Nueva York 1997</strong></p>
<p>Reunidos en la Sala de Juntas, los directivos a cargo de cada uno de los departamentos que conformaban la Compañía lovato en la Gran Manzana, hacían entrega de sus reportes estadísticos a su presidente ejecutivo, para que este a su vez, los presentara a los inversionistas mayoritarios en la próxima Junta Anual.</p>
<p>Sentados todos alrededor de la mesa, joe a la cabeza de esta y demi a su izquierda, ponían atención a la persona que estaba al frente y que exponía diversas diapositivas gráficas que indicaban los grandes avances de las ventas obtenidas en los últimos tres meses, después de aquel altibajo de Julio, cuando el presidente dejó su puesto en manos de su esposa.</p>
<p>Después de mostrada la última fotografía, el aparato proyector que plasmaba las imágenes fue apagado y las luces del área prontamente encendidas. El expositor levantó su trabajo, caminó hacia donde jonas y le entregó su reporte por escrito.</p>
<jonas lo aceptó pero de inmediato se lo pasó a su esposa para él poder decir…</p>
<p>-Al parecer todo está perfecto. Excelente trabajo, señores -los complementó y un… "Gracias"… en general se escuchó, pero antes de dar por terminada la sesión que duró más de dos horas, el castaño quiso cerciorase- ¿Hay algo que quieras exponer, demi? ¿Duda ó comentario?</p>
<p>-No, ninguna. Todo está bien -respondió aquella rápidamente mirando a los presentes y dedicándoles una sonrisa que fue correspondida.</p>
<p>-Bueno, entonces pueden retirarse, caballeros. Muchas gracias por todo -y los directivos se pusieron de pie en el momento que el guapo ejecutivo les dio la orden, luego este se levantó, caminó hacia donde la secretaria tomaba las últimas notas y el castaño le ordenó pasarle de inmediato la minuta de trabajo.</p>
<p>La rubia ojo azul asintió con la cabeza y salió en conjunto con los representantes para ponerse a trabajar en lo solicitado.</p>
<p>Y mientras los antes ahí reunidos salían, el matrimonio se quedó a solas. joe después de hablar con la secretaria, conforme se acercaba al área de cafetería se iba doblando las mangas de su camisa blanca.</p>
<p>-¿Quieres café ó té? -le ofreció el castaño a su esposa.</p>
<p>-No, nada -dijo aquella sin despegar sus ojos de un documento.</p>
<p>-¿Estás bien? -le preguntó él conforme vertía el líquido caliente en la taza de porcelana.</p>
<p>-Sí, sólo -se interrumpió la morena y se rascó la cabeza con la punta del lápiz que sostenía en la mano.</p>
<p>-Tienes dudas -le aseveró joe y rió antes de beber de su té; y la joven, desde su asiento, lo miró y lo aceptó.</p>
<p>-Algunas -más puso su codo en la mesa y apoyó la barbilla sobre la palma de su mano izquierda para presumir sin vergüenza- pero tengo la ventaja que nadie tiene y esa es: que mi presidente me lo explica total y personalmente.</p>
<p>-Sí, claro -dijo aquel con cierta mofa conforme se giraba, luego se acercó nuevamente a su lugar pero antes de ocupar su asiento, dejó su taza sobre la mesa y tomó el periódico que estaba a un lado y después de revisarlo- ¿Tienes algo qué hacer esta noche?</p>
<p>-Sí, tengo una cita importante a la que no puedo faltar -respondió la morena seriamente acomodando los papeles dentro de una carpeta y joe quitándose los lentes, frunció el ceño y la miró.</p>
<p>-¿Ah, sí? ¿y con quién si se puede saber? -le preguntó aquel notándose ligeramente molestia en su voz pero la morena lo miró nuevamente y comenzó a reír más le informó...</p>
<p>-¿Ya te olvidaste? Anoche me dijiste que iríamos a Madison Square a ver… ¡no se qué juego! -y la joven volvió a su actividad.</p>
<p>- ¡Oh es cierto! -el castaño se llevó las manos a la cabeza- Hockey -le recordó dejando sus espejuelos sobre la mesa- ¡Perdón! Se me olvidó -reconoció apenado.</p>
<p>-Sí, ya me di cuenta -le contestó la morena con divertido sarcasmo.</p>
<p>-Pero tú tienes la culpa -él le reprochó, se acercó hasta donde estaba ella y se recargó sobre el borde de aquel largo mueble.</p>
<p>-¡Ah! ahora yo -dijo aquella recargándose en el respaldo de su asiento, y aprovechando que usaba pantalones, cruzó una pierna y también los brazos.
-Sí… tú -la señaló y luego le extendió la mano para ayudarle a ponerse de
pie; la morena aceptó el ofrecimiento, dio dos pequeños pasos y llegó hasta él
para quedar en medio de sus piernas y cuestionarle un inocente…</p>
<p>-¿Por qué? -conforme aquel la miraba y le pasaba los brazos por la cintura
y ella comenzó a juguetear con su corbata de seda.</p>
<p>-Porque… -más el hombre no terminó de decirle porque inclinó su cabeza y se
concentró en besar el cuello que tenía enfrente.</p>
Demi
sonrió ante las cosquillas que su esposo le
hacía y rodeó con sus brazos ahora el cuello de él disfrutando los ligeros
mordiscos que esa parte de su cuerpo recibía; luego el castaño la acarició con
su nariz y subió para decirle al oído seductoramente- Hueles delicioso -y ahí
se entretuvo otro tanto jugueteando con el lóbulo izquierdo de ella y
resollando a propósito para provocarla y lo estaba consiguiendo porque aquella
lanzó un quejidito de placer cuando las fuertes manos la aprisionaron por las
caderas, la acercaron a él y disfrutaron de unos instantes de ese acercamiento
acompasado con un sensual movimiento.</p>
<p>Luego sin detenerse buscaron sus bocas y unieron sus labios en un beso sin
urgencia, calmado pero que no dejaba de ser excitante, más su caricia se vio
interrumpida por la llegada abrupta de alguien que sólo alcanzó a decir…</p>
<p>-¡Lo siento! -cuando los vio y su disculpa fue- Me mandaron por unos
documentos olvidados -y la joven señaló hacia donde estaba el proyector.</p>
<p>-Está bien -se escuchó la voz rígida de jonas mientras se separaba
gentilmente de su esposa y le indicaba a la empleada que pasara al área.</p>
<p>Acomodándose discretamente su blusa, demi sonrió con amabilidad a la chica
Newman conforme su esposo se alejaba para ir a donde había dejado su taza de té
y nuevamente beberlo.</p>
<p>Y después de aguardados unos momentos…</p>
<p>-Con permiso -dijo la pelinegra con lentes después de tomar lo buscado y la
única que le contestó fue lovato. Y cuando se vieron nuevamente solos, jonas le
extendió un cheque a su esposa que había extraído de un folder.</p>
<p>-¿Qué es? -preguntó ella acercándose para recibir lo que le entregaban.</p>
<p>-El dinero que solicitaste.</p>
<p>Y la morena, por ese simple hecho, sonrió feliz y le dijo…</p>
<p>-Gracias -y joe sólo asintió y esperó un momento más porque, cuando la morena
vio el monto y que el documento era de la cuenta personal de él...</p>
<p>-¡No puede ser! -expresó incrédula.</p>
<p>-¿Qué?</p>
<p>-¡Es dinero tuyo! -exclamó entre aceptándolo ó no…</p>
<p>-¿Y?</p>
<p>-Te lo devolveré en cuanto -quiso decir aquella pero rápidamente la
interrumpieron cuando pusieron un dedo en sus labios.</p>
<p>-No será necesario.</p>
<p>-Pero…</p>
<p>-¿Qué pasa, demi? -el castaño se cruzó de brazos y cuestionó
inquisidoramente- ¿Acaso piensas que YO no tengo lo suficiente para darte lo
que necesitas? -e increíblemente la morena lo dudó- Bueno, pues déjeme
informarle, Señora Mía -ocupó su asiento- que no sólo recibo honorarios como
presidente de su compañía -extendió las manos para señalar el lugar- sino que…
-ahora le pidió sentarse en sus piernas y la morena le obedeció; y cuando el
castaño la tuvo cerca, le acarició un mechon de pelo para confesarle- tengo mis
propias fuentes de ingreso -y además le presumió- soy accionista en una
importante red televisiva y productor de comerciales publicitarios -esto último
dicho se lo dijo al oído.</p>
<p>-¡joe! -la morena expresó con sorpresa y lo abrazó, pero joe la separó con
gentileza para decirle…</p>
<p>-Además quiero que vayamos a la joyería -le tomó la mano izquierda- y
elijas el anillo que más te guste y no tengas que usar necesariamente el de mi
madre -le besó el dedo anular y demi asintió con la cabeza. Y en señal de
agradecimiento, la morena se le acercó para besarse nueva y largamente.</p>
<p>Pero antes de que las cosas se pusieran a punto de ebullición, se separaron
para terminar de organizarse entre ellos dos ya que el viernes por la tarde
partirían a Los Ángeles.</p>
<p>________________________________________________________________________________</p>
<p>Al finalizar sus actividades del día, el joven matrimonio, para quitarse el
estrés rutinario, se fue a Madison Square Garden a presenciar el partido de
Hockey entre los Rangers de Nueva York y los Canadiens de Montreal y donde la
morena por más de una vez, saltó de su asiento cómicamente espantada cuando los
jugadores se estrellaban duramente en el muro transparente que servía de
protección y los separaba entre los asientos y la pista de patinaje haciendo
que su marido riera con ganas de la acción y expresión de su esposa, que decía
en su defensa…</
-¡Es que siento que se me vienen encima semejantes monstruos! -haciendo
reír a su esposo nuevamente.</p>
<p>En cambio el castaño, cuando el equipo de casa anotaba, gracias a que
estaban cerca del área de bancas y que conocía a varios jugadores, estos
hombrezotes, en sus festejos se acercaban a donde él y con las manos golpeaban
toscamente el muro en señal de un "High Five" haciendo que demi sólo
sacudiera la cabeza admirada de la pasión que aquellos demostraban por ese
deporte, aunque otras, la pobre lo pagaba sintiéndose estrujada y sacudida por
los brazos fuertes de joe. Pero donde le inyectaron verdadero temor fue cuando
le informaron que eso que había presenciado era nada comparado al frenesí que
sentían por el football americano.</p>
<p>Hora y cuarenta y cinco minutos después y antes de que el evento
concluyera, la pareja buscó la salida de aquel majestuoso coloso arenal y donde
nick con el auto estacionado les aguardaba para llevarlos a casa.</p>
<p>________________________________________________________________________________</p>
<p>El reloj marcaba la 01:20 AM y nuevamente el insomnio se había apoderado de
ella.</p>
<p>Había dormido plácidamente hasta una hora antes, después de haber
disfrutado la cena a lado de su marido y entablar una entretenida conversación;
de pronto había abierto los ojos abruptamente en el momento que un extraño e
inesperado temor la invadía y un escalofrío le recorría por el cuerpo entero.</p>
<p>Sin pensarlo más, se levantó de la cama, calzó las pantuflas y sin importarle
que sólo usaba su corto camisón, salió de su habitación y fue a donde joe.</p>
<p>Por suerte, la puerta del aposento de su esposo no tenía seguro, la abrió y
en silencio, ingresó. La luz que trasminaba por la ventana la guió hasta donde
la cama; miró por instantes a su bello durmiente y aprovechando la posición de
lado que este tenía, la morena se sentó sobre la cama, metió las piernas en la
delgada sábana que cubría el cuerpo de su marido y se acurrucó fetalmente a su
lado pegando su espalda sobre el pecho desnudo de él y abrigándose con su
fuerte brazo derecho.</p>
<p>En cambio, los sentidos de joe lo pusieron en alerta en el momento que
sintió que alguien se sentaba sobre su cama y más recordando que días antes,
"precisamente ese alguien" ya le había hecho la misma mala jugada,
pero esta vez, verificó que no era sueño y que era en realidad su esposa quien
buscaba su calor.</p>
<p>Sin moverse, sonrió ligeramente ante la actitud infantil de la morena que
de mil maneras se movía como buscando su protección. El castaño sacó su brazo
izquierdo que tenía bajo la almohada y lo pasó debajo del cuello de la
visitante que al sentir el movimiento de él, se giró para quedar de frente y
mirarlo pero joe al percibirla y sin abrir los ojos, le preguntó…</p>
<p>-¿Qué pasa?</p>
<p>-Nada -le contestó ella y su cara buscó refugio en el cuello de él.</p>
<p>-¿Estás segura? -el castaño quiso corroborarlo pero la morena no devolvió
respuesta porque volvió a arremolinarse buscando ahora colar sus piernas entre
las de él y cuando la joven encontró la posición correcta, confesó…</p>
<p>-Tengo miedo -y joe abrió los ojos y la cuestionó…</p>
<p>-¿De qué? -le acarició la cabeza y el rostro con mucho amor.</p>
<p>-No sé. Estaba durmiendo y… de pronto sentí miedo. No te molesta que haya
venido ¿verdad?</p>
<p>-No, para nada -y el castaño se lo confirmó con una sonrisa, pero…</p>
<p>-joe, abrázame -y el nombrado no vaciló y obedeció ante la petición más
quiso infundirle valor cuando sintió que el cuerpo de la morena temblaba.</p>
<p>-No pasa nada, Querida -la volvió acariciar pero ahora en la espalda y la
pegó más hacia a él- Aquí estoy contigo -y joe se inclinó para besarle un
hombro y la morena suspiró profundamente y se envolvió en el calor del cuerpo
masculino.</p>
<p>________________________________________________________________________________</p>
<p>Después de asearse y envuelto en su bata de baño, jonas parado a un lado de
la cama, observaba dormir a su esposa; instante seguido tomó la punta de la
sábana y la arropó; después giró su cabeza para mirar el reloj que indicaba las
5:30 AM. Luego caminó hacia el closet para elegir la ropa que usaría ese día.
Pasados unos minutos, el castaño estaba saliendo con su vestuario
seleccionado en la mano, cuando notó que demi se arremolinaba en la cama en el
momento que estaba despertando. Después de estirarse, la morena lo ubicó y muy
sonriente, lo saludó.</p>
<p>-Buenos días -y la joven se abrazó a la blanca tela.</p>
<p>-Buenos días -le contestó él conforme colgaba su ropa en el perchero.</p>
<p>-¿Ya es tarde? ¿Qué horas son? -preguntó aquella y se enderezó para mirar
hacia la ventana y notar que afuera todavía había oscuridad.</p>
<p>-No, irán a ser las seis -le afirmó conforme se acercaba a la cama. Luego
se sentó a su lado pero mirándola de frente, le cuestionó- ¿Cómo te sientes?
-la tomó de la mano y se la besó.</p>
<p>-Muy bien -dijo ella mientras se acomodaba un poco el cabello.</p>
<p>-Qué bueno. ¿Estás más tranquila?</p>
<p>-Ajá -le respondió demi conforme se sentaba en la orilla de la cama; luego
poniéndose de pie, la morena se inclinó para darle un beso en la mejilla pero
de nuevo le cuestionaron.</p>
<p>-¿A dónde vas?</p>
<p>-Necesito -le dijo solamente pero finalizó la frase con un ademán de mano
indicando hacia el cuarto privado.</p>
<p>________________________________________________________________________________</p>
<p>Más felices que nunca, la pareja, conforme descendían por las escaleras del
ala derecha, se envolvían en amorosos abrazos y se regalaban más besos.</p>
<p>Al pie del último peldaño, selena esperaba al matrimonio con una simple
taza de té que había sido solicitada por el castaño ya que por "extrañas
causas de fuerza mayor" se le había hecho tarde para llegar al trabajo y
por lo mismo ya le era imposible disfrutar debidamente de sus alimentos.</p>
<p>Entonces, joe tomó su bebida y en compañía de su esposa buscaron la salida
de la casa. Sobre el umbral de la puerta, el castaño se despidió de ella, ya
que ese día demi no asistiría a la oficina por asuntos pendientes que la morena
debía cubrir además de arreglar todo lo necesario para el próximo viaje a
realizar.</p>
<p>Después de otro beso, conforme lovato veía alejarse a su esposo en
dirección a su auto, ella iba cerrando la puerta para ir a su habitación,
vestirse apropiadamente y también prepararse para salir.</p>
<p>Cuando jonas llegó a su vehículo, aprovechando que su esposa ya había
ingresado al interior, caminó hacia donde nick estaba y que limpiaba el
transporte que usaría la morena.</p>
<Nick en cuanto lo
vio acercarse, dejó su actividad y fue al encuentro de su empleador. Y a la
distancia, sólo se notaba cuando el trigueño asentía con la cabeza positiva y
repetidamente; y de sus labios se leía… Sí, señor.</p>
<p>Después de la última de las muchas recomendaciones dadas, joe, sonriendo,
palmeó el hombro del ex agente y se regresó a su vehículo para marcharse
finalmente.</p>
...........................
No hay comentarios:
Publicar un comentario