Capitulo 11
Joe
Demi, se sienta y muerde su labio inferior. Tiene agujas de
madera en su cabello y sus ojos están inyectados de sangre.
―¿No crees que debemos discutir el plan juntos?
―No ―dije estoicamente.
―¿Por qué no?
―Porque no eres racional.
―Perdóname ―ella dijo, agujas de madera caen de su cabello con cada palabra―. Pero de hecho soy la única que pudo dormir anoche. Tú no has dormido. Voto por ser la racional y voto para que discutamos esto juntos.
Me levanto y extiendo una mano hacia ella.
―Nunca has sido racional y antes que te disculpes de nuevo, tú fuiste la que corrió conmigo en el medio de la noche con solo una mochila llena de cosas.
Ella tomó mi mano y me permitió ayudarla a levantarse, no puedo decir que este estable, así que la sostengo por la cintura y la apoyo mientras su cuerpo se ajusta.
Cuando esta estable la dejo ir. Cruza los brazos en su pecho y pone esa recta y aristocrática nariz que tiene en el aire. No hay mucho espacio en el castillo, así que nuestros cuerpos se rozan.
―Eso no fue irracional, irme contigo fue un riesgo calculado.
―¿Calculado? ―preguntó, el escepticismo apoderándose de mi voz.
―Solo, olvídalo ―ella toma su mochila y agarra mi mano para apoyarse, cuando maniobra para salir del castillo. Es temprano pero hay algunas madres con sus hijos
en el parque. Nos dan sucias miradas pensando que nos han atrapado tonteando dentro de las paredes del castillo.
―Así que ¿Cuál es el plan que tienes que no me va a gustar?
―Te digo después ―digo.
―Solo estas retrasando lo inevitable.
―Lo sé, soy bueno en eso.
Puedo decir que la pierna de demi esta rígida, por la manera lenta en que camina y tentativamente se apoya en su pie izquierdo. Hombre, desearía poder tomar el dolor. Apesta saber que va a tener esa cojera para siempre.
La ira por lo que mi hermana le hizo a demi me atraviesa. Si no hubiera sido por la irresponsable decisión de manejar un carro cuando había estado bebiendo, tal vez no se habría desviado tanto cuando esa ardilla salto frente a ella y demi no habría sido golpeada.
No puedo jugar a
―¿No crees que debemos discutir el plan juntos?
―No ―dije estoicamente.
―¿Por qué no?
―Porque no eres racional.
―Perdóname ―ella dijo, agujas de madera caen de su cabello con cada palabra―. Pero de hecho soy la única que pudo dormir anoche. Tú no has dormido. Voto por ser la racional y voto para que discutamos esto juntos.
Me levanto y extiendo una mano hacia ella.
―Nunca has sido racional y antes que te disculpes de nuevo, tú fuiste la que corrió conmigo en el medio de la noche con solo una mochila llena de cosas.
Ella tomó mi mano y me permitió ayudarla a levantarse, no puedo decir que este estable, así que la sostengo por la cintura y la apoyo mientras su cuerpo se ajusta.
Cuando esta estable la dejo ir. Cruza los brazos en su pecho y pone esa recta y aristocrática nariz que tiene en el aire. No hay mucho espacio en el castillo, así que nuestros cuerpos se rozan.
―Eso no fue irracional, irme contigo fue un riesgo calculado.
―¿Calculado? ―preguntó, el escepticismo apoderándose de mi voz.
―Solo, olvídalo ―ella toma su mochila y agarra mi mano para apoyarse, cuando maniobra para salir del castillo. Es temprano pero hay algunas madres con sus hijos
en el parque. Nos dan sucias miradas pensando que nos han atrapado tonteando dentro de las paredes del castillo.
―Así que ¿Cuál es el plan que tienes que no me va a gustar?
―Te digo después ―digo.
―Solo estas retrasando lo inevitable.
―Lo sé, soy bueno en eso.
Puedo decir que la pierna de demi esta rígida, por la manera lenta en que camina y tentativamente se apoya en su pie izquierdo. Hombre, desearía poder tomar el dolor. Apesta saber que va a tener esa cojera para siempre.
La ira por lo que mi hermana le hizo a demi me atraviesa. Si no hubiera sido por la irresponsable decisión de manejar un carro cuando había estado bebiendo, tal vez no se habría desviado tanto cuando esa ardilla salto frente a ella y demi no habría sido golpeada.
No puedo jugar a
―¿Qué hubiera pasado si‖ por siempre, pero no cambia el
hecho que demi es la única que siempre tendrá las repercusiones físicas de esa
noche, nada de lo que diga o haga cambiara eso.
―¿Necesitas sentarte? ―pregunto pateándome por ponerla en esta situación.
―Estoy bien, caminar usualmente ayuda a disminuir los calambres.
Tomo su mochila y la deslizo en mi hombro. Sacudo mi cabeza como si la viera esforzarse.
Ella se detiene y pone una mano en su cadera.
―No me mires así.
―¿Cómo?
―Como si te culparas, ambos sabemos que…bueno, de hecho todos en Re-COMENZAR saben que tú no eres culpable por lo que has pasado por casi dos años ―sus ojos me ven con un poco de lastima, lo que no me sienta nada bien en este momento.
―Solo llévame al lugar más cercano donde pueda ir al baño y desayunar. Me muero de hambre, tengo casi cien dólares para gastar antes que tengamos que mendigar.
Sus palabras me atraviesan.
―No vas a rogar por dinero, nunca, ¿me entendiste? he conseguido casi veinte dólares, después de eso encontrare algo que hacer ―solo la imagen de ella mendigando por cualquier cosa eriza mi piel.
―Estaba bromeando ―ella dice sorprendiéndome con una mueca―. No soy del tipo que mendiga.
―Lo siento ―dije―. Lo siento por exagerar, lo siento por ponerte en esta situación, lo siento por cada jodida cosa.
Caminamos un par de bloques hasta que llegamos a Pete's Place una pequeña cafetería que probablemente debería estar condenado por la grasa y manchas de moho en el cielo raso, pero tienen un baño gratis y comida barata y eso es lo que necesitamos.
Después que consigo una cabina y demi se dirige al baño, me siento y pienso como voy a contarle mi plan. Miro a las otras dos mesas a mí alrededor. Un tipo con una camisa de franela rota tomando una taza de té en el mostrador. Un hombre mayor está en otra cabina comiendo solo, mirando a la ventana mientras toma un pedazo de pan y luego otro. Me pregunto qué es lo que ve o lo que espera…o si lo que ve en la ventana es más interesante que recordar que esta solo comiendo en una cafetería, o tal vez no está mirando la ventana tal vez está soñando despierto con una chica que amo y perdió.
No quiero terminar como uno de esas personas, solo y patético.
Cuando demi vuelve, su cola de caballo se ha ido, ya no luce como si hubiera dormido en una cama de agujas de madera.
Se desliza en la cabina frente a mí, me inclino y tomo sus manos en las mías. El hecho que estuviera dispuesta a caminar conmigo en medio de la noche con solo una mochila me hace sentir humilde.
―demi… ―se me hace un nudo en la garganta del tamaño de un pomelo, no quiero decirlo pero maldita sea, tiene que ser dicho―. Voy a regresarte ―ella abre los ojos y la boca, seguramente para protestar, pero yo agrego―: ¿Sabes que me hace, ver tus muecas de dolor? ―ella aleja sus manos y las pone en su regazo.
―Estoy bien.
―Deja de pretender, pensé que no íbamos a mentirnos más.
Observo como ella muerde su labio inferior.
―Está bien, estoy mintiendo pero no me interesa si estoy incomoda o con dolor ―ella me mira e inclina su cabeza. Puedo decir que las ruedas están girando y está pensando demasiado, duda pero luego lo deja salir.
―¿Alguna vez le has dicho a una mujer que la amas? No como a tu mamá, sino como...
―Te refieres a ashelly
―Sí, me refiero a ashelly
Esa es una pregunta capciosa, ashelly me dijo en nuestra primera cita que estaba enamorada de mí. No paso mucho tiempo antes que fuéramos pareja y estuviéramos besuqueándonos…y no mucho antes que tuviéramos sexo. Cantidades de sexo. Ella dijo la palabra ―Amor‖ como si fuera agua. No creo que dijera u oyera la palabra ―Amor‖ desde que fui arrestado. Sí le dije que la amaba, pero ni si quiera estaba seguro de saber lo que significaba en ese entonces.
―¿Qué quieres oír?
Ella se encoge de hombros.
―Solo que…nunca lo dijiste…
No termina la oración, pero sé que era lo que iba a decir, no quiero llegar ahí, no ahora…pero después de todo lo que ha hecho por mí, no puedo evadir el tema totalmente, ella merece esto.
―Nunca se lo he dicho a nadie, que es por lo que vas a regresar a Re-COMENZAR, no puedo permitir que vengas conmigo, no es seguro y tú no mereces eso. Vas a ir a España como siempre has querido, si digo la palabra con ―A‖ eso lo cambiara todo. Te conozco demi , te sentirás obligada a quedarte aquí, y dañar tus planes. Me sentiría como una mierda si cambiaras tu vida por mi…no lo vale ―yo no lo valgo.
La mesera trae los huevos y las tostadas que ordenamos y desaparece tan rápido como apareció. demi sonríe tímidamente desde el otro lado de la mesa en cuanto coge su tenedor.
―Entonces ven a España conmigo, estoy registrada para ser estudiante de intercambio de primer año, solo es por nueve meses.
―Sabes que no puedo, ¿qué voy a hacer ahí? ¿Sentarme y verte estudiar? Ni siquiera me he graduado de secundaria, y difícilmente se algo de español.
―Puedes aplicar a un GED.
Sacudo mi cabeza como si esa no fuera una opción en este punto. Soy una causa perdida, con un patético y sombrío futuro y difícilmente un centavo a mi nombre.
―Oh, sí, seguro, y después podemos casarnos y vivir felices para siempre, luego saltaras en mi alfombra voladora y frotare el genio en la lámpara que tengo en mi mochila. Tal vez podamos comprar un castillo español mientras estamos en ello.
Cuando mi papá se caso con mi mamá, él iba a la escuela para ser odontólogo y ella era la presidenta de las chicas. Todo en su vida estaba estratégicamente planeado hasta el día que fui arrestado y fui a la cárcel. Mi madre se volvería loca con esta conversación.
―Iba a decirte esto antes. Pero no sabía cómo, joe tu mamá estaba en rehabilitación cuando deje Paradise.
Mi cuerpo entero se tenso.
―No quiero hablar sobre ella, no quiero hablar de mi familia.
La campana de la puerta de la cafetería me hizo girar a ver que otros inadaptados van a favorecer a Pete's Place. Un gran hombre negro camino hacia nosotros. Damon.
Estoy atrapado.
Sacudo mi cabeza en frustración y la miro.
―No lo hiciste.
―Sí lo hice ―ella sostiene su teléfono celular―. Sospeche que ibas a huir y dejarme.
No puedo creer esto.
―Me vendiste. ¿Qué paso con la petición de tomar las decisiones juntas?
―No estás siendo racional, joe―ella trata de decirme con un tono muy tranquilo, como si fuera un niño o un loco.
―Tal vez oíste mal pero dije que la irracional eres tú.
Mientras observo como Damon se acerca a nosotros contemplo como voy a salir de esta.
Damon se desliza en la cabina a mi lado, bloqueando mi escape.
―¿Cómo están mis escapistas de Re-COMENZAR? ―él mira mi plato, medio comido―. Vamos señor jonas, coma algo, necesitara fuerza para el pesado día que nos espera.
No toco mi plato o miro a Damon. Solo miro fijamente a demi.
―Ibas a regresarme a los dormitorios y a dejarme de nuevo ―ella luce insegura y preocupada. Bien. Quiero que sufra. Me traiciono―. No podía dejar que huyeras de nuevo ―dice.
―Así que mejor tenerme encerrado ¿verdad?
―Eso no es a lo que me refería. No puedes huir de la gente que se preocupa por ti.
―Si te preocuparas ―digo a través de mis dientes apretados―, mi maldito concejero, no estaría sentado junto a mí ahora.
La mesera llegó a pedir la orden de Damon.
―Quiero una taza de café, y, uh, solo deme otro plato de lo que los chicos ordenaron ―le dice.
Miro por ventana como el otro hombre en la cabina. Ahora sé cómo se siente, queriendo olvidar el aquí y el ahora ¿Por qué demi no entiende mi situación? ¿No entiende que perdí el poco honor que me quedaba al soltar que no había sido yo el que la había golpeado?
Mierda.
Necesito huir de la verdad, del pasado. Necesito re comenzar.
Excepto que no hay ningún re comenzar, no cuando la gente de tu pasado, sigue apareciendo constantemente y persiguiéndote, llevando a casa todos tus errores incluso los más grandes. Pensé que había hecho algo bien cuando tome la culpa por selena.
¿Pero que obtuve realmente? Ninguna bienvenida de héroe cuando regrese a casa. Las mentiras se están empezando a ver borrosas con la verdad y demi está atrapada justo en medio de ello.
―Está bien chicos, dejémoslo salir todo aquí y ahora ¿Quién iba conduciendo el carro que golpeo a demi?
Damon saca su teléfono y lo deja en la mesa.
―Sí no empiezan a hablar voy a llamar a la oficina del fiscal, podemos hacerlo a mi manera o a la suya ¿entonces cual va a ser?
***
Demi.
Joe está realmente enojado conmigo. Él se dio la vuelta y miro por la ventana. Yo sé que él quiere escapar ahora mismo, es por eso que estoy tan agradecida de que Damon está aquí. Físicamente no puedo detener a Caleb, pero Damon si puede.
—Vamos deja que Damon te ayude —le digo.
joe se tensa.
—Nadie puede ayudarme, demi. Entiéndelo a través de esa cabezota tuya, ¿de acuerdo?
—Ella no es el enemigo —Damon dice con voz lacónica—. Hombre, chico, eres un maestro de la ira desplazada.
—Ten cuidado —dice joe—. Es un lobo con piel de oveja. Esta es tu fiesta,demi . ¿Por qué no le dices a Damon todo lo que quiere saber?
—No es mi historia la que hay que contar. Es la tuya.
Mientras Damon come, joe y yo estamos en silencio.
—Estoy esperando —dice Damon cuando él va por el salero.
—Yo no te puedo decir —dice joe.
Damon toma un largo sorbo de café antes de fijar deliberadamente la taza sobre la mesa.
—¿Por qué no? —joe me mira, sus ojos sombríos. Damon tamborilea con los dedos sobre la mesa—. He leído el archivo, joe. Diste una historia detallada sobre cómo te desviaste para evitar una ardilla, golpeaste a demi, y cundió el pánico.
—Soy un buen narrador —joe murmura.
Los tambores paran.
—¿Por qué cargar con la culpa de otra persona?
—No sé.
—Eso no es una respuesta.
—Bueno, eso es lo único que vas a obtener de mí —dice joe desafiante.
Veo algunos coches patrulla por el comedor, por lo que el corazón me late en la prórroga. ¿Damon llamo a la policía antes de venir? joe tenía razón, no hubiera llamado a Damon.
—Por favor, lo han arrestado —le digo a Damon—. joe ha sido lo suficientemente, castigado
—Te diré que —dice Damon—, voy a olvidar que escuché acerca de tu pequeño secreto por ahora y terminaremos el programa de Nuevo Comienzo. Si lo haces, y prometes volver a Paradise y enderezar todo lo que fuera, me aseguraré de que te quedas fuera de la cárcel por cargos relacionados con drogas. ¿Suena como un trato?
—¿Por qué haces esto? —joe pregunta.
—Digamos que creo que eres un buen chico. Eso no quiere decir que crea que tomas decisiones estelares en la vida. Creo que has hecho algunas malditas estúpidas decisiones, por no mencionar el hecho de que por poco desapareces y sacaste a demi la última noche. Pero he hecho algunas elecciones de mierda como un adolescente y yo estoy dispuesto a darte una última oportunidad. ¿Están conmigo?
—Estoy contigo —le digo, tratando de parecer alegre.
—¿Qué tipo de opciones de mierda? —joe pregunta, desafiando a Damon—. Te sientas y ves a toda la tripulación contar nuestras historias de mierda, pero nunca dijiste una maldita palabra.
Damon coge el vaso y lo agarra con fuerza.
—Yo era un adicto a la coca, y he perdido todo. Perdí a mi novia, mi hijo, y mi dinero. Un día, yo no pagué a mi proveedor por la coca que use y me golpearon. Por suerte, lo supere, pero no pasa un día que yo no me arrepienta de tratar a mi chica y mi hijo como si fueran basura. Haría cualquier cosa para recuperarlos, pero es demasiado tarde. Ella se mudó a Arizona y me deja ver a mi hijo una vez al año.
—¿No puedes traerlos de vuelta? —joe pregunta—.
Diles que tienes tu vida en el camino y quieres que sean una familia.―¿Necesitas sentarte? ―pregunto pateándome por ponerla en esta situación.
―Estoy bien, caminar usualmente ayuda a disminuir los calambres.
Tomo su mochila y la deslizo en mi hombro. Sacudo mi cabeza como si la viera esforzarse.
Ella se detiene y pone una mano en su cadera.
―No me mires así.
―¿Cómo?
―Como si te culparas, ambos sabemos que…bueno, de hecho todos en Re-COMENZAR saben que tú no eres culpable por lo que has pasado por casi dos años ―sus ojos me ven con un poco de lastima, lo que no me sienta nada bien en este momento.
―Solo llévame al lugar más cercano donde pueda ir al baño y desayunar. Me muero de hambre, tengo casi cien dólares para gastar antes que tengamos que mendigar.
Sus palabras me atraviesan.
―No vas a rogar por dinero, nunca, ¿me entendiste? he conseguido casi veinte dólares, después de eso encontrare algo que hacer ―solo la imagen de ella mendigando por cualquier cosa eriza mi piel.
―Estaba bromeando ―ella dice sorprendiéndome con una mueca―. No soy del tipo que mendiga.
―Lo siento ―dije―. Lo siento por exagerar, lo siento por ponerte en esta situación, lo siento por cada jodida cosa.
Caminamos un par de bloques hasta que llegamos a Pete's Place una pequeña cafetería que probablemente debería estar condenado por la grasa y manchas de moho en el cielo raso, pero tienen un baño gratis y comida barata y eso es lo que necesitamos.
Después que consigo una cabina y demi se dirige al baño, me siento y pienso como voy a contarle mi plan. Miro a las otras dos mesas a mí alrededor. Un tipo con una camisa de franela rota tomando una taza de té en el mostrador. Un hombre mayor está en otra cabina comiendo solo, mirando a la ventana mientras toma un pedazo de pan y luego otro. Me pregunto qué es lo que ve o lo que espera…o si lo que ve en la ventana es más interesante que recordar que esta solo comiendo en una cafetería, o tal vez no está mirando la ventana tal vez está soñando despierto con una chica que amo y perdió.
No quiero terminar como uno de esas personas, solo y patético.
Cuando demi vuelve, su cola de caballo se ha ido, ya no luce como si hubiera dormido en una cama de agujas de madera.
Se desliza en la cabina frente a mí, me inclino y tomo sus manos en las mías. El hecho que estuviera dispuesta a caminar conmigo en medio de la noche con solo una mochila me hace sentir humilde.
―demi… ―se me hace un nudo en la garganta del tamaño de un pomelo, no quiero decirlo pero maldita sea, tiene que ser dicho―. Voy a regresarte ―ella abre los ojos y la boca, seguramente para protestar, pero yo agrego―: ¿Sabes que me hace, ver tus muecas de dolor? ―ella aleja sus manos y las pone en su regazo.
―Estoy bien.
―Deja de pretender, pensé que no íbamos a mentirnos más.
Observo como ella muerde su labio inferior.
―Está bien, estoy mintiendo pero no me interesa si estoy incomoda o con dolor ―ella me mira e inclina su cabeza. Puedo decir que las ruedas están girando y está pensando demasiado, duda pero luego lo deja salir.
―¿Alguna vez le has dicho a una mujer que la amas? No como a tu mamá, sino como...
―Te refieres a ashelly
―Sí, me refiero a ashelly
Esa es una pregunta capciosa, ashelly me dijo en nuestra primera cita que estaba enamorada de mí. No paso mucho tiempo antes que fuéramos pareja y estuviéramos besuqueándonos…y no mucho antes que tuviéramos sexo. Cantidades de sexo. Ella dijo la palabra ―Amor‖ como si fuera agua. No creo que dijera u oyera la palabra ―Amor‖ desde que fui arrestado. Sí le dije que la amaba, pero ni si quiera estaba seguro de saber lo que significaba en ese entonces.
―¿Qué quieres oír?
Ella se encoge de hombros.
―Solo que…nunca lo dijiste…
No termina la oración, pero sé que era lo que iba a decir, no quiero llegar ahí, no ahora…pero después de todo lo que ha hecho por mí, no puedo evadir el tema totalmente, ella merece esto.
―Nunca se lo he dicho a nadie, que es por lo que vas a regresar a Re-COMENZAR, no puedo permitir que vengas conmigo, no es seguro y tú no mereces eso. Vas a ir a España como siempre has querido, si digo la palabra con ―A‖ eso lo cambiara todo. Te conozco demi , te sentirás obligada a quedarte aquí, y dañar tus planes. Me sentiría como una mierda si cambiaras tu vida por mi…no lo vale ―yo no lo valgo.
La mesera trae los huevos y las tostadas que ordenamos y desaparece tan rápido como apareció. demi sonríe tímidamente desde el otro lado de la mesa en cuanto coge su tenedor.
―Entonces ven a España conmigo, estoy registrada para ser estudiante de intercambio de primer año, solo es por nueve meses.
―Sabes que no puedo, ¿qué voy a hacer ahí? ¿Sentarme y verte estudiar? Ni siquiera me he graduado de secundaria, y difícilmente se algo de español.
―Puedes aplicar a un GED.
Sacudo mi cabeza como si esa no fuera una opción en este punto. Soy una causa perdida, con un patético y sombrío futuro y difícilmente un centavo a mi nombre.
―Oh, sí, seguro, y después podemos casarnos y vivir felices para siempre, luego saltaras en mi alfombra voladora y frotare el genio en la lámpara que tengo en mi mochila. Tal vez podamos comprar un castillo español mientras estamos en ello.
Cuando mi papá se caso con mi mamá, él iba a la escuela para ser odontólogo y ella era la presidenta de las chicas. Todo en su vida estaba estratégicamente planeado hasta el día que fui arrestado y fui a la cárcel. Mi madre se volvería loca con esta conversación.
―Iba a decirte esto antes. Pero no sabía cómo, joe tu mamá estaba en rehabilitación cuando deje Paradise.
Mi cuerpo entero se tenso.
―No quiero hablar sobre ella, no quiero hablar de mi familia.
La campana de la puerta de la cafetería me hizo girar a ver que otros inadaptados van a favorecer a Pete's Place. Un gran hombre negro camino hacia nosotros. Damon.
Estoy atrapado.
Sacudo mi cabeza en frustración y la miro.
―No lo hiciste.
―Sí lo hice ―ella sostiene su teléfono celular―. Sospeche que ibas a huir y dejarme.
No puedo creer esto.
―Me vendiste. ¿Qué paso con la petición de tomar las decisiones juntas?
―No estás siendo racional, joe―ella trata de decirme con un tono muy tranquilo, como si fuera un niño o un loco.
―Tal vez oíste mal pero dije que la irracional eres tú.
Mientras observo como Damon se acerca a nosotros contemplo como voy a salir de esta.
Damon se desliza en la cabina a mi lado, bloqueando mi escape.
―¿Cómo están mis escapistas de Re-COMENZAR? ―él mira mi plato, medio comido―. Vamos señor jonas, coma algo, necesitara fuerza para el pesado día que nos espera.
No toco mi plato o miro a Damon. Solo miro fijamente a demi.
―Ibas a regresarme a los dormitorios y a dejarme de nuevo ―ella luce insegura y preocupada. Bien. Quiero que sufra. Me traiciono―. No podía dejar que huyeras de nuevo ―dice.
―Así que mejor tenerme encerrado ¿verdad?
―Eso no es a lo que me refería. No puedes huir de la gente que se preocupa por ti.
―Si te preocuparas ―digo a través de mis dientes apretados―, mi maldito concejero, no estaría sentado junto a mí ahora.
La mesera llegó a pedir la orden de Damon.
―Quiero una taza de café, y, uh, solo deme otro plato de lo que los chicos ordenaron ―le dice.
Miro por ventana como el otro hombre en la cabina. Ahora sé cómo se siente, queriendo olvidar el aquí y el ahora ¿Por qué demi no entiende mi situación? ¿No entiende que perdí el poco honor que me quedaba al soltar que no había sido yo el que la había golpeado?
Mierda.
Necesito huir de la verdad, del pasado. Necesito re comenzar.
Excepto que no hay ningún re comenzar, no cuando la gente de tu pasado, sigue apareciendo constantemente y persiguiéndote, llevando a casa todos tus errores incluso los más grandes. Pensé que había hecho algo bien cuando tome la culpa por selena.
¿Pero que obtuve realmente? Ninguna bienvenida de héroe cuando regrese a casa. Las mentiras se están empezando a ver borrosas con la verdad y demi está atrapada justo en medio de ello.
―Está bien chicos, dejémoslo salir todo aquí y ahora ¿Quién iba conduciendo el carro que golpeo a demi?
Damon saca su teléfono y lo deja en la mesa.
―Sí no empiezan a hablar voy a llamar a la oficina del fiscal, podemos hacerlo a mi manera o a la suya ¿entonces cual va a ser?
***
Demi.
Joe está realmente enojado conmigo. Él se dio la vuelta y miro por la ventana. Yo sé que él quiere escapar ahora mismo, es por eso que estoy tan agradecida de que Damon está aquí. Físicamente no puedo detener a Caleb, pero Damon si puede.
—Vamos deja que Damon te ayude —le digo.
joe se tensa.
—Nadie puede ayudarme, demi. Entiéndelo a través de esa cabezota tuya, ¿de acuerdo?
—Ella no es el enemigo —Damon dice con voz lacónica—. Hombre, chico, eres un maestro de la ira desplazada.
—Ten cuidado —dice joe—. Es un lobo con piel de oveja. Esta es tu fiesta,demi . ¿Por qué no le dices a Damon todo lo que quiere saber?
—No es mi historia la que hay que contar. Es la tuya.
Mientras Damon come, joe y yo estamos en silencio.
—Estoy esperando —dice Damon cuando él va por el salero.
—Yo no te puedo decir —dice joe.
Damon toma un largo sorbo de café antes de fijar deliberadamente la taza sobre la mesa.
—¿Por qué no? —joe me mira, sus ojos sombríos. Damon tamborilea con los dedos sobre la mesa—. He leído el archivo, joe. Diste una historia detallada sobre cómo te desviaste para evitar una ardilla, golpeaste a demi, y cundió el pánico.
—Soy un buen narrador —joe murmura.
Los tambores paran.
—¿Por qué cargar con la culpa de otra persona?
—No sé.
—Eso no es una respuesta.
—Bueno, eso es lo único que vas a obtener de mí —dice joe desafiante.
Veo algunos coches patrulla por el comedor, por lo que el corazón me late en la prórroga. ¿Damon llamo a la policía antes de venir? joe tenía razón, no hubiera llamado a Damon.
—Por favor, lo han arrestado —le digo a Damon—. joe ha sido lo suficientemente, castigado
—Te diré que —dice Damon—, voy a olvidar que escuché acerca de tu pequeño secreto por ahora y terminaremos el programa de Nuevo Comienzo. Si lo haces, y prometes volver a Paradise y enderezar todo lo que fuera, me aseguraré de que te quedas fuera de la cárcel por cargos relacionados con drogas. ¿Suena como un trato?
—¿Por qué haces esto? —joe pregunta.
—Digamos que creo que eres un buen chico. Eso no quiere decir que crea que tomas decisiones estelares en la vida. Creo que has hecho algunas malditas estúpidas decisiones, por no mencionar el hecho de que por poco desapareces y sacaste a demi la última noche. Pero he hecho algunas elecciones de mierda como un adolescente y yo estoy dispuesto a darte una última oportunidad. ¿Están conmigo?
—Estoy contigo —le digo, tratando de parecer alegre.
—¿Qué tipo de opciones de mierda? —joe pregunta, desafiando a Damon—. Te sientas y ves a toda la tripulación contar nuestras historias de mierda, pero nunca dijiste una maldita palabra.
Damon coge el vaso y lo agarra con fuerza.
—Yo era un adicto a la coca, y he perdido todo. Perdí a mi novia, mi hijo, y mi dinero. Un día, yo no pagué a mi proveedor por la coca que use y me golpearon. Por suerte, lo supere, pero no pasa un día que yo no me arrepienta de tratar a mi chica y mi hijo como si fueran basura. Haría cualquier cosa para recuperarlos, pero es demasiado tarde. Ella se mudó a Arizona y me deja ver a mi hijo una vez al año.
—No es tan simple. Hice cosas horribles —he gastado dinero y la propiedad de la familia y amigos. Hay cosas que no pueden ser perdonados, y he llegado a un acuerdo. Ella siguió su camino. Tengo que hacerlo, también. Así que ahora que sabes mi historia, ¿vienes conmigo?
joe me da una mirada que me dice que no confiara en mí nunca más, pero está resignado a su destino.
—Creo que estoy con ustedes, también.
De vuelta en el dormitorio, nos encontramos con el resto del grupo en la sala de estar esperando por nosotros.
—¿A dónde se escabulleron los dos? —nick le pregunta—. ¿Un encuentro secreto para hacer lo desagradable?
joe y yo lo ignoramos. Damon se acerca a nick y huele la parte posterior de su cabeza mientras que las chicas me siguen a mi habitación.
—Me alegro de que estés de vuelta —dice taylor.
—Yo también.
miley se sienta en el borde de mi cama mientras yo desempaco las cosas de mi mochila.
—¿De dónde vienen ustedes?
—Ningún lugar especial.Joe necesitaba huir, y yo no podía dejarlo ir solo.
La primera vez que camine fuera de la escuela, pensé que era para que nosotros volviéramos a empezar. Pero incluso antes de saber que joe me iba a hacer regresar, me di cuenta que no podía huir. Una noche en el castillo del parque ha demostrado que físicamente no podría hacerlo... Me es imposible salir si quiero.
—joe te necesita —dice miley.
Sonrío débilmente.
—Yo no creo que él estaría de acuerdo contigo en este momento. Está molesto porque he llamado a Damon para que fuera por nosotros.
—Él te va a tener sobre él si sabe lo que es bueno para él. Es probable que sólo necesite algún tiempo para darse cuenta de que tiene que depender de otras personas. Los chicos son fanáticos del control y odian cuando la gente sabe lo que es mejor para ellos.
Damon nos llama a la sala después de que todos estamos duchados y vestidos. Él tiene un portapapeles bajo el brazo y da una palmada sobre él, un poco... emocionado.
—Vamos al reformatorio —anuncia.
—He estado allí, he hecho eso —joe murmura en voz baja.
—Es tiempo de compartir sus historias con adolescentes con problemas que están encerrados —Damon posa los ojos en el portapapeles en sus manos—. Tal vez cuando salgan van a pensar dos veces antes de emborracharse, o usar drogas, o dañar a sus compañeros antes de ponerse al volante de un coche.
Damon se acerca a joe y se mete en su espacio personal. Él no le toca, sino que simplemente está ahí.
—Vas a estar bien, joe.
Joe vuelve la cara, pero como si no pudieran ayudar las palabras salen contra su voluntad:
—No quiero volver allí, Damon. Dame un descanso, ¿quieres?
Sé lo difícil que es para joe pedir un favor a nadie. Sé lo mucho que le costó pedirlo.
Damon mueve la cabeza lentamente y le da unas palmaditas en la espalda.
—Es importante, joe. Y todos vamos a estar allí para ti.
En la furgoneta, a propósito me siento junto a joe en la última fila. Los músculos de la mandíbula se contraen y tiene las manos cruzadas sobre el pecho. Él está tenso.
—¿Quieres hablar de ello? —le pregunto en voz baja para que nadie más pueda oír.
—Sin comentarios —él mira por la ventana, cerrándose a mí.
Nos lleva casi dos horas para llegar al centro de detención de menores, Departamento de Correcciones o DOC —como joe lo llama. Nuestra camioneta se detiene y somos guiados a través de la alta puerta de alambre de púas. Puedo sentir la tensión y el estrés que irradia fuera de joe. Él no quiere estar aquí. No sé todo lo que le pasó aquí, pero hace un tiempo que vislumbre un poco de lo que él pasó.
Estoy dudando que haya sido buena idea llamar a Damon y decirle que estábamos en el restaurante. Tal vez debería haber dejado que las cosas ¡fueran lo que sea que fueran! Por lo menos entonces yo no habría hecho que joe se enojara conmigo.
—Lo siento por hacerte volver a Re-COMENZAR —murmuro.
—Como quieras —dice mientras mira por la ventana en la cerca de alambre de púas que rodea el complejo—. Se ha acabado y está hecho.
—¿Qué está acabado y hecho? ¿Volver a Re-COMENZAR, o nosotros como pareja?
Un hombre y una mujer vestidos de negro se encuentran en el estacionamiento, esperando por nosotros. Todos pasan de la camioneta, pero joe me detiene cuando todo el mundo está fuera, y solo estamos nosotros.
—Escucha —dice—. Yo no voy a decir que no he pensado acerca de lo que sería como si tú y yo, bueno, ya sabes. Pero creo que debemos enfriarnos por un tiempo. Por lo menos hasta después de esta mierda de Re-COMENZAR.
—Y después de que todo haya terminado, ¿qué?
Damon golpea el lado de la furgoneta, asustándome.
—¡Vamos, pequeña chica lenta , muévete! —Damon grita—. ¡Puedes abrazar a todo mundo arriba!
Salgo en el aire caluroso de verano, y miro a los guardias con armas en sus fundas. Me hacen sentir segura y asustada al mismo tiempo.
El tipo con el traje camina hasta joe,
—No hemos vuelto a verte aquí desde que fuiste liberado. Confío en que vamos a quedar fuera de problemas.
Joe casi se cuadra, con el rostro más grave que he visto. Ladra un:
—Estoy tratando de hacerlo, Señor —lo que hace que el tipo del traje estreche los ojos en joe.
—¿Tratando? Estoy seguro que puedes hacerlo mejor que tratar, jonas,
—Sí, Señor.
Después de que joe mira fijamente hacia abajo, el hombre da unos pasos delante de todos nosotros.
—Yo soy el Señor Yates y esta es la Sra. Bushnell —dice en voz alta, para que todos puedan escucharlo. Él señala a la mujer que estaba junto a él, con el pelo recogido en un moño—. Las chicas estarán visitando nuestra población femenina con la Sra. Bushnell y los chicos estarán visitando nuestra población masculina conmigo. ¿Están listos?
Todos asienten, excepto joe. Observo mientras él tira a un lado y le dice a Damon en voz baja:
―No puedo hacer esto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario