Sabado 25 de Junio de 1994
Sentado en el largo sofá y con una pierna subida en este, joseph que ya se
había quitado su chaqueta y corbata, tenía la cabeza echada hacia atrás y con
los ojos cerrados. Ya llevaba rato ahí pensando. De pronto los abrió cuando
escuchó unos pasos, levantó la cabeza y vio pasar a la empleada que le hizo una
leve reverencia y le deseó… Buenas noches… aquel le contestó y de pronto se
apagaron unas luces dejando el lugar semi oscuro. El castaño se sentó
correctamente, tomó una copa de licor que estaba en la mesa de centro, bebió
todo el contenido y volvió a poner el cristal ahí. Luego tomó su chaqueta y
corbata, se puso de pie y comenzó a caminar escaleras arriba.
Y mientras joseph llegaba a la habitación matrimonial, demi se había
encerrado en el baño después de que la empleada le ayudara con su arreglo
personal, y con espanto se miraba en el espejo una y otra vez vestida en su
bata corta de seda; y por el nerviosismo que sentía, mecánica y rápidamente se
trenzaba el cabello porque su madre días antes de la boda ya la había explicado
lo que pasaba normalmente en esos casos sumando los comentarios que salieron y
le dieron en su despedida de soltera.
Cuando escuchó unos llamados a la puerta, miró instantáneamente en
dirección a la salida que conectaba a la habitación principal y el latido de su
corazón, se incrementó.
Afuera, el castaño al no recibir respuesta, prosiguió a darse el acceso, y
de inmediato notó la ausencia de su esposa y después de cerrar la puerta, se
encaminó hacia el sofá y ahí, junto al vestido de su novia, dejó sus prendas de
vestir.
Luego se fue a sentar sobre la cama e inclinando su dorso puso su codo
derecho sobre su rodilla, y mientras con la mano izquierda se daba un masaje en
los hombros que los sentía muy tensos por lo pesado que había resultado el
vuelo. Se zafaba los zapatos y hacía tronar los dedos de los pies.
Sosteniéndose de la barra del dosel de la cama, se puso de pie y miró hacia
al baño. Como también tenía la necesidad, caminó hacia allá y se detuvo para
anunciarse. demi volvió a brincar al escuchar el llamado, pero buscó algo con
que cubrirse cuando le preguntaron…
-¿Puedo pasar? -y envolviéndose en la toalla más cercana que encontró,
respondió tímidamente...
-Sí.
Y aprovechando que joe ingresaba, la morena se acercó a la puerta y salió a
toda prisa, sorprendiendo a aquel la actitud tan infantil de la chica que sólo
la vio pasar a su lado. Por momentos, se rió ante eso, pero sacudió la cabeza y
cerró la puerta.
Cubierta y abrazándose a la toalla, la morena, con el corazón a punto de
salirse de su pecho, se fue a parar y eso porque la orilla de la cama se
interpuso en su carrera haciéndola caer de sentón sobre el colchón y sin dejar
de mirar en dirección al baño y deseando que no saliera el chamuco por lo menos
en un buen rato.
Adentro, el castaño ya estaba en la ducha y tenía apoyadas sus manos sobre
el azulejo que forraba el baño y dejaba que el agua cayera sobre sus anchos
hombros haciéndolo relajar los músculos. Segundos después, cerraba la llave y
salía escurriendo de agua. Así caminó hasta quedar enfrente del mueble de lavabos.
Pasando sus manos sobre su cabeza, se exprimió las gotas de agua de su cabello.
Luego con su puño, limpió lo empañado del espejo y apoyando sus manos sobre el
mármol del mueble, se acercó para mirarse y comenzar un monólogo...
-Ella no tiene la culpa de la decisión que tomaron nuestros padres ¿Estás
de acuerdo? Y tú, pediste tiempo suficiente para reventarte y hacer lo que se
te vino en gana y te lo cumplieron y nadie te lo reprochó. Así que… hoy te toca
cumplir a ti y a aprender a comenzar una nueva vida a lado de ella. En verdad
se lo merece, porque ¿habías visto a una novia tan triste y justo el día de su
boda? No, ¿verdad? entonces no creo que te cueste mucho darle un poco de
felicidad y de paso… enseñarle los placeres de la vida tal y como a ti gusta,
además de mostrarle lo que hay en el exterior. Así que, jonas… ¡Bienvenido al
mundo de los casados!... y a cumplir con su obligación y seguir el consejo de
tu padre… "Si ellos, sin amarse al principio, lo lograron"… ¿Por qué
tú no puedes hacer lo mismo? ¿Qué tan malo puede ser el matrimonio? Además no
creo que sea tan difícil amarla sólo es cuestión de abrirle y darle tiempo al
corazón… Sí, ¿Por qué no?
Cuando la espalda de la morena tocó lo frío de las colchas, no supo como
manejar sus manos, porque por un lado sentía el ligero peso de aquel y la otra
estaba sólo sobre la cama. joe, sin ser brusco en sus besos porque no quería
espantarla, comenzó acariciarla partiendo desde la altura del hombro bajando
ligeramente el tirante de la prenda y siguió su camino hasta tomar la mano de
ella y volver a entrelazarla entre sus largos y fuertes dedos.
Más de pronto, la morena se sintió liberada de la boca pero aquellos labios
comenzaron a besar su mejilla izquierda y luego empezó a descender por la
quijada, el cuello y a lo largo de su delgado hombro.
La morena nuevamente se tensó y joseph lo percibió y dejando lo que hacia
caminó hacia su oído y con respiración un poco alterada, le dijo…
- No te asustes… Prometo ser amable
contigo.
-No -en el momento que sintió que le quitaba la prenda, lo empujo
levemente.
-No pasa nada y si pasara, será por breve tiempo... y después... lo
disfrutarás plenamente… te lo aseguro -pero demi ya estaba respirando pesado
pero no tanto porque estuviera animada si no…
-¡NO! ¡No! ¡No quiero!
-demi, esto es lo normal en una pareja de casados -dijo el castaño
pacientemente.
-¡No me importa! ¡No quiero! -y trató de moverlo, pero aquel teniendo
semejante cuerpo pues fue difícil que lo consiguiera. Más demi al ver que su
esposo no se quitaba de encima de ella, comenzó a empujarlo poniendo sus pies
sobre la cadera de aquel y sus manos sobre su ancho pecho.
-Tranquila -quiso serenarla, pero aquella se llenó de frustración y comenzó
a patalear golpeando el estomago del castaño. joseph tuvo que aplicar un poco
de fuerza sujetándola por las muñecas y poniendo sus brazos sobre la cama. Pero
la morena no dejaba de patearlo, entonces el castaño para no asustarla más,
levantó las caderas y Nina volvió a poner sus pies en ellas pero era tanto su
berrinche que tiró una fuerte patada que le dio su a su ante pierna- ¡Damn it!
-cayó de bruces a un lado de ella y doblado del dolor que hasta las lagrimitas
le sacó.
La morena aprovechando que se veía finalmente liberada, se levantó de la
cama y veía con espanto lo que había hecho y más al ver a aquel que con furia
golpeaba fuertemente el colchón con su puño y trataba de recuperar el aire.
Pasados unos minutos y todavía bufando de la impotencia pero más del
coraje, la miró y finalmente pudo decir...
-¡¿Qué… demonios… pasa… contigo?! ¡¿Es que… estás loca?!
Aquella sólo se abrazó fuertemente porque la mirada que aquel le dedicó, la
aterró. Más aún alegó en su defensa y casi al punto de llanto…
-Yo te dije que no.
-¡Y te escuché, por eso me aparté! ¡¿Qué… necesidad había… de hacer esto?!
-Tú no me obedecías… además no me gusta sentir dolor -dijo tontamente y eso
enfureció más al herido en su hombría.
-¡¿Y tienes… idea… del dolor que… me provocaste, mocosa… tonta?! -le
cuestionó molesto tratando de enderezarse y con dificultad, logró sentarse para
inclinarse porque el dolor que sentía era insoportable. Ayudándose por el palo
del dosel se puso de pie y demi dando pasos hacia su costado derecho, llegó
casi a la puerta porque sentía que aquel la iba a atacar. Y como fue, no lo
hizo físicamente pero si verbalmente sin dejar de sostenerse lo lastimado…
-Esta noche… estaba dispuesto… a empezar una… nueva vida contigo, pero
-tomó aire para continuar diciendo pausadamente- creo que será inútil…. ¡Yo no
tengo paciencia… ni tiempo para estarlo perdiendo contigo!... ¡Además de que
esto no se hace, demi!… ¡Es muy humillante para un hombre lo que acabas de
hacer!... ¡Y no me duele tanto el rechazo sino tu baja acción!... ¡Entiendo
perfectamente… que no conozcas nada… de lo que pasa entre un hombre y una
mujer… y no debería reprochártelo… porque no tienes la culpa… del
enclaustramiento al que te sometieron tus padres… pero no por eso… puedes estar
actuando de este modo!…. Si no quieres tener nada conmigo… ¡Yo no te
obligaré!... Sólo lo hice para cumplir… y ¿Por qué no? para complacerte
también, pero si tú así lo quieres… así será… ¡Te aseguro, que mujeres hay
muchas! y a las cuales SÍ les gusta sentir placer y… ¡no son niñas tontas y
frígidas como tú!
Resopló cual toro tratando de controlar el dolor que ya le iba disminuyendo
poco a poco conforme se acercaba a ella que a pesar de ir alejándose de él, la
alcanzó, la tomó del brazo y bruscamente la acercó al espejo y la miró tras el
reflejo y como todo lobo herido aulló, volviendo a espetar contra ella.
- ¡Necesitarías ser la última mujer en el mundo para que me meta en tu cama
otra vez! ¡Mírate! ¿Te ves? ¡Qué bueno! Porque así puedo decirte que… ¡No eres
mi tipo, niña! ¡A mí me gustan las mujeres en toda la extensión de la
palabra!... Y a ti… ¡te falta mucho para llegar hacerlo!
Y la soltó, y joseph tratando de caminar normal buscó la salida dejando a
una morena totalmente desconcertada y que brincó con exageración al oír como
azotaban la puerta y al verse sola… comenzó a llorar.
Afuera, el castaño no había avanzado mucho y a medio pasillo estaba
recargado sobre la pared mientras se recuperaba otro poco, tallándose la cara
volvió a retomar su caminata y se metió a otra recámara.
Y mientras joseph se dejaba caer pesadamente sobre la cama y se volvía a
encoger sobándose su ego lastimado, demi veía su vestido y la chaqueta de él.
Caminó hacia el sofá, y estiró su mano y tomó precisamente la prenda de su
esposo y no supo por qué se la puso y se abrazó de ella aspirando la colonia
masculina. Se sentó unos minutos y luego se levantó, se deshizo de la
vestimenta, tomó su vestido y caminó hacia el espejo para mirarse nuevamente y
llorar amargamente.
Y así, el nuevo matrimonio en su primera noche y de bodas cada uno durmió
por separado, hasta que la mañana del día siguiente. Joseph ya había tomado una
resolución, además de que en el transcurso de la noche aprovechando que la
última vez que vio a ashell, esta le entregó su nueva dirección porque por
motivos y diferencias con la madre de este, tuvo que renunciar a su trabajo y
decidió cambiar su lugar de residencia y como el castaño le tenía ganas,
estaban en la misma ciudad y sumado su orgullo herido, dijo con cinismo…
-Si unos brazos te desprecian otros te estarán esperando -y no vaciló en
localizarla y planear el irse con ella por una semana.
Estaba saliendo de su habitación para ir a hablar con demi al respecto,
cuando unas voces llamaron su atención y un… "Carajos"… se le escapó
cuando los reconoció y vio a sus padres y a sus suegros que se estaban acomodando
en la sala, luego a la mucama que ya ascendía por las escaleras para avisarles
de su llegada y este recordó que en la noche anterior le avisaron de sus planes
de irse también de vacaciones y así aprovechar para despedir al nuevo
matrimonio al aeropuerto.
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