugué futbol más temprano, pero ella se detiene en cuanto llegamos al Dixon Hall.
—¿Vives aquí? —le preguntó mientras lucho contra el pensamiento que me pone sobrio, de que podríamos ser atrapados por los de la pandilla de Re-COMENZAR.
—Sí. Pero no te preocupes. Mi compañera de cuarto ha salido por esta noche.
Me guía subiendo las escaleras hasta el segundo piso. Diablos. Su cuarto solo está bajando por el mismo pasillo que el nuestro. Brandi no tiene una suite como en la que me estoy quedando yo, la suya es solo un dormitorio pequeño con dos camas sencillas.
Observo con ojos perezosos cuando ella se tambalea sobre la cama y se desabotona su camisa. Ella me mira con las cejas levantadas mientras abre el material como si fueran cortinas que estuviera abriendo para dejar entrar la luz del sol, revelando un sujetador de encaje negro que no esconde mucho. Me gustan las chicas fáciles que no esperan que yo sea uno de los tipos buenos. Mejor aún si ellas usan sujetadores de encaje negro. Yo me quito la camisa y camino hacia ella.
—Tu tatuaje es tan sexy —ella ronronea cuando estamos recostados juntos sobre la cama—. Es como fuego negro —yo obtuve mi tatuaje en Chicago como un símbolo de mi rebelión.
Estar aquí con Brandi también es un símbolo de mi rebelión.
Aun no nos hemos besado. No estoy siquiera seguro de querer besarla. Y mientras ese pensamiento debería estar alarmándome, no pienso mucho en ello porque es malditamente difícil pensar con claridad cuando estas borracho, y ella está maniobrando alrededor para montarse sobre mí a horcajadas y mi mente se pone en blanco.
Ella traza con sus dedos el tatuaje en mis bíceps.
—¿Quieres ver el mío?
—Claro —se arrodilla sobre mí, se gira, y baja la parte de atrás de sus pantalones. En efecto, ella tiene un tatuaje de un unicornio rojo con alas de arcoíris justo encima de la raja de su trasero.

—Bonito —pero me estoy empezando a sentir ansioso así que añado—, muéstrame que más tienes —mejor que empecemos esta fiesta porque debo volver pronto a mi propio cuarto. Mejor que no esté desaparecido cuando Damon y el resto del grupo regrese.
Brandi lame sus labios en forma de corazón mientras se gira de vuelta y desabotona sus pantalones de talle bajo.
 —Me gusta un tipo que sabe lo que quiere. ¿Tú sabes lo que quieres, joe?
—Voy por todo lo que venga.
—Yo también —dice ella, rastrillando sus uñas por mi pecho y descendiendo. Más abajo. Duele, y creo que me está sacando una o dos capas de piel. Se desliza por mi cuerpo, y yo decido que no me importa.
Yo me recuesto, dándole la bienvenida a lo que sé que está por venir. Mientras sus manos expertas desabrochan y bajan el cierre de mis jeans, luego me liberan del confinamiento, yo observo, con la cabeza dándome vueltas.
Ella no está teniendo problemas en enfocarse, a pesar de estar tan borracha como yo. Todo lo que hace está tan bien orquestado; esta chica es una completa pro en más que solo bongs de cerveza. Yo cierro mis ojos y le digo a mi región baja que disfrute de la atención.
Estoy definitivamente en esto.
Completamente en esto.
Decir que ahora estoy excitado es quedarse corto en grandes proporciones. No estoy seguro si es un problema que detrás de mis parpados me esté imaginando a una chica que cojea y me odia…
demi.
—¿Qué acabas de decir? ¿Eh?
—¿Qué? —abro mi ojos y miro a Brandi, preparada sobre mis pantalones desabrochados.
—¿Acabas de llamarme demi? —ella pregunta de manera acusadora.
—No —lo haya hecho o no, Brandi definitivamente no es demi—. Lo siento —añado sin convicción.
Ella se encoje de hombros.
—Está bien.
Sin vacilación, ella busca al interior de su mesa de noche y saca una bolsa plástica pequeña. Escoge una píldora amarilla con una cara sonriente en ella, la deposita en

su boca, y respira lentamente mientras degusta el sabor.
—Ten, toma un Adam —dice, sosteniendo uno en mi dirección.
Yo miro la píldora.
—¿Que es un Adam?
—Ya sabes, Éxtasis. Tómalo y ponlo debajo de tu lengua. Te prometo que no pensaras en otra cosa que en pasarte un buen rato conmigo.
Suena genial. Me siento y tomo la píldora de su mano. Si tomar esta pequeña cosa puede hacerme olvidar todo excepto de pasar un buen rato, voy por ello.
Pero en el momento que estoy a punto de ponerlo en mi boca, pienso sobre mi mamá. Mi mamá es una adicta a las drogas por prescripción. Volverme una mierda de borracho es lo suficientemente malo, pero tomar píldoras…
Mierda.
Ingerir píldoras lleva esto a un nivel completamente diferente. Le devuelvo la píldora a ella.
—No puedo hacer esto.
—¿Hacer qué? —ella pregunta insegura.
Yo me muevo desde debajo de ella y me subo los jeans. .
—No lo sé. Necesito un minuto.
—¿Para qué? —ella pregunta, ahora completamente confundida.
Buena pregunta. Yo miro a Brandi de arriba abajo. Ella está muy buena. Es bonita y tiene un cuerpo ardiente… pero no es demi. Y mientras yo no quiera a demi, o no pueda tener a demi, o la mierda que sea que no puedo poner en un pensamiento coherente porque estoy borracho, esto no va a funcionar a menos que yo logre recomponerme.
—¿Dónde está el baño? —pregunto yo.
—Abajo por el corredor. ¿Estás bien? Si estás pensando en comprar protección en los dispensadores del baño, no tienes que preocuparte por eso. Yo tengo algunos.
Me encamino hacía la puerta y mascullo:
—Regreso enseguida.
Me tambaleo hacia el baño de los hombres y me inclino sobre uno de los lavabos. Esto apesta. Debería estar disfrutando mi noche libre. En vez de eso, soy un borracho deprimido. Miro al espejo enfrente de mí, y eso me hace sentir peor. Corro mi mano por el desordenado cabello y me pregunto si debo rasurarlo por completo como lo hacían en la correccional, porque ahora no soy solo un borracho deprimido… soy un borracho deprimido que se ve como una mierda.
Lo peor es que me siento tan mal como me veo.

Salpico agua en mi rostro para ayudar a traerme de vuelta de este humor, pero no sirve de nada. Brandi me estaba excitando, pero no era Brandi lo que me estaba poniendo duro. Era pensar en demi. Retorcido, lo sé. No hay forma en que pueda pasar por esto con una chica que es solo un reemplazo.
Me dirijo hacia el dormitorio. Ella probablemente este volando ahora y lista para algo de verdadera acción. Espero que no se moleste mucho porque yo me esté saliendo temprano de su fiesta de éxtasis.
En el pasillo, justo cuando tengo mi mano en el pomo de la puerta de Brandi, escucho la voz de demi decir detrás de mí:
 —joe, esa no es nuestra Suite.
Me giro hacia la chica que ha estado atormentando mis noches desde que estuve encerrado en la cárcel. La chica que acaba de arruinar mi escapada sexual con Brandi sin siquiera saberlo. Ella tiene ojos color avellana que cambian según su humor, tan diferentes de los de la chica con la que estaba en la cama hace algunos minutos. Y mientras demi  luce malditamente ardiente para mí, dudo que ella tenga algún tatuaje de unicornio sobre su trasero o use sujetadores de encaje negro. Aunque me gustaría averiguarlo.
—Lo sé —digo yo.
demi cojea hacia mí, su entrecejo fruncido por la confusión.
—¿Entonces qué estás haciendo sin camisa en el corredor? —ella me mira de arriba abajo.
—¿Y porque están tus, eh, pantalones desabotonados… y con el cierre abajo?
La puerta del dormitorio de Brandi se abre y Brandi aparece. Su cabello despeinado, sus pantalones están abiertos y cuelgan cayéndose de sus caderas, y tiene su camiseta apretada contra el frente de su sujetador. Estoy jodido.
—Oh —demi masculla, obviamente obteniendo su respuesta sin yo tener que decir una sola palabra.
—Aquí estas —Brandi dice con una sonrisa, luego mira a demi.
—¿Quién eres tú?
—Su novia —demi responde con una severa cara de poker.
Brandi aparta la Mirada de demi y la dirige hacia mí, luego de vuelta a demi.
—Estas de broma, ¿Cierto?

***
Demi

La chica con la camiseta apenas agarrada en frente está esperando por una respuesta. Obviamente no cree que una chica que luce como yo, podría estar saliendo con un chico que luce como joe. Mis entrañas se aprietan por el disgusto. joe no es mi novio y técnicamente nunca lo fue, pero todavía me duele verlo aquí de pie en el pasillo, con su camisa y sus pantalones desabrochados, obviamente dispuesto a seguir adelante con esta chica.
No espero a que él le diga que la última persona en la Tierra a la que llamaría novia sería a mí. Si duele o no, le prometí a selena que cuidaría de joe. Ella siente que está en problemas. Los sentidos de selena estaban en lo correcto. Me salté la película de esta noche después de la cena de grupo porque estaba cansada y mi pierna empezaba a dolerme. Poco sabía que me iba a encontrar a joe aquí, así, con otra chica.
Mirarlos juntos es como una bofetada en la cara. La chica con la que él obviamente ha pasado esta noche es muy bonita. Tiene grandes ojos marrones, cabello rubio perfecto, y una cintura tan pequeña que es una maravilla que todos sus órganos internos puedan caber dentro de su cuerpo. Tal vez todos están metidos justo en sus enormes senos.
—No, no estoy bromeando —le digo, encontrando mi voz de nuevo—. joe, vuelve a nuestra suite. Él parece confundido.
—Tu camisa está todavía en mi habitación —dice la chica con una gran sonrisa. Probablemente ella espera que él me eche, y probablemente esté en lo cierto.
Para mi sorpresa, él desliza una mano sobre mi hombro. Huele a cerveza.

—Me tengo que ir con ella —puedo detectar un leve arrastre en su discurso, lo que confirma que no está completamente sobrio. La chica vuelve a entrar en su habitación, pero aparece un segundo después. Azota la camisa contra él.
—Eres un perdedor —dice, y luego me mira—. Puedes quedártelo —cuando cierra la puerta, solo estamos joe y yo en el pasillo. Me encojo de hombros fuera de su abrazo. No se ha puesto la camisa de nuevo y la cremallera está aún desajustada.
—¿Vienes? —pregunto con impaciencia. Me sorprendo cuando me sigue de vuelta a nuestra suite. Abro la puerta.
—Necesito ayuda —joe medio articula mientras cruza su brazo sobre mis hombros otra vez. Puedo sentir el calor de su piel desnuda a través de mi ropa. En el pasado habría hecho cualquier cosa porque joe pusiera su brazo a mí alrededor. Pero no ahora.
—Tienes aliento a cerveza —le digo, empujándolo lejos de mí—. Y si quieres ayuda para cerrar tu bragueta, le has preguntado a la chica equivocada. Entra en la habitación detrás de mí y se desploma en el sofá.
—¿Así que eres la chica equivocada para mí, pero la chica adecuada para kevin? — pregunta.
—Cállate, joe. kevin es sólo un amigo.
—No lo creo. Creo que estás emocionada con él.
—Mis relaciones no son de tu incumbencia. Y solo porque hable con un chico no quiere decir que me he emocionado por él.
—Bien. Ya lo sabía —mira a su alrededor, confundido—. Espera, ¿dónde está el resto de nuestro pequeño grupo disfuncional?
—En una película.
—¿Por qué no estás con ellos? —como una señal, un dolor agudo comienza en mi tobillo y se dispara hasta mi pantorrilla. Soltaría un suspiro, pero no quiero que joe sienta lástima por mí—. Tengo que descansar mi pierna. Da palmaditas en el colchón junto a él.
—Quítale peso y siéntate a mi lado. El cabello de joe sobresale en todas las diferentes direcciones y la maldita cremallera aún está abierta como un recordatorio de lo que estaba haciendo esta noche con esa chica. El problema es que él todavía luce bien. Mi labio superior se frunce, pensando en él y la otra chica.
—No.
—Vamos, solo por un asegundo —sus ojos están a media asta y está tratando de actuar vulnerable e inocente pero sé más que eso.

—Probablemente deberías ir a la cama antes de que Damon te atrape borracho o drogado o lo quesea que ingeriste esta noche —le digo.
—Siéntate conmigo por un minuto, entonces voy a desaparecer en mi habitación y no tendrás que verme por el resto de la noche. Te lo prometo —revolotea sus manos sobre su bragueta y finalmente la cierra y abotona sus pantalones, luego inclina su cabeza contra la parte posterior del sofá.
—Y para que lo sepas, no me drogué. Podría hacerlo, pero no lo hice. No quiero terminar como mi mamá —murmura. Esa es la primera vez que lo he oído hablar de su familia desde que comenzó este viaje. Oigo una tristeza clara en su voz cuando menciona a su mamá, lo que lo hace parecer aún más vulnerable. Estoy justo en frente de él, decidida a ser la racional.
—Estabas bebiendo esta noche. No lo niegues. Sus labios se curvan en una pequeña sonrisa.
—Sí, bebí. Sienta bien no tener que pensar en… todo.
Vacilo. Estar cerca de joe no es una buena idea.
 —Debo informar a Damon.
—Sí, deberías hacerlo.
Suspiro.
—Pero no lo haré.
—¿Por qué no, dems? ¿Podría ser que en el fondo de ese helado corazón que tienes todavía te guste? —extiende la mano y tira de mí hacia él. Al no estar muy estable, me tropiezo hacia adelante, pero él acuna mi cuerpo con su brazo y suavemente me baja hasta el sofá hasta que estoy acostada. Bajo él.
—No respondiste a mi pregunta —dice. Mi cerebro me dice que me aleje y mantenga la distancia, pero mi cuerpo no está escuchando a mi cerebro. Mi cuerpo tiene mente propia. Miro hacia los intensos ojos azules de joe. Esas profundidades están totalmente centradas en mis labios, recordándome la primera vez que nos besamos en Paradise. Fue en el parque, justo después de que él me abrazara mientras yo lloraba en sus brazos.
Juro que el aire se ha vuelto más pesado a nuestro alrededor, acercándose como una nube oscura. Todo lo que oigo es el sonido de nuestra respiración. Me olvido de todo lo demás y me permito disfrutar de estar tan cerca de él otra vez. Aleja mi cabello de mi rostro con una dulzura inesperada, las yemas de sus dedos son una suave caricia en mi mejilla. Junto mis manos a mis lados, asustada de que si me muevo volveré a la realidad. Caleb se desplaza y se mueve más cerca.
—demi, ¿quieres esto tanto como yo? —pregunta. Su rostro justo encima del mío.

—Yo… no puedo responder eso —se inclina hacia atrás solo un poco, pero sigue siendo lo suficientemente cerca que puedo oler el alcohol que bebió esta noche.
—¿Por qué no? —pregunta. Muevo mi mano a su pecho desnudo para detenerlo antes de que pierda todo sentido común. Tenerlo tan cerca me hace respirar más fuerte y mi pulso corre, algo que me hace sentir más enojada conmigo misma que con él.
—¿Realmente tienes que preguntar? Obviamente estabas con esa chica esta noche, joe. No voy a degradarme a ser una segundona.
—No la besé. Lo juro —cuando le doy una mirada de no-te-creo, su expresión se vuelve gravemente seria.
—No voy a decir que no estuvimos tonteando, pero no pude ir más allá con eso porque yo estaba… —aprieta sus ojos cerrándolos. Después de un segundo abre los ojos y mira directo a mí con esa mirada seria de nuevo—. Olvídalo.
—Solo ve a la cama —le digo, tratando de alejarlo de mí—. Es obvio que estás borracho y no estás pensando con claridad.
—Bésame, luego me iré a la cama.
—Estás loco —digo sofocada.
—Sí, lo sé —sus labios se curvan en una media sonrisa—. Pero eso me complace esta vez —su cabeza cae lentamente sobre la mía. Miro y mantengo mi respiración mientras sus hermosos labios carnosos se acercan más y más.
—Oh, demi —murmura en voz baja cuando instintivamente enredo mis manos alrededor de su cuello—. Necesito esto.
No debo estar pensando claramente, porque digo contra sus labios: —Yo también.
Sus manos están apoyadas a ambos lados de mi cabeza mientras junta sus labios con los míos. Nos besamos tentativamente, como si ninguno estuviera seguro de que esto está bien. Mi corazón está derritiéndose lentamente. Mi cuerpo se estremece por la emoción y la anticipación mientras una de sus manos agarra mi cintura y me acerca aún más.
Cierro los ojos y finjo que estamos de vuelta en el mirador de la Sra. Reynolds cuando éramos solo los dos. Se sentía tan bien, que no podría haber sido un error. En ese entonces él me abrazó y me hizo creer que por el tiempo que estuviéramos juntos, todo lo demás se mantendría en su lugar. Suspiro en la boca abierta de joe, sale un poco como un gemido. Se inclina lejos de mí. Abro los ojos y lo encuentro sonriendo con una enorme sonrisa masculina cien por ciento satisfecha.

Como si mi respuesta es la señal que tiene para ir más lejos, joe da un gruñido gutural justo antes de bajar de nuevo su cabeza. Tiene la boca sobre la mía, abierta, su lengua buscando. Creo que mi cerebro está tratando de enviarme señales de alarma, pero mi cuerpo y mi propia lengua están disfrutando demasiado de la atención para escuchar. Los sonidos de nuestras lenguas y labios y gemidos me encienden, y me encuentro pasando mis manos a través de su cabello, acercándolo más.
—Tócame —pide joe mientras extiende sus manos y delinea mis labios con la suave punta de su dedo y lo mete en mi boca. Me convenzo a mi misma de pensar en el mirador. Todo el tiempo que mantengo mis ojos cerrados, estamos allí, estamos en el pasado y no en el presente. Él va a decirme lo mucho que se preocupa por mí en cualquier momento. Va a decir que soy la única chica que quiere y necesita.
Traza un camino mojado por mi cuello y mete su dedo en la V de mi camiseta. Su boca sigue con pequeños besos antes de que se mueva y vuelva a besarme. Empiezo a sudar de pasión. Estoy ardiendo.
Todo es lento y erótico, nuestras lenguas llegan y se deslizan y se buscan como si estuviéramos saboreando al otro. El sabor amargo de la cerveza ha sido reemplazado por el dulce aroma que me recuerda exclusivamente a joe. Estoy perdida en el presente, pero mi mente y cuerpo están atrapados en el pasado. Se siente bien y oh, tan correcto estar finalmente besándolo así. Y tocándolo.
Él dijo que lo necesita.
No estaba mintiendo cuando admití que también lo necesitaba.
Cuando llega bajo mi camisa y frota su pulgar sobre la parte superior de mi sujetador, el resto de su mano sosteniendo mi pecho, me siento como si el mundo se hubiera detenido y solo existiéramos los dos. Siento una sensación de calor que va desde el pecho hasta las puntas de los dedos de mis pies y viceversa. Mis entrañas se derriten lentamente en pequeños charcos. Hasta que suena mi móvil. Está en mi bolso, sonando alto e interrumpiendo mi fantasía.
—No contestes —dice joe en tono áspero—. Ignóralo —me besa otra vez, pero el mirador se ha ido. El momento está perdido. Mi móvil no para de sonar. Vuelvo la cabeza, rompiendo el beso, y parpadeo para alejar una repentina lágrima de frustración mientras llevo mi brazo agitado hasta mi bolso.
—No puedo —mi mano encuentra el bolsillo y agarro el móvil. El número brillando intensamente en el identificador de llamadas me hace aspirar una bocanada.
—Es mi papá —digo lentamente mientras alejo la mano de joe de debajo de mi camisa. Dejo que el teléfono suene y suene hasta que la llamada es transferida al

buzón de voz. Mi papá, el hombre que me llama una vez o dos veces al año. Mi papá, que me dejó apenas sin mirar atrás.
Levanto la vista hacia joe, que todavía permanece estático sobre mí. Él es el chico que me dejó y no miró atrás hasta que fuimos forzados a juntarnos en este viaje. Él me traicionó al igual que lo hizo mi papá. Él me mintió igual que lo hizo mi papá. Estaba tonteando con otra chica esta noche, luego pasó a mí como si eso no importara. Diferente cara, diferente cuerpo, el mismo buen tiempo intercambiable. Soy patética y la única culpable soy yo. Yo podría haber dicho no. Podría haber actuado como si no quisiera esto. Podría haber caminado hacia mi habitación y cerrar la puerta.
Pero no lo hice.
En su lugar, me acerqué más a él… casi probándolo para ver si él hacía un movimiento. Efectivamente, mordió el anzuelo. Yo no soy mejor que esa chica que estuvo con él esta noche.
—joe, ¿qué estamos haciendo? —le pregunto. Se aleja de mí para sentarse de nuevo y suspira.
—Oh, no, aquí viene. Tu introspectivo, emocional y filosófico yo interior está saliendo.
—¿Por qué no debería ser introspectiva? No tiene sentido.
—Ni el chocolate y la mantequilla de maní, pero de alguna manera funciona —dice—. De alguna manera la mezcla de esas dos cosas es genial.
—Estás borracho. No estoy hablando de comida. Estoy hablando de dos personas con un pasado realmente jodido.
—Deja de pensar tanto —dice, terminando mi oración—. No importa cuánto tiempo ha pasado, eso no parece lo importante —frota mi brazo con suavidad, haciendo cosquillas sobre mi piel sensible.
—No sé por qué estamos luchando tanto con esto. Demonios, no podía hacerlo con Brandi esta noche porque en todo lo que podía pensar era en ti. Incluso la llamé por tu nombre —dice, divagando—. Sí, estoy jodido, estamos jodidos, ¿si no, por qué ocultar el hecho de que aún nos queremos?
Lo aparto.
—Tú, joe jonas, eres un gran imbécil.
—No te entiendo —dice, con las manos en el aire y frunciendo sus cejas por la confusión—- Admití que no podía estar con otra chica porque estaba pensando en ti. Te quiero, Maggie. ¿Es eso tan malo?

—Sí.
—¿Qué, admitir que me enciendes? ¿Por qué lo tratas como si fuera un insulto?
—No quiero que nosotros solo nos ―queramos
el uno al otro —tomo un respiro profundo.
—Quiero tener una relación real con un chico. Amor. Y tú, ni siquiera sabes qué es el amor. El amor es honestidad. El amor es respeto mutuo por el otro, algo que tú y yo no tenemos.
—¿En serio? —mis palabras obviamente lo molestan, porque se levanta y dispara de nuevo—. ¿Así que estás diciendo que no tienes respeto por mí?
—Sí, eso es lo que estoy diciendo.
—Bien —dice él.
—Bien —le digo.
—Entonces, creo que categoricé todo este asunto que sucede entre nosotros muy mal.
Esta vez el dolor agudo golpea mi corazón, pero permanezco fuerte. 

—Es todo acerca de honestidad, joe.
—Sí, bueno, honestamente estás siendo ridícula.

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Bueno chicas este es un largo capi . Vieron el trailer de demi !! Hermosa :) 

lunes, 11 de febrero de 2013

Return to Paradise capitulo 6 - jemi en español





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Demetria

Estábamos de vuelta en la van y en camino a nuestro próximo destino, la Universidad Freeman. Luego del incidente en el desayuno, me adentre lejos en el bosque y llore. Kevin me siguió.
Él no pregunto si lo que dijo joe era cierto o no... Él solo estuvo allí cuando las lágrimas cayeron y yo las limpie con mi mano.
El pequeño espectáculo de joe esta mañana fue más que repugnante.
Él mintió.
Él torció la verdad.
Él se burlo de mí, y se burlo de lo que sea que tuvimos.
Tentarme a revelar lo que paso entre nosotros en el mirador de la Sra. Reynolds era demasiado para mí. Esa noche joe y yo compartimos preciosos momentos que recordare por el resto de mi vida. Fue perfecto; desde las luces con las cuales decoró el mirador hasta la manera romántica en que nos besamos luego de que baile lentamente en sus brazos. Él me trato como si yo fuera la única chica en el mundo que le importaba, y la chica con la querría pasar el resto de su vida.
Esta mañana, el corrompió mi recuerdo de esa noche para siempre.
Gracias a Dios que Damon le ordeno a joe que se sentara en el asiento del pasajero. No creo que yo estaría muy feliz con joe en este momento. No lo estoy, en realidad.
Estacionamos en Dixon Hall, uno de los edificios de dormitorios en la Universidad Freeman. Esta frente al edificio de una biblioteca hecha de ladrillos y con ventanas del piso hasta el techo.
Damon nos guio a una suite en el segundo piso. Tiene una cocina y mesa, dos sofás en el área común.
—Las chicas en este dormitorio —dijo Damon señalando una puerta—. Los chicos en el otro. Sonríe, y se dirige con su maletín a la tercera puerta, la más cercana a los muebles.
—Este cuarto es para mí.
—Cuanto tiempo nos quedaremos aquí? —pregunta kevin.
—Esta será nuestra base por un tiempo —Damon le dice—. Haremos paseos desde aquí.
—Me duele el rostro —nick se queja—. Y pica —se parece a un mimo, con toda la crema blanca que le aplico la enfermera en sus quemaduras y picaduras. El camina hasta miley y acerca su rostro a ella—. Ráscame.
miley le hace una mueca, luciendo como si preferiría morir antes de tocar su rostro cubierto de crema. —Sal de mi camino, loco.
—Suficiente ustedes dos —dice Damon—. miley, no me gustan los apodos. Nick, si te pica algo, ráscatelo tú mismo.
Taylor luce como si fuera a vomitar con solo mirar el rostro de nick cubierto de crema.
nick camina hasta la ventana sobre mirando por todo el campus
—¡Ven a ver joe! Chicas buenas bronceándose en bikinis.
Ignorándolo, joe camina hasta el cuarto de chicos con sus cosas.
—Instálense, chicos —dice Damon mientras camina a su propio cuarto—. Quiero tener una reunión de grupo en media hora.
—Genial —joe murmura sarcásticamente desde la puerta de su habitación—. Justo lo que necesitaba.
Damon voltea. —De verdad lo necesitas. Y antes de que preguntes como evitarlo, tu participaras como todos los demás —su tono hizo que quedara claro que no era negociable.
miley , taylor, y yo elegimos nuestras camas en el cuarto de chicas.
—¿taylor, como es eso que no hablas? —demando miley.
Taylor se encoge de hombros mientras desempaca su maleta y cuelga su ropa en el pequeño closet.
—¿Sabes que este viaje es sobre compartir nuestras experiencias, cierto? ¿Qué hiciste además de llenarte el brazo de tatuajes?

taylor no responde. Se agita mientras dobla una camisa y la coloca en una gaveta pequeña.
—Déjala tranquila, miley —digo—. Ella hablara cuando quiera.
—Bien, si así es como será, está bien —dice miley, rindiéndose—. Pero solo para que lo sepas, no pretenderé ser tu amiguita si me pides algo.
Creo que miley se queda en silencio como lo hace usualmente, hasta que sus manos se congelan y voltea hasta nosotras. Sus ojos están brillantes, como si estuviera sosteniendo lagrimas.
—Mi novio estará en la cárcel por tres años por matar a alguien mientras conducía. Mis padres me botaron de la casa. Y... —se limpia los ojos y dice en una voz suave
—: Estoy embarazada.
—Mierda —dice miley—. Y me pregunto por qué no hablas.
Le doy un codazo a miley en las costillas, esperando que lo capte y no diga nada que vaya a herir a tay. ¿Está embarazada? ¿De un chico que estará en la cárcel por tres años? Escuchar su historia convierte mis problemas con joe en algo tan importante como romperse una uña.
—Si necesitas algo, estamos aquí para ti —le digo—. ¿Cierto, mley?
—Sí —dice miley rápidamente. Creo que taylorse acaba de ganar la lealtad de miley por haber compartido su historia. Quizás que miley prácticamente forzara a taylor a hablar fue algo bueno.
—¿Y que hay sobre ti? —dice miley, dirigiéndose a mí.
Levanto mi mirada de mi maletín. Debo lucir como un ciervo bajo luces.
—¿Que hay sobre mi? Dije mi historia en la fogata de anoche.
—No sobre el accidente. Joe dijo algo sobre tu y él en un mirador. ¿Te importaría entrar en detalles?
Rápidamente negué con la cabeza. —Quizás después. No queremos llegar tarde a la reunión de Damon —tire un montón de ropa dentro de una gaveta.
—Creo que estas evitando el tema.
—Tienes razón miley —dije—. No quiero hablar sobre eso.
—Tú verás —miley abre el closet y luce confundida—. Esperen, ¿dónde está el baño? —pregunta mientras sostiene una bolsa de plástico con sus artículos de aseo.
—En el área común, supongo —sugiere tay—. Probablemente será compartido.
Se apresura hacia el área común para investigar. Taylor y yo la seguimos. Por supuesto, hay un baño entre la habitación de los chicos y la de Demon.
Damon sale de su cuarto.
—¿Qué ocurre?
—¿Damon, sabias que solo hay un baño para los siete? —miley pregunta.
Damon sacude su cabeza. —Eso no es verdad.
Ella asoma su cabeza en el baño.
—¡Eww! —señala el inodoro—. La silla está arriba. Y hay pequeñas gotitas de pis y vello púbico. Eso no está nada bien.
Como si fuera una señal, los tres chicos se nos unen
. —¿Cuál es el problema? —kevin le pregunta a miley.
—El problema es que los seis tenemos que compartir el baño —ella mira en dirección a nuestro líder—. Y el príncipe Damon tiene su propio trono para sentarse.
—Este no es un hotel de lujo —nick le informa a miley—. De todas maneras, ¿qué hay de malo en el baño? A mí me pareció bien.
miley se le acerca a nick. —Entonces tú eres el culpable. Tú estuviste en el baño.
nick se encoge de hombros.
—¿Qué hay si lo hice?
—¿No has escuchado la frase, ―si fallas la puntería, se ordenado y limpia el asiento‖? Eso va dirigido a los tontos también.
—¿Y tú no has escuchado la frase, ―cierra la boca, perra‖? —nick dispara de vuelta.
—Creo que es tiempo de que tengamos nuestra reunión —dice Damon—. Ahora mismo.
Evito el contacto visual con joe mientras elijo un asiento en el sofá. Taylor y miley se sientan cada una a mi lado. Los chicos se sientan en el otro sofá.
Damon busca una silla de la mesa de la cocina. Respira profundamente y choca sus manos. —De acuerdo, chicos, este es el trato. Algunas reglas deben ser establecidas, porque me están volviendo loco. Primero que todo, tratemos de eliminar las ofensas que constantemente salen de sus bocas. Segundo, no se acepta el consumo de drogas o alcohol. Estamos en el campus de una universidad y no dudo de que sean fáciles de conseguir. Tercero, estoy cansado de las disputas, me están dando dolor de cabeza.
—Pero... —miley comienza a decir, pero Damon levanta una mano y la detiene.
—Sobre el baño. Todos ustedes tienen que compartir un baño. Vivan con eso. Hay otro baño al final del pasillo, al lado del ascensor si lo necesitan. Chicos, bajen el asiento luego de que hagan su asunto. Chicas, asegúrense de no dejar productos femeninos por allí. ¿Estamos bien con eso?
Todos asentimos.
—¿Donde están los controles del aire acondicionado? —nick pregunta—. Estoy sudando mi trasero como en un sauna.
—No hay aire acondicionado nick. Como señalaste, este no es un hotel de lujo. ¿Alguna otra pregunta?
Cuando nadie respondió, Damon decide hablar. —Bien —exhala como si se hubiese liberado de un peso—. Ahora que todo está arreglado, tengo algo más que decir. Tuvimos un poco de drama matutino gracias a joe, y quiero hablar sobre eso.
—Que si no hablamos sobre eso —joe murmura—. Diablos, prefiero hablar sobre el pubis de nick.
Yo prefiero hablar sobre la perdida de vello púbico de nick, también. Es mejor que hacer que joe  y yo hablemos sobre nuestro pasado... o hablar el uno al otro. No lo hare. No ahora, cuando la herida es tan reciente.
Una ola de entumecimiento recae sobre mí. Me levanto.
—Lo siento, Damon. Yo no puedo. No quiero faltarle el respeto al grupo o al proceso. Yo solo... necesito tiempo.
Intencionalmente miro lejos de joe y luego estoy muy al tanto de mi pierna y su cercanía mientras paso por el área hacia mi cuarto y cierro la puerta. No la tranco, porque ahora estoy compartiendo la habitación con las otras chicas.
Cuando escucho que tocan la puerta me siento en la cama.
—Soy kevin. ¿Puedo pasar?
—Claro.
kevin abre la puerta.
—¿Quieres hablar?
—No realmente. ¿Está molesto Damon?
—No. Él quería venir a ver si estabas bien, pero yo me ofrecí a venir en su lugar.
—Gracias —murmuro—. Me siento mal por haberlos dejado en el medio de la reunión.
—No te sientas mal —me dice—. Creo que todos comprenden. Bueno, excepto joe.
—¿Por qué? ¿Qué dijo él?

kevin se abre paso en la habitación y se sienta a mi lado en la cama.
—Él no dijo nada, Solo se levanto y se fue.

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Joseph

Ojala Damon no me hubiera seguido fuera de la suite. Oigo sus imponentes pasos detrás de mí antes de que agarre mi hombro y me gire para hacerle frente.
—Déjame solo —le digo, mis puños tensándose y preparados para dar golpes.
—No puedes irte cada vez que se ponga difícil, joe.
—Mírame —digo toscamente como un par de tipos universitarios nos pasan.
—¿Quieres salir del programa? ¿Quieres ir a la cárcel?
—¿Es una amenaza?
—No me pongas a prueba, joe.  Y dame un maldito respiro. Tengo que tratar con miley y nick. Eso por sí sólo podría darle a cualquiera un infarto.
Dejo salir un suspiro y aparto la mirada de él. —Dame un maldito respiro, amigo. Sólo quiero estar solo.
—Estar solo no está bien.
—Lo está para mí —es mejor que ver a kevin y a demi empezar una relación justo enfrente de mis ojos. La forma en que corrió tras ella cuando huyó del salón me puso enfermo. No culpo al chico… pero tan seguro como el infierno que no necesito ver eso—. Me quedo aquí, lo entiendo. No tengo opción. ¿Pero puedes darme una noche de descanso de estar alrededor de todos? Una noche, Damon. No te matará… ni a mí —dejo salir un suspiro y digo tranquilamente—. Por favor.
Mi consejero de transición, el tipo que siempre ha sido un tipo duro de pelar y cuyo trabajo era forzarme por el buen camino, da un paso atrás.
—Bien.

Estoy alucinado. Quizás no oí bien
. —¿Qué significa eso?
—Significa que te daré permiso… para esta noche; permiso para estar solo y entender las cosas. Voy a llevar al resto del grupo a cenar con un grupo local de jóvenes y luego a una película.
Una noche sin tener que ser estoico y fingir que soy de piedra es un maldito milagro. Una noche sin tener que compartir mis secretos me hace sentir como un hombre libre.
—Gracias —digo.
—Sin problemas. Pero mañana espero que pongas una maldita sonrisa en ese hocico tuyo y te lo tragues. ¿Lo entiendes?
—Sí. Sí. Lo entiendo.
Sintiendo como el lazo se afloja, sigo a Damon de vuelta a la suite. Quizás debería disculparme con demi por lo de esta mañana. Sabía que le haría daño con el comentario del mirador. Nos pusimos como locos esa noche. Nadie sabía sobre nuestro tiempo secreto excepto la vieja Señora Reynolds, quien se fue a la cama después de cenar. Creo que sabía que demi y yo estábamos progresando, y tengo la sensación de que no le importaba. Demonios, quizás de una forma nos ayudó a superar toda la mierda por la que habíamos estado pasando.
El problema es, que la noche en el mirador terminó conmigo intentando levantar la falda de demi para que pudiera ver sus cicatrices.
demi  apartó mi mano. Ella no confiaba en mí. La noche más o menos fue cuesta abajo desde ahí.
En la suite, miley y taylor están en la zona de la sala de estar. Me asomo a la habitación de las chicas. Hacer que demi se enfade conmigo no es mi intención.
demi está tumbada en una de las camas.Kevin está sentado en la cama al lado de la suya. Están obviamente en una conversación intima, porque están solos y susurrando. Oh, mierda.
Me retiro y me dirijo de vuelta a la habitación de los chicos, contento de que no me atraparan viéndolos. nick está sentado en su cama, vistiendo nada más que sus escasos calzoncillos. Está sujetando un mini ventilador hacia su pecho.
—Sabes que las chicas pueden entrar aquí en cualquier momento, ¿no? —la puerta no estaba cerrada o con pestillo. Miley y taylor están sentadas justo fuera de la puerta, y si estiran el cuello probablemente tengan una buena vista de nick prácticamente desnudo.

—No me importa una mierda, joe. Estoy tan malditamente caliente como el infierno Procede a levantar la banda de sus calzoncillos y poner el ventilador contra su pene.
—Mis pobres pelotas están sudando tanto que juro que no seré capaz de tener hijos. Mis chicos están siendo cocinados hasta la muerte ahí adentro.
—Puede que sea algo bueno. No estoy seguro de que te dejen procrear de todos modos —murmuro mientras me giro. Me alegro de que Damon no me haga ir a cenar con el grupo, porque echar un vistazo de nick ventilándose sus sudorosos testículos me hizo perder el apetito.
Ver a demi y a kevin hablando en su cama no ha ayudado a mi apetito o humor, tampoco.
—Sólo uno —dice nick, su cara todavía roja de las desagradables quemaduras del sol—. Tengo un montón de condones en mi ropa. Bolsillo delantero.
—¿Para qué?
—Escucha, si no sabes para que son los condones no te lo voy a enseñar yo.
—Sé para qué son, idiota. Sólo dudo mucho que vayas a meter cualquier trasero en este viaje.
—Mírame —dice nick—. Mi chico recibe acción todo el tiempo.
—Sí, apuesto a que tu mano derecha está cansada de toda esa atención —murmuro mientras camino al baño.
—¡Soy zurdo! —nick grita tras de mí. Intento no contraerme del dolor de pensar en ello.
Me doy una ducha rápida para calmarme, luego me cambio a unos vaqueros y una camiseta. No tengo oportunidad de explicarme o disculparme con demi, porque está demasiado ocupada hablando con kevin. La cosa es, que se merecen el uno al otro. kevin es un tío decente. No puedo culparlo por ir por ella. demi puede no ser el tipo de chica que destaca en una multitud o que tenga un cuerpo de modelo, pero una vez que llegas a conocerla, me refiero a conocerla de verdad, tan sólo la ves… es un libro abierto y es tan sincera que temes que cada palabra que salga de tu boca puede salir mal. Es alguien de quien no te tienes que preocupar de que te ponga los cuernos, como mi ex ashelly hizo. demi es…
Tengo que dejar de pensar en ella. Es como torturarme sin razón excepto para enfadarme.

Después de que todo el mundo se vaya para la cena y cualquier festividad adicional que Damon haya planeado, necesito algo de aire. La suite es demasiado calurosa incluso con la ventana abierta de par en par.
Camino por el campus arbolado de la Universidad Freeman, intentando no pensar en cómo llegué aquí y que voy a hacer después de que este programa termine. No tengo nada por lo que mirar en el futuro.
Paso por un montón de chicos jugando a rugby en el patio. El lanzador no tiene puntería y el balón vuela en mi dirección.
Lo atrapo.
—Bonita captura —dice uno de los chicos—. Podríamos usar otro receptor. ¿Quieres jugar?
—Claro —digo, encogiéndome de hombros.
Me uno a uno de los equipos y juego con ellos hasta que está demasiado oscuro para ver el balón y uno de los chicos le dice a los otros que van tarde para su fiesta de su fraternidad.
—¿Cómo te llamas? —me pregunta el lanzador mientras salimos del improvisado campo.
—joe.
—Soy David. Escucha, joe. Mis compañeros y yo tenemos una pequeña reunión en nuestra fraternidad. Ven con nosotros.
—Sí. Vamos —uno de los otros chicos dice mientras pasa el balón el aire—. Es lo menos que podemos hacer por ayudarnos a patearle el trasero a Garett hoy en el campo.
—¡Eso fue muy dulce! —está de acuerdo el lanzador, y se chocan entusiastamente los cinco.
Sigo a los chicos dos manzanas hasta que alcanzamos su fraternidad. Es una impresionante casa de tres pisos con 4 columnas en la parte de delante. Parece una puta mansión. Un puñado de chicos y chicas están saliendo al porche delantero. La música suena desde adentro.
Tan pronto como entro con David y los otros chicos, me doy cuenta de que su pequeña fiesta no es una pequeña fiesta. Es una gran fiesta, y está en plena marcha.
Antes de que lo sepa, David me empuja un vaso de plástico rojo en mi mano.
—Así que, joe, ¿eres de primer año? No te había visto en la UF antes.

—No soy realmente un estudiante —digo, luego tomo un sorbo de lo que sea que hay en el vaso. Cerveza. Cerveza fría. Estoy seguro de que Damon tiene alguna regla sobre beber, pero el alcohol sabe tan bien bajando por mi garganta que no estoy por tirarlo. El hecho de que sé que cuanto más bebo más dejaré de pensar sobre demi y kevin sentados en su cama esta tarde enfrascados en una conversación es un bonus—. Me quedo en los dormitorios por un estúpido programa en el que me metieron.
—Odio los estúpidos programas —dice David.
—Hey, Davie —dice una chica rubia con un pantalón ajustado y un top de corte bajo. Termina la cerveza en su vaso de plástico, y tengo la clara sensación de que empezó la fiesta mucho antes que nosotros—. ¿Quién es tu amigo?
David cuelga el brazo en el hombre de la chica.
—joe, ésta es Brandi. Es una de nuestras vecinas de la fraternidad y nuestra nena de la residencia. Brandi, muéstrale a mi hombre joe un buen rato —se excusa con un guiño hacia mí.
La chica me mira de arriba a abajo, luego me muestra una amplia sonrisa con un vistazo de mostrar la lengua.
—¿Quieres bailar? —pregunta.
Termino lo que queda en mi vaso. —Claro.
Toma mi mano y me lleva a una sala llena de gente al lado. Hay un barril y ambos llenamos nuestros vasos. Vaso en mano, empieza a mover su sexy cuerpo al ritmo de la música. Apresuradamente me bebo la cerveza y camino hacia ella. Nuestros cuerpos se oprimen juntos al ritmo de la música, y un pensamiento pasa por mi mente: esta noche necesito a esta chica.