***
Demetria
Estábamos de vuelta en la van y en camino a nuestro próximo destino, la Universidad Freeman. Luego del incidente en el desayuno, me adentre lejos en el bosque y llore. Kevin me siguió.
Él no pregunto si lo que dijo joe era cierto o no... Él solo estuvo allí cuando las lágrimas cayeron y yo las limpie con mi mano.
El pequeño espectáculo de joe esta mañana fue más que repugnante.
Él mintió.
Él torció la verdad.
Él se burlo de mí, y se burlo de lo que sea que tuvimos.
Tentarme a revelar lo que paso entre nosotros en el mirador de la Sra. Reynolds era demasiado para mí. Esa noche joe y yo compartimos preciosos momentos que recordare por el resto de mi vida. Fue perfecto; desde las luces con las cuales decoró el mirador hasta la manera romántica en que nos besamos luego de que baile lentamente en sus brazos. Él me trato como si yo fuera la única chica en el mundo que le importaba, y la chica con la querría pasar el resto de su vida.
Esta mañana, el corrompió mi recuerdo de esa noche para siempre.
Gracias a Dios que Damon le ordeno a joe que se sentara en el asiento del pasajero. No creo que yo estaría muy feliz con joe en este momento. No lo estoy, en realidad.
Estacionamos en Dixon Hall, uno de los edificios de dormitorios en la Universidad Freeman. Esta frente al edificio de una biblioteca hecha de ladrillos y con ventanas del piso hasta el techo.
Damon nos guio a una suite en el segundo piso. Tiene una
cocina y mesa, dos sofás en el área común.
—Las chicas en este dormitorio —dijo Damon señalando una
puerta—. Los chicos en el otro. Sonríe, y se dirige con su maletín a la tercera
puerta, la más cercana a los muebles.
—Este cuarto es para mí.
—Cuanto tiempo nos quedaremos aquí? —pregunta kevin.
—Esta será nuestra base por un tiempo —Damon le dice—. Haremos paseos desde aquí.
—Me duele el rostro —nick se queja—. Y pica —se parece a un mimo, con toda la crema blanca que le aplico la enfermera en sus quemaduras y picaduras. El camina hasta miley y acerca su rostro a ella—. Ráscame.
miley le hace una mueca, luciendo como si preferiría morir antes de tocar su rostro cubierto de crema. —Sal de mi camino, loco.
—Suficiente ustedes dos —dice Damon—. miley, no me gustan los apodos. Nick, si te pica algo, ráscatelo tú mismo.
Taylor luce como si fuera a vomitar con solo mirar el rostro de nick cubierto de crema.
nick camina hasta la ventana sobre mirando por todo el campus
—Este cuarto es para mí.
—Cuanto tiempo nos quedaremos aquí? —pregunta kevin.
—Esta será nuestra base por un tiempo —Damon le dice—. Haremos paseos desde aquí.
—Me duele el rostro —nick se queja—. Y pica —se parece a un mimo, con toda la crema blanca que le aplico la enfermera en sus quemaduras y picaduras. El camina hasta miley y acerca su rostro a ella—. Ráscame.
miley le hace una mueca, luciendo como si preferiría morir antes de tocar su rostro cubierto de crema. —Sal de mi camino, loco.
—Suficiente ustedes dos —dice Damon—. miley, no me gustan los apodos. Nick, si te pica algo, ráscatelo tú mismo.
Taylor luce como si fuera a vomitar con solo mirar el rostro de nick cubierto de crema.
nick camina hasta la ventana sobre mirando por todo el campus
—¡Ven a ver joe! Chicas buenas bronceándose en bikinis.
Ignorándolo, joe camina hasta el cuarto de chicos con sus cosas.
—Instálense, chicos —dice Damon mientras camina a su propio cuarto—. Quiero tener una reunión de grupo en media hora.
—Genial —joe murmura sarcásticamente desde la puerta de su habitación—. Justo lo que necesitaba.
Damon voltea. —De verdad lo necesitas. Y antes de que preguntes como evitarlo, tu participaras como todos los demás —su tono hizo que quedara claro que no era negociable.
miley , taylor, y yo elegimos nuestras camas en el cuarto de chicas.
—¿taylor, como es eso que no hablas? —demando miley.
Taylor se encoge de hombros mientras desempaca su maleta y cuelga su ropa en el pequeño closet.
—¿Sabes que este viaje es sobre compartir nuestras experiencias, cierto? ¿Qué hiciste además de llenarte el brazo de tatuajes?
taylor no responde. Se agita mientras dobla una camisa y la coloca en una gaveta pequeña.
—Déjala tranquila, miley —digo—. Ella hablara cuando quiera.
—Bien, si así es como será, está bien —dice miley, rindiéndose—. Pero solo para que lo sepas, no pretenderé ser tu amiguita si me pides algo.
Creo que miley se queda en silencio como lo hace usualmente, hasta que sus manos se congelan y voltea hasta nosotras. Sus ojos están brillantes, como si estuviera sosteniendo lagrimas.
—Mi novio estará en la cárcel por tres años por matar a alguien mientras conducía. Mis padres me botaron de la casa. Y... —se limpia los ojos y dice en una voz suave
Ignorándolo, joe camina hasta el cuarto de chicos con sus cosas.
—Instálense, chicos —dice Damon mientras camina a su propio cuarto—. Quiero tener una reunión de grupo en media hora.
—Genial —joe murmura sarcásticamente desde la puerta de su habitación—. Justo lo que necesitaba.
Damon voltea. —De verdad lo necesitas. Y antes de que preguntes como evitarlo, tu participaras como todos los demás —su tono hizo que quedara claro que no era negociable.
miley , taylor, y yo elegimos nuestras camas en el cuarto de chicas.
—¿taylor, como es eso que no hablas? —demando miley.
Taylor se encoge de hombros mientras desempaca su maleta y cuelga su ropa en el pequeño closet.
—¿Sabes que este viaje es sobre compartir nuestras experiencias, cierto? ¿Qué hiciste además de llenarte el brazo de tatuajes?
taylor no responde. Se agita mientras dobla una camisa y la coloca en una gaveta pequeña.
—Déjala tranquila, miley —digo—. Ella hablara cuando quiera.
—Bien, si así es como será, está bien —dice miley, rindiéndose—. Pero solo para que lo sepas, no pretenderé ser tu amiguita si me pides algo.
Creo que miley se queda en silencio como lo hace usualmente, hasta que sus manos se congelan y voltea hasta nosotras. Sus ojos están brillantes, como si estuviera sosteniendo lagrimas.
—Mi novio estará en la cárcel por tres años por matar a alguien mientras conducía. Mis padres me botaron de la casa. Y... —se limpia los ojos y dice en una voz suave
—: Estoy embarazada.
—Mierda —dice miley—. Y me pregunto por qué no hablas.
Le doy un codazo a miley en las costillas, esperando que lo capte y no diga nada que vaya a herir a tay. ¿Está embarazada? ¿De un chico que estará en la cárcel por tres años? Escuchar su historia convierte mis problemas con joe en algo tan importante como romperse una uña.
—Si necesitas algo, estamos aquí para ti —le digo—. ¿Cierto, mley?
—Sí —dice miley rápidamente. Creo que taylorse acaba de ganar la lealtad de miley por haber compartido su historia. Quizás que miley prácticamente forzara a taylor a hablar fue algo bueno.
—¿Y que hay sobre ti? —dice miley, dirigiéndose a mí.
Levanto mi mirada de mi maletín. Debo lucir como un ciervo bajo luces.
—Mierda —dice miley—. Y me pregunto por qué no hablas.
Le doy un codazo a miley en las costillas, esperando que lo capte y no diga nada que vaya a herir a tay. ¿Está embarazada? ¿De un chico que estará en la cárcel por tres años? Escuchar su historia convierte mis problemas con joe en algo tan importante como romperse una uña.
—Si necesitas algo, estamos aquí para ti —le digo—. ¿Cierto, mley?
—Sí —dice miley rápidamente. Creo que taylorse acaba de ganar la lealtad de miley por haber compartido su historia. Quizás que miley prácticamente forzara a taylor a hablar fue algo bueno.
—¿Y que hay sobre ti? —dice miley, dirigiéndose a mí.
Levanto mi mirada de mi maletín. Debo lucir como un ciervo bajo luces.
—¿Que hay sobre mi? Dije mi historia en la fogata de anoche.
—No sobre el accidente. Joe dijo algo sobre tu y él en un mirador. ¿Te importaría entrar en detalles?
Rápidamente negué con la cabeza. —Quizás después. No queremos llegar tarde a la reunión de Damon —tire un montón de ropa dentro de una gaveta.
—Creo que estas evitando el tema.
—Tienes razón miley —dije—. No quiero hablar sobre eso.
—Tú verás —miley abre el closet y luce confundida—. Esperen, ¿dónde está el baño? —pregunta mientras sostiene una bolsa de plástico con sus artículos de aseo.
—En el área común, supongo —sugiere tay—. Probablemente será compartido.
Se apresura hacia el área común para investigar. Taylor y yo la seguimos. Por supuesto, hay un baño entre la habitación de los chicos y la de Demon.
Damon sale de su cuarto.
—No sobre el accidente. Joe dijo algo sobre tu y él en un mirador. ¿Te importaría entrar en detalles?
Rápidamente negué con la cabeza. —Quizás después. No queremos llegar tarde a la reunión de Damon —tire un montón de ropa dentro de una gaveta.
—Creo que estas evitando el tema.
—Tienes razón miley —dije—. No quiero hablar sobre eso.
—Tú verás —miley abre el closet y luce confundida—. Esperen, ¿dónde está el baño? —pregunta mientras sostiene una bolsa de plástico con sus artículos de aseo.
—En el área común, supongo —sugiere tay—. Probablemente será compartido.
Se apresura hacia el área común para investigar. Taylor y yo la seguimos. Por supuesto, hay un baño entre la habitación de los chicos y la de Demon.
Damon sale de su cuarto.
—¿Qué ocurre?
—¿Damon, sabias que solo hay un baño para los siete? —miley pregunta.
Damon sacude su cabeza. —Eso no es verdad.
Ella asoma su cabeza en el baño.
—¿Damon, sabias que solo hay un baño para los siete? —miley pregunta.
Damon sacude su cabeza. —Eso no es verdad.
Ella asoma su cabeza en el baño.
—¡Eww! —señala el inodoro—. La silla está arriba. Y hay
pequeñas gotitas de pis y vello púbico. Eso no está nada bien.
Como si fuera una señal, los tres chicos se nos unen
Como si fuera una señal, los tres chicos se nos unen
. —¿Cuál es el problema? —kevin le pregunta a miley.
—El problema es que los seis tenemos que compartir el baño —ella mira en dirección a nuestro líder—. Y el príncipe Damon tiene su propio trono para sentarse.
—Este no es un hotel de lujo —nick le informa a miley—. De todas maneras, ¿qué hay de malo en el baño? A mí me pareció bien.
miley se le acerca a nick. —Entonces tú eres el culpable. Tú estuviste en el baño.
nick se encoge de hombros.
—El problema es que los seis tenemos que compartir el baño —ella mira en dirección a nuestro líder—. Y el príncipe Damon tiene su propio trono para sentarse.
—Este no es un hotel de lujo —nick le informa a miley—. De todas maneras, ¿qué hay de malo en el baño? A mí me pareció bien.
miley se le acerca a nick. —Entonces tú eres el culpable. Tú estuviste en el baño.
nick se encoge de hombros.
—¿Qué hay si lo hice?
—¿No has escuchado la frase, ―si fallas la puntería, se ordenado y limpia el asiento‖? Eso va dirigido a los tontos también.
—¿Y tú no has escuchado la frase, ―cierra la boca, perra‖? —nick dispara de vuelta.
—Creo que es tiempo de que tengamos nuestra reunión —dice Damon—. Ahora mismo.
Evito el contacto visual con joe mientras elijo un asiento en el sofá. Taylor y miley se sientan cada una a mi lado. Los chicos se sientan en el otro sofá.
Damon busca una silla de la mesa de la cocina. Respira profundamente y choca sus manos. —De acuerdo, chicos, este es el trato. Algunas reglas deben ser establecidas, porque me están volviendo loco. Primero que todo, tratemos de eliminar las ofensas que constantemente salen de sus bocas. Segundo, no se acepta el consumo de drogas o alcohol. Estamos en el campus de una universidad y no dudo de que sean fáciles de conseguir. Tercero, estoy cansado de las disputas, me están dando dolor de cabeza.
—Pero... —miley comienza a decir, pero Damon levanta una mano y la detiene.
—Sobre el baño. Todos ustedes tienen que compartir un baño. Vivan con eso. Hay otro baño al final del pasillo, al lado del ascensor si lo necesitan. Chicos, bajen el asiento luego de que hagan su asunto. Chicas, asegúrense de no dejar productos femeninos por allí. ¿Estamos bien con eso?
Todos asentimos.
—¿Donde están los controles del aire acondicionado? —nick pregunta—. Estoy sudando mi trasero como en un sauna.
—No hay aire acondicionado nick. Como señalaste, este no es un hotel de lujo. ¿Alguna otra pregunta?
Cuando nadie respondió, Damon decide hablar. —Bien —exhala como si se hubiese liberado de un peso—. Ahora que todo está arreglado, tengo algo más que decir. Tuvimos un poco de drama matutino gracias a joe, y quiero hablar sobre eso.
—Que si no hablamos sobre eso —joe murmura—. Diablos, prefiero hablar sobre el pubis de nick.
Yo prefiero hablar sobre la perdida de vello púbico de nick, también. Es mejor que hacer que joe y yo hablemos sobre nuestro pasado... o hablar el uno al otro. No lo hare. No ahora, cuando la herida es tan reciente.
Una ola de entumecimiento recae sobre mí. Me levanto.
—¿No has escuchado la frase, ―si fallas la puntería, se ordenado y limpia el asiento‖? Eso va dirigido a los tontos también.
—¿Y tú no has escuchado la frase, ―cierra la boca, perra‖? —nick dispara de vuelta.
—Creo que es tiempo de que tengamos nuestra reunión —dice Damon—. Ahora mismo.
Evito el contacto visual con joe mientras elijo un asiento en el sofá. Taylor y miley se sientan cada una a mi lado. Los chicos se sientan en el otro sofá.
Damon busca una silla de la mesa de la cocina. Respira profundamente y choca sus manos. —De acuerdo, chicos, este es el trato. Algunas reglas deben ser establecidas, porque me están volviendo loco. Primero que todo, tratemos de eliminar las ofensas que constantemente salen de sus bocas. Segundo, no se acepta el consumo de drogas o alcohol. Estamos en el campus de una universidad y no dudo de que sean fáciles de conseguir. Tercero, estoy cansado de las disputas, me están dando dolor de cabeza.
—Pero... —miley comienza a decir, pero Damon levanta una mano y la detiene.
—Sobre el baño. Todos ustedes tienen que compartir un baño. Vivan con eso. Hay otro baño al final del pasillo, al lado del ascensor si lo necesitan. Chicos, bajen el asiento luego de que hagan su asunto. Chicas, asegúrense de no dejar productos femeninos por allí. ¿Estamos bien con eso?
Todos asentimos.
—¿Donde están los controles del aire acondicionado? —nick pregunta—. Estoy sudando mi trasero como en un sauna.
—No hay aire acondicionado nick. Como señalaste, este no es un hotel de lujo. ¿Alguna otra pregunta?
Cuando nadie respondió, Damon decide hablar. —Bien —exhala como si se hubiese liberado de un peso—. Ahora que todo está arreglado, tengo algo más que decir. Tuvimos un poco de drama matutino gracias a joe, y quiero hablar sobre eso.
—Que si no hablamos sobre eso —joe murmura—. Diablos, prefiero hablar sobre el pubis de nick.
Yo prefiero hablar sobre la perdida de vello púbico de nick, también. Es mejor que hacer que joe y yo hablemos sobre nuestro pasado... o hablar el uno al otro. No lo hare. No ahora, cuando la herida es tan reciente.
Una ola de entumecimiento recae sobre mí. Me levanto.
—Lo siento, Damon. Yo no puedo. No quiero faltarle el
respeto al grupo o al proceso. Yo solo... necesito tiempo.
Intencionalmente miro lejos de joe y luego estoy muy al tanto de mi pierna y su cercanía mientras paso por el área hacia mi cuarto y cierro la puerta. No la tranco, porque ahora estoy compartiendo la habitación con las otras chicas.
Cuando escucho que tocan la puerta me siento en la cama.
—Soy kevin. ¿Puedo pasar?
—Claro.
kevin abre la puerta.
Intencionalmente miro lejos de joe y luego estoy muy al tanto de mi pierna y su cercanía mientras paso por el área hacia mi cuarto y cierro la puerta. No la tranco, porque ahora estoy compartiendo la habitación con las otras chicas.
Cuando escucho que tocan la puerta me siento en la cama.
—Soy kevin. ¿Puedo pasar?
—Claro.
kevin abre la puerta.
—¿Quieres hablar?
—No realmente. ¿Está molesto Damon?
—No. Él quería venir a ver si estabas bien, pero yo me ofrecí a venir en su lugar.
—Gracias —murmuro—. Me siento mal por haberlos dejado en el medio de la reunión.
—No te sientas mal —me dice—. Creo que todos comprenden. Bueno, excepto joe.
—¿Por qué? ¿Qué dijo él?
kevin se abre paso en la habitación y se sienta a mi lado en la cama.
—No realmente. ¿Está molesto Damon?
—No. Él quería venir a ver si estabas bien, pero yo me ofrecí a venir en su lugar.
—Gracias —murmuro—. Me siento mal por haberlos dejado en el medio de la reunión.
—No te sientas mal —me dice—. Creo que todos comprenden. Bueno, excepto joe.
—¿Por qué? ¿Qué dijo él?
kevin se abre paso en la habitación y se sienta a mi lado en la cama.
—Él no dijo nada, Solo se levanto y se fue.
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Joseph
Ojala Damon no me hubiera seguido fuera de la suite. Oigo sus imponentes pasos detrás de mí antes de que agarre mi hombro y me gire para hacerle frente.
—Déjame solo —le digo, mis puños tensándose y preparados para dar golpes.
—No puedes irte cada vez que se ponga difícil, joe.
—Mírame —digo toscamente como un par de tipos universitarios nos pasan.
—¿Quieres salir del programa? ¿Quieres ir a la cárcel?
—¿Es una amenaza?
—No me pongas a prueba, joe. Y dame un maldito respiro. Tengo que tratar con miley y nick. Eso por sí sólo podría darle a cualquiera un infarto.
Dejo salir un suspiro y aparto la mirada de él. —Dame un maldito respiro, amigo. Sólo quiero estar solo.
—Estar solo no está bien.
—Lo está para mí —es mejor que ver a kevin y a demi empezar una relación justo enfrente de mis ojos. La forma en que corrió tras ella cuando huyó del salón me puso enfermo. No culpo al chico… pero tan seguro como el infierno que no necesito ver eso—. Me quedo aquí, lo entiendo. No tengo opción. ¿Pero puedes darme una noche de descanso de estar alrededor de todos? Una noche, Damon. No te matará… ni a mí —dejo salir un suspiro y digo tranquilamente—. Por favor.
Mi consejero de transición, el tipo que siempre ha sido un tipo duro de pelar y cuyo trabajo era forzarme por el buen camino, da un paso atrás.
Ojala Damon no me hubiera seguido fuera de la suite. Oigo sus imponentes pasos detrás de mí antes de que agarre mi hombro y me gire para hacerle frente.
—Déjame solo —le digo, mis puños tensándose y preparados para dar golpes.
—No puedes irte cada vez que se ponga difícil, joe.
—Mírame —digo toscamente como un par de tipos universitarios nos pasan.
—¿Quieres salir del programa? ¿Quieres ir a la cárcel?
—¿Es una amenaza?
—No me pongas a prueba, joe. Y dame un maldito respiro. Tengo que tratar con miley y nick. Eso por sí sólo podría darle a cualquiera un infarto.
Dejo salir un suspiro y aparto la mirada de él. —Dame un maldito respiro, amigo. Sólo quiero estar solo.
—Estar solo no está bien.
—Lo está para mí —es mejor que ver a kevin y a demi empezar una relación justo enfrente de mis ojos. La forma en que corrió tras ella cuando huyó del salón me puso enfermo. No culpo al chico… pero tan seguro como el infierno que no necesito ver eso—. Me quedo aquí, lo entiendo. No tengo opción. ¿Pero puedes darme una noche de descanso de estar alrededor de todos? Una noche, Damon. No te matará… ni a mí —dejo salir un suspiro y digo tranquilamente—. Por favor.
Mi consejero de transición, el tipo que siempre ha sido un tipo duro de pelar y cuyo trabajo era forzarme por el buen camino, da un paso atrás.
—Bien.
Estoy alucinado. Quizás no oí bien
Estoy alucinado. Quizás no oí bien
. —¿Qué significa eso?
—Significa que te daré permiso… para esta noche; permiso para estar solo y entender las cosas. Voy a llevar al resto del grupo a cenar con un grupo local de jóvenes y luego a una película.
Una noche sin tener que ser estoico y fingir que soy de piedra es un maldito milagro. Una noche sin tener que compartir mis secretos me hace sentir como un hombre libre.
—Gracias —digo.
—Sin problemas. Pero mañana espero que pongas una maldita sonrisa en ese hocico tuyo y te lo tragues. ¿Lo entiendes?
—Sí. Sí. Lo entiendo.
Sintiendo como el lazo se afloja, sigo a Damon de vuelta a la suite. Quizás debería disculparme con demi por lo de esta mañana. Sabía que le haría daño con el comentario del mirador. Nos pusimos como locos esa noche. Nadie sabía sobre nuestro tiempo secreto excepto la vieja Señora Reynolds, quien se fue a la cama después de cenar. Creo que sabía que demi y yo estábamos progresando, y tengo la sensación de que no le importaba. Demonios, quizás de una forma nos ayudó a superar toda la mierda por la que habíamos estado pasando.
El problema es, que la noche en el mirador terminó conmigo intentando levantar la falda de demi para que pudiera ver sus cicatrices.
demi apartó mi mano. Ella no confiaba en mí. La noche más o menos fue cuesta abajo desde ahí.
En la suite, miley y taylor están en la zona de la sala de estar. Me asomo a la habitación de las chicas. Hacer que demi se enfade conmigo no es mi intención.
demi está tumbada en una de las camas.Kevin está sentado en la cama al lado de la suya. Están obviamente en una conversación intima, porque están solos y susurrando. Oh, mierda.
Me retiro y me dirijo de vuelta a la habitación de los chicos, contento de que no me atraparan viéndolos. nick está sentado en su cama, vistiendo nada más que sus escasos calzoncillos. Está sujetando un mini ventilador hacia su pecho.
—Sabes que las chicas pueden entrar aquí en cualquier momento, ¿no? —la puerta no estaba cerrada o con pestillo. Miley y taylor están sentadas justo fuera de la puerta, y si estiran el cuello probablemente tengan una buena vista de nick prácticamente desnudo.
—No me importa una mierda, joe. Estoy tan malditamente caliente como el infierno Procede a levantar la banda de sus calzoncillos y poner el ventilador contra su pene.
—Mis pobres pelotas están sudando tanto que juro que no seré capaz de tener hijos. Mis chicos están siendo cocinados hasta la muerte ahí adentro.
—Puede que sea algo bueno. No estoy seguro de que te dejen procrear de todos modos —murmuro mientras me giro. Me alegro de que Damon no me haga ir a cenar con el grupo, porque echar un vistazo de nick ventilándose sus sudorosos testículos me hizo perder el apetito.
Ver a demi y a kevin hablando en su cama no ha ayudado a mi apetito o humor, tampoco.
—Sólo uno —dice nick, su cara todavía roja de las desagradables quemaduras del sol—. Tengo un montón de condones en mi ropa. Bolsillo delantero.
—¿Para qué?
—Escucha, si no sabes para que son los condones no te lo voy a enseñar yo.
—Sé para qué son, idiota. Sólo dudo mucho que vayas a meter cualquier trasero en este viaje.
—Mírame —dice nick—. Mi chico recibe acción todo el tiempo.
—Sí, apuesto a que tu mano derecha está cansada de toda esa atención —murmuro mientras camino al baño.
—¡Soy zurdo! —nick grita tras de mí. Intento no contraerme del dolor de pensar en ello.
Me doy una ducha rápida para calmarme, luego me cambio a unos vaqueros y una camiseta. No tengo oportunidad de explicarme o disculparme con demi, porque está demasiado ocupada hablando con kevin. La cosa es, que se merecen el uno al otro. kevin es un tío decente. No puedo culparlo por ir por ella. demi puede no ser el tipo de chica que destaca en una multitud o que tenga un cuerpo de modelo, pero una vez que llegas a conocerla, me refiero a conocerla de verdad, tan sólo la ves… es un libro abierto y es tan sincera que temes que cada palabra que salga de tu boca puede salir mal. Es alguien de quien no te tienes que preocupar de que te ponga los cuernos, como mi ex ashelly hizo. demi es…
Tengo que dejar de pensar en ella. Es como torturarme sin razón excepto para enfadarme.
Después de que todo el mundo se vaya para la cena y cualquier festividad adicional que Damon haya planeado, necesito algo de aire. La suite es demasiado calurosa incluso con la ventana abierta de par en par.
Camino por el campus arbolado de la Universidad Freeman, intentando no pensar en cómo llegué aquí y que voy a hacer después de que este programa termine. No tengo nada por lo que mirar en el futuro.
Paso por un montón de chicos jugando a rugby en el patio. El lanzador no tiene puntería y el balón vuela en mi dirección.
Lo atrapo.
—Bonita captura —dice uno de los chicos—. Podríamos usar otro receptor. ¿Quieres jugar?
—Claro —digo, encogiéndome de hombros.
Me uno a uno de los equipos y juego con ellos hasta que está demasiado oscuro para ver el balón y uno de los chicos le dice a los otros que van tarde para su fiesta de su fraternidad.
—¿Cómo te llamas? —me pregunta el lanzador mientras salimos del improvisado campo.
—joe.
—Soy David. Escucha, joe. Mis compañeros y yo tenemos una pequeña reunión en nuestra fraternidad. Ven con nosotros.
—Sí. Vamos —uno de los otros chicos dice mientras pasa el balón el aire—. Es lo menos que podemos hacer por ayudarnos a patearle el trasero a Garett hoy en el campo.
—¡Eso fue muy dulce! —está de acuerdo el lanzador, y se chocan entusiastamente los cinco.
Sigo a los chicos dos manzanas hasta que alcanzamos su fraternidad. Es una impresionante casa de tres pisos con 4 columnas en la parte de delante. Parece una puta mansión. Un puñado de chicos y chicas están saliendo al porche delantero. La música suena desde adentro.
Tan pronto como entro con David y los otros chicos, me doy cuenta de que su pequeña fiesta no es una pequeña fiesta. Es una gran fiesta, y está en plena marcha.
Antes de que lo sepa, David me empuja un vaso de plástico rojo en mi mano.
—Significa que te daré permiso… para esta noche; permiso para estar solo y entender las cosas. Voy a llevar al resto del grupo a cenar con un grupo local de jóvenes y luego a una película.
Una noche sin tener que ser estoico y fingir que soy de piedra es un maldito milagro. Una noche sin tener que compartir mis secretos me hace sentir como un hombre libre.
—Gracias —digo.
—Sin problemas. Pero mañana espero que pongas una maldita sonrisa en ese hocico tuyo y te lo tragues. ¿Lo entiendes?
—Sí. Sí. Lo entiendo.
Sintiendo como el lazo se afloja, sigo a Damon de vuelta a la suite. Quizás debería disculparme con demi por lo de esta mañana. Sabía que le haría daño con el comentario del mirador. Nos pusimos como locos esa noche. Nadie sabía sobre nuestro tiempo secreto excepto la vieja Señora Reynolds, quien se fue a la cama después de cenar. Creo que sabía que demi y yo estábamos progresando, y tengo la sensación de que no le importaba. Demonios, quizás de una forma nos ayudó a superar toda la mierda por la que habíamos estado pasando.
El problema es, que la noche en el mirador terminó conmigo intentando levantar la falda de demi para que pudiera ver sus cicatrices.
demi apartó mi mano. Ella no confiaba en mí. La noche más o menos fue cuesta abajo desde ahí.
En la suite, miley y taylor están en la zona de la sala de estar. Me asomo a la habitación de las chicas. Hacer que demi se enfade conmigo no es mi intención.
demi está tumbada en una de las camas.Kevin está sentado en la cama al lado de la suya. Están obviamente en una conversación intima, porque están solos y susurrando. Oh, mierda.
Me retiro y me dirijo de vuelta a la habitación de los chicos, contento de que no me atraparan viéndolos. nick está sentado en su cama, vistiendo nada más que sus escasos calzoncillos. Está sujetando un mini ventilador hacia su pecho.
—Sabes que las chicas pueden entrar aquí en cualquier momento, ¿no? —la puerta no estaba cerrada o con pestillo. Miley y taylor están sentadas justo fuera de la puerta, y si estiran el cuello probablemente tengan una buena vista de nick prácticamente desnudo.
—No me importa una mierda, joe. Estoy tan malditamente caliente como el infierno Procede a levantar la banda de sus calzoncillos y poner el ventilador contra su pene.
—Mis pobres pelotas están sudando tanto que juro que no seré capaz de tener hijos. Mis chicos están siendo cocinados hasta la muerte ahí adentro.
—Puede que sea algo bueno. No estoy seguro de que te dejen procrear de todos modos —murmuro mientras me giro. Me alegro de que Damon no me haga ir a cenar con el grupo, porque echar un vistazo de nick ventilándose sus sudorosos testículos me hizo perder el apetito.
Ver a demi y a kevin hablando en su cama no ha ayudado a mi apetito o humor, tampoco.
—Sólo uno —dice nick, su cara todavía roja de las desagradables quemaduras del sol—. Tengo un montón de condones en mi ropa. Bolsillo delantero.
—¿Para qué?
—Escucha, si no sabes para que son los condones no te lo voy a enseñar yo.
—Sé para qué son, idiota. Sólo dudo mucho que vayas a meter cualquier trasero en este viaje.
—Mírame —dice nick—. Mi chico recibe acción todo el tiempo.
—Sí, apuesto a que tu mano derecha está cansada de toda esa atención —murmuro mientras camino al baño.
—¡Soy zurdo! —nick grita tras de mí. Intento no contraerme del dolor de pensar en ello.
Me doy una ducha rápida para calmarme, luego me cambio a unos vaqueros y una camiseta. No tengo oportunidad de explicarme o disculparme con demi, porque está demasiado ocupada hablando con kevin. La cosa es, que se merecen el uno al otro. kevin es un tío decente. No puedo culparlo por ir por ella. demi puede no ser el tipo de chica que destaca en una multitud o que tenga un cuerpo de modelo, pero una vez que llegas a conocerla, me refiero a conocerla de verdad, tan sólo la ves… es un libro abierto y es tan sincera que temes que cada palabra que salga de tu boca puede salir mal. Es alguien de quien no te tienes que preocupar de que te ponga los cuernos, como mi ex ashelly hizo. demi es…
Tengo que dejar de pensar en ella. Es como torturarme sin razón excepto para enfadarme.
Después de que todo el mundo se vaya para la cena y cualquier festividad adicional que Damon haya planeado, necesito algo de aire. La suite es demasiado calurosa incluso con la ventana abierta de par en par.
Camino por el campus arbolado de la Universidad Freeman, intentando no pensar en cómo llegué aquí y que voy a hacer después de que este programa termine. No tengo nada por lo que mirar en el futuro.
Paso por un montón de chicos jugando a rugby en el patio. El lanzador no tiene puntería y el balón vuela en mi dirección.
Lo atrapo.
—Bonita captura —dice uno de los chicos—. Podríamos usar otro receptor. ¿Quieres jugar?
—Claro —digo, encogiéndome de hombros.
Me uno a uno de los equipos y juego con ellos hasta que está demasiado oscuro para ver el balón y uno de los chicos le dice a los otros que van tarde para su fiesta de su fraternidad.
—¿Cómo te llamas? —me pregunta el lanzador mientras salimos del improvisado campo.
—joe.
—Soy David. Escucha, joe. Mis compañeros y yo tenemos una pequeña reunión en nuestra fraternidad. Ven con nosotros.
—Sí. Vamos —uno de los otros chicos dice mientras pasa el balón el aire—. Es lo menos que podemos hacer por ayudarnos a patearle el trasero a Garett hoy en el campo.
—¡Eso fue muy dulce! —está de acuerdo el lanzador, y se chocan entusiastamente los cinco.
Sigo a los chicos dos manzanas hasta que alcanzamos su fraternidad. Es una impresionante casa de tres pisos con 4 columnas en la parte de delante. Parece una puta mansión. Un puñado de chicos y chicas están saliendo al porche delantero. La música suena desde adentro.
Tan pronto como entro con David y los otros chicos, me doy cuenta de que su pequeña fiesta no es una pequeña fiesta. Es una gran fiesta, y está en plena marcha.
Antes de que lo sepa, David me empuja un vaso de plástico rojo en mi mano.
—Así que, joe, ¿eres de primer año? No te había visto en la
UF antes.
—No soy realmente un estudiante —digo, luego tomo un sorbo de lo que sea que hay en el vaso. Cerveza. Cerveza fría. Estoy seguro de que Damon tiene alguna regla sobre beber, pero el alcohol sabe tan bien bajando por mi garganta que no estoy por tirarlo. El hecho de que sé que cuanto más bebo más dejaré de pensar sobre demi y kevin sentados en su cama esta tarde enfrascados en una conversación es un bonus—. Me quedo en los dormitorios por un estúpido programa en el que me metieron.
—Odio los estúpidos programas —dice David.
—Hey, Davie —dice una chica rubia con un pantalón ajustado y un top de corte bajo. Termina la cerveza en su vaso de plástico, y tengo la clara sensación de que empezó la fiesta mucho antes que nosotros—. ¿Quién es tu amigo?
David cuelga el brazo en el hombre de la chica.
—No soy realmente un estudiante —digo, luego tomo un sorbo de lo que sea que hay en el vaso. Cerveza. Cerveza fría. Estoy seguro de que Damon tiene alguna regla sobre beber, pero el alcohol sabe tan bien bajando por mi garganta que no estoy por tirarlo. El hecho de que sé que cuanto más bebo más dejaré de pensar sobre demi y kevin sentados en su cama esta tarde enfrascados en una conversación es un bonus—. Me quedo en los dormitorios por un estúpido programa en el que me metieron.
—Odio los estúpidos programas —dice David.
—Hey, Davie —dice una chica rubia con un pantalón ajustado y un top de corte bajo. Termina la cerveza en su vaso de plástico, y tengo la clara sensación de que empezó la fiesta mucho antes que nosotros—. ¿Quién es tu amigo?
David cuelga el brazo en el hombre de la chica.
—joe, ésta es Brandi. Es una de nuestras vecinas de la
fraternidad y nuestra nena de la residencia. Brandi, muéstrale a mi hombre joe
un buen rato —se excusa con un guiño hacia mí.
La chica me mira de arriba a abajo, luego me muestra una amplia sonrisa con un vistazo de mostrar la lengua.
—¿Quieres bailar? —pregunta.
Termino lo que queda en mi vaso. —Claro.
Toma mi mano y me lleva a una sala llena de gente al lado. Hay un barril y ambos llenamos nuestros vasos. Vaso en mano, empieza a mover su sexy cuerpo al ritmo de la música. Apresuradamente me bebo la cerveza y camino hacia ella. Nuestros cuerpos se oprimen juntos al ritmo de la música, y un pensamiento pasa por mi mente: esta noche necesito a esta chica.
La chica me mira de arriba a abajo, luego me muestra una amplia sonrisa con un vistazo de mostrar la lengua.
—¿Quieres bailar? —pregunta.
Termino lo que queda en mi vaso. —Claro.
Toma mi mano y me lleva a una sala llena de gente al lado. Hay un barril y ambos llenamos nuestros vasos. Vaso en mano, empieza a mover su sexy cuerpo al ritmo de la música. Apresuradamente me bebo la cerveza y camino hacia ella. Nuestros cuerpos se oprimen juntos al ritmo de la música, y un pensamiento pasa por mi mente: esta noche necesito a esta chica.

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