El día siguiente me desperté y me sentía como si me hubiesen pasado mil coche por encima me sentía fatal, pero no quería levantarme de la cama. Sonó la puerta.</p>
<p>- Cariño, soy mama levantate que se te va ha hacer tarde.</p>
<p>- Mama, dejala. Vamos a desayunar.</p>
<p>Escuché como mi hermana se llevaba a mi madre. Me levanté y fui al baño, volví a la cama y me acosté, ni si quiera levanté las persianas. Solo me volví a tirar en la cama, tenía una cara horrible, ojeras, los ojos rojos, hinchados estaba horrible y no podía parar de llorar. </p>
<p>Mientras tanto en el salón mi hermana le contaba lo sucedido a mi madre.</p>
<p>- Anoche, demi me llamó, estaba muy nerviosa y no paraba de llorar. Me dijo que fuese a por ella.</p>
<p>- ¿Qué pasó?</p>
<p>- No lo se, mama. No me dijo nada y en el estado en el que se encontraba no quise preguntar.</p>
<p>- Ahora mismo voy a hablar con ella.</p>
<p>- Mamá déjala. Ahora no sirve de nada que hables con ella. Cuando quiera contarnos algo nos lo contará.</p>
<p>Al reto sonó mi teléfono era de la escuela, seguramente sería Rosa, mi clase ya tenía que haber empezado y yo no estaba allí. No contesté no podía hablar con nadie y mucho menos me arriesgaría a que en vez de ser Rosa fuese joe. A la hora de comer subió Juana, ella había sido nuestra nana de pequeñas y ahora se encargaba de la casa, me trajo la comida y me la dejo en la puerta.</p>
<p>- Niña, aquí tienes la comida.- Me dijo</p>
<p>Yo ni tan si quiera me levanté a abrir la puerta, no cogí la comida. No comí, no tenía hambre, sentía que ya no valía nada la pena. Nunca me habían echo este daño, y lo peor era que encima el me dijo que me quería, ¿como se puede querer a una persona y hacerle tanto daño?, era un cínico e hipócrita. No quería volver a verlo en mi vida. Cosa que sería difícil porque trabajábamos juntos. Con lo bien que estaba en NY, en cuanto pase la boda me voy. </p>
<p>***</p>
<p>Pasé todo el día en mi habitación tirada en la cama, mirando a la nada. de vez en cuanto lloraba, pero ya no me quedaban mas lagrimas. Sin darme cuenta se hicieron las 8 de la tarde en mi puerta seguía la bandeja de la comida.</p>
<p>Mi madre y mi hermana llegaron a casa y rápidamente subieron a ver como estaba, pero yo seguía encerrada. Mi madre llamó a la nana y le pidió que se llevara la bandeja de comida de allí.</p>
<p>Lena y mama, bajaron a cenar. Mi madre le pidió a la nana que me subiese un plato de comida.</p>
<p>- Mi niña, tienes que comer. En la puerta te dejo la comida.</p>
<p> Yo seguía sin hambre, así que no me levanté.</p>
<p>Al día siguiente mas de lo mismo. Rosa llamó a casa y mi hermana le dijo que estaba enferma y que no sabría cuando volvería, así que le dijo que en cuanto pudiese yo la llamaría. Realmente mi hermana no sabía que me pasaba así que no le quedó otra que mentir. </p>
<p>Los días seguían pasando y yo seguía en la cama, aunque empecé a comer un poco, pero seguía sin salir de allí. Habían pasado ya cuatro días desde aquella noche horrible. Mi hermana vino a mi habitación y tocó la puerta.</p>
<p>- demi, soy tay. Estoy preocupada por ti. Por favor ábreme. Venga tenemos que hablar.</p>
<p>Al escuchar el tono de suplica de mi hermana me levanté de la cama y le abrí la puerta. En cuanto me vio me abrazó. Cuando el abrazo se acabó yo volví a la cama. taylor se sentó conmigo.</p>
<p>- demi, ¿qué ha pasado?</p>
<p>- tay, me ha engañado y lo peor es que yo caí como una tonta.</p>
<p>- ¿Qué te ha hecho?- Dijo con un tono de comprensión.</p>
<p>Intenté tranquilizarme.</p>
<p>- tay me ha engañado y yo le creí, lo que me halla hecho. Yo le creí y él me traicionó.- tay me volvió a abrazar.</p>
<p>- Ya esta, cariño.- Intento tranquilizarme.- Ahora lo que tienes que hacer es salir de aquí y plantarle cara, que vea que no ha podido contigo.</p>
<p>- Es tarde para eso.</p>
<p>- No es tarde demi. Mañana te presentas en la escuela y haces como si nada de esto hubiese pasado, como si no te afectara en lo mas mínimo lo que él te ha hecho. demi has salido de situaciones peores tu sólita, eres fuerte y le puedes plantar cara a quien quieras. Lo hiciste con papá y yo te admiro por ello, no se si yo hubiese podido plantarle cara.</p>
<p>- Si pero papá es una cosa, era mi vida mi decisión. Pero es que él me ha destrozado.</p>
<p>- Ya basta demi, eres fuerte y capaz. Demuéstrale que no te importa, que no te ha hecho daño, que él no es nadie para ti, demuéstrale que eres Demetria lovato y que contigo no se mete nadie.
tay tenía razón, no merecía la pena llorar por él, no la merecía. Le iba a plantar cara y se iba a enterar quien era Demetria lovato. No se iba a ir de rositas después de lo que me había hecho, me lo iba a pagar. En ese momento me acordé de niall. No lo veía desde la cita. Era hora que recibiera un llamada, ¿no?, que podía perder. Cogí el teléfono.</p>
<p>- ¿niall?</p>
<p>- Si, dígame.</p>
<p>- Soy demi</p>
<p>-Ah! Hola ¿qué tal todo?</p>
<p>- Bien, bueno con mucho trabajo. ¿Estas en Barcelona?</p>
<p>- Si llegué hace unos días. De echo quería llamarte.</p>
<p>-Bueno, pues ya lo he hecho yo.- Me reí.- Estaba pensando, que si tienes tiempo mañana podríamos ir a cenar, si te apetece.</p>
<p>- Si claro. Me apetece mucho verte la última vez me dejaste con las ganas.- Dijo en tono picarón.</p>
<p> - Pues que te parece si mañana vienes a por mi cuando acabe de trabajar.</p>
<p>- Perfecto.</p>
<p>- Vale, pues mañana nos vemos. </p>
<p>- Mañana nos vemos, pincesita. Un beso.</p>
<p>- Hasta mañana. Un beso.</p>
<p>¿Por qué no? niall me gustaba y había química entre nosotros. Además mi abuela dice que un clavo saca a otro ¿no?. Pues ya esta.</p>
<p>Esa noche baje a cenar con mi familia.</p>
<p>-Gracias, tay.- Le susurre y me acerqué a darle un beso.</p>
<p>- De nada, cariño.</p>
<p>- Mi niña, ¿estas mejor?</p>
<p>- Si mamá. Estoy perfectamente. ¿Cenamos?</p>
<p>***</p>
<p>La mañana siguiente me levanté y me fui a correr, volví desayuné y me fui. Llegué a la escuela.</p>
<p>- Buenos días.- Le dije a Rosa.- ¿Podemos hablar?</p>
<p>- Si claro, ¿como estas?</p>
<p>- Bien, podemos entrar dentro.</p>
<p>- Si.</p>
<p>Mientra entrabamos dentro joe nos vio.</p>
<p>- Rosa, siento no haberte avisado, pero es que fue de un día para el otro comí algo que me sentó mal y he estado todos estos días en la cama. Se que tenía que haberte llamado pero no pude, perdón.</p>
<p>- Hable con tu hermana y me dijo que estabas enferma, así que no te preocupes.</p>
<p>- Muchas gracias Rosa. Ahora si no te importa voy a cambiarme que tengo que dar una clase.</p>
<p>- Ves.</p>
<p>Salí del despacho y me fui al vestuario. Me cambié y esperé a que joe acabara su clase. Cuando sus alumnos empezaron a salir yo entre.</p>
<p>-Adiós chicos.- Deje mi bolsa en el suelo y me acerqué a la cadena y puse una pieza clásica. Si darme cuenta joe se había acercado a mi por la espalda, me abrazó.</p>
<p>- Tenemos que hablar.- Me dijo. Me aparté de él.</p>
<p>- Creo que te lo dejé lo suficientemente claro. No me vuelvas a tocar. </p>
<p>- Vale, pero tenemos que hablar.</p>
<p>- Yo no tengo nada que hablar contigo y si tu tienes que decirme algo no me importa, me da igual.</p>
<p>- Eso no te lo crees ni tu.</p>
<p>- Me parece que el que no lo entiendes eres tu. No me importa, me da igual lo que hagas con tu vida, con quien te acuestes o con quien te levantes, no me interesas. Solamente eres un niño de reformatorio.- Que a gusto me quedé.</p>
<p>- Pues este niño de reformatorio...- Se acercó a mi.- Te pone los pelos de punta.- Dijo con ese tono arrogante.</p>
<p>- Sabes que pasa, que como soy una niña de papá caprichosa, me encapriché del niño de reformatorio pero el capricho ya se ha acabado y tu simplemente eres, eso , un niño y yo necesito un hombre darme lo que necesito.- Mientras le decía todo esto me iba acercando poco a poco a sus labios quería ponerlo nervioso y demostrar de lo que era capaz, no iba a acabar conmigo tan fácilmente.</p>
<p>De repente empezaron a entrar mis alumnos.</p>
<p>- Esto no ha acabado.- Me susurro. Yo me separé.</p>
<p>- Pues yo creo que si.- Dije en voz alta.</p>
Empecé a dar mi clase.</p>
<p>Cuando me quise dar cuenta mi día había acabado, y le había plantado cara a joe, pero aun quedaba la guinda del pastel. </p>
<p>Cuando niall llegó bajó del coche y entró en la escuela. Yo estaba casi lista, me iba a poner el vestido que me puse en la primera cita que tuve con joe, así el sabría que solo había sido uno mas. </p>
<p>- ¿niall?, ¿qué haces aquí?- Dijo joe
<p>- ¿Trabajas aquí?</p>
<p>- Si esta es la escuela Roser Pons.- niall se echó a reír.- ¿De qué te ríes?</p>
<p>Salí de vestuario.</p>
<p>- ¡Uau!- Dijo niall. joe se giró
>- Hola niall.- Le di un beso en la comisura de los labios.</p>
<p>- Hola estas muy guapa.</p>
<p>- Gracias.- Le dije mirando lo a los ojos.- Perdona, el es...</p>
<p>- Ya nos conocemos.- Me interrumpió joe, que aunque no quería demostrarlo le molestaba que yo estuviese con niall allí. </p>
<p>- Ah! Bueno, pues nosotros nos vamos.</p>
<p>- Adiós.- Le dijo nial a joe.</p>
<p>***</p>
<p>- ¿A donde me llevas hoy?</p>
<p>- Primero vamos a tomarnos algo, ¿no?</p>
<p>- Esta bien lo que usted mande.- Me hice la remolona y lo dediqué una mirada penetrante.</p>
<p>Me llevó a un barecito que quedaba muy cerca de mi casa. Él se pidió una copa de vino y yo me pedí un martini. Empezamos a hablar y de repente se le cayó la copa de vino encima, no se muy bien como pasó.</p>
<p>- ¡Mierda!- Vaya el hombre perfecto también decía palabrotas.</p>
<p>- Vale tranquilo mi piso esta aquí si quieres vamos e intentamos solucionar esto.</p>
<p>- Será lo mejor.- Pagó y nos fuimos.</p>
<p>Llegamos a mi casa rápido el barecito estaba al lado. Subimos y abrí la puerta.</p>
<p>- ¡Sorpresa! </p>
<p> Mi familia estaba en mi piso, pero ¿qué hacían allí? Entré en el piso y vi que me habían amueblado todo el comedor y la cocina.</p>
<p>- ¿Qué es esto?</p>
<p>- Es nuestro regalo de bienvenida.</p>
<p>- ¿Tu sabías esto?- Miré a niall
<p>- A sido nuestro cómplice.- Dijo tay que estaba al lado de laurtner.</p>
<p>- Bueno yo voy a cambiarme.- Lo tenía todo calculado tay le había traído ropa y el se iba a cambiar.</p>
<p>Cuando se cambió empezamos a cenar.
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