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<p>A las 10 de la mañana, nick tal como se lo pidió demi, la llevó al Primer
Banco de América, ubicado sobre la Avenida Principal de la zona donde vivían
para que la morena hiciera efectivo el cheque que su marido le había entregado
el día anterior y poder hacer los respectivos depósitos a las diversas cuentas
bancarias que beneficiaría.</p>
<p>Al llegar al lugar mencionado, el trigueño se estacionó enfrente del
establecimiento bancario, él descendió del auto, cerró su puerta y se dirigió
para abrirle a la morena. Cuando esta salió y cerrando nuevamente, el escolta
la condujo primero a la entrada principal, cruzaron una segunda puerta y
después al interior del local.</p>
<p>El agente de inmediato recorrió el lugar y donde se pudo notar la poca
concurrencia: sólo dos cajas en servicio, tres clientes en la fila de espera y
al fondo tres ejecutivos bancarios donde demi estaba dirigiendo sus pasos.</p>
<p>Cuando llegó al cubículo de la persona que fungía como gerente del lugar,
este en un simple movimiento le pidió aguardara unos instantes, la morena
asintió y antes de tomar asiento le pidió a nick la esperara afuera. El
trigueño asintió y salió después de volver a echar un vistazo a lugar.
La morena conforme ocupaba el sillón individual de la sala de espera, vio
partir a su guardia.</p>
<p>Ni cinco minutos habían avanzado cuando la puerta del establecimiento fue
abierta nuevamente y pensando que era nick ya que la morena lo conocía muy bien
y difícilmente la dejaba sola, demi puso sus ojos hacia la entrada queriendo
encontrarse con él pero a quien vio fue a una feliz y sonriente pareja de
novios que se dirigían para formarse en la línea de cajas.</p>
<p>En eso, demi giró su cabeza hacia donde el gerente que ya se levantaba de
su asiento y despedía al cliente que atendía; la morena estaba poniéndose de
pie, cuando…</p>
<p>-Señores -alguien calmadamente pidió la atención de los ahí presentes-
lamento informarles que… ¡Esto es un asalto! -y de la nada hombre y mujer
recién llegados sacaron poderosas armas.</p>
<p>Por supuesto los gritos aterrados de todos no se hicieron esperar y demi
comenzó a temblar de pies a cabeza y de inmediato buscó la puerta de acceso y
vio a su escolta que al parecer se había dado cuenta de lo que iba a suceder y
ya intentaba abrirla pero al ver que ya era imposible la miró y le pidió
serenidad pero una orden adentro se escuchó claramente...</p>
<p>-¡Todos al suelo! -dijo el hombre mientras que la mujer apuntaba a las
cajeras y les pedía el dinero.</p>
<demi obedeció pero
cuando estaba poniéndose de rodillas… ¡su celular sonó! El asaltante la divisó
y caminó hacia ella.</p>
<p>De pronto, la alarma del establecimiento se escuchó y de un movimiento
rápido, el maleante tomó a demi del brazo y la puso de pie. Luego le gritó a su
compañera y buscaron la puerta de la salida de emergencia.</p>
nick los vio y corrió hacia la parte trasera
por donde aquellos delincuentes con rehén intentaban escapar y donde un
vehículo ya les esperaba.</p>
<Nick los alcanzó y
con arma desenfundada, apuntó al hombre que sujetaba firmemente a la morena y
le demandó con dureza…</p>
<p>-¡Déjala ir ó disparo! -pero el maleante sonrió cínicamente mientras
encañonaba con bestialidad a su prisionera.</p>
<p>-¡Hazlo! pero te aseguro que ella se va primero -y fue en la costilla de demi
donde se enterró el arma de fuego haciendo que la morena exclamara de dolor y
terror.</p>
<p>Pero nick por la mirada que aquel le dedicó y el acto bruto que empleó,
supo que sí era capaz de ejecutarla en ese momento… además de que al trigueño
alguien ya le apuntaba por la nuca obligándolo a bajar su arma, pero cuando
este estaba cediendo, un fuerte golpe lo puso a dormir, cayendo pesadamente al
suelo de concreto inconsciente y sin percatarse del rumbo que los delincuentes
tomarían.</p>
<p>Con modos toscos, el maleante llevó a la joven hacia el auto y cuando le
abría la puerta para que ingresara, demi con los ojos llenos de miedo y
lágrimas miró a su escolta tirado en la banqueta, pero con salvajismo puro,
aquel hombre tomó a la morena por la cabeza, la giró y la obligó a entrar al
auto.</p>
<p>Y cual ratón asustado, la joven se arrinconó en el otro extremo del asiento
abrazándose a sí misma, porque el hombre aquel no dejaba de apuntarla y más
cuando la amenazó…</p>
<p>- Cualquier grito ó movimiento que hagas… ¡te mueres!</p>
<p>Y el auto se alejó a toda velocidad con rumbo fijo pero desconocido para la
pobre demi.</p>
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<p>Sobre la camilla de primeros auxilios de una ambulancia, con un vendaje
sobre la cabeza, nick finalmente despertaba y sin enfocar siquiera, ordenó de
inmediato que detuvieran el vehículo en movimiento.</p>
<p>Los paramédicos titubearon en obedecerlo y únicamente se miraron entre
ellos, pero nick, sosteniéndose la cabeza, se enderezó, pero sus piernas
tambalearon y volvió a caer pesadamente sobre el camastro y desde ahí,
preguntó…</p>
<p>-¿Hace cuánto -se quejó- me levantaron?</p>
<p>-Una hora -fue la respuesta informativa y un improperio no sano por parte
del agente se escuchó dentro de la unidad. Luego quiso saber…</p>
<p>-¿La policía?</p>
<p>-Ya está a cargo.</p>
<p>Y en efecto, porque en el momento del asalto, la alarma de auxilio había
sido activada por el gerente del establecimiento, bloqueando con el mismo acto la
puerta de la entrada, y logrando que la policía llegara casi de inmediato.</p>
<p>Entonces, después de revisado todo el lugar, oír declaraciones de empleados
y afectados, los oficiales, con el bolso de demi en mano, se montaron en sus
unidades y se dirigieron a la ciudad para notificar personalmente a joe jonas
de lo sucedido.
Después de salir de casa, el set de la televisora fue donde el castaño pasó
casi toda la mañana coordinando un comercial que debía ser entregado para esa
misma semana. Al estar casi finalizado, salió de ahí y fue hacia la empresa que
dirigía.</p>
<p>A las 11:30 AM, el castaño salía por el ascensor para conducirse a su
oficina, pero antes de ingresar a ella, se detuvo en el escritorio de su
secretaria que lo miraba con cierto temor mientras le entregaba una lista de
mensajes y un paquete sellado.</p>
<p>Dos agentes que esperaban por él, al verlo también se miraron entre ellos y
por la actitud serena del marido afectado, corroboraron que los delincuentes
todavía no se ponían en contacto con él. Entonces se pusieron de pie y fueron a
su encuentro ya que al parecer la empleada no tenía intenciones de anunciarlos…</p>
<p>-¿Sr. Joseph jonas? -le llamó uno y el castaño se giró, miró con cierta
arrogancia de arriba abajo a los dos hombres en abrigos negros y con una ligera
inclinación de cabeza.</p>
<p>-A sus órdenes.</p>
<p>-Elliot Jackson y Romeo López, agentes especiales del FBI -dijo uno de los
oficiales y ambos le mostraron al mismo tiempo sus placas. El castaño frunció
severamente el ceño pero aún así preguntó con cortesía…</p>
<p>-¿En qué puedo servirles?</p>
<p>-Necesitamos hablar con usted en privado -dijo el otro oficial.</p>
<p>-Claro -respondió joe de inmediato y con movimiento de mano les indicó el
camino.</p>
<p>Al llegar al despacho, el castaño abrió la puerta y les invitó a pasar. Los
agentes ingresaron admirando el lujo del lugar, y esperaron a que joe cerrara
la puerta y caminara hacia la elegante sala, donde dejó sus pertenencias sobre
un sillón y les ofreció asiento a los visitantes pero sin dejar su gesto
fruncido y también sin deshacerse de sus abrigos, los tres hombres tomaron su
lugar y el castaño no espero más y preguntó...</p>
<p>-¿Y bien?</p>
<p>Elliot Jackson, hombre afro americano y de ojos color verde, fue el que se
aclaró la garganta para hablar primero…</p>
<p>-Sr. jonas, hace unas horas recibimos un llamado de auxilio donde un banco
estaba siendo asaltado y… -hizo breve espacio para mirar a su compañero de
descendencia latina y luego al afectado- han tomado una rehén y al parecer...
-calló por segundos y al siguiente le soltó la bomba- es su esposa.</p>
<p>-¡¿QUÉ DEMONIOS HA DICHO?! -joe alteró gravemente la voz conforme se ponía
de pie para abalanzarse fieramente contra el insensato aquel.</p>
<p>El segundo agente que en conjunto con el primero se habían puesto también
de pie al ver la agresiva reacción del castaño, le puso una mano sobre el pecho
para tranquilizarlo.</p>
<p>-Lo sentimos -le dijo López, hombre de piel blanca, ojos y cabellos negros,
y le entregó el bolso de su esposa.</p>
<p>-¡¿DÓNDE ESTÁ NICK?! -preguntó duramente el castaño conforme recibía la
prenda de demi.</p>
<p>-Me imagino que la persona que la acompañaba -Jackson quiso corroborar los
datos.</p>
<p>-¡SÍ! ¡¿DÓNDE ESTÁ?! -jonas le gritó impacientemente.</p>
<p>- Estaba siendo atendido porque fue noqueado con un golpe en la nuca -le
informó el mismo agente.</p>
<p>-¡MALDICIÓN! -despotricó joe y comenzó a caminar desesperado de un lado
para el otro.</p>
<p>-Sr. jonas, cálmese por favor -le pidió el Oficial López, pero tenían la
vaga idea del temperamento del que tenían enfrente.</p>
<p>-¡CÓMO CARAJOS ME PIDE QUE ME CALME CUANDO...! -le espetó casi en la cara
pero joe reaccionó y alejándose un poco quiso saber- ¡¿DÓNDE ESTÁ MI ESPOSA?!
-les apuntó.</p>
<p>-Ese es el problema que… no lo sabemos todavía -dijo López sin amedrentarse
de la furia en la mirada de aquel que exclamó fuertemente un.</p>
<p>-¡¿QUÉ?! -y había recortado la distancia, tomando al agente finalmente por
la solapa.</p>
<p>-Sr. jonas, debe mantener la calma -le sugirió Jackson zafando el amarre
del que su compañero había sido víctima- y si es posible la cabeza muy fría
porque -joe le prestó toda la atención- no hubo tal robo, ya que los maleantes
no se llevaron un solo dólar, lo que nos da a pensar es que… ¡su esposa era el
verdadero objetivo! -y ante la probabilidad el castaño palideció y cayó
pesadamente en el sillón para seguir escuchando- y es probable que los secuestradores
no tarden en comunicarse con usted para solicitar el monto del rescate.</
Y el agente profetizó porque al instante siguiente el celular de jonas
comenzó a timbrar; el castaño lo tomó y estaba punto de contestar agresiva y
groseramente pero el oficial Jackson le dio la señal de serenidad diciéndole
quedamente….</p>
<p>-Por la seguridad de su esposa.</p>
<p>Y con ello, el castaño tuvo que ser condescendiente y fingir la voz y para
eso dejó pasar unos timbrazos y contestó…</p>
<p>-Habla jonas -pero "nada" le respondió. joe, desconcertado, miró
al agente y aquel le indicó volver a contestar un... Bueno… pero le colgaron.</p>
<p>El investigador López le pidió el aparato telefónico para verificar el
número pero en eso, el teléfono de la oficina, también comenzó a sonar, joe se
levantó a toda prisa y corrió hacia su escritorio, levantó el auricular y antes
de mencionar palabra…</p>
<p><em>-Lic. jonas, tiene una llamada pero la persona no se quiso identificar </em>-se escuchó la voz de Keller y el castaño intentando controlarse, le
ordenó…</p>
<p>-Pásemela -y quiso tomar todo el aire posible para tranquilizarse y
esperarse lo peor- Diga.</p>
<p><em>-Pon el alta voz </em>-le ordenó un desconocido del otro lado de la línea y joe obedeció y todos
escucharon- <em>Sé que los agentes del FBI están contigo</em> -los tres hombres ahí reunidos se miraron entre ellos y el castaño para
corroborarlo, pasó primero saliva.</p>
<p>-Sí.</p>
-Bien</em> -pero jonas no esperó más y preguntó…</p>
<p>-¿Cuánto es lo qué quieres para dejar en libertad a mi esposa?</p>
>-No, no, "mi amigo" aquí la
pregunta es… ¿cuánto vale tu esposa para ti?... y ese… será el precio a pagar.</em></p>
<p><strong>Continuara...</strong></p>
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