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Mi nombre es Yesennia ... subo adaptaciones jemi en youtube pero aveces como son largas lo subo a este blog este es mi canal http://www.youtube.com/channel/UC93vtXRXWvbXxe_1js_HRJg/videos?flow=grid&view=0 ...
/// Lovatica // Jonatica // nemi friendship// Jemi forever ///

domingo, 4 de noviembre de 2012


Nueva York 1997</strong></p>
<p>Después de haber trotado por más de 4 millas y mientras se refrescaba de debajo de la sombra de un árbol, sentada sobre los verdes pastos del Parque, DEMI observaba a breve distancia un faro y hasta el fondo, el Puente en dirección al norte.</p>
<p>Y ahí, mientras veía navegar los botes veleros, recordó que ese día, se cumplía un mes exacto en que JOE y ella se convirtieran en amigos. Y en ese lapso de tiempo, el castaño había sido muy gentil porque siempre la invitaba a desayunar, cada tercer día a comer y una que otra vez a cenar. Los fines de semana, imposibles de verse porque la morena sabía que su esposo volaba hacia Los Ángeles para ver a…</p>
<p>-¿Cómo se llama? -tontamente se preguntó a sí misma y luego hizo un gesto de recriminación porque hasta ese día comprendió que no sabía el nombre de su propio hijo, pero de pronto volvió a recordar, que JOE, el día de su aniversario le había hecho una petición y la tarea había sido el que le ayudara a buscar un nombre para el niño.</p>
<p>Soltando una palabra no muy decente, la morena, en su propio enojo, en lugar de jalarse los cabellos por su torpeza, comenzó a tirar del pobre césped y de repente dijo…</p>
<p>-Owen Huritt… ¡ese es su nombre!</p>
<p>-¿El nombre de quién? -le preguntaron a sus espaldas y la morena giró rápidamente la cabeza al reconocer aquella voz.</p>
<p>-JOE ¿Qué haces aquí? -le preguntó entre azorada y emocionada.</p>
<p>-Buscándote -le respondió y recargó su cuerpo sobre el tronco de aquel árbol.</p>
<p>-¿No fuiste a Los Ángeles?</p>
<p>-No -fue su contestación mientras tiraba una piedra sobre las aguas de aquel ancho y largo río.</p>
<p>-¿Hay algún problema? -cuestionó la morena ante una extraña actitud por parte del castaño.</p>
<p>-No, ninguno.</p>
<p>-El niño está bien ¿verdad? -su voz se escuchó con un tono de preocupación y con eso, joe movió su cabeza hacia ella y sonrió, más en su interior sintió felicidad de que aquella finalmente preguntaba por su hijo.</p>
<p>-Está en excelentes condiciones -le aseveró y al ver que aquella hacia el movimiento de querer levantarse, él, se apresuró y le estiró su mano para ayudarle.</p>
<p>-Gracias -dijo la morena aceptando su mano y en una ágil acción, aquella ya estaba de pie. Luego demi caminó hacia unas barras de madera, apoyó sus codos ahí y miró primero hacia las aguas y después al horizonte. Pasados unos instantes preguntó con curiosidad- ¿Cómo se llama aquella área? -le preguntó a su compañero y señaló hacia el otro extremo del río.</p>
<p>-Aquello me parece es Nyack ¿Te gustaría visitar? -la invitó el castaño cuando se paró a su lado y la morena giró hacia su derecha para preguntarle...</p>
<p>-¿Qué tiene de interesante?</p>
<p>-MMM -apenas exclamó el castaño y se encogió de hombros- pues no sabría decirte porque nunca lo he visitado.</p>
<p>-Bueno, entonces será en otra ocasión, hoy no tengo humor de hacer mucho.</p>
<p>-¿Por qué? -se escuchó preocupado- ¿Estás enferma? -y sin autorización, puso su mano sobre el rostro de su esposa.</p>
<p>-No, sólo… no tengo ánimos, es todo ­-giró su cuerpo, recargó sus caderas sobre las barras y se cruzó de brazos en señal de aburrición y ante eso…</p>
<p>-¡Caray! ¿Y cómo le hacemos? -joe se paró en frente de ella imitando su posición… más con su mano se acarició su quijada pretendiendo estar pensando.</p>
<p>-¿Para qué? -cuestionó intrigada y el castaño le respondió, cambiando de posición a una muy parecida a un descanso militar: separando sus piernas y cruzando sus manos al frente.</p>
<p>-Para que tengas ánimos -dijo y levantó un hombro.</p>
<p>-No sé, tal vez… ¡Una hamburguesa! -casi le gritó.</p>
<p>-¿Hamburguesa? -replicó joe como perico haciendo un gesto de extrañeza pero le ofreció su brazo de inmediato ante la petición, a lo que la morena lo aceptó y comenzaron a caminar de regreso.</p>
<p>-Sí, hace días que tengo ganas de comer una… ¿Sabes? Mis Papás nunca me dejaron comerlas, pero Nana Amelia, aprovechando sus ausencias, me las preparaba a escondidas de ellos -sonrieron el uno para el otro más el castaño preguntó..
-Por cierto ¿qué fue de ella?</p>
<p>-Murió -le informó con voz lastimosa.</p>
<p>-Oh, lo lamento -y como muestra de consolación, jonas tomó la mano de su esposa y se la besó.</p>
<p>-Sí, gracias -respondió la morena y puso su mano libre sobre la que había dejado el castaño después de su caricia- pero dime ¿Por qué no fuiste a Los Ángeles?</p>
<p>-¡Ah! porque, el lunes debo salir de viaje -le confió.</p>
<p>-¿Te vas? -fue la cuestión con cierto toque de melancolía.</p>
<p>-Sí, salgo a Francia para asistir a una convención y conocer más de un nuevo proyecto por parte del Festival de Cannes para inspirar y dar apoyo a la nueva generación de productores de cine internacional.</p>
<p>-Oh… Entonces ¿me dejaras sola? -le reprochó infantilmente en son de broma pero nunca imaginó lo que le ofrecerían.</p>
<p>-¿Quieres venir conmigo? -la morena hizo detener los pasos de ambos y lo miró sorprendida, más preguntó estúpidamente…</p>
<p>-¿Y la empresa?</p>
<p>-No, ella que se quede -le respondió el castaño cómicamente y rieron juntos, retomando nuevamente su camino por la vereda de concreto muy a la orilla del río para ir al pueblo y disfrutar del antojo de la morena.</p>
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<p>El silencio era rotundo en toda la casa de Tarrytown; sábados por la tarde, normalmente, la servidumbre: ó se preparaban para salir ó algunos ya habían abandonado su lugar de trabajo quedándose únicamente nick como vigilante y al pendiente de sus empleadores, donde…</p>
<p>Él, en su recámara con carácter tranquilo, estaba terminando de acomodar unas ropas que necesitaría en su maleta de viaje y revisaba que nada le hiciera falta de lo que buscaba para salir al día siguiente por la noche.</p>
<p>Ella, como leona enjaulada, caminando de un lado a otro por el pasillo de su habitación, y mezclaba repetida e interesantemente, los naipes de una baraja que sostenía en las manos.</p>
<p>Se sentía molesta porque ¡increíblemente había rechazado la invitación de su esposo! alegando que alguien debía quedarse al pendiente de la condenada empresa y no se explicaba porque había dicho NO, cuando su interior se había emocionado y gritó SÍ más nunca salió de su boca y mirándose tras el espejo se regañó…</p>
<p>-¿Sabes? Algo anda mal contigo, demi… ¿Qué tan difícil era decirle SÍ?... ó… ¿A qué le temes verdaderamente?</p>
<p>Y como su yo mismo no le contestó, se dio la medio vuelta y fue en busca de nick para jugar como siempre lo hacían los fines de semanas mientras se quedaban solos, pero después de 15 minutos la búsqueda fue inútil, porque nunca lo encontró.</p>
<p>Así que convirtiéndose en una asesina del tiempo caminó en dirección hacia una puerta que estaba casi en la esquina de la sala principal, la abrió y descendió por unas breves escalinatas que conectaban a una espaciosa sala de juegos con decoración en piedra, donde estaban sobre una duela de madera muy bien cuidada: al frente, una mesa de billar, seguida de esta, otra de pin pon, y si giraba a su derecha iba a la sala de estar, y muy cerca de ahí, un surtido bar.</p>
<p>Pero continuó sus pasos en dirección recta, y cuando pasó por la mesa de billar, tomó la bola de tiro blanca, la rodó por la pizarra forrada de paño verde y el objeto circular se fue a estrellar en los 15 esféricos que estaban colocados en el centro formando un triangulo ó piña y listos para jugar la famosa Bola 8.</p>
<p>Más demi no se detuvo hasta que llegó a la mesa de pin pon y ahí, extendió las cartas que llevaba en las manos tomó una de las 52 cartas inglesas y con toda la calma y paciencia del mundo se dedicó a pararla sobre la corteza plana y firme y cuando tuvo éxito en su tarea, continuó con la segunda y así lo fue haciendo una por una mientras los minutos seguían su curso.</p>
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<p>Un baño con agua caliente era lo último que le faltaba para dar por terminado con su día, luego se preparaba para bajar a la cocina, cenar algo ligero y después meterse a la cama.</p>
<p>Usando pants deportivos, camiseta de algodón en color marrón con estampado de su escuela universitaria en dorado, y sandaletas, joe conforme salía de su habitación, se sacudía con su mano las últimas gotas de agua de su cabello que seguía luciendo en corte corto.
Después de terminada su actividad, llegó hasta la baranda y sin detener sus pasos, miró hacia abajo sin encontrar a ser viviente que deambulara por aquella casa y comenzó a descender por la escalera de lado derecho.</p>
<p>En cuanto puso el pie en el último escalón de aquella hilera blanca se encaminó hacia la cocina, y allá se preparó un sándwich con mantequilla de maní y rodajas de plátano; y para beber un simple vaso con leche.</p>
<p>Después de degustar su ligero alimento y medio acomodar lo que había utilizado, salió de ahí y cuando atravesaba por el hall, le llamó la atención que la puerta hacia la sala de juegos, estuviera abierta y se dirigió allá.</p>
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<p>Fácil ya había construido medio castillo de naipes, y ahora trataba de colocar una carta en posición diagonal, dándole así, la espalda al intruso que sigilosamente se acercaba y que no alcanzaba a ver lo que hacía aquella tan entretenidamente.</p>
<p>-¿Qué haces? ­-preguntó de repente y su varonil voz hizo pegar tremendo brinco a la artista haciéndola gritar y que con ello derribara su obra de arte- ¡Perdón! ¡Perdón! ¡No fue mi intención! -se disculpó el castaño poniendo un gesto verdaderamente apenado pero en su interior, solito se regaló una palabra indecente.</p>
<p>La morena también le había mirado recriminador pero al ver como aquel trataba de acomodar lo derribado, comenzó a reír de la apurada actitud del recién llegado.</p>
<p>-Está bien, no te preocupes -le dijo serenamente.</p>
<p>-Lo siento -volvió a decir avergonzado- ahora te lo construyo de nuevo -dijo muy seguro y eso hizo que le morena se sorprendiera y preguntara...</p>
<p>-¿Lo has intentado?</p>
<p>-No -le confesó honestamente y volvió a extenderle sus disculpas- de verdad lo siento -y demi únicamente asintió, pero al mirarlo a los ojos le sonrió para hacerlo sentir mejor- Sorry -repitió aquel de nuevo pero ahora entre labios y en un gesto muy infantil.</p>
<p>-¿Quieres jugar? -optó la morena por preguntarle y se dispuso a levantar las cartas que habían quedado amontonadas y aquel para pagar su falta, dijo…</p>
<p>-Sí -más también le ayudó a coleccionar las piezas que habían caído al suelo.</p>
<p>Cuando terminaron, se acercaron a la mesa con cuatro sillas que estaba al fondo y muy cerca del bar…</p>
<p>-¿Te sirvo algo de beber antes de empezar? -le ofreció el castaño retrocediendo un poco para ingresar precisamente a aquel espacio.</p>
<p>-Sólo un poco de agua mineral con limón, por favor.</p>
<p>-A la orden -y mientras joe preparaba las bebidas,demi ya ocupaba su lugar y barajaba las cartas. Minutos pasados, el castaño regresó con lo ofrecido y también ocupó su reservado- ¿Qué jugaremos? -preguntó pero jonas se quedó perplejo de la habilidad de aquella en el manejo de las cartas- ¡Oye! ¿Dónde aprendiste a hacer eso?</p>
<p>-nick me enseñó -le informó en un modo modesto, pero…</p>
<p>-AH -fue la apenas exclamación de asombro de aquel.</p>
<p>-¿Quieres jugar IDIOTA, NERVIOSO u OCHO LOCO? -preguntó aquella como si nada pero estaba tan enfrascada con la mezcla de las cartas que no veía la expresión en la cara de joe hasta que lo escuchó decir con cierta seriedad.</p>
<p>-Lo de IDIOTA es porque te tiré las cartas ¿verdad?... está bien, me lo merezco -fingió indignación- NERVIOSO ya me pusiste de solo ver -jugó con sus manos- esa habilidad tuya con que barajas las cartas -dijo con toque de incredulidad- y LOCO… si he de estarlo por seguir aquí, sentado y querer confrontarme con una tahúr de tu talla -finalizó con un gesto de miedo.</p>
<p>Pero demi desde que lo oyó pronunciar palabra, primero, levantó sus ojos y al ver el rostro gracioso de aquel se soltó a carcajada abierta y le era imposible detenerse conforme aquel seguía hablando pero ante la entera explicación ya estaba hasta llorando y doblada del dolor en el estómago.</p>
<p>El ataque de risa nerviosa, que joe con su ocurrencia le había provocado, sencillo, duró como 10 minutos y en todo ese tiempo, jonas nunca dejó de observarla y también reía de las carcajadas contagiosas de aquella, pero más del espectáculo complaciente que era verla tan risueña.</p>
<p>Cuando demi finalmente pudo incorporarse…</p>
<p>-Los tres -hizo pausa para tomar aire- son juegos de cartas -lo instruyó pero volvió a reír.
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