One shot
1. Un favor.
El timbre que anuncia el final de la clase nunca le ha parecido a Demi tan oportuno. Un minuto más de la soporífera clase de historia del señor Jenkins y habría caído dormida.
Va a guardar los libros en la taquilla cuando llega él, Joe Jonas, Demi le siente antes de oírle.
-Demi necesito un favor. – No saluda. Joe nunca saluda, va directo al grano, a lo que le interesa. Dem no puede evitar que le tiemble la voz al preguntar:
-¿Qué favor?
-Me tienes que cubrir en física. He quedado con Grace.
A Demi le da un vuelco el corazón. Grace. Su cita del día, que Joe tardará en olvidar el tiempo que tarde en bajarle las bragas, después, si te he visto no me acuerdo. Demi quiere gritarle lo mucho que le duele que se líe con otras y que encima ella tenga que cubrirle.
-¿No podrías quedar con tus chicas fuera del horario de clases? – un comentario sarcástico es mucho mejor que la verdad. Sobre todo si estás enamorada de tu mejor amigo en secreto desde hace años.
-¿Me cubrirás o no? – se impacienta Joe. Siempre lo hace cuando no le dan lo que quiere inmediatamente, cruza los brazos y ladea la cabeza. Demi se pregunta desde cuando le conoce tanto, decide que no quiere saber la respuesta.
-Claro. – Eso hacen los amigos, ¿no? Ayudarse cuando se necesitan, y Joe necesita que le cubra ante el profesor Banners para que pueda ir a algún rincón del patio a sobarse con Grace White.
Por supuesto tiene su pequeña compensación. Joe la abraza y le da un beso en la mejilla antes de irse. Con eso basta, ser su amiga y significar más para él que todas las chicas con las que se acuesta juntas, con eso basta. Casi siempre.
2. ¿Cómo te gusto?
La habitación de Joe esta siempre desordenada, revistas por aquí, ropa por allá, juegos de la play por todo…un caos. Como el propio Josh.
Y es difícil, muy difícil, estudiar con Joe. Porque con Joe estudiar nunca es sólo estudiar, cuando Joe estudia tiene que hacer un descanso cada quince minutos para comer algo y comentar en voz alta todo lo que lee, recalcando lo estúpido que le parece aprenderse cuando fue la revolución industrial o saber que es un complemento directo.
-¡No puedo más! – anuncia a media tarde. – Necesito salir de esta habitación.
-Has salido hace diez minutos, por nachos.
-¿Si? Pues vuelvo a tener hambre. – Para Demi es un misterio como una persona es capaz de comer tanto y no engordar ni un gramo.
– Oye, Demi…
-¿Hmm? – pregunta la chica sin levantar la mirada de su libro.
-¿Crees que debería cortarme el pelo?
Esta vez Demi si que le mira, asegurándose de que no es una broma, pero no, Joe está hablando en serio.
-Hombre, empiezas a llevarlo bastante largo – Demi no quiere hacerlo, pero no puede evitar imaginar como sería hundir los dedos en su pelo y…aparta la vista.
-Es que hay chicas a las que les gusta así de largo. – Sigue Joe ajeno a los pensamientos de su amiga. Como siempre.
-Puedes hacer una encuesta.- Dice Demi con ironía volviendo a mirar su libro. Aunque es incapaz de leer una sola palabra, lo único que ve es a Joe y su pelo y sus labios…
-¿Y tú? ¿Pelo largo o corto? ¿Cómo te gusto más, Demi?
Demi_ traga saliva y nota como va poniéndose roja, no tanto por la pregunta que podría ser perfectamente normal, sino por el tono y porque Joe se ha acercado demasiado. Ya no esta de pie mirándose en el espejo sino sentado, a su lado.
Por suerte o por desgracia en ese momento llegan Nick y Brad. El dúo dinámico, como los llaman en el instituto, los otros dos mejores amigos de Joe. Demi no suele hablar mucho con ellos por la sencilla razón de que no los soporta. Son como dos mundos diferentes: Demi y Joe . Nick, Brad y Joe.
-¡Hola! – gritan, se sientan, no piden permiso para pasar. ¿Para qué?
-Vaya – murmura Nick. – Tienes compañía- Luego le da un codazo a Brad y los dos se ríen maliciosamente, Demi sospecha que ambos saben desde hace tiempo, quien sabe cuanto, lo que siente por Joe.
-Chicos , les dije que vinierais a las seis. – Joe, en su mundo, no se da por aludido. Hay veces, como esa, en las que Demi_ le odia por ser tan… Joe.
-¿Y que hace la parejita? – pregunta Nick, con toda su mala leche (que no es poca) sentándose entre ellos.
Si a Demi le hicieran elegir, a base de dolorosa tortura y bajo amenaza de muerte, entre los dos, se queda con Brad. Nick es escandaloso y nada discreto, no conoce el significado de la palabra vergüenza. Brad también es así, pero no tanto, y se corta un poco cuando ella esta delante, sólo por eso es un poquito menos insoportable.
-Estábamos estudiando – responde Joe. Decir que estudiaban es ser optimistas pero Demi prefiere no comentar nada.
Nick bufa y dice:
-¿Estudiar? ¡Qué aburridos son! -después se levanta y añade: - Veníamos a buscarte Joe. Hemos quedado con tres mamotas que…- no acaba la frase pero tampoco hace falta. Brad mira a Demi con cautela, como si esperara que se enfade por lo que ha dicho su amigo.
-Vale, en este cuarto empieza a haber demasiada testosterona para mi gusto. Nos vemos mañana, Joe. Adiós chicos.
Cuando sale le parece oír que Nick le dice a Joe:
-Joe, tú no eres más atontado porque no puedes.
3. Celos.
Wilmer Green es guapo. No es guapo como Joe que deja a las chicas sin respiración pero es mono. Y también simpático. Es la pareja de Demi en química y siempre es agradable pasar un rato con él.
Salen de clase juntos, hablando de todo un poco. Es fácil hablar con Wilmer. No hace que Demi se sonroje y tenga que estar ocultando lo que siente. Fácil, pero no es Joe.
Y hablando de Roma, el chico en cuestión se acerca.
-¿Nos dejas solos? Tengo que hablar con mi amiga – ah, sí. A Joe no le gusta Wilmer. Nunca se han llevado bien y no es culpa de Wilmer, que es un encanto, sino de Joe que no se molesta en ser amable con él. Ni con nadie.
-Claro. – dice Wilmer. – Hasta otra, Demi . Joe.- A veces, Demi cree que Wilmer le tiene algo de miedo a Joe. Comprensible si se tiene en cuenta como le trata.
-Que idiota – murmura Joe cuando Wilmer se ha ido - ¿Por qué hablas con ese idiota?
-Joe, por favor. – la advertencia es suave pero firme.
-Vale…Como quieras. – Cambia de tema - Necesito un favor.
-Eres increíble – Demi no recuerda haber estado nunca tan enfadada con Joe. De repente, la invade una furia irracional hacia su mejor amigo de quien lleva años enamorada y que no parece darse cuenta de nada.
-¿Qué?
-Llamas idiota a cualquier persona con la que hable pero tú solo te acercas para pedirme que te cubra y así puedas ir a enrollarte con una de tus chicas. Pero oye, somos amigos y eso es lo que hacen los amigos. Yo te ayudo y tú desprecias a cualquiera que me hable que no seas tú.
-Demi...
-Nada de "Demi". Eres un egoísta…y yo una imbécil.
El timbre que anuncia el final de la clase nunca le ha parecido a Demi tan oportuno. Un minuto más de la soporífera clase de historia del señor Jenkins y habría caído dormida.
Va a guardar los libros en la taquilla cuando llega él, Joe Jonas, Demi le siente antes de oírle.
-Demi necesito un favor. – No saluda. Joe nunca saluda, va directo al grano, a lo que le interesa. Dem no puede evitar que le tiemble la voz al preguntar:
-¿Qué favor?
-Me tienes que cubrir en física. He quedado con Grace.
A Demi le da un vuelco el corazón. Grace. Su cita del día, que Joe tardará en olvidar el tiempo que tarde en bajarle las bragas, después, si te he visto no me acuerdo. Demi quiere gritarle lo mucho que le duele que se líe con otras y que encima ella tenga que cubrirle.
-¿No podrías quedar con tus chicas fuera del horario de clases? – un comentario sarcástico es mucho mejor que la verdad. Sobre todo si estás enamorada de tu mejor amigo en secreto desde hace años.
-¿Me cubrirás o no? – se impacienta Joe. Siempre lo hace cuando no le dan lo que quiere inmediatamente, cruza los brazos y ladea la cabeza. Demi se pregunta desde cuando le conoce tanto, decide que no quiere saber la respuesta.
-Claro. – Eso hacen los amigos, ¿no? Ayudarse cuando se necesitan, y Joe necesita que le cubra ante el profesor Banners para que pueda ir a algún rincón del patio a sobarse con Grace White.
Por supuesto tiene su pequeña compensación. Joe la abraza y le da un beso en la mejilla antes de irse. Con eso basta, ser su amiga y significar más para él que todas las chicas con las que se acuesta juntas, con eso basta. Casi siempre.
2. ¿Cómo te gusto?
La habitación de Joe esta siempre desordenada, revistas por aquí, ropa por allá, juegos de la play por todo…un caos. Como el propio Josh.
Y es difícil, muy difícil, estudiar con Joe. Porque con Joe estudiar nunca es sólo estudiar, cuando Joe estudia tiene que hacer un descanso cada quince minutos para comer algo y comentar en voz alta todo lo que lee, recalcando lo estúpido que le parece aprenderse cuando fue la revolución industrial o saber que es un complemento directo.
-¡No puedo más! – anuncia a media tarde. – Necesito salir de esta habitación.
-Has salido hace diez minutos, por nachos.
-¿Si? Pues vuelvo a tener hambre. – Para Demi es un misterio como una persona es capaz de comer tanto y no engordar ni un gramo.
– Oye, Demi…
-¿Hmm? – pregunta la chica sin levantar la mirada de su libro.
-¿Crees que debería cortarme el pelo?
Esta vez Demi si que le mira, asegurándose de que no es una broma, pero no, Joe está hablando en serio.
-Hombre, empiezas a llevarlo bastante largo – Demi no quiere hacerlo, pero no puede evitar imaginar como sería hundir los dedos en su pelo y…aparta la vista.
-Es que hay chicas a las que les gusta así de largo. – Sigue Joe ajeno a los pensamientos de su amiga. Como siempre.
-Puedes hacer una encuesta.- Dice Demi con ironía volviendo a mirar su libro. Aunque es incapaz de leer una sola palabra, lo único que ve es a Joe y su pelo y sus labios…
-¿Y tú? ¿Pelo largo o corto? ¿Cómo te gusto más, Demi?
Demi_ traga saliva y nota como va poniéndose roja, no tanto por la pregunta que podría ser perfectamente normal, sino por el tono y porque Joe se ha acercado demasiado. Ya no esta de pie mirándose en el espejo sino sentado, a su lado.
Por suerte o por desgracia en ese momento llegan Nick y Brad. El dúo dinámico, como los llaman en el instituto, los otros dos mejores amigos de Joe. Demi no suele hablar mucho con ellos por la sencilla razón de que no los soporta. Son como dos mundos diferentes: Demi y Joe . Nick, Brad y Joe.
-¡Hola! – gritan, se sientan, no piden permiso para pasar. ¿Para qué?
-Vaya – murmura Nick. – Tienes compañía- Luego le da un codazo a Brad y los dos se ríen maliciosamente, Demi sospecha que ambos saben desde hace tiempo, quien sabe cuanto, lo que siente por Joe.
-Chicos , les dije que vinierais a las seis. – Joe, en su mundo, no se da por aludido. Hay veces, como esa, en las que Demi_ le odia por ser tan… Joe.
-¿Y que hace la parejita? – pregunta Nick, con toda su mala leche (que no es poca) sentándose entre ellos.
Si a Demi le hicieran elegir, a base de dolorosa tortura y bajo amenaza de muerte, entre los dos, se queda con Brad. Nick es escandaloso y nada discreto, no conoce el significado de la palabra vergüenza. Brad también es así, pero no tanto, y se corta un poco cuando ella esta delante, sólo por eso es un poquito menos insoportable.
-Estábamos estudiando – responde Joe. Decir que estudiaban es ser optimistas pero Demi prefiere no comentar nada.
Nick bufa y dice:
-¿Estudiar? ¡Qué aburridos son! -después se levanta y añade: - Veníamos a buscarte Joe. Hemos quedado con tres mamotas que…- no acaba la frase pero tampoco hace falta. Brad mira a Demi con cautela, como si esperara que se enfade por lo que ha dicho su amigo.
-Vale, en este cuarto empieza a haber demasiada testosterona para mi gusto. Nos vemos mañana, Joe. Adiós chicos.
Cuando sale le parece oír que Nick le dice a Joe:
-Joe, tú no eres más atontado porque no puedes.
3. Celos.
Wilmer Green es guapo. No es guapo como Joe que deja a las chicas sin respiración pero es mono. Y también simpático. Es la pareja de Demi en química y siempre es agradable pasar un rato con él.
Salen de clase juntos, hablando de todo un poco. Es fácil hablar con Wilmer. No hace que Demi se sonroje y tenga que estar ocultando lo que siente. Fácil, pero no es Joe.
Y hablando de Roma, el chico en cuestión se acerca.
-¿Nos dejas solos? Tengo que hablar con mi amiga – ah, sí. A Joe no le gusta Wilmer. Nunca se han llevado bien y no es culpa de Wilmer, que es un encanto, sino de Joe que no se molesta en ser amable con él. Ni con nadie.
-Claro. – dice Wilmer. – Hasta otra, Demi . Joe.- A veces, Demi cree que Wilmer le tiene algo de miedo a Joe. Comprensible si se tiene en cuenta como le trata.
-Que idiota – murmura Joe cuando Wilmer se ha ido - ¿Por qué hablas con ese idiota?
-Joe, por favor. – la advertencia es suave pero firme.
-Vale…Como quieras. – Cambia de tema - Necesito un favor.
-Eres increíble – Demi no recuerda haber estado nunca tan enfadada con Joe. De repente, la invade una furia irracional hacia su mejor amigo de quien lleva años enamorada y que no parece darse cuenta de nada.
-¿Qué?
-Llamas idiota a cualquier persona con la que hable pero tú solo te acercas para pedirme que te cubra y así puedas ir a enrollarte con una de tus chicas. Pero oye, somos amigos y eso es lo que hacen los amigos. Yo te ayudo y tú desprecias a cualquiera que me hable que no seas tú.
-Demi...
-Nada de "Demi". Eres un egoísta…y yo una imbécil.
– Y con esas
palabras Demi deja a Joe plantado en medio del pasillo del instituto.
4. ¿Me perdonas?
El día siguiente de la discusión, viernes, será recordado por Demi_ como uno de los peores de su vida. No ha hablado con Joe, ni siquiera le ha visto y vaya a donde vaya la acompañan los rumores. Han discutido. Ella estará celosa. Sólo son amigos. Por favor, ¿has visto cómo le mira?
Palabras envenenadas de cotillas y chismosos que no saben nada de ella pero se creen con el derecho a juzgarla.
Por la tarde a última hora Demi tiene filosofía, normalmente es su clase favorita, se sienta al lado de Joe y se ríen de lo que la pirada de la profesora Peterson dice, pero ese día, Joe no ha ido a clase y a Demi le toca aguantar sola una hora de chorradas sin pies ni cabeza.
A la salida del instituto él esta allí. Apoyado en su moto y con su mejor cara de arrepentimiento, sólo con verle Demi nota que parte de su enfado se esfuma, pero se obliga a recordar lo terriblemente egoísta y egocéntrico que Joe puede llegar a ser.
-¿Qué quieres? – pregunta en su tono más cortante cuando Joe se le acerca.
-¿Quieres que te lleve a casa?
-No, gracias. Prefiero ir andando.
-Demi…tienes que perdonarme – Demi sigue caminando sin mirarle.
4. ¿Me perdonas?
El día siguiente de la discusión, viernes, será recordado por Demi_ como uno de los peores de su vida. No ha hablado con Joe, ni siquiera le ha visto y vaya a donde vaya la acompañan los rumores. Han discutido. Ella estará celosa. Sólo son amigos. Por favor, ¿has visto cómo le mira?
Palabras envenenadas de cotillas y chismosos que no saben nada de ella pero se creen con el derecho a juzgarla.
Por la tarde a última hora Demi tiene filosofía, normalmente es su clase favorita, se sienta al lado de Joe y se ríen de lo que la pirada de la profesora Peterson dice, pero ese día, Joe no ha ido a clase y a Demi le toca aguantar sola una hora de chorradas sin pies ni cabeza.
A la salida del instituto él esta allí. Apoyado en su moto y con su mejor cara de arrepentimiento, sólo con verle Demi nota que parte de su enfado se esfuma, pero se obliga a recordar lo terriblemente egoísta y egocéntrico que Joe puede llegar a ser.
-¿Qué quieres? – pregunta en su tono más cortante cuando Joe se le acerca.
-¿Quieres que te lleve a casa?
-No, gracias. Prefiero ir andando.
-Demi…tienes que perdonarme – Demi sigue caminando sin mirarle.
– Por favor, te
juro que no volveré a hablar de Green.
La chica suspira.
-¿Crees que ese es el problema? – dice parándose y girándose para encararlo.
-¿Qué iba a ser sino?
Claro, ¿qué iba a ser sino? Demi quiere decirle la verdad, que le quiere y que no soporta saber que esta con otras, quiere decirle que siempre ha soñado con estar con él y que cada vez que él le pide uno de sus favores tiene que aguantarse las lágrimas. Quiere decirle muchas cosas. Pero no dice ninguna, porque es una cobarde.
-Ya… ¿me prometes que no serás tan borde con Wilmer? ¿Y dejarás de insultarle?
Joe acepta a regañadientes y después, invita a Demi al cine para celebrar que se han amigado. Por un momento, Demi se siente como una de sus chicas. El momento pasa cuando Joe le dice que tiene que volver pronto porque ha quedado por la noche. Vuelta a la normalidad.
5. ¡Fiesta!
A Demi nunca le han gustado las fiestas. Bueno, las fiestas sí pero no ese tipo de fiestas. Las fiestas que da Joe en su casa cuando sus padres no están son casi una leyenda en el instituto. La única regla es que no hay reglas. Lo que si hay es música, alcohol, bailarinas a veces y drogas casi siempre. La mitad de los embarazos adolescentes del instituto vienen de esas fiestas.
Demi nunca ha ido a ninguna pero ese sábado Joe ha insistido mucho. Para terminar de amigarnos. Venga, Demi no me harás ese feo. Y ahora Demi está en medio de una fiesta salvaje en la que no pinta nada.
La chica está a punto de marcharse cuando ve algo que la deja paralizada. En un rincón Joe, enrollándose con una rubia a la que Demi no conoce. Le empiezan a picar los ojos y siente unas absurdas ganas de llorar. Una cosa es saber que él se acuesta con todas y otra cosa verlo.
Se aguanta las lágrimas y coge una botella de Tequila. Ella no suele beber pero, es una fiesta ¿no?
6. ¿Estas borracha?
Son cerca de las doce de la noche y la botella ya está vacía, pero Demi "no" está borracha. Sólo está algo achispada, por eso encuentra divertidas cosas como bailar en medio del salón y ser sobada por chicos a los que no conoce (o igual sí, porque sus caras están algo borrosas y no les ve muy bien). Cuando la chica empieza a considerar quitarse la camiseta (a sugerencia de uno de sus espectadores), llega alguien a quien si conoce y que ni con cuatro botellas más de tequila iba a conseguir olvidar. Joe.
-¿Demi? ¿Qué haces?
-Joe– la voz le suena algo perjudicada pero no está borracha – Ven a bailar – Intenta cogerle la mano pero y arrastrarlo pero el suelo parece moverse y sólo consigue caerse encima suyo.
-¿Estás borracha? – pregunta su amigo sujetándola.
-¡No! ¡Vamos a bailar!
-Estás borracha – esta vez no es una pregunta. – Vamos.
-¿A bailar?
-No, arriba. Vas a dormir en mi cama, y a vomitar en mi váter seguramente. – dice Joe mientras empieza a subir las escaleras con ella. Demi no se ve capaz de subir ni un escalón sin caerse así que se apoya en Joe quien tiene suficiente fuerza para llevarla sin que acaben los dos en el suelo.
Una vez arriba, Joe la deja en la cama pero Demi no le suelta y acaban los dos tumbados.
-Demi…venga suelta – dice Joe intentando incorporarse, pero Demi_ no le suelta.
-Nooo. No te vayas – a lo mejor si que está un poco borracha porque todo le da vueltas y lo único firme es Joe – Quédate, no vayas a enrollarte con otra de tus chicas. – Sí, está borracha pero no pasa nada porque es una fiesta.
-Demi...– Joe consigue soltarse pero no se marcha, se queda en la cama a su lado, sentado.
-¿Sabes qué? A la mierda. Voy a decirlo – decide Demi. Joe pregunta ¿qué? Y la chica, después de respirar hondo, dice – Joe Jonas, te quiero.
Joe se ríe.
– Yo también te quiero, Demi. Eres mi mejor amiga.
-¡No! ¡No lo entiendes! – Demi se incorpora, reprime las náuseas y consigue decir – Te quiero. Estoy enamorada de ti desde siempre y tú eres un idiota porque no te has dado cuenta. – después de esto Demi no lo resiste más y vomita en la alfombra de Joe
7. ¡No iba en serio!
A la mañana siguiente, cuando Demi abre los ojos siente como si tuviera un estropajo en la boca y tiene la sensación de que le va a reventar la cabeza. Además, no recuerda lo que ha pasado. Estaba en una fiesta y…nada más.
-¡Hombre! ¡Ya era hora! – le llega la voz de Joe desde la puerta. En ese momento Demi se da cuenta de que no está en su cama. Está en el cuarto de su mejor amigo.
-¿Qué hago aquí? – pregunta Demi incorporándose. Al hacerlo el dolor de cabeza aumenta.
-Pasaste una buena anoche. Tuve que evitar que te desnudaras en medio de mi salón. – dice Joe acercándose. Y, al ver que Demi se lleva una mano a la cabeza, añade divertido - ¿Resaca, eh?
-Shh, habla más bajo. – De repente Demi recuerda algo - ¿Mis padres…?
-Tranquila, llamé a tu madre y le dije que te quedarías a dormir para ayudarme a recogerlo todo.
-¿Y se lo tragó?
-Miento muy bien – es lo único que dice Joe encogiéndose de hombros.
La chica suspira.
-¿Crees que ese es el problema? – dice parándose y girándose para encararlo.
-¿Qué iba a ser sino?
Claro, ¿qué iba a ser sino? Demi quiere decirle la verdad, que le quiere y que no soporta saber que esta con otras, quiere decirle que siempre ha soñado con estar con él y que cada vez que él le pide uno de sus favores tiene que aguantarse las lágrimas. Quiere decirle muchas cosas. Pero no dice ninguna, porque es una cobarde.
-Ya… ¿me prometes que no serás tan borde con Wilmer? ¿Y dejarás de insultarle?
Joe acepta a regañadientes y después, invita a Demi al cine para celebrar que se han amigado. Por un momento, Demi se siente como una de sus chicas. El momento pasa cuando Joe le dice que tiene que volver pronto porque ha quedado por la noche. Vuelta a la normalidad.
5. ¡Fiesta!
A Demi nunca le han gustado las fiestas. Bueno, las fiestas sí pero no ese tipo de fiestas. Las fiestas que da Joe en su casa cuando sus padres no están son casi una leyenda en el instituto. La única regla es que no hay reglas. Lo que si hay es música, alcohol, bailarinas a veces y drogas casi siempre. La mitad de los embarazos adolescentes del instituto vienen de esas fiestas.
Demi nunca ha ido a ninguna pero ese sábado Joe ha insistido mucho. Para terminar de amigarnos. Venga, Demi no me harás ese feo. Y ahora Demi está en medio de una fiesta salvaje en la que no pinta nada.
La chica está a punto de marcharse cuando ve algo que la deja paralizada. En un rincón Joe, enrollándose con una rubia a la que Demi no conoce. Le empiezan a picar los ojos y siente unas absurdas ganas de llorar. Una cosa es saber que él se acuesta con todas y otra cosa verlo.
Se aguanta las lágrimas y coge una botella de Tequila. Ella no suele beber pero, es una fiesta ¿no?
6. ¿Estas borracha?
Son cerca de las doce de la noche y la botella ya está vacía, pero Demi "no" está borracha. Sólo está algo achispada, por eso encuentra divertidas cosas como bailar en medio del salón y ser sobada por chicos a los que no conoce (o igual sí, porque sus caras están algo borrosas y no les ve muy bien). Cuando la chica empieza a considerar quitarse la camiseta (a sugerencia de uno de sus espectadores), llega alguien a quien si conoce y que ni con cuatro botellas más de tequila iba a conseguir olvidar. Joe.
-¿Demi? ¿Qué haces?
-Joe– la voz le suena algo perjudicada pero no está borracha – Ven a bailar – Intenta cogerle la mano pero y arrastrarlo pero el suelo parece moverse y sólo consigue caerse encima suyo.
-¿Estás borracha? – pregunta su amigo sujetándola.
-¡No! ¡Vamos a bailar!
-Estás borracha – esta vez no es una pregunta. – Vamos.
-¿A bailar?
-No, arriba. Vas a dormir en mi cama, y a vomitar en mi váter seguramente. – dice Joe mientras empieza a subir las escaleras con ella. Demi no se ve capaz de subir ni un escalón sin caerse así que se apoya en Joe quien tiene suficiente fuerza para llevarla sin que acaben los dos en el suelo.
Una vez arriba, Joe la deja en la cama pero Demi no le suelta y acaban los dos tumbados.
-Demi…venga suelta – dice Joe intentando incorporarse, pero Demi_ no le suelta.
-Nooo. No te vayas – a lo mejor si que está un poco borracha porque todo le da vueltas y lo único firme es Joe – Quédate, no vayas a enrollarte con otra de tus chicas. – Sí, está borracha pero no pasa nada porque es una fiesta.
-Demi...– Joe consigue soltarse pero no se marcha, se queda en la cama a su lado, sentado.
-¿Sabes qué? A la mierda. Voy a decirlo – decide Demi. Joe pregunta ¿qué? Y la chica, después de respirar hondo, dice – Joe Jonas, te quiero.
Joe se ríe.
– Yo también te quiero, Demi. Eres mi mejor amiga.
-¡No! ¡No lo entiendes! – Demi se incorpora, reprime las náuseas y consigue decir – Te quiero. Estoy enamorada de ti desde siempre y tú eres un idiota porque no te has dado cuenta. – después de esto Demi no lo resiste más y vomita en la alfombra de Joe
7. ¡No iba en serio!
A la mañana siguiente, cuando Demi abre los ojos siente como si tuviera un estropajo en la boca y tiene la sensación de que le va a reventar la cabeza. Además, no recuerda lo que ha pasado. Estaba en una fiesta y…nada más.
-¡Hombre! ¡Ya era hora! – le llega la voz de Joe desde la puerta. En ese momento Demi se da cuenta de que no está en su cama. Está en el cuarto de su mejor amigo.
-¿Qué hago aquí? – pregunta Demi incorporándose. Al hacerlo el dolor de cabeza aumenta.
-Pasaste una buena anoche. Tuve que evitar que te desnudaras en medio de mi salón. – dice Joe acercándose. Y, al ver que Demi se lleva una mano a la cabeza, añade divertido - ¿Resaca, eh?
-Shh, habla más bajo. – De repente Demi recuerda algo - ¿Mis padres…?
-Tranquila, llamé a tu madre y le dije que te quedarías a dormir para ayudarme a recogerlo todo.
-¿Y se lo tragó?
-Miento muy bien – es lo único que dice Joe encogiéndose de hombros.
– Demi ...
-¿Hmm?
-Anoche dijiste algo…-empieza Joe poniéndose serio y sentándose en la cama – sobre mí.
-¿Qué dije? – pregunta Demi con temor. Como sea lo que ella cree se suicida. Al menos así dejaría de dolerle la cabeza.
-Dijiste que estás enamorada de mí– dice Joe respirando hondo.
-Oh…Joe, estaba borracha.
-Pues parecías bastante convencida.
-¿Qué? ¿Te lo creíste? – Demi no recuerda haber estado nunca tan nerviosa. Tiene un nudo en el estomago y el maldito dolor de cabeza parece haber aumentado- Ni siquiera me acuerdo de lo que paso, seguramente lo dije porque eras tú el que estaba conmigo. Si hubiera estado con otro chico pues se lo habría dicho a él. –Explica la chica atropelladamente.
-Entonces, ¿no estás enamorada de mí? – se asegura Joe. Demi niega con la cabeza. ¿Joe parece decepcionado o se lo está imaginando?
– Que raro, porque todo cuadraba. Lo nerviosa que te pones a veces, el enfado del otro día, que te emborracharas cuando me viste con otra…
Demi siente que las mejillas le arden.
-Tengo que irme, nos vemos mañana.- La chica se levanta pero, antes de que pueda dar un paso, Joe la coge del brazo y tira de ella consiguiendo que Demi se siente en su regazo. Entonces la besa.
Con ese beso Demi se da cuenta de algo y es que todos los rumores que ha oído sobre los besos de Joe se quedan cortos. Joe besa muy bien. Le rodea la cintura con un brazo y con la otra mano le acaricia la mejilla suavemente. Entonces Demi olvida el dolor de cabeza y enreda los dedos en el pelo de Joe abriendo la boca para profundizar el beso y, cuando la lengua de Joe entra en contacto con la suya la chica siente como si millones de mariposas aletearan en su estómago y tiene la sensación de que las piernas se le vuelven de mantequilla.
Al separarse, Joe sonríe seductoramente y Demi esta más sonrojada de lo que lo ha estado en su vida.
-¿Qué ha sido esto? – Pregunta Demi.
-Creo que un beso. Espera – Joe la vuelve a atraer hasta él para darle un beso fugaz – Sí, un beso.
-¿Por qué?
-Porque creo que me he enamorado de ti.
-No. – Dice Demi levantándose. – Tú…no. No puede ser. ¿Cómo? Quiero decir… - Demi siente que el dolor de cabeza ha vuelto con más fuerza y no sabe si lo que está pasando es producto de su imaginación o una broma de mal gusto.
-Demi escucha. – Dice Joe cogiendo a la chica por los hombros y mirándola a los ojos – Sé que suena raro que después de tanto tiempo te diga esto pero…con lo que dijiste ayer me he dado cuenta de que de una forma u otra tú siempre has estado en mi vida y…Demi, a pesar de lo idiota que soy y lo ciego que he estado, ¿quieres salir conmigo?
La chica siente que el corazón va a reventarle de alegría pero, por otra parte, esta asustada. Conoce el historial de Joe con las chicas y no quiere ser una más. Joe parece adivinar lo que pasa por su mente porque le aclara:
-Demi, no vas a ser como las demás, lo prometo.
-¿Hmm?
-Anoche dijiste algo…-empieza Joe poniéndose serio y sentándose en la cama – sobre mí.
-¿Qué dije? – pregunta Demi con temor. Como sea lo que ella cree se suicida. Al menos así dejaría de dolerle la cabeza.
-Dijiste que estás enamorada de mí– dice Joe respirando hondo.
-Oh…Joe, estaba borracha.
-Pues parecías bastante convencida.
-¿Qué? ¿Te lo creíste? – Demi no recuerda haber estado nunca tan nerviosa. Tiene un nudo en el estomago y el maldito dolor de cabeza parece haber aumentado- Ni siquiera me acuerdo de lo que paso, seguramente lo dije porque eras tú el que estaba conmigo. Si hubiera estado con otro chico pues se lo habría dicho a él. –Explica la chica atropelladamente.
-Entonces, ¿no estás enamorada de mí? – se asegura Joe. Demi niega con la cabeza. ¿Joe parece decepcionado o se lo está imaginando?
– Que raro, porque todo cuadraba. Lo nerviosa que te pones a veces, el enfado del otro día, que te emborracharas cuando me viste con otra…
Demi siente que las mejillas le arden.
-Tengo que irme, nos vemos mañana.- La chica se levanta pero, antes de que pueda dar un paso, Joe la coge del brazo y tira de ella consiguiendo que Demi se siente en su regazo. Entonces la besa.
Con ese beso Demi se da cuenta de algo y es que todos los rumores que ha oído sobre los besos de Joe se quedan cortos. Joe besa muy bien. Le rodea la cintura con un brazo y con la otra mano le acaricia la mejilla suavemente. Entonces Demi olvida el dolor de cabeza y enreda los dedos en el pelo de Joe abriendo la boca para profundizar el beso y, cuando la lengua de Joe entra en contacto con la suya la chica siente como si millones de mariposas aletearan en su estómago y tiene la sensación de que las piernas se le vuelven de mantequilla.
Al separarse, Joe sonríe seductoramente y Demi esta más sonrojada de lo que lo ha estado en su vida.
-¿Qué ha sido esto? – Pregunta Demi.
-Creo que un beso. Espera – Joe la vuelve a atraer hasta él para darle un beso fugaz – Sí, un beso.
-¿Por qué?
-Porque creo que me he enamorado de ti.
-No. – Dice Demi levantándose. – Tú…no. No puede ser. ¿Cómo? Quiero decir… - Demi siente que el dolor de cabeza ha vuelto con más fuerza y no sabe si lo que está pasando es producto de su imaginación o una broma de mal gusto.
-Demi escucha. – Dice Joe cogiendo a la chica por los hombros y mirándola a los ojos – Sé que suena raro que después de tanto tiempo te diga esto pero…con lo que dijiste ayer me he dado cuenta de que de una forma u otra tú siempre has estado en mi vida y…Demi, a pesar de lo idiota que soy y lo ciego que he estado, ¿quieres salir conmigo?
La chica siente que el corazón va a reventarle de alegría pero, por otra parte, esta asustada. Conoce el historial de Joe con las chicas y no quiere ser una más. Joe parece adivinar lo que pasa por su mente porque le aclara:
-Demi, no vas a ser como las demás, lo prometo.
– Explica Joe. Parece
nervioso- Si no quieres…no pasa nada. Podemos seguir siendo ami…
Demi no le deja terminar, le rodea el cuello con los brazos y le besa. No hablan durante unos instantes, ocupados en besarse lenta y apasionadamente.
-¿Eso es un sí? – pregunta Joe sobre sus labios. Demi asiente y le muerde el labio inferior antes de besarlo. Joe la estrecha entre sus brazos y Demi apoya la cabeza en su hombro.
-Joe.
-¿Qué?
-Me gustas más con el pelo largo.
Fin
Demi no le deja terminar, le rodea el cuello con los brazos y le besa. No hablan durante unos instantes, ocupados en besarse lenta y apasionadamente.
-¿Eso es un sí? – pregunta Joe sobre sus labios. Demi asiente y le muerde el labio inferior antes de besarlo. Joe la estrecha entre sus brazos y Demi apoya la cabeza en su hombro.
-Joe.
-¿Qué?
-Me gustas más con el pelo largo.
Fin
