(regresamos a dos años antes )
Grecia
28 de Junio de 1994
Nick miller era un hombre alto, un poco robusto, piel trigueña y de unos 24
años de edad. Sus facciones eran sumamente duras, pero detrás de esa coraza,
escondía nobles sentimientos que para ser honestos, difícilmente los demostraba.
En sus años jovenes, fue policía y no sólo guapo sino de excelente
comportamiento, pero dos acontecimientos le marcaron la vida, uno: de los
tantos altercados a lo que se enfrentaba diariamente, una bala se le incrustó
haciéndole perder su ojo izquierdo; y el segundo y más lamentable: que debido a
su profesión, en una venganza por parte de la delincuencia, acabaron con su
pequeña familia que constaba de su esposa y dos hermosas niñas… por eso, su
vestimenta era siempre el negro, sus gafas oscuras y lo hacía un experto en
Seguridad Privada.
Cuando nick lo localizó, recomendado por ashell, para emplear de sus
servicios, el castaño claramente le advirtió que necesitaría al mejor de su
compañía porque se trataba de cuidar a su recién esposa. Entonces Nick aceptó ser el mismo quien la escoltara junto a
selena, hermana de su difunta mujer.
Más nunca creyó que al conocer a la morena demi lovato, su instinto
paternal le iba a resurgir y en su interior la palabra "protección"
se apoderó de él y no dudó en sacarla adelante al verla en esa lamentable
situación.
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Una semana ya había transcurrido desde que llegaron a Grecia y en donde demi
se negaba a probar alimentos y si lo llegaba a hacer, salía corriendo al
privado para devolverlo. selena, que al principio había sido condescendiente y
conforme los días pasaban, ya empezaba a perder paciencia y se le hizo fácil
emplear la rudeza ante la terquedad de la morena, pero nick reprendió a su
cuñada y a partir de ese momento, él se hizo cargo de la alimentación de la
chica.
Como era natural, el estómago de la joven no consentía nada, pero aquel con
suma delicadeza la obligaba a comer, notándose claramente que no era necedad
por parte de ella porque aceptaba lo ofrecido si no que era a consecuencia de
su profunda depresión además de que su sistema se estaba acostumbrando a
rechazar lo recibido.
Algunas veces la morena no alcanzaba ir al baño manchando sobre la ropa de nick
ó donde estuviera comiendo. La joven que se sentía intimidada por selena que
refunfuñaba cada vez que ensuciaba algo, los miraba apenada y se disculpaba a
cada rato tratando de limpiar el traje negro de nick que era lo más cercano.
-No, no te disculpes -le dijo comprensiblemente en una ocasión mientras le
quitaba la servilleta- y no importa cuantas veces lo vuelvas hacer.
-Pero -titubeó avergonzada.
-Vamos, come un poco más.
-No puedo… todo lo rechazo -lloriqueó un poco.
-Sí puedes demi. Todo está en tu mente ahora indícale que quieres comer y
verás que lo lograrás.
Y tres días fueron los que batallaron así con ella hasta que finalmente lo
consiguieron y demi comenzó a retener la comida, aunque claro no la excedían,
dejando que ella lo hiciera conforme seguían transcurriendo los días.
Así, se cumplieron dos semanas y al inicio de la tercera, exactamente el
domingo 10 de Julio por la mañana, demi finalmente salió de su habitación.
Tímidamente recorrió en breve el pasillo y como chiquilla, deslizó,
conforme avanzaba, sus dedos en la pared blanca; se detuvo al llegar a la
esquina y dobló a la izquierda; descendió cinco peldaños, y a la distancia
observó la alberca y en el horizonte, lo azul del mar que se unía con el cielo.
Estaba dirigiendo sus pasos hacia allá pero el sonido de una televisión le hizo
girar la cabeza y únicamente distinguió las manos de alguien que trabajaban en
algo.
Con sigilo, se adentró al despacho y vio al hombre muy concentrado en su
actividad.
-¿Qué haces? -le preguntó haciendo que aquel de inmediato colocara sus
gafas dejando con ello a un lado lo que hacía y esta que se había acercado
hasta él, aprovechó para tomar entre sus manos un artefacto metálico.
-Le daba limpieza -le respondió mientras le quitaba con cuidado un arma-
¿Cómo te sientes? -la cuestionó alejando la pieza de ella.
-Mucho mejor, gracias -contestó y la joven caminó hacia el librero.
-¿Quieres hacer algo en especial? -le preguntó nick guardando la pistola en
su funda, pero ella se giró y cuestionó extrañada…
-¿Cómo qué?
-Caminar un poco por la playa.
-¿Puedo hacerlo? -le re cuestionó con una mezcla de temor y emoción.
-¡Claro que sí! -le aseveró- Anda, ve a cambiarte de ropa -le ordenó- y yo
te acompañaré.
Y a la morena, no le dijeron dos veces porque salió corriendo a su
habitación para cambiarse sus pijamas por unos shorts de algodón y su
inseparable camiseta de Hello Kitty que se la echó en la maleta a escondidas de
su mamá. Aunque con el tiempo Marie, le enseñaría cómo combinar sus ropas
dándole como consejo… No importa lo que te pongas mientras sepas hacer
coordinación con los colores… y después de calzarse unas sencillas sandalias,
volvió a salir de su aposento con un rostro muy sonriente a pesar de su
palidez.
-Ya estoy lista ¿nos vamos? -dijo parada a un lado de nick que asentó con
la cabeza mientras la veía buscando la salida con impaciencia.
-Por supuesto -fue la contestación conforme le abría la puerta. La chica
salió y la brisa de inmediato le pegó en el rostro haciéndole cerrar los ojos y
disfrutar de la frescura del viento.
Aguardó a que el escolta le indicara el camino y quedándose muy de cerca y
a espaldas de nick, la morena lo siguió mientras bajaban por estrechos caminos
ó peldaños, y conforme descendían a veces se hacían a un lado cuando más
turistas ó residentes bajaban o subían a sus respectivos lugares.
Al llegar finalmente abajo, demi distinguió el puerto y el pueblo y no supo
qué hacer al ver toda la actividad de ese momento, entonces buscó los ojos de nick
que le dijo…
-Ve tú sola, tan lejos como tú quieras y yo siempre estaré detrás de ti.
Al principio la morena respondió temerosa que no y se aferró de su brazo,
entonces el hombre para hacerle crecer confianza en ella misma, sin soltarla
comenzó a caminar a la par junto con Nina, pero poco a poco, la fue liberando
de su amarre y mientras la observaba y veía lo interesada que estaba de las
cosas, el escolta a propósito retrocedía sus pasos.<
La chica, varias veces se llenó de miedo, de ver lo lejos, aunque apenas
eran unos escasos pasos, que nick quedaba de ella, pero este…
-No temas, nunca te dejaré sola. Y cuando lo sientas, sólo gira y verás que
yo estaré a tu lado.
Y la morena, lo confirmó, porque cada diez pasos que daba, se volteaba para
buscarlo y sí, el trigueño ahí estaba como lo había prometido. Y así lo hizo
como cinco veces y todo ese tiempo, nick, que hacía años que no lo hacía,
sonreía ligeramente de la actitud infantil de su protegida.
Y así poco a poco, demi comenzó a crecer seguridad en ella y con ello a
recorrer grandes distancias.
En lo que restó del mes, conocieron toda la isla, y la chica se familiarizó
con la comida, la vestimenta, pero más de la amabilidad de la gente que ya su
rostro les parecía conocido. Pero dentro de esos días, mientras estaba sentada
en cuclillas frente al mar y jugaba con un caballito de mar….
-¿Qué tienes ahí? -le preguntó una persona que estaba parada a su costado
pero a la tímida joven esa frase se le hizo muy conocida y no contestó
recordando el incidente que se suscitó cuando "alguien" le había
hecho la misma pregunta: joseph y su disgusto con el salto de la salamandra.
Así que con temor devolvió el pez al agua. Más un hombre en toda la extensión
de la palabra y de cabellos cortos negros, se sentó a su lado copiándole la
misma posición que ella tenía- Sabías qué en los caballitos de mar ¿es el macho
el que carga a los bebes? -la chica sin levantar la cabeza dijo…
-Sí.
-También ¿qué es el único animal que practica la fidelidad y monogamia y si
su pareja se olvida de él hasta puede llegar a morir de amor? -con esto último
dicho la morena finalmente lo miró con desconcierto- ¡Eso dicen, no me creas
mucho! -le aseveró con gracia y la chica sonrió de la cara de un hombre muy
guapo- Eres hermosa ¿sabes? -la elogió pero la joven volvió a agachar la cabeza
con timidez, pero aquel con gentileza la tomó de la barbilla y se la levantó-
Nunca hagas eso -y la morena lo volvió a mirar para perderse en la negrura de
sus ojos- No eres de aquí ¿verdad?
-No -la morena retiró su mano de su rostro- Estados Unidos -le confió y
devolvió su mirada para perderla en la profundidad de las aguas.
-Americana. ¿Estás de vacaciones? -demi levantó un hombro y el amigable
hombre distinguió a lo lejos a nick Ah ya ¿es tu papá? -la cuestionó.
-No -le informó y por los siguientes instantes se quedaron callados hasta
que él habló mientras se levantaba…
-Bueno, me retiro, hace días que te había visto y quise venir a saludarte…
Me llamó Niall Parker y ¿tú? -la morena también se enderezó.
-Deme Jon -se interrumpió y modificó- lovato
-Mucho gusto, Nina Jon/lovato -repitió con diversión pero la joven le
corrigió…
-No, sólo lovato
-Y yo sólo estaba bromeando -se disculpó al ver el rostro serio de la chica-
En fin, ahora sí me voy. Fue un placer hablar contigo -y el peli negro le
extendió la mano y la morena tímidamente se la entregó y aquel después de
besársela y recibir un- Adiós -se marchó, pero mientras el hombre se alejaba demi
lo observaba y analizaba que aquel hombre peli negro en bermudas, camiseta de
tirantes y sandalias, era igual de alto y menos fornido que su esposo.
Y desde ese momento, los encuentros con niall se hicieron más frecuentes,
porque algunas veces se lo encontraba mientras caminaba por la playa, en el
puerto, ó mientras comía en algún restaurante en compañía de Nick y selena.
Entonces como demi comenzaba a tener más confianza y seguridad en ella
misma, una mañana, la morena caminó por todo lo largo de un muelle y fue a
sentarse hasta la orilla de este y de pronto le dieron unas enormes ganas de
saltar al agua, pero…
-Buenos días -la joven se giró muy sonriente al reconocer la voz del que la
saludaba.
-Buenos días.
-¿Puedo hacerte compañía?
-Sí -aceptó y aquel se sentó a su lado.
-¿Qué haces? -le preguntó con curiosidad y ella sonrió.
-Quería nadar un poco -le informó y con su pie, chapoteó el agua salada.
-¿No se te hace que a esta hora está un poco fría? -señaló el mar
-No mucho.
-¿No te gustaría mejor ir a dar una vuelta en la moto acuática? Además
conozco un lugar donde el agua es más tibia -y demi como era su costumbre buscó
a nick- No te preocupes. Ya le pedí permiso y dijo que lo tú decidieras -le
dijo aquel pero la chica respondió hasta que lo corroboró, porque nick a la
distancia, le asentó con la cabeza y entonces después de recibir la señal,
contestó…
-Está bien.
-Gracias, entonces… ¿nos vamos? -y el pelinegro se levantó y extendió su
mano para ayudarla a levantarse y juntos emprendieron el regreso y nick sólo le
recomendó- Mucho cuidado -cuando pasaron a su lado.
Y a partir de ese entonces, a aquel par se les veía juntos por todos lados.
demi le enseñó a manejar la moto, otro día a bucear, y sin necesidad del
escolta, bueno eso creían ellos. Iniciaron una rutina matutina para salir a
correr y por las tardes a caminar para disfrutar las puestas de sol, dar un
paseo en caballo ó se iban a cenar afuera ó el peli negro la invitaba a alguna
reunión familiar.
Pero en uno de esos paseos, mientras sentados en la playa enfrente de una
fogata que niall improvisó, cada uno conoció un poco del otro, por ejemplo que
Parker, era griego y en conjunto con sus padres habían emigrado a América y por
muchos años radicaron en Oxford, Mississippi más él por la profesión que eligió
se fue a vivir a Florida. La morena por su parte sólo le confió su afición por
la Biología, que era originaria de Oklahoma y quiénes eran sus padres, más le
ocultó su estado civil, además de que sus argollas matrimoniales no las usaba,
a sugerencia de nick.
-Pero ¿Tienes alguna profesión? -le volvió a cuestionar la morena mientras
jugaba la arena con sus manos.
-Sí.
-¿Cuál es? -el joven miró hacia el cielo- ¿Astrólogo? -quiso adivinar la
joven, más el pelinegro apuntó hacia la luna que apenas se alcanzaba a
deslumbrar.
-Ingeniero Astronauta.
-¡¿Eres astronauta?! -le preguntó con exageración.
-Sí -respondió muy sonriente por la cara de impresión que la morena le
dedicó.
-¡WOW! ¡Debe ser emocionante!
-Mucho.
-¿Viajas seguido?
-Bastante.
-¿Entonces?
-Estoy de vacaciones aquí con la familia que hacía mucho no se reunía, pero
dentro de poco debo reportarme nuevamente a Cabo Cañaveral.
-¿Cuánto tiempo estás allá? -hizo referencia a la luna.
-Depende el trabajo ya que puede ser de tres a seis meses.
-¿Tanto así?
-Sí.
Y de pronto el fuego se avivó gracias a que Niall arrojó un madero seco y
mientras trabajaba en la fogata.
-Niall -se escuchó la dulce y tímida voz de ella.
-Dime -le respondió mientras volvía a su lugar.
-¿Me enseñarías a besar? -y el pelinegro la miró tiernamente mientras la
veía sentada sobre sus rodillas y las manos sobre ellas.
-¿Sabes lo qué significa un beso? Ó mejor dicho ¿Qué valor tiene un beso?
-la morena alzó los hombros en señal de desconocimiento y Niall, después de
mirarla, se movió de su lugar y se puso de frente a ella copiándole nuevamente
su posición y aclarándose la garganta. Primero la hizo enderezar para quedar
más ó menos a su altura y comenzó a decir-. Un beso puede tener varios
significados y con el mismo, valores, por ejemplo, un beso sincero donde
demuestres ternura -le tomó la mano- lo das en la mano -y le besó el dorso- si
tienes necesidad de esa persona, besas sus ojos -besó primero uno y luego el
otro- y si besares la frente -puso sus labios ahí- es señal de protección… pero
si sólo es amistad lo que ofreces, besas la mejilla -actuó nuevamente- y si lo
que quieres es indicar dependencia, el cabello es lo que besas -pero aquí solo
se lo acarició.
-¿Y qué hay de los besos entre una pareja?
-Bueno, esos ya tienen otro significado.
-Dime cuáles son.
-El principal que es el beso en la boca -le tocó los labios- y que
significa todo, el amor por esa persona, la timidez, la entrega, la necesidad,
el deseo, la pasión, el juego, la fantasía, la madurez. Y lo comienzas desde lo
suave, haciéndolo tierno, lento, sin prisas, ni brusquedades, y conforme avanza
se propaga hasta que llega a lo más profundo de tus sentimientos y despierta
tus emociones.
-Niall, ¿y cómo le hago para dar un beso?
-El beso lo sientes, demi, te brota de aquí -el peli negro se tocó el
pecho- del corazón, no es un instructivo que debas seguir porque cada uno de
nosotros crea su propio estilo -la morena lo miró por breves minutos y de
pronto…
-Bésame -le soltó de sopetón y el pelinegro se contrario ante la petición.
-demi...
-No te gusto ¿verdad? -preguntó aquella y agachó nuevamente la cabeza, pero
el peli negro la sostuvo de la barbilla y la enderezó para que le mirara a los
ojos y confesarle…
-Mucho más de lo que yo creía.
Y ante tal aseveración, aquella inocentemente cerró los ojos y le ofreció
su boca y el ingeniero la miró detenidamente y a pesar de que tenía una lucha
interior, su deseo de hacerlo… venció.
Así que, tomó el rostro de la morena entre sus manos y delicadamente le
inclinó la cabeza hacia su lado derecho y con lentitud se fue acercando hacia
los labios ofrecidos pero antes de tocarlos, le recomendó…
-Relájalos, no los pongas tan tensos -y la morena entre abrió la boca y Niall
tomó primero el labio superior en un
dulce toque, luego se separó apenas unos milímetros, para saltar y atrapar al
inferior y después de sostenerlo por unos instantes, se alejó lentamente para
encontrarse con los ojos de la morena que lo habían observado todo el tiempo
desde el momento que sintió los labios suaves de aquel.
Sus miradas se perdieron en segundos y como si hubiese sido señal, los dos
se acercaron para unir sus bocas nuevamente, pero esta vez el peli negro tomó
las manos de ella e hizo que lo rodearon por el cuello mientras que él, la
abrazaba por la cintura para acercarla a su cuerpo.
El beso que se daban era como lo había explicado: tierno, suave y muy
lento. Pero él era hombre y su instinto aumentaba conforme la acaricia se
alargaba, y como también era un caballero y sin ser rudo, se separó de ella
dejándole un beso en la frente.
Luego la invitó a sentarse para seguir contemplando la luna, el fuego y el
movimiento de las olas. Para demi fue suficiente para despertar en ella el
sentimiento de enamoramiento en aquel, porque era lindo, paciente, atento y muy
cariñoso.
En otro movimiento, Niall la abrazó y demi se fue recostando para quedar en
posición fetal y su cabeza sobre el regazo de él. El peli negro, la miraba de
perfil y le acariciaba el cabello; luego la morena se removió para mirarle de
frente y puso su mano derecha en el rostro de él, se contemplaron por varios
instantes y nuevamente se envolvieron en otro beso, aunque como todo lo
adictivo comenzaron a hacerlos más frecuentes en todo el tiempo que estuvieron
ahí, pero dos pares de ojos los observaban a lo lejos.
-No deberíamos permitir que haga eso. Un error y estaremos en serios
problemas.
-Lo sé, pero déjala, sólo está descubriendo. Además se nota que el
ingeniero es un hombre honesto. No creo que la perjudique.
-Sí, pero no estaría de más que hablaras con él -dijo la mujer en un tono
mandón
-¡Tranquila! por supuesto que lo haré -el escolta contestó y miró un poco
molesto a la orden de su acompañante
Y así fue, porque después de un par de horas, tomados de la mano,
regresaron a casa. nick espero a que niall se despidiera de la morena y cuando
este estaba dando vuelta para marcharse, fue intercedido por el trigueño.
-Me gustaría cruzar unas palabras con usted.
-Por supuesto -y el trigueño le invitó a sentarse en una banca de concreto
blanca parte del decorado del patio de aquella casa.
-¿Qué tanto le ha dicho demi?
-¿Con respecto a qué?
-Ingeniero Parker, usted sabe que mi trabajo consiste en proteger a la
señora y a pesar de que ustedes piensan que yo no estoy al tanto de lo que
hacen, lo estoy… y he visto lo que pasó en la playa -el peli negro se aclaró la
garganta para decir...
-Lo siento, no fue -pero nick le hizo alto con su mano.
-No le estoy reprochando nada porque en primera no soy nadie en la vida de
Nina para hacerlo además de que sé quién inició y ninguno de los dos lo hace
con mala intención, pero si es mi obligación mantenerle informado que… demi es
una mujer casada.
-¡¿Cómo?! -Niall se levantó de su lugar con sobresalto.
-Y por lo mismo, la hace prohibida para usted ó cualquiera.
-¿Desde cuándo?
-Tres semanas.
-¿Y su esposo? -preguntó haciendo un gesto de desconcierto.
-Lo único que puedo decirle es que me contrató para cuidar de ella en este
que sería su viaje de luna de miel
-¡Vaya! Pero ¿Por qué ocultarlo?
-Lo siento, porque yo también desconozco las razones por las que Nina lo
hizo -mintió un poco-. Sólo puedo decirle que es una joven carente de afecto y
en usted lo ha encontrado. Así que en sus manos está hasta donde quiera llegar
con ella ahora que está enterado… más si le advierto que yo debo entregar bien
las cuentas -y con eso fue suficiente para que niall comprendiera a lo que Nick
se refería.
Más fue difícil para él no abstenerse de seguir besándola, porque se dio
cuenta de que se había enamorado de la morena y más cuando en su último paseo
en un bote medianamente equipado y mientras pescaban estaban sentados en un
camastro, esta le preguntó…
-Niall ¿me quieres?
-Te adoro.
La morena que estaba en medio de sus piernas y recargada sobre el ancho
pecho, giró su cabeza un poco para buscar la boca del peli negro que no dudó en
regalarle un beso de los cuales ya se estaban haciendo expertos. Pero en eso la
caña de pescar se movió y Niall se levantó para ver lo que había picado.
demi lo miraba en todos sus movimientos y cuando este se giró para
mostrarle nada.
-Ese era un pez inteligente, ¡sólo se llevó la carnada! -dijo haciendo un
gesto gracioso y ella le sonrió más cuando lo vio girarse nuevamente la sonrisa
de la morena desapareció y se perdió en la figura masculina de él y lo vio
preparar de nuevo la caña y lanzarla al agua. Después cuando se giró a ella-
¿Quieres algo de beber
-Sí -y de una hielera cercana tomó dos bebidas refrescantes y Niall volvió
a ocupar su lugar colocándose detrás de ella. Destapó la bebida y se la ofreció
a la morena y luego hizo lo mismo para él.
El ruido de las olas golpeando la nave acuática era lo único que se
escuchaba y pasados unos minutos.
-Niall -le llamó otra vez mientras pasaba con su dedo la boquilla de la
botella.
-Sí -le contestó el peli negro después de beber.
-¿Puedo preguntar algo?
-Claro que puedes -la morena se movió de su lugar para quedar de frente a
él- ¿Qué pasa? -le preguntó mientras con su dedo le acariciaba un ligero gesto
fruncido en la frente.
-¿Qué es ser frígida?
-¡¿Dónde escuchaste eso?! -ahora el que frunció el ceño fue él.
-Por ahí -le respondió y desvió su cara y mirada hacia otro punto de la
isla pero Niall la hizo mirarlo.
-¿Te lo dijeron a ti? -y ella de inmediato dijo NO. Y aquel por momentos se
quedó callado- Te voy a responder no tanto porque me guste la palabra si no…
porque has hecho una pregunta y yo dije que sí. La frigidez -había dicho muy
seguro pero- ¡híjole! -se rascó la cabeza y comenzó a decir- bueno… ¿Cómo te
diré?… es una disfunción en la mujer ó incapacidad de reaccionar al deseo.
-Y tú ¿crees que yo lo sea?
-No hay mujer frígida, en ese caso el hombre tiene mucha culpa de ello y
no, no creo que tú lo seas.
-¿Cómo puedo saberlo? -y ahí si, Niall se puso en apuros y haciendo
movimientos con sus manos trataba de explicarle pero mejor preguntó…
-¿Tu esposo nunca te tocó?
-¡¿Cómo sabes eso?! -la morena abrió tremendos ojos y el peli negro sonrió
levemente.
-El Agente nick me lo confesó -la chica agachó nuevamente la cabeza.
-Lo siento.
-No, no te disculpes, demi. Tarde ó temprano me lo tenías que decir, ó ¿no?
-y aquella tímida dijo que sí- ¿hay algo más que quieras contarme? -y la morena
volvió a decir.
-Sí… una… el avisarte que… ya es hora de regresar a casa.
Cuando terminaron, se pusieron en marcha y mientras el peli negro manejaba,
demi iba abrazada de él y recibía los besos que aquel le daba en señal de
despedida, porque ese Domingo 31 de Julio de 1994, fue la última vez que
salieron y pudieron estar juntos, porque al día siguiente la morena partiría
para encontrarse con joseph en Paris, Francia ya que los padres de ambos, en
una repentina carta, les avisaron que allá los esperaban.
Pero aún así a primera hora y mientras abordaban la nave, Niall fue a
despedirse de la morena y quedaron de escribirse donde quiera que estuvieran,
hablarse por teléfono y que en cuanto él volviera a tener otra oportunidad, la
visitaría en Nueva York.
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