Al acabar de cenar mi hermana me enseñó el resto de la casa mientras los invitado tomaban una copa. Empezamos por el cuarto de baño de invitados lo habían decorado con tonos blancos y negros. Luego pasamos a la habitación yo la había pintado de en verde muy clarito, y ellas alternaron ese verde con negro y blanco. Era preciosa tenia un cama enorme en el centro de la habitación. Lo bueno que tenía aquella casa era que los armarios eran enormes. Luego pasamos ami cuarto de baño. El baño era bastante grande, ellas habían cambiado la ducha por un bañera en la que cabían dos personas, por lo menos. Salimos del baño.</p>
<p>- Gracias, taylor.- Le di un abrazo.- Ahora colo me queda hacer la mudanza.</p>
<p>- En cuanto a eso.- Paro un momento.- Y esta hecha, bueno casi hecha. Abre el armario.</p>
<p>- ¿Para que?- Lo abrí y estaba lleno de ropa.- Pero, yo no tengo tanta ropa.</p>
<p>- Si bueno te hemos comprado unas cositas mamá y yo. Abre la otro parte del armario.</p>
<p>- tay no hacía falta.</p>
<p>- Abre la otra parte.</p>
<p>- Vale.- La abrí y allí había vestidos de toda clase. era como si hubiese vuelto a tener 18 años y tuviese aquel armario lleno de zapatos y vestidos.- Gracias tay.- La abracé y le di un beso.</p>
<p>- ¿Vamos a la fiesta?</p>
<p>- Si.</p>
<p>Volvimos al salón donde estaban todos, excepto mi padre que por supuesto había dicho que tenía trabajo. A mi me daba igual con los que habían allí me sobraba. Mientras nos bebíamos algo niall se acercó a mi, me agarró de la mano.</p>
<p>- ¿Podemos hablar?- Me susurró al oido.</p>
<p>- Si, claro.- Le dije yo.</p>
<p>Nos apartamos un poco de mi familia.</p>
<p>- Dime, de que quieres hablar.</p>
<p>- Verás yo no te he comprado nada para la casa.</p>
<p>- Pero eso da igual.- Le corté.</p>
<p>- Dejame acabar que le quería dar un poco de dramatismo.- Nos reímos los dos.</p>
<p>- Bueno que tengo entre manos una campaña de fotos para una marca de ropa que va a presentar su nueva colección de vestidos de noche y me preguntaba si a ti te apetecería ser la modelo.- Mientras me decía todo aquello yo no me lo creía, tenía cara de incrédula.</p>
<p>- Esto es una broma ¿verdad?, si yo no mido ni 1'70, soy bajita.</p>
<p>- Pero tienes un cuerpo y una cara que cuadra con lo que me esta pidiendo el diseñador. Además se paga muy bien y se que te hace falta la pasta.</p>
<p>- Yo no quiero tu caridad.</p>
<p>- No es caridad, tu iras allí harás un trabajo y se te pagará. Yo quedo bien con el diseñador y tu haces tu trabajo.</p>
<p>- Pero yo nunca he posado delante de una cámara.</p>
<p>- Vale, esta bien, hagamos una cosa te dejos tres días para que lo pienses, ¿te parece bien?</p>
<p>- Esta bien. ¿Volvemos?- Le agarré la mano y volvimos.</p>
<p>La noche pasó y se empezaron a ir todos niall se fue con Taylor y laurtner se quedó la última.</p>
<p>- Te quiero enseñar una última cosa.</p>
<p>-¿Hay mas?</p>
<p>- Cierra lo ojos.- La miré con cara de no querelo hacer.- Ciérralos.</p>
<p> Los cerré tay me cogió por la cintura y me llevó a la habitación que faltaba, yo pensaba que en esa habitación no habían hecho nada porque yo no la iba a utilizar.</p>
<p>- No los abras, espera.- Encendió la luz.</p>
<p>- Ya puede.- Me agarró la mano.</p>
<p>- Si, ya puedes.</p>
<p>Abrí los ojos, Dios en la habitación que sobraba me habían hecho una sala de baile, me habían puesto parquet, una pared la habían llenado con espejos y en otra habían hecho un collage de fotos mías bailando, había fotos de NY, de donde habían sacado estas fotos.</p>
<p>- tay, gracias.- Me puse a lloras. Hacía un tres o cuatro meses vivía en un piso que tenía la cama al lado de la cocina y que solo tenia dos habitaciones, una el baño y la otra el resto.</p>
<p>-tay se acercó a mi y me abrazó, y no se porque también empezó a llorar.</p>
<p>- Me tengo que ir.- Se separó de mi y se secó las lagrimas.</p>
<p>- Vale.- La acompañe a la puerta.</p>
<p>***</p>
<p>Al día siguiente desperté en mi casa, me levanté y me fui a correr. Volví y me metí en la ducha. Cuando salí me dirigí a la cocina, abrí la nevera. Estaba vacía. Bueno creo que ya era pedir mucho. Cogí la bolsa y me fui a desayunar fuera. Cuando acabé de desayunar me fui a la escuela.</p>
<p>- Buenos días.</p>
<p>Me cambié y entre en el aula. Dentro del aula estaban joe y la chica que estaba en su casa la otra noche, estaban discutiendo.</p>
<p>- Perdón.- Dije cuando entre.- Vuelvo luego.
- No, es tu hora nosotros ya nos vamos.- Dijo joe. Luego miro con cara de pocos amigos a La chica.</p>
<p>- Esto no va ha quedar así, joe, no va ha quedar así.- Sonó en tono de amenaza.</p>
<p> Yo no sabía que hacer, estaba alucinada. Ella salió del aula y pegó un portazo.</p>
<p>- Perdona por esto.- Me dijo.</p>
<p>- Yo no te tengo que perdonar por nada. Ahora si no te importa tengo que dar una clase.- Ni si quiera lo miré seguí en mis cosas.</p>
<p>Él se fue enfadado. Yo di mi clase y a la hora de comer fui al mercado y compré algo. Comí en casa. Cuando acabé de comer llamé a niall, me apetecía verle .</p>
<p>- ¿niall?</p>
<p>-Buenos días, ¿qué tal tu nueva casa?</p>
<p>. Muy bien. Anoche al final no pudimos ir a cenar ¿te apetece ir esta noche?</p>
<p>- Me parece bien.</p>
<p>- Pues pasate por mi casa a las 9.</p>
<p>- Allí estaré.</p>
<p>***</p>
<p>Volví a la escuela, tenía la clase de la tarde. Llegué un poco antes para pedirle permiso a Rosa para que me dejara salir antes.</p>
<p>- Rosa, te tengo que pedir un favor. Tengo que salir ates de la escuela.</p>
<p>- No hay problema jorge ha empezado antes su clase ves y dile que acabe antes.</p>
<p>- ¿Tengo que ir yo?</p>
<p>- ¿Algún problema?</p>
<p>- Pues si que me va a decir que no.</p>
<p>- Dile que te lo he dicho yo.</p>
<p>- Vale.- No estaba muy convencida de ello.</p>
<p>Toqué la puerta del aula.</p>
<p>- joe ¿podemos hablar?, es un minuto.</p>
<p>- Creo que me dejaste bastante claro que no tenías nada que hablar conmigo.</p>
<p>- Por favor.- Le tuve que suplicar.</p>
<p>- Ahora vuelvo, chicos.</p>
<p>Salió del aula.</p>
<p>-Rosa me ha dicho que has empezado tu clase antes y yo necesito acabar la mía antes, ¿te importa se adelanto ni clase?</p>
<p>-¿Por qué tendría que ayudarte?</p>
<p>- Porque te lo pido yo.- Me acerqué a él insinuandome.</p>
<p>- Vale esta bien. Pero alejate de mi.</p>
<p>- Eso esta hecho.- Le susurré y me alejé.</p>
<p>- Oye, ¿por qué tienes que adelantar tu clase?</p>
<p>- Eso a ti no te importa, pero si insistes me voy a cenar con niall.- En cuanto dije niall su cara cambió.- ¿Ocurre algo?</p>
<p>- Eh! No nada.</p>
<p>- Es que parece que te hubieses arrepentido.</p>
<p>- No, a mi me viene mejor porque he quedado con Anna.</p>
<p>-¿Anna es la chica con la que discutías esta mañana?</p>
<p>- Me voy que tengo que acabar mi clase.</p>
<p>Di mi case y salí escopeteada, tenía que ir a comprar y hacer la cena, quería darle una sorpresa.</p>
<p>***</p>
<p>Legue a casa me puse a cocinar y luego me duche y me vestí, con uno de esos vestidos que me habían regalado tay y mamá.</p>
<p>Estaba todo listo cuando tocaron la puerta. La abrí y era David, traía una bolsa.</p>
<p>- ¿Qué es eso?</p>
<p>- He pensado que nos podríamos quedar aquí a cenar.- Empece a reírme.- ¿De qué te ríes?</p>
<p>- Pues verás.- Le señalé la mesa.</p>
<p>- Has hecho comida.</p>
<p>- Pues si.- Él también empezó a reírse.</p>
<p>- No pasa nada esto me lo guardo yo para mañana para comer.- Me reí.</p>
<p>Que casualidad que los dos pensásemos en lo mismo.</p>
<p>Empezamos a cenar la verdad es que con él había mucha química, solo con miraron sabíamos de lo que queríamos hablar. Durante toda la cena estuve coqueteando con él, pero la verdad es que tenía unas ganas enormes de tirarme encima de él y quitarle aquella camisa. Dios me ponía muchísimo, era una tensión sexual no resuelta y yo creo que él opinaba lo mismo por como me miraba. Acabamos de cenar y estuvimos hablando un rato. Yo me levanté para ir recogiendo todo, dejé los platos en el fregadero y cuando me di cuenta tenía a niall pegada a mi.</p>
<p>- Desde que te vi el primer día e querido hacer esto.- Me dijo al oido. Me acarició el pelo. Sentí su cuerpo fuerte contra el mio y entonces me giré. </p>
<p>- Yo también.- Me abalancé sobre él y lo devoré.</p>
<p>Él me subió a la encimera de la cocina y yo le quite la camisa, entonces lo rodeé con mis piernas y fuimos hasta el dormitorio. Allí lo empujé y lo tiré en la cama, me quité el vestido, él me quitó la ropa interior y estuvimos juntos. El problema de la tensión sexual se había solucionado. Me quede dormida sobre él. Había sido una noche mágica, pero no sabía porque me sentía un poco culpable por ello.</
No hay comentarios:
Publicar un comentario