More to love when your hands are free Baby put your pom poms down for me Come on shake it up 1-2-3 Baby put your pom poms down for me Never put my love out on the line Never said yes to the right guy Never had trouble getting what I want But when it comes to you I'm never good enough
Bienvenidos
Mi nombre es Yesennia ... subo adaptaciones jemi en youtube pero aveces como son largas lo subo a este blog este es mi canal http://www.youtube.com/channel/UC93vtXRXWvbXxe_1js_HRJg/videos?flow=grid&view=0 ...
/// Lovatica // Jonatica // nemi friendship// Jemi forever ///
/// Lovatica // Jonatica // nemi friendship// Jemi forever ///
lunes, 11 de marzo de 2013
Return to paradise capitulo 18 - jemi en español
Joe
Selena,nick, y yo estamos sentados en la sala de estar de mis padres, esperando que mi papá vuelva a casa. selena tiene los dedos pulcramente doblados en su regazo y Nick está mirándola con una ceja levantada. Lo instruí sin cesar antes de llegar aquí, asegurándome de tener su palabra de que no hablaría sobre el accidente o el hecho de que sabe que no fui yo realmente quien golpeó a demi.
—Así que, selena —nick dice mientras mira a través de la sala a selena con una ceja levantada—. ¿Tienes novio?
Golpeo a nick en el pecho con el dorso de mi mano.
—¿Qué estás haciendo?
Me mira como si yo fuera el loco.
—Haciendo conversación, joe. Alguien por aquí tiene que llenar el aire muerto. Ninguno de ustedes está haciendo un trabajo maravilloso para eso.
—No tienes que llenar el aire de mierda —le digo.
nick pone los ojos en blanco.
—Muy bien, Sr. Pantalones Malhumorados.
—¿Nadie te ha dicho que hables sólo si tienes algo que…?
—No —interrumpe selena, su voz casi un susurro.
Nick y yo miramos a mi hermana.
Ella baja la mirada a la alfombra.
—Quiero decir que no, yo, eh, no tengo novio.
nick se inclina hacia adelante.
—¿Por qué no?
Ella se encoge de hombros.
—Tal vez ayudaría si sonríes.
¿Qué es esto, el Show de Autoayuda de nick?
—En serio, hombre, cállate la maldita boca. ¿Qué sabes sobre chicas, de todos modos? Estás enamorado de miley y todo lo que puedes hacer es molestarla y arrojarla a un lago. No sabes una mierda de chicas.
—¿Y tú? —nick se ríe. Su estúpido pelo largo le cae en los ojos y lo lanza hacia atrás—. Tengo una palabra para ti, Sr. Pantalones Malhumorados… demi.
Ante la mención de demi, los ojos de mi hermana encuentran los míos. Apuesto a que los dos estamos pensando en nuestro pequeño engaño que arruinó nuestras vidas.
—Voy por un poco de agua —selena murmura, y luego se escabulle rápidamente.
Tan pronto como desaparece, la puerta se abre. Me pongo de pie, rígido en posición de firmes, mientras mi papá entra por la puerta delantera. Está usando un traje, sostiene el maletín que ha tenido durante los últimos diez años, y luce el mismo bigote que ha tenido durante los últimos veinte años.
Cuando me ve, su expresión va de blanco a conmocionada. Se congela en su camino.
—Hey, papá —me las arreglo para decir.
—joe.
Camino hacia él, sin saber si debo abrazarlo o darle la mano o una palmadita en la espalda o... no hacer nada. Es triste cuando tu propio padre se ha convertido en un extraño.
Me detengo frente a él. Él sigue sosteniendo su maletín y mirándome fijamente. ¿Qué le digo ahora?
Digo de repente:
—Sé que probablemente debería haber llamado y decirte que iba a venir, pero…
—No hemos oído hablar de ti en meses, joe .
—Lo sé. Ya no podía quedarme aquí, papá. No como estaban las cosas.
—Tu madre está enferma —me dice—. Ha estado en el hospital esporádicamente desde hace meses.
Lo dice como si ella tuviera una enfermedad terminal. Apuesto que llamarla ―enferma‖ es la excusa estándar que él ha decidido utilizar en lugar de decir ―está en rehabilitación‖ o ―es una adicta a las drogas‖.
—Lo sé.
Doy un paso hacia atrás, dándome cuenta de que este no va a ser un maravilloso reencuentro donde mi padre me recibe con los brazos abiertos. Debería haber tenido una idea de la forma en que esto iba a ser cuando vi que mi habitación se había convertido en una oficina y que todas las señales de que alguna vez había existido habían desaparecido.
Él sostiene el maletín delante de él, casi como una barrera entre nosotros.
—No sabíamos si estabas vivo o muerto. Tu madre tuvo que inventar una historia.
No debería sorprenderme. Mi mamá es la reina de inventar historias para que nuestra familia luzca bien.
—¿Qué dijo?
—Dijo que te enviamos a un internado exclusivo en Connecticut.
Una carcajada resoplada viene del sofá. O, para ser exacto, viene de nick que está sentado en el sofá.
—¿Quién es ese? — pregunta mi papá.
—nick
Nick salta del sofá y envuelve a mi papá en un enorme abrazo de oso. Mi papá da un paso hacia atrás, totalmente desprevenido, pero mantiene el equilibrio. Apuesto a que silenciosamente está dando las gracias a su entrenador de fútbol americano por los ejercicios de equilibrio en la secundaria.
—Encantado de conocerte, papá —dice nick—. ¿O debería llamarte Dr. jonas? ¿O Dr. J., o simplemente Doc?
Aparto a nick de mi papá.
—nick es en cierto modo un amigo mío —le digo a mi papá—. Más bien un compañero.
Me imagino que eso es mejor que explicar que nick es un delincuente que cree que es gracioso y que no tiene un filtro cuando se trata de su boca.
Mi papá pone su maletín en el armario del pasillo y le dice a nick:
—Puedes llamarme Dennis.
—Genial. Dame un golpe con el puño, Dennis —nick extiende su puño en el aire y espera a que mi papá haga lo mismo.
Mi papá no lo hace. No estoy seguro de que alguna vez le haya dado a nadie un golpe con el puño. No es que mi papá sea estúpido o pasado de moda. Él es solamente... correcto. No se aparta de la norma, porque le gusta su vida prolija y ordenada.
Que yo esté en casa está perturbando su ordenada vida.
Estoy seguro de que lo está matando que mi mamá esté en rehabilitación. Es probable que no sepa qué hacer al respecto, y no hay ningún libro de reglas o plan de juego cuando se trata de la sombría realidad de nuestras vidas.
—¿Están, eh, en la ciudad por un tiempo? —papá me pregunta—. ¿O están de paso?
Esa es una pregunta que le harías a un conocido, no a tu hijo.
selena está apoyada en la escalera, esperando atentamente mi respuesta.
Estoy tentado a decir que estoy de paso. Sería más fácil que decir la verdad, que la historia de nick me hizo darme cuenta que necesito volver y hacer las paces con mi familia.
—Estaba pensando en quedarme por unas semanas —murmuro.
—En un hotel, o... —la voz de papá se desvanece.
—Estaba esperando quedarme aquí, papá.
nick pone su barbilla en mi hombro.
—Yo también, Dennis.
Mi papá se rasca la cabeza.
—Uhm... supongo que, uhm... en realidad no tenemos camas de sobra. Convertimos tu habitación en una oficina.
—Voy a dormir en el sofá —le digo, sintiéndome como si estuviera mendingando un lugar para quedarme en mi propia casa. Eso no sienta bien en mi estómago.
—Voy a dormir en el suelo —nick se mete en la conversación, al parecer no tiene problema en mendigar—. A menos que quieras que duerma en la cama con selena,—nick levanta las manos cuando todos levantamos nuestras cabezas rápidamente ante su último comentario—. Sólo estoy bromeando.
Mi hermana da un paso al frente y dice:
—Voy a buscar algunas sábanas y cobijas en el armario del pasillo.
—De acuerdo —dice mi papá—. Pero ustedes muchachos mejor que mantengan la casa limpia. Mi esposa odia una casa desordenada.
—Lo tengo —le digo, preguntándome si tengo que recordarle que ―su esposa‖ es mi mamá. Y que ella está en rehabilitación, no aquí.
El fuerte sonido de nick aplaudiendo nos hace a todos dirigirnos a él.
—Ahora que eso está arreglado, ¿qué hay para cenar?
—Tal vez deberíamos pedir un poco de pizza —papá dice mientras sube las escaleras. Él siempre se pone pantalones vaqueros y una camiseta después del trabajo. Es su ritual.
Cuando mi hermana y mi papá están fuera del rango de audición, dejo salir un lento suspiro.
Estoy en casa.
Sin embargo, no se siente como en casa. Me pregunto si hubiera recibido una mejor recepción si me hubiera presentado en casa de demi. ¿A quién estoy engañando? Su mamá me echaría o llamaría a la policía para que me devuelvan a la cárcel.
—Tu papá es un tipo raro —dice nick—. Pero me gusta.
En la cena, cuando nick se excusa para ir al baño, pregunto:
—Entonces, ¿puedo ir a ver a mamá?
Mi papá deja su pizza.
—No lo creo, joe.
—¿Por qué no?
—Porque ella está delicada. No estoy seguro de que pueda manejarlo ahora.
—Soy su hijo —digo con los dientes apretados.
—Después de que te fuiste, dijo que estabas muerto para ella.
Busco a mi hermana para su confirmación, pero ella está mirando su plato. La ira empieza a quemar en mis venas.
—¡selena!
Ella levanta la mirada.
—¿Qué?
¿Qué? ¿Lo único que puede decir es qué?
Me pongo de pie, haciendo chirriar la silla en el piso.
—Muchas gracias, selena —digo rechinando los dientes—. Muchas gracias por nada.
***
Demi
Me asomo en la habitación de mamá mientras me estoy preparando para la doble cita. Ella está sentada en su cama, mirando la caja abierta con el anillo que Lou le dio aún dentro. Ella no le dijo que sí cuando él vino aquí anoche y se lo propuso, pero tampoco dijo que no.
Dijo que tenía que pensarlo.
Y definitivamente lo está pensando.
—¿Le dijiste a papá sobre Lou? —le pregunto.
—Lo llamé hoy —dice ella, su voz es triste y nostálgica.
—¿Y?
—Y... no lo sé —dice, y luego se encoje de hombros—. Estoy confundida. Pensé que sabía lo que quería, pero cuando Lou vino anoche, me dejó pensando, y ahora… ahora sólo estoy confundida.
Me siento en la cama junto a ella y sonrío. Ella se retira el cabello del rostro y suspira.
—Pensé durante tanto tiempo que si tu papá volvía, restablecería nuestras vidas de nuevo.
—Lo sé. Yo lo pensé también. Hasta que Lou llegó.
—Pero él no es tu papá. Me enamoré primero de tu papá, y no sé si puedo darle a Lou tanto de mí misma como se lo di a tu padre.
—Él te ama, mamá.
—Lo sé. Pero ¿es suficiente?
—Eso está en ti decidirlo. Yo te apoyaré, sin importar lo que elijas.
—Sólo pensé… bueno, olvídalo. No pienses en nada excepto en divertirte. Me alegro que vayas a salir.
—Yo también —no había estado ansiosa por ello anoche, pero cuando me di una ducha y comencé a alistarme, me emocioné.
Bueno, no me emocioné por mi cita misteriosa, sino me emocioné por estar haciendo lo que dije que iba a hacer: seguir adelante con mi vida.
Algunas veces seguir adelante requiere esfuerzo.
Algunas veces seguir adelante es más difícil de lo que parece.
Salir es el primer paso para que demi lovato siga adelante con su vida. Podría tener cojera, pero eso no significa que la vida social o mi vida teniendo citas deban morir.
Doy un profundo respiro y me digo a mí misma, es lo que es. No puedo regresar el tiempo en el reloj y enmendar el accidente. Sucedió.
Esta es quien soy ahora, tómalo o déjalo.
Pero cuando miro mi reloj y me doy cuenta de que son las 5:45, tengo segundos pensamientos. No sé si estoy lista para seguir.
No puedo imaginarme a mí misma besando a alguien además de joe. Sé que es ridículo, pero justo ahora es cierto.
A las seis con cinco, mientras estoy lista para morder mis uñas hasta la cutícula con anticipación y ansiedad, el timbre de la puerta suena.
Pongo una sonrisa en mi rostro y abro la puerta. De pie delante de mí están kevin, una chica con cabello rubio corto y puntiagudo, y…
—¡De ninguna manera! —digo con una sonrisa.
Mi fisioterapeuta, Robert, abre ampliamente sus brazos.
—No pensaste que te dejaría irte a España sin un último adiós, ¿o sí?
Entrecierro mis ojos hacia kevin.
—¿Tenías todo esto planeado? —le pregunto mientras Robert me abraza como un hermano.
—Sí. Así que dispárame porque queríamos sorprenderte. Becca, esta es demi. Demi, Becca.
Mientras saludo a la novia de kevin, kevin codea a Robert.
—Demi incluso se maquilló para ti. Nunca la había visto con maquillaje puesto.
Mi mamá llega al vestíbulo, fingiendo que estaba sólo pasando en su camino hacia las escaleras en lugar de tenerlo todo planeado para así poder conocer a mi ―cita‖.
—¿Robert? —dice ella, confundida.
Robert, usando una chaqueta de deportes color café a la moda que hace juego con sus gafas a la moda, dice:
—No podría dejar que demi se fuera por un año entero sin una celebración de despedida. Ella es mi cita esta noche.
Mi mamá ha conocido a Robert por casi dos años, desde que él vino al hospital después de mi cirugía y fue asignado a ser mi instructor de torturas personal… quiero decir, mi fisioterapeuta. Yo solía fantasear con arrancar de su cabeza su perfectamente puntiagudo cabello cuando él no se daba por vencido conmigo y yo quería desesperadamente que lo hiciera.
Muchas veces, lloré delante de él. Odiaba cuando Robert esperaba que yo me llevara a mí misma al límite. Cuando pensé que no podría doblar mis piernas de nuevo, Robert me hacía ir un paso más allá.
No lo apreciaba en aquel entonces, eso es seguro. Nos llevó un tiempo convertirnos en amigos. Yo estaba en realidad entretenida por todas sus historias de citas con chicas. Robert es un autoproclamado soltero y dice que él jamás sentará cabeza porque se aburre fácilmente cuando se trata de chicas. Dice sólo que como no puede comer comida china todos los días, no puede salir con la misma chica sin que le den ganas de encontrar a alguien diferente.
Una vez le dije que moriría como un hombre muy solitario, y su buen aspecto un día se desvanecería, pero no pareció preocuparse. El chico tiene demasiada confianza, pero yo no lo cambiaría por nada.
Después de que mi mamá abraza a Robert y conoce a kevin y a Becca, dice:
—Quédense fuera tanto como quieran. Sólo diviértanse.
Decidimos ir a Dusty’s Sports Bar & Grill. Ahí sirven comida en el restaurant, de manera que mientras no bebas, puedes estar allí si tienes menos de 21. Robert tiene ya 24, y él ordena una cerveza mientras el resto de nosotros pedimos sodas.
Es lindo que mi primera cita real sea una no-cita, así no tengo que obsesionarme con el hecho de si mi discapacidad va a ser o no un tema.
—Demi, ¿has estado haciendo los ejercicios de estiramiento que habíamos discutido antes de que te fueras a tu viaje este verano? —pregunta Robert.
Tomo una papa frita de la cesta que habíamos ordenado y la sumerjo en algo de salsa cátsup.
—¿Puedo mentir?
Kevin, Becca y yo reímos mientras Robert sacude la cabeza. Se siente bien salir y alejar mi mente de joe. Se siente como si mi mente no estuviera a cada minuto ocupada, vagando hacia pensamientos sobre él. Como ahora. Mientras estamos pasándolo bien, mejor de lo que esperé, me pregunto si joe tendría su brazo a mí alrededor como kevin tiene el suyo alrededor de Becca, si estuviéramos en una cita. Y la manera en que ella levanta la mirada hacia él me recuerda a…
—Apuesto a que has estado entumecida —dice Robert.
Correcto. De vuelta al aquí y al ahora. Deja de pensar en joe.
Pongo los ojos en blanco.
—Estás fuera de servicio. Recuerda, se supone que debes ser mi cita esta noche, no mi terapista —mis dedos hacen unas comillas en el aire cuando digo la palabra ―cita‖.
—Sí se quejó de estar entumida en el viaje —suena kevin. Levanta una mano cuando digo entre dientes ―traidor‖—. Sólo estoy diciendo.
Robert hace su silla hacia atrás y dice.
—Dame tu pierna, demi.
Suelto un frustrado respiro y descanso mi pierna en su rodilla.
—Está bien. Estoy bien.
—Flexiónala para mí.
Miro hacia kevin y Becca a través de la mesa mientras la flexiono.
—Mejor tú que yo —dice kevin riéndose.
—¿Les das un examen físico a todas tus citas? —le pregunto a Robert mientras él acuna mi pantorrilla cubierta con los jeans en su mano y observa qué tanto la flexiono.
—No —él guiña hacia mí—. Es la primera vez para mí.
Si fuera algún otro chico, ese guiño habría sido cursi, pero apuesto a que Robert lo practica delante del espejo hasta que se vea genial.
Levanto una ceja y digo:
—Yo no caigo ante tus encantos.
—¿De verdad? Espera, déjame intentarlo de nuevo —guiña una segunda vez.
—No, no funciona conmigo. Además, es muy inapropiado —le digo, bromeando totalmente y él lo sabe. Él me había hecho pasar semejantes momentos difíciles en el pasado. Siento que es sólo justo que yo le devuelva el favor—. Soy tu paciente.
—Ya no, no lo eres. Dejaste la terapia física. Contigo todo se vale.
—Ugh, eres demasiado viejo.
—Tengo 24. ¿Cómo puede eso ser demasiado viejo?
—Creo que tienes un poco de cabello gris, Robert.
La boca de Robert se amplía y ahueca sus manos en su perfecto cabello.
—No lo tengo.
—Uhm, demi —dice kevin, entonces tose un par de veces—. Creo que el chico que realmente quieres acaba de entrar a través de la puerta.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario