Capitulo 22 :
No dijo nada hasta que le ofreció una taza a Demi, sentándose a su lado para comprobar que la apuraba hasta el último sorbo.
-Bueno, ¿qué ha pasado? -le preguntó entonces. Demi reconoció sus culpas.
-He sido muy impaciente con ellos -admitió-. Más de lo normal. Supongo que se han ofendido, así que se han ido a buscar consuelo a otra parte -dijo y dejó la taza en el suelo. Estaba a punto de llorar otra vez- Pensé que habían ido a casa de tu madre ... los he buscado por todas partes ... Pero no se me ocurrió que fueran a venir aquí.
Está bien -dijo Joe, agarrándole las manos-
No te atormentes más. Están bien, ya lo has visto.
Demi asintió, tratando de tranquilizarse. -Lo siento -dijo al cabo de un rato.
-¿Por qué?
-Por no ser una buena madre para tus hijos -dijo-. Por... venir aquí.
-Algunas veces, Demi -dijo Joe, perdiendo la paciencia-, me pregunto qué pasa por esa cabeza tuya. -¿Les has pegado?
Joe frunció el ceño.
-No, me contuve -dijo secamente- ¡Pero los he regañado muy seriamente! Lo que han hecho ha sido estúpido y peligroso, y además, no había razón para hacerla -dijo sacudiendo la cabeza- Sammy ha encajado bien la bronca, pero Kate estaba consternada. Creo que nunca le había gritado así.
-Te perdonará -le aseguró Demi. Kate adoraba a su padre.
-No, si es como su madre, no lo hará -dijo Joe, y Demi agachó la mirada.
-No se trata de ... perdonar -murmuró- Lo que me pasa es que no puedo olvidar. Has ensombrecido mi mundo, Joe.
-Lo sé -dijo Joe, observando con tristeza sus manos entrelazadas- Y el mío también. No es que importe, pero yo me lo merezco, tú no.
-Entonces, ¿por qué lo hiciste?
Joe suspiró profundamente y soltó la mano de Demi para pasársela por la cabeza.
-Porque ella estaba allí -respondió de manera brutal, y frunció el ceño al ver que Demi se sobresaltaba: -Debes haberla hecho mucho daño.
-¿Sí? -dijo Joe-. No es como tú, Demi. Las mujeres como Taylor tienen la piel curtida, no se les hace daño tan fácilmente.
-y con eso te justificas, ¿no?
-No -dijo Joe y se apoyó los codos en las rodillas y se quedó mirando al suelo sobriamente- Pero no puedo sentirme culpable por sus sentimientos cuando no ha tenido en cuenta los míos.
Demi frunció el ceño, sin entender a qué se refería. Joe la vio y suspiró.
-Si trato de explicártelo todo, ¿me escucharás? -dijo. ¿Lo escucharía? ¿Quería saberlo todo? ¿Podría aceptar la verdad? Apartó los ojos de él. Le temblaban los labios y estaba llena de incertidumbre.
Joe le agarró la mano y la estrechó.
-Por favor -le pidió de nuevo- Eras y sigues siendo la única mujer a la que he amado, Demi. Si no puedes oír nada más, por favor, oye eso, porque es la verdad. -Entonces, ¿por qué te acostaste con Taylor?
Joe se irguió y frunció los labios. Retiró la mano y la dejó caer entre sus rodillas.
-Porque, por un corto periodo de tiempo, perdí el control. No sólo con lo que estaba ocurriendo entre tú y yo, sino también aquí, en este despacho. Taylor fue una válvula de escape. Así de simple -dijo mirando a Demi con pesadumbre-. Estaba bajo mucha presión y, sinceramente, la utilicé para librarme de alguna de esa presión.
¿Yeso qué significaba para ella?, se preguntaba Demi, sintiendo que la ira se agitaba en su interior.
-y ahora, yo tengo que perdonar y olvidar -dijo- Y sentarme a esperar la próxima vez que estés bajo presión y sientas la necesidad de encontrar otra válvula de escape.
-No -dijo Joe con tranquilidad-, porque no volverá a ocurrir.
Demi lo miró con escepticismo.
-No volverá a ocurrir -repitió Joe-, porque la primera vez no funcionó.
Observó el rostro de Demi para ver si entendía lo que quería decir. Sonrió al comprobar que no era así.
-Tú y tu eterna inocencia -murmuró secamente.
-Dejé de ser inocente, Joe, a los diecisiete años. ¡Tú me quitaste la inocencia!
-Tú me la diste, Demi. Me la diste libremente. -Demi se sonrojó. Joe tenía razón. No solamente se la había dado, sino que se la había entregado alegremente.
-Y, lo creas o no -continuó Joe-, la acepté cuando no tenía intención de hacerlo. No ... no pienses mal. Te deseaba. ¡Dios mío, siempre te he deseado! Tenía veinticuatro años y cierta experiencia. Sabía que debía apartarme de ti y marcharme antes de que las cosas llegaran a ser demasiado serias. Pero no pude, así que decidí que lleváramos una relación inocente, pero tampoco pude conseguirlo -dijo apretando la mandíbula- Al final, estaba tan obsesionado contigo que mi trabajo se resintió. Y el tuyo también. Tenías sobresaliente en todo hasta que aparecí yo. Pero, en lugar de sumergirte en los estudios, que era lo que debías hacer, empezaste a salir conmigo. Y tus padres hablaron conmigo ...
Demi se quedó muy sorprendida ante aquella noticia. Siempre había pensado que sus padres se habían limitado a saludar a Joe con una sonrisa cuando iba a recogerla a casa.
-No querían que saliéramos. Y tenían razón, yo ponía en peligro tus estudios. Y por ti, yo pospuse los grandes planes que tenía para mi futuro.
-¿Esto? -preguntó Demi, refiriéndose al despacho en el que estaban.
- algo como esto -asintió Joe.
-Así que al final alcanzaste tu sueño, a pesar de mí -dijo Demi amargamente- Pero a expensas del tuyo -dijo Joe.
-¿Los míos? ¿Cómo sabes cuáles eran mis sueños si nunca te molestaste en preguntar?
-Estudiar Arte primero y luego, ganarte la vida como artista. En publicidad, tal vez, o en diseño. No pensabas en otra cosa.
-¿Ah no? -dijo Demi, burlándose de la excesiva confianza de Joe-. Eso demuestra lo poco que me conoces.
Un brillo cruzó la mirada de Joe.
-Entonces, ¿qué querías? -preguntó Joecon cierta incomodidad, como si no quisiera escuchar la respuesta.
Demi le dirigió una mirada desafiante. «A ti», quería decirle, «todo lo que he querido en la vida eres tú».
-Digamos que he obtenido lo que merecía -dijo, y se dio cuenta de que a Daniel le dolieron aquellas palabras.
-Estuve a punto de desaparecer de tu vida hace ocho años, cuando me dijiste que estabas embarazada -dijo Joe, y Demi cerró los ojos, aceptando que le correspondía a él hacerle daño- Pasé aquella noche aquí, en Londres, pero lo que no sabes es que tuve varias entrevistas en las que me ofrecieron irme a trabajar al extranjero.
Demi lo había sospechado. Desde que supo su aventura con Taylor, sospechó que Joe se había visto atrapado por su embarazo. Joe no se habría casado con ella, pero no tuvo elección.
-No ... -dijo Joe agarrándole las manos otra vez... estás confundiendo mis razones. ¡No quería dejarte! Pero estaba preparado para salir de tu vida por tu propio bien. Eras demasiado joven como para decidir tu vida tan pronto. Aquellas ofertas de trabajo eran una encrucijada. Acepté una de ellas, porque creía que era lo mejor para los dos. Pero no era una decisión fácil y me sentía muy mal, ensayando un montón de adioses.
Se detuvo, recordando.
-y allí estabas tú -murmuró--, de pie delante de mí, mirándome con esa ... con esa -dijo, cubriendo con una mano los ojos de Demi por un instante- Y allí estaba yo, muriéndome por dentro porque tendría que abandonarte. Y lo que ocurrió a continuación ... -dijo tragando saliva- ... fue que hicimos el amor cuando no debimos hacerlo, porque, ¿cómo le dices a la mujer que amas que vas a dejarla? -dijo, tan perdido en sus propios recuerdos que no se daba cuenta de que Demi estaba pálida y quieta- Entonces, cuando trataba de decirte que me iba, apoyaste la cabeza en mis rodillas y dijiste: «Estoy embarazada, Joe, ¿qué vamos a hacer?».
Rió ligeramente, sacudiendo la cabeza.
-Fue como la anulación de una condena a muerte cuando el verdugo está a punto de ponerte la soga al cuello. Me sentí libre, vivo. Tan vivo que lo único que pude hacer fue quedarme allí sentado y dejarme invadir por la alegría. No tenía que dejarte marchar porque me necesitabas. ¡Me necesitabas! Podía dejar de pensar en tus estudios, en lo joven que eras. Y podía hacer lo que más deseaba, que era casarme contigo y cuidarte y guardarte, para que nadie supiera el maravilloso tesoro que tenía.
Respiró profundamente y luego, dejó escapar el aire muy despacio.
-Entonces, nos casamos -continuó con menos emoción-. Y nos vinimos a vivir en aquel piso tan pequeño de Camden Town. No teníamos dinero ni propiedades, pero creo que no he sido más feliz en mi vida. Entonces, llegaron los mellizos y empecé a hacer algo que siempre había pensado, empecé a jugar en la bolsa. Compré acciones, y un día, un paquete me dio un gran resultado. Podía hacer dos cosas: comprar una casa para ti o reinvertirlo todo. Lo invertí todo -confesó--, y me sentí como si hubiera cometido un pecado mortal.
A Demi le habría gustado que, al menos, consultara con ella lo que debía hacer. Pero, pensó, tal vez, Joe no habría llegado a ser el que era si hubiera tenido que consultar a otros cada vez que tomaba una decisión arriesgada.
-Pasé un año sintiéndome culpable cuando se hizo tan difícil vivir en aquel piso con los dos niños. Pero entonces, las acciones empezaron a dar dividendos y alcanzaron un precio tan alto que las vendí para invertir otra vez. Y después de aquello, nunca tuve que mirar atrás. Compramos la casa y fundé mi propia empresa, que ha crecido hasta llegar a convertirse en lo que es hoy. Aunque todo eso, no sin sacrificios. Cuanto más crece la empresa, más tiempo tengo que pasar trabajando. Y la naturaleza de mi negocio supone que tengo que moverme por ciertos círculos sociales para enterarme de lo que pasa en el mundo de los negocios. Pero, cuanto más conozco ese mundo, más decidido estoy a que no te toque ninguna de sus bajezas. Tú has sido el jardín de rosas en medio de la jungla urbana en la que me desenvuelvo. Tú has sido la única constante de mi vida. Siempre que vuelvo a casa, veo a la chica de diecisiete años de quien me enamoré y sé que sería capaz de luchar contra el mismo diablo para conservarte así.
De nuevo, respiró profundamente. Miró a Demi con alguna timidez, porque le estaba revelando demasiado del hombre que normalmente guardaba escondido en su interior, el hombre que Demi siempre había querido conocer, pero que nunca parecía estar lo bastante cerca de ella.
-Creo que allí arriba, alguien debía pensar que era demasiado feliz, porque tuviste un embarazo y un parto muy difícil con Frankie, y uno de mis últimos negocios se vio metido en un escándalo de fraude, que llevó meses resolver. Pasé más tiempo fuera que en casa, que era donde debía estar, ayudándote. Porque muchas veces eres demasiado terca, Demi. Teníamos más dinero del que podíamos gastar y te negaste a contratar una asistenta.
Demi se irguió.
-Puede que tú no puedas dirigir este lugar tú sólo, pero yo sí puedo ocuparme de una casa y tres niños.
Joe suspiró.
-Pero todos tenemos un límite de resistencia -señaló-. Tú casi alcanzaste el tuyo cuando nació Frankie y nos dio cuatro meses de tormento.
-y me enteré de tu aventura con Taylor -añadió Demi con frialdad.
Pero Joe negó con la cabeza.
-No. Ése fue el resultado de sobrepasar mi límite de resistencia, Demi. Casi lo pierdo todo en la compra más difícil en la que he estado metido. Harvey's, un grupo de empresas más grande que el mío, decidió que quería quitarme de la circulación y me atacó con todas sus armas. Incluida una acusación de fraude.
More to love when your hands are free Baby put your pom poms down for me Come on shake it up 1-2-3 Baby put your pom poms down for me Never put my love out on the line Never said yes to the right guy Never had trouble getting what I want But when it comes to you I'm never good enough
Bienvenidos
Mi nombre es Yesennia ... subo adaptaciones jemi en youtube pero aveces como son largas lo subo a este blog este es mi canal http://www.youtube.com/channel/UC93vtXRXWvbXxe_1js_HRJg/videos?flow=grid&view=0 ...
/// Lovatica // Jonatica // nemi friendship// Jemi forever ///
/// Lovatica // Jonatica // nemi friendship// Jemi forever ///
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario