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Mi nombre es Yesennia ... subo adaptaciones jemi en youtube pero aveces como son largas lo subo a este blog este es mi canal http://www.youtube.com/channel/UC93vtXRXWvbXxe_1js_HRJg/videos?flow=grid&view=0 ...
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martes, 5 de marzo de 2013

Return to Paradise capitulo 13 - jemi en español

 







Demi

Estoy sentada enfrente de una chica de cabello rubio teñido y raíces oscuras. Ella está usando pantalones de chándal azules y una camiseta azul como las otras chicas en la cárcel. La Srta. Bushnnell la asignó a mi mesa. La chica me está mirando como si ella no quisiera estar aquí.
―Soy demi ―le digo a ella.
―Entonces, demi, ¿Cuál es tu historia? ―ella pregunta impacientemente, totalmente desinteresada.
Le cuento como fui atropellada por un coche en un accidente de golpea-y-corre y pase un año en el hospital y la rehabilitación. Su mirada se vuelve ausente y llega a un punto en el que pienso que ella puede estarse quedando dormida.
Cuando le explicó que no logre adaptarme al regresar para comenzar el último año de preparatoria, ella pregunta:
―¿Se supone que eso me haga sentir apenada por ti? Escucha, tengo más con que lidiar que una pierna rota. Mi papá es un borracho, y mi mamá nos abandonó hace cinco años. Yo realmente no voy a llorar por tu cojera, así que tú mejor deberías guardar el aliento y el resto de tu historia para alguien que realmente de una mierda por ello.
No logre dormir mucho anoche. joe no me dirige la palabra. Estoy malhumorada y mis nervios están de punta. Si esta chica no quiere tener algo de simpatía, bien. Pero eso no significa que yo me voy a quedar aquí sentada mientras ella me trata como si fuera una idiota.
―Escucha tú ―digo yo, luego me inclino sobre la mesa para obtener toda su atención y para asegurarme de que me escuche alto y claro―. Solo porque has tenido una mala vida familiar no significa que tengas derecho de sentarte allí y ser maleducada.

―Seguro que sí lo hace ―ella golpea de vuelta―. Apuesto que tienes padres con dinero.
―Mi mamá trabaja como mesera en una cafetería.
―Bueno, pues apuesto que tu papá no es un borracho.
―No sabría decirlo ―le digo a ella―. Mi papá abandono a mi mamá. No lo he visto en años. Oh, y se me olvidó mencionar que me enamore del tipo que fue a la cárcel por atropellarme con su coche. En primer lugar no se suponía que yo hablara con él. Entonces vino en este viaje, pero ahora, otra vez no me está dirigiendo la palabra y se supone que yo pretenda que solo somos amigos y tengo miedo de perderlo aunque sé que eso es estúpido porque siento como si ya lo he perdido… y nada de eso habría sucedido si nosotros no hubiéramos estado en un imprudente incidente automovilístico. Así que en cuanto salgas de este lugar, por favor no conduzcas de forma imprudente o podrías terminar con una discapacidad permanente, sin novio y rechazada en la escuela.
En vez de la chica que estaba quedándose dormida o con una mala actitud, ahora me está mirando con los ojos bien abiertos.
―Muy bien. Tienes un punto. Lo capto.
―Gracias ―le digo, y es enserio.
―¿Apesta que la gente se quede mirándote cuando caminas? ―ella pregunta.
En un principio, cuando salí del hospital ni siquiera quería pararme de mi silla de ruedas para caminar, porque sabía que atraería más miradas por mi cojera ridículamente pronunciada que por estar reducida a una silla de ruedas. Odiaba las miradas fijas en mí.
―Odio que se queden mirándome, pero trato de bloquearlo ―le digo a ella―. Admito que me hace sentir como el evento principal en un show de fenómenos. ―Bajo la mirada y digo lo que no me gusta poner en palabras pero que es la verdad―. No pasa un solo día sin que yo desee que el accidente no hubiera ocurrido y que así yo pudiera ser normal. Eso está en mi mente cada día.
―No pasa un solo día en el que no me arrepienta de lo que hice para conseguir que me encerraran aquí ―ella dice.
―No sé sí puedo hacerte preguntas sobre la razón por la que te encuentras aquí.
―Solo digamos que deje a alguien muy malherido ―ella me dice, entonces se concentra en un punto de la pared. Tal vez es que no quiere ver mi reacción.
Miro a la guardia femenina que está bloqueando la puerta y a la Srta. Bushnell en la esquina opuesta de la habitación. Ellas están vigilando a las prisioneras. Me
pregunto si hay algún momento en el que ellas no estén siendo observadas o evaluadas. Pienso en joe, él me dijo que odiaba ser observado por los guardias cada segundo del día. Me pregunto cómo lo estará soportando, volver a estar en este lugar.
―Debe ser horrible estar aquí ―yo digo entre dientes.
La chica se encoje de hombros.
―Realmente no es tan malo. Le gana a estar en casa. Supongo que odio estar aquí porque me recuerda lo que he hecho. Lastime a esta chica. Los recuerdos de esa noche me dan pesadillas casi todas las noches. Estaba pensando en escribirle una carta, pero es bastante probable que ella la tire y nunca la lea.
―Podrías intentarlo. En cualquier caso, lo más probable es que escribir la carta te haga sentir mejor.
―No lo creo.
―Solo piénsalo.
―¡Damas, les queda un minuto! ―la Srta. Bushnell anuncia en voz alta―. Despídanse y alinéense en la puerta.
―Sí, pues, supongo que fue bueno conocerte ―dice la chica―. Las chicas que no tienen visitas son la que consiguen venir a hablar con ustedes. Apesta cuando es día de visita y nadie dice tu nombre porque alguien vino a verte, así que, eh, gracias por estar aquí ―ella se aclara la garganta―. Soy Vanessa. Mis amigos en casa me llaman V, pera para ser honesta yo ya no tengo amigos.
Levanto la mano. La Srta. Bushnell se acerca a nuestra mesa.
―¿Hay algún problema? ―ella pregunta.
―No ―me apresuro a decirle―. Solo quería saber si puedo obtener la dirección de Vanessa… para que podamos ser amigas por correspondencia.
El severo rostro de la Srta. Bushnell se suaviza.
―Eso estaría bien. Te daré la información antes de que dejes el edificio.
―No tenías que hacer eso ―dice Vannesa cuando la Srta. Buchnell se ha alejado.
―Lo sé.
Vanessa sonríe, la primera sonrisa que le he visto desde que ella entro a la habitación.
―Está bien, demi. Y si llegas a escribirme, prometo responderte. Solo no esperes palabras elegantes.

―Es un trato.
―Y solo para que lo sepas, no creo que seas un fenómeno. De hecho, eres una de las chicas más geniales que he llegado a conocer.
Yo sonrió
―Soy un bicho raro ―le digo.
―No. No lo eres ―ella me apunta con el dedo―. demi tú eres una chica genial. No lo olvides.
¿Una chica genial?
―Nadie me ha dicho antes que soy genial
―Eso es porque no actúas como tal. Si piensas que eres genial y actúas como si fueras la mierda, todo el mundo te empezara a tratar como a una chica ardiente. ¿Entiendes lo que quiero decir?
―Creo que sí.
―No pierdas un solo día pensando que eres un bicho raro, si ese es el caso, mejor podrías estar encerrada aquí como yo.
Vanessa y las otras chicas se forman en una sola fila ante la puerta metálica cerrada, con sus manos sostenidas contra la espalda. Algunas de las chicas se ven realmente jóvenes… como si apenas estuvieran comenzando la preparatoria o incluso más jóvenes que eso. La guardia las guía hacia afuera. Antes de que Vanessa salga, mira hacia atrás y me da un pequeño asentimiento de despedida.
De acuerdo con Vanessa, mi cojera y mis cicatrices no importan. Soy una chica genial. Solo tengo que empezar a creerlo.
Todo nuestro equipo de un Re-COMENZAR esta callado cuando dejamos el DOC.
Yo me dirijo hacia la parte trasera donde Caleb normalmente se sienta, pero cuando él me ve, se desliza dentro del puesto de enfrente al lado de miley
Estoy atascada en la parte de atrás con Nick.
Cuando regresamos a Dixon Hall, Damon nos dice que tenemos dos días libres para descansar y divertirnos. kevin sugiere que vayamos mañana al Independence Grove y pesquemos en el lago.
Joe parece realmente distante desde que dejamos el centro de detención. Me pregunto qué pasó con él en el lado de los chicos de la cárcel. Aunque no lo

averiguo, porque Caleb pasa el resto de la velada solo en su habitación. Damon lo llama al área social para la cena.
―Yo solo voy a agarrar algo más tarde del refrigerador ―él dice. Cuando estamos por ver una película en la sala, echó un vistazo y lo veo recostado sobre su cama, mirando fijamente al techo.
―joe, vamos a ver una película.
―Véanla sin mí.
―¿Te encuentras bien? ―preguntó algo insegura―. ¿Quieres hablar?
Él se ríe un poco y niega con la cabeza.
―¿Te vas a quedar enojado conmigo para siempre?
Él no responde
A la mañana siguiente, cuando todos nos estamos frotando el protector solar, Caleb es el último en alistarse. Se coloca una gorra de básquetbol, unos pantalones cortos, y una camisilla. El tatuaje de Caleb me parece como llamas negras lamiendo su piel. Lo hace ver duro e intocable, lo cual estoy segura que era lo que él quería conseguir cuando se lo hizo.
En el parque, Damon nos compra lombrices. Renta equipo de pesca y tres botes, y nos dice que estamos por nuestra cuenta y que él regresara con el almuerzo antes del mediodía.
―Hey miley ―nick dice mientras la observa tender una toalla en el frente de la arenosa playa―. ¿Sabes que se puede ver el contorno de tus pezones a través del top de tu bikini?
―Eres un cerdo ―dice miley, entonces empuja a nick lejos de ella.
nick alza las manos.
―¿Qué? Te iba a decir que tienes unos bonitos pezones. Cielos, miley. Contrólate y aprende a aceptar un cumplido.
Todos estamos mirando a nick como si hubiera perdido la razón.
miley cruza sus brazos sobre su pecho y monta toda una escena revisando la región inferior de Nick.
―¿Sabes que no se puede ver el contorno de tu pene a través de tu traje de baño? ―ella se sacude el cabello y dice―. Solo para que lo sepas, nick, ese no era un cumplido.

Sin alguna señal de advertencia, nick levanta a miley y la lleva hacia el lago, pateando y gritando.
―¡Sera mejor que no me tires! ―ella grita, aun pateando, y se agarra del cuello de Nick como si de ello dependiera su vida.
―Oh, sí, nena, estas siendo arrojada ―dice nick, pareciendo ignorar las patadas y los ruegos de la chica con la que ha estado peleando desde que empezó este viaje.
Yo levanto la mirada en dirección de joe, quien está mirando a nick y a miley. Él se gira hacia mí y una malvada expresión cruza su rostro. Él asiente, como si nick estuviera llevando a cabo el castigo más brillante para una chica que lo ha enojado.
―No estás pensando en tirarme al lago ―le digo.
―Sí ―él dice―. Sí lo hago.

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