Unfaithful
Capitulo 10 :
Al cabo de diez minutos, el suelo del cuarto de estar estaba cubierto de paquetes medio abiertos y Kate no paraba de corretear luciendo un collar de cuentas rojas que su madre le había comprado. A Frankie le había traído un juego de piezas de construcción, pero lo que más le gustaba era la caja de cartón, que estaba destrozando poco a poco. Para Sam había comprado un nue...vo juego de ordenador, y ya estaba jugando con él en su habitación cuando llegó Joe.
Joe se detuvo en el umbral de la puerta y se quedó mirando. La actividad en el cuarto de estar se detuvo. Kate dejó de corretear para observar su reacción y su madre dejó de recoger los envoltorios, mientras Demi se ponía en pie incómodamente y lo miraba con una mezcla de desafío y súplica.
Fue Jenny quien rompió la tensión del momento.
Recogió a Frankie de la moqueta y agarró a Kate de la mano.
Pero Demi no prestaba atención a sus hijos, estaba pendiente de Joe, que la observaba con una inescrutable expresión.
Una tenue sonrisa se dibujó por fin en el rostro de Joe. Demi se quedó muy sorprendida, porque era la misma sonrisa con que se había acercado a ella la noche que se conocieron, una sonrisa ambigua. Demi se irguió con una expresión definitivamente desafiante.
-Vaya, vaya -dijo Joe-, ya veo que ha comenzado la segunda etapa.
¿La segunda etapa? ¿De qué diablos estaba hablando?
Se preguntó Demi.
-¿Vas a salir? -preguntó Joe-. Vas a tener que perdonarme, Demi, pero, si me has dicho que tenías planes para salir esta noche, creo que me he olvidado por completo.
Demi frunció el ceño. Sabía que Joe no decía nada al azar, y se preguntaba qué quería decir con aquel «¿vas a salir?» y el «segunda etapa», cuando sabía muy bien que no iba a ninguna parte.
Le quedó claro que no iba a hacer ningún comentario sobre su nuevo aspecto. Tal vez no le gustaba, tal vez prefería su versión aburrida, la que no le causaba ningún problema, la que sabía el lugar exacto que ocupaba en el ordenado mundo de Joe y no pensaba salir de él.
Demi pensó que lo que tal vez le ocurría a Joe era que no las tenía todas consigo, y experimentó una sensación de triunfo. Tal vez su pregunta fuera sincera. -y si estuviera pensando en salir, ¿qué harías? -le preguntó.
La pregunta provocó de nuevo la sonrisa irónica de Joe. Al verla, Demi se estremeció llena de frustración.
-Supongo que preguntarte con quién sales -respondió Joe, que sabía jugar mejor que ella al juego de las ambigüedades.
-¿Para ver si tu mujercita sale con buenas compañías?
-Pero, entonces, ¿vas a salir? -preguntó Joe, apretando los puños- ¿Con quién? ¿Con un hombre?
Demi no cabía en sí de satisfacción.
-Cuando tú sales, no me dices con quién, no sé por qué tengo que hacerlo yo -dijo con frialdad.
Joe frunció el ceño y miró a Demi como diciéndole «Ten cuidado».
-No te burles de mí -le dijo-. Dame un nombre, sólo quiero un nombre.
Era una conversación completamente estúpida -pensaba
Demi -, ya que ella no iba a ninguna parte.
-No hay ningún nombre -murmuró, furiosa por la facilidad con que Joe había estropeado aquel día tan feliz para ella. Paseó la mirada por los paquetes esparcidos por el suelo, sin encontrar en ellos ninguna satisfacción- Acabo de llegar, no iba a ninguna parte.
A Joe le había bastado con ver los paquetes y las bolsas para darse cuenta. ¿A quién quería engañar, fingiendo con una pequeña mueca de sorpresa que no los había visto hasta aquel momento?
Joe se acercó al paquete que tenía más próximo, una caja larga y plana que todavía estaba sin abrir. Aprovechando que Joe le dejaba libre el paso, Demi tomó su bolso nuevo y se dirigió hacia la puerta tristemente decepcionada.
-¿Qué es esto? -preguntó Joe.
Demi se encogió de hombros, tan arrogante como su hija cuando no obtenía la respuesta que quería.
-Un traje -respondió de mala gana.
-¿Y esto? -preguntó Joe, señalando otra caja
con el pie.
-Ropa interior -respondió Demi ruborizándose, porque la caja rebosaba con la ropa interior más cara que Demi había visto en su vida.
-¿Y esto?
-Dos vestidos -replicó y lo miró con resentimiento-. ¿Por qué? No irás a echarme la bronca por haber gastado demasiado, ¿verdad? ¡Fuiste tú quien me dio todas esas tarjetas de crédito! Una para cada gran almacén de Londres, creo.
Demi no las había utilizado nunca. Hasta aquel día, no se había dado cuenta de las delicias que podían ofrecerle.
Joe ignoró el comentario.
-Es un vestido que merece una cena en uno de los restaurantes más caros de Londres, tal vez con un poco de baile después, ¿no te parece?
Demi se estremeció y miró a Joe a los ojos, sin acabar de comprender.
-¿Me estás invitando a cenar? -preguntó con tanta inocencia que Joe no pudo evitar una sonrisa irónica. -Sí -asintió con cierta burla.
Demi tuvo la impresión de que su ingenuidad le parecía algo muy divertido. Se sonrojó y deseó que la tragara la Tierra antes que continuar con aquella tortura. Por lo visto, Joe no podía tomar en serio nada de lo que ella hacía.
-Sí, Demi -repitió Joe con mayor amabilidad, como si se hubiera dado cuenta de la inquietud de Demi y lamentara haberla causado- Te estoy preguntando si te gustaría que saliésemos a cenar esta noche.
-eh -exclamó Demi desconcertada y sin saber qué responder.
Se alegró de oír a Sam bajar corriendo por las escaleras, como un alud. Pasó a su lado como una exhalación y saltó a los brazos de su padre.
-¡Hola! -exclamó- Mamá me ha comprado un juego nuevo -prosiguió con excitación- ¿Puedo bajado y ponerlo en la televisión? Es un simulador de vuelo y hay que aterrizar y despegar en un tornado.
-¿Por qué no? -dijo Joe sonriendo sin dejar de mirar a Demi-. Si a tu abuela no le importa, puedes bajarlo. Tú madre y yo nos vamos a cenar.
-¿Os vais a cenar los dos juntos? -exclamó Sam, tan sorprendido como Demi-. ¡Qué bien!' -agregó mirando a su madre- Papá te lleva a cenar en vez de ir tú sola como el otro ...
-Sam -dijo su padre. El niño se calló. Demi se sintió muy incómoda.
-A lo mejor tu madre no puede quedarse -dijo.
Sabía que Joe sólo la había invitado a cenar al ver todas las molestias que se había tomado para cambiar de aspecto- Ha estado aquí todo el día y no me parece bien que ...
-No importa -dijo Jenny, viniendo por el pasillo. Demi se dio la vuelta. Jenny y Kate estaban allí.
Tuvo la sensación de que en aquella casa no había la menor intimidad.
-Por supuesto que importa -dijo- Has estado aquí todo el día y yo ...
-Llévala a un sitio bonito -dijo Jenny, ignorando las protestas de Demi.
Demi suspiró con impaciencia, sabiendo que su opinión importaba poco.
-Creo recordar que no he dicho que quiera salir -dijo.
-Claro que quieres salir -intervino Jenny-. Así que recoge todas esas cosas y súbetelas. ¡Kate y Sammy, ayudad a vuestra madre!
Demi exhaló un suspiro de resignación. A no ser que quisiera contarles a todos sus razones para no salir con Joe, no tenía más remedio que hacerlo.
Los niños obedecieron inmediatamente. Recogieron varios paquetes y salieron, dejando que Demi recogiera el resto. Cuando estaba al pie de la escalera, oyó la voz de Jenny.
-Si quieres saber mi opinión, Joe, ya era hora de que salieseis juntos. Y no estaría de más que empezaras a llevarla a esas cenas donde conoces a tanta gente del mundo de los negocios.
Demi se había detenido en las escaleras y esperaba con curiosidad la respuesta de Joe, pero cuando habló no pudo distinguir sus palabras.
Sin embargo, a Jenny se le entendía perfectamente.
-¡Tonterias! -replicó-. ¿Cómo sabes que no le va a gustar cuando no le has dado la oportunidad de averiguado? Tu problema, Joe, es que la tienes tan envuelta entre algodones que no le dejas descubrir lo que realmente quiere de la vida.
¿Era eso lo que Jenny pensaba?, se dijo Demi. En realidad, ella creía que siempre había sabido lo que quería de la vida, ser una buena madre y una buena esposa. Eso era todo. No era algo ni muy excitante ni muy ambicioso. Sólo quería ser una buena esposa para el hombre al que amaba y una buena madre para unos hijos a los que adoraba. ¿Qué tenia eso de malo?
-y te digo algo más -continuó Jenny-. No sé qué es lo que ha pasado para que esa pobre chica tenga roto el corazón, pero sé que ha sufrido mucho y me imagino de quién es la culpa.
A Demi le dio un vuelco el corazón. La invadió una terrible sensación de desolación, como ocurría siempre que recordaba la llamada de Miley.
-Sigue mi consejo, hijo, y sé muy cuidadoso a partir de ahora, porque si alguna vez Demi...
Demi subió las escaleras precipitadamente. No quería saber lo que podría ocurrir «si alguna vez Demi...» Lo que le ocurría era ya bastante doloroso como para preocuparse si alguna vez ...
More to love when your hands are free Baby put your pom poms down for me Come on shake it up 1-2-3 Baby put your pom poms down for me Never put my love out on the line Never said yes to the right guy Never had trouble getting what I want But when it comes to you I'm never good enough
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Mi nombre es Yesennia ... subo adaptaciones jemi en youtube pero aveces como son largas lo subo a este blog este es mi canal http://www.youtube.com/channel/UC93vtXRXWvbXxe_1js_HRJg/videos?flow=grid&view=0 ...
/// Lovatica // Jonatica // nemi friendship// Jemi forever ///
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ahhhhhhhh mas for favor
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