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Mi nombre es Yesennia ... subo adaptaciones jemi en youtube pero aveces como son largas lo subo a este blog este es mi canal http://www.youtube.com/channel/UC93vtXRXWvbXxe_1js_HRJg/videos?flow=grid&view=0 ...
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martes, 8 de enero de 2013

dejar paradise capitulo 11 - jemi


Joseph:

—joseph espero que aprobaras los exámenes —mi madre grita desde la cocina.
Me estoy lavando las manos por tercera vez esta noche. Tengo pintura hasta los codos, cortesía de mi trabajo de servicios comunitarios. La pareja de ancianos del centro de mayores han contratado para que les pinten la cocina con un rosa intenso para que haga juego con las falsas rosas rosas de la mesa de la cocina.

—Hice lo que pude —digo.
—Esperemos que lo que pudiste sea lo suficientemente bueno.

Me seco las manos en una toalla, preguntándome cuando parará de tratarme como un extraño. Algún día voy a cortar su exterior de plástico. Algún día pronto.

El teléfono suena. Mi mama contesta, luego me lo pasa.

—Es para ti. Es Damon —cojo el teléfono.
—Hey.
—El representante de The Trusty Nail dijo que llegaste tarde.

Oh, mierda.
—Me tenía que quedar después de clase porque...
—Lo he oído todo, no malgastes tu aliento —ladra, interrumpiéndome—. Cero tolerancia. Te registras en servicio comunitario a tiempo. Periodo. ¿Lo entiendes?
— Lo entiendo.
—Esto va a tu expediente, joe. Puedo solicitar a un juez para enviarte de vuelta al DOC. Sigue jodiéndola y lo haré…

Sigue balbuceando, pero estoy demasiado enojado para escuchar.—… Te dije que fueras un ciudadano modelo y que estuvieras a tiempo en tu trabajo. Me has defraudado. No dejes que pase otra vez.

—No fue mi culpa —argumento.
—Si tuviera un centavo por cada vez que he oído esas palabras, sería millonario.
Duro de pelar.

—Lo capto, Damon. Alto y claro.
—Bien. Lo comprobaré contigo mañana —dice, luego cuelga.

Cuando cuelgo el teléfono, me doy cuenta de que mamá ha estado escuchando mi mitad de la conversación. Me está mirando, pero hay un vacío en sus ojos – como si ella no estuviera toda ahí.

—¿Está todo bien?
—Sip — digo. Solo aterciopelado.
—Bien —agarra su bolso del sofá—. Voy a la tienda de comestibles. Voy a hacer mis Spaghetti
Espectaculares para el Festival de Otoño el sábado por la noche.

Mamá siempre hace voluntariado a favor de mierda. Adora la atención, supongo. Su plato de Spaghetti Espectacular ha ganado el premio a la mejor receta de Ayudante de Damas cada año. Incluso tiene los premios cuidadosamente apilados en el salón.

Mamá sale volando por la puerta en su habitual frenesí de caos.
—Está loca, ya sabes —dice selena desde la puerta de la cocina.

Hoy mi hermana lleva vaqueros oscuros con cadenas colgando. El final de una cadena se une a una de las piernas del pantalón y el otro final está unido a la otra pierna. ¿Cómo puede andar así?

Veo a mamá bajar la entrada cuando miro por la ventana del salón.
—Dímelo a mí.
—¿Crees que las cosas volverán a lo normal alguna vez? —pregunta selena, con esperanza llenando su voz.
—Mejor será —voy a pasar mis días intentándolo, empezando ahora mismo con mi hermana. Está a punto de volver a la cocina, pero no la dejo escapar—. ¿Alguna vez hablaste con, ya sabes, demi?

Ella se congela, luego sacude su cabeza lentamente.
—¿No desde el accidente?
Sacude su cabeza de nuevo.

—No quiero hablar de ello, joe. Por favor no me hagas hablar de ello. No ahora.
—¿Cuándo, entonces? —no contesta—. Algún día vamos a hablarlo, selena. No puedes evitar la conversación para siempre —me pongo la chaqueta, agarro un balón de baloncesto del garaje y me dirijo fuera. Evito incluso mirar a la casa de los lovato conforme me dirijo al parque en la dirección contraria. Necesito lanzar algunas canastas para despejar mi cabeza.

Mi jodida hermana es la que necesita terapia de grupo. Yo era el que estaba encerrado y todo el mundo que se quedó en casa, son unos malditos chiflados. Oh, la ironía cómica.
***

Al día siguiente estoy sentado en la oficina del director. Mamá y Papá tienen que venir conmigo para oír si he aprobado o no los exámenes. Dios, esto da asco.

Meyer abre una carpeta y se me queda mirando. La carpeta da asco, también. Especialmente una que no tiene nada que hacer conmigo.

El abogado defensor asignado a mi caso después del accidente tenía una carpeta esbozando el accidente, mi arresto y la historia de mi vida. El guardia en el DOC tenía una carpeta de lo mismo.
Es como si no fuera un tío
más. He sido reducido a palabras escritas por otros sobre mí. Incluso Damon se basa en una maldita carpeta. Podría decirles un infierno muchas más cosas de lo que cualquier carpeta pueda decir.

—Mientras joseph hizo asombrosamente bien casi todos los exámenes —Meyer dirige su atención a mi padre—, no ha pasado los requerimientos para estudios sociales.

Dios, eso no es una sorpresa considerando lo que sely dijo.

La sonrisa de mama pierde su brillo por un segundo.

—Estoy segura de que es un error.

Miro por encima a papá. Me mira antes de decir,
—joseph pasó por el programa académico en el, ah, Departamento de Correcciones.
Meyer levanta una mano.

—Eso puede ser, Dr. jonas. Pero el no aprobó estudios sociales o no ganó suficientes créditos para ser de ultimo año.

Voy a decir lo que he estado esperando a decir todo el tiempo, al infierno las consecuencias.

—Simplemente podría abandonar.
Mamá frunce el ceño.
—joseph, no —sí, ¡una verdadera reacción pública en directo!
Las cejas de papá se arrugan.

—Hijo, no vas a abandonar. Estoy seguro de que el Sr. Meyer puede resolver algo. ¿Verdad?
El tipo toma una respiración honda y saca otra carpeta, con lo cual me dan ganas de reír. Estudia el contenido mientras todos nosotros esperamos en silencio.

—Bueno, podría ponerlo en un nivel junior de estudios sociales pero manteniendo todas sus asignaturas de nivel de último curso.
—Oh, esa es una idea maravillosa —grita mamá.

Papá asiente.
—Tendrá que tomar clases de verano y graduarse tarde. No es ideal pero...
—Está bien, ¿no Nicholas?

Oh, hombre. ¿Escuela de verano? ¿Por qué no me clavan astillas bajo las uñas en su lugar?
—Como sea, papá.

Miro fuera de la ventana como los coches pasan por la escuela y los pájaros vuelan a quien sabe dónde.

—joseph, ¿Por qué no coges un horario de mi secretaria? —dice el director, luego comprueba su reloj—. Puedes pillar la última mitad de tu tercera clase si te das prisa.
Papá y mamá están silenciosos conforme salimos de la oficina de Meyer.

La secretaria me pasa una hoja de papel.
—Aquí está tu horario de clases.

Camino hacia Ingles de último curso. Déjale al viejo Meyer el hacerme entrar en la clase a mitad de la clase. Hago una mueca de dolor cuando abro la puerta.

Casi puedo oír la voz de locutor en mi cabeza. Si, señoras y señores, la principal atracción… directamente desde la cárcel de menores… ¡JOSEPH JONAS! Siento sesenta ojos en mí, quemando en mi cráneo conforme me acerco al profesor, el Sr. Edelsen.

—¿Puedo ayudarte? —pregunta.
—Estoy en esta clase.

Silencio.

Músculos tensándose.

—Bueno, toma asiento entonces.

Camino hacia la parte de atrás de la clase y cojo un asiento al lado de Drew Rudolph. Solíamos salir. Ya sabes… antes.

Después de clase tengo el almuerzo. Pago una manzana y una coca-cola del dinero que me dieron mis padres esta mañana. Conforme camino por el comedor, mantengo la cabeza alta. Dejémosles hablar sobre el ex-convicto todo lo que quieran. Enfrentar estos niños no es nada comparado con los tíos del DOC.

Cuando giro la esquina, me topo con ashelly. Es la primera vez que hemos estado así de cerca desde mi arresto.

—Hola,joe — dice con un acento de burla en su voz—. Drew me contó que te vio en clase de inglés —asiento.

—¿Recuerdas cuando teníamos ingles juntos?

Amigo, lo hago. Solíamos tomar pausas para el baño al mismo tiempo y encontrarnos en algún pasillo desiertos para besarnos y sentirnos el uno al otro.

—Lo recuerdo.

Me sonríe con sus dientes brillantes y sus asesinos labios llenos. Podría haber besado esos labios para siempre. Todavía puedo.

—Bueno, supongo que te veré más tarde —dice.
—Más tarde —digo, viendo su trasero balanceándose mientras se aleja.
***

Después del colegio, por servicio comunitario, arreglé la verja de una señora mayor y colgué su lámpara.

Antes de que me arrestaran habría llegado a casa para encontrar al menos diez mensajes de ashelly, pidiéndome que la llamara. Pero esta vez llego a casa y el contestador solo tenía un mensaje… de Damon.

Le devolví la llamada. Nuestra conversación fue así.

—¿joe?
—¿Si?
—Buen trabajo hoy. A tiempo y todo.
—Gracias.
—Sigue así. Te llamaré en dos días.

¡Yuju! Me dejara solo por la friolera de dos días. Mi padre trabaja hasta tarde esta noche así que somos solo yo, mi madre, y selena. selena está removiendo su comida por su plato, sin comer en realidad. Mamá está tan ocupada cotorreando con sus amigas por teléfono. No creo que se dé cuenta de que selena y yo estamos sentados a la mesa con ella. Estoy agradecido cuando todos en mi casa están durmiendo. Es el único momento que se parece a los viejos tiempos.

Por la noche estoy tumbado en mi cama, mirando el reloj como he hecho durante las últimas dos horas. Tres en punto de la mañana. No puedo dormir. Demasiados pensamientos corriendo por mi inútil cabeza. Quizás necesito un inconfortable y demasiado utilizado colchón como tenía en el DOC con el propósito de conseguir una noche completa de sueño.

Echando hacia atrás el edredón, me levanto y voy y vengo por mi habitación. La imagen de ashelly en mi cabeza me devuelve la mirada, su sonrisa una promesa secreta entre nosotros dos. Quito el teléfono inalámbrico del salón y lo llevo de vuelta a mi habitación.

Marco el numero de ashelly, la línea privada que solo suena en su habitación, pero cuelgo antes de que suene. ¿Y si está saliendo con alguien más y no quiere hablar conmigo? Seguro como el infierno que no quiero correr tras ella si está colgada de otro tipo.

Miro por la ventana, midiendo cuanto tiempo será hasta que salga el sol. En el DOC, siempre había chicos que no podían dormir. Podías verlos enfrente sentados en sus literas, o podías oírlos dando vueltas. Los tipos nuevos y los
niños más jóvenes tenían el momento más difícil. Estarían llorando en silencio, la única indicación seria un sorbo por la nariz al azar u hombros caídos y agitándose. Incluso aunque algunos de ellos tenían solo doce o trece años, intentaban actuar como hombres.

Pero eran, al fin y al cabo, solo chicos.

Noto una luz encendida en la habitación de demi, el resplandor de las cortinas cubriendo su ventana. Tengo clase de informática con ella, pero normalmente me siento atrás mientras que ella toma asiento en primera fila. Mantengo mi cabeza baja porque los chicos en clase analizan cada movimiento mío. Cuando el timbre suena, demi es la primera en salir… a veces creo que sale de ahí antes de que el timbre incluso suene. ¿Cree que es la única afectada por el accidente?
-

Demi :


No puedo dormir después de mis pesadillas y tengo que tener la luz encendida para mantenerme despierta. Por lo menos esta vez no me desperté gritando Mamá.

Esta pesadilla era diferente. Era ashelly Greene quien conducía el coche, no Nicholas. En todas mis otras pesadillas, era joe quien estaba al volante del coche que me golpeó.

Supongo que es porque vi a ashelly hablando con joe ayer en la cafetería. Él no me vio porque me siento al lado de las puertas para que yo pueda salir tan pronto como haya terminado de comer.

La cafetería es un lugar extraño. Los Populares se pueden observar de inmediato. Son fuertes y se ríen mucho. La gente normal se sienta con sus propias pandillas, totalmente separados de las mesas del almuerzo de los populares.

Yo solía ser popular. La mayoría de los atletas en Paradise son populares. Pero ahora soy una persona solitaria que ni siquiera se mezcla con los regulares, ni siquiera los más bajos.

Los solitarios se sientan solos, dispersos por todo el comedor. Ellos comen solos, después hacen sus salidas precipitadas.
Nunca supe a donde iban los solitarios, ellos sólo desaparecían durante la hora del almuerzo. Pero ahora que soy un solitaria conozco ese secreto lugar.

La biblioteca de la escuela. Es un lugar misterioso al cual puedes ir y no ser visto.

joseph no tiene miedo a la atención. Él se dirigió directo a la cafetería ayer, con la cabeza en alto como si fuera el propio Sr. Meyer. Luego fue hasta ashelly Greene y le dijo algo para hacerla sonreír. Juro que todos en la sala
estaban en silencio, observándolos reunidos. ¿Sabe que Brian y ashellyson pareja? La forma en la que joe se quedó mirando su trasero cuando ella se alejó de él, me hace pensar que está ajeno a lo que ha estado pasado desde que estaba en la cárcel. Algunas cosas no han cambiado.

Yo tiré por las cortinas de mi ventana y miré a la ventana de joseph. Pasa un poco de las 3 a.m. Él está probablemente durmiendo como un bebé sin ningún problema en el mundo.

Pero no es así. Su luz está encendida y veo su silueta paseando por su habitación. Dejo caer las cortinas para cubrir la ventana, apagar la luz, y volver corriendo a la cama.

Yo no puedo caer en viejos hábitos, no ahora, después de todo lo que pasó.
La realidad es que yo estaba enamorada de joe desde primer grado.

Solía burlarse de selly y de mi cuando jugábamos con nuestras Barbie’s disfrazándolas. Pero cuando necesitábamos a un niño para hacer un papel en uno de nuestros espectáculos, siempre podíamos obligarle a hacerlo. Y si habíamos hecho un espectáculo de ballet, podíamos contar con él para ser un miembro de la audiencia mientras hacíamos unos jeté'd plié'd con sentimiento delante de él.

Pero cuando me enamoré perdidamente de Joseph jonas estaba en sexto grado, fue cuando asumió la culpa después de que yo rompiera la estatua de cerámica de su madre que le había dado a su tatara-tatara-abuela alguno de los ex-presidente de los EE.UU.
selena estaba arriba y yo estaba esperándola en la sala de estar ya preparada. Íbamos ir a jugar al tenis en el parque. joe me sorprendió volando por las escaleras con un sable láser de Star Wars en la mano, de manera desafiante. Me reí y puse mi raqueta hacia arriba como un arma, retándolo. Él vino a mí con el sable, y yo balanceé mi raqueta para protegerme de su ataque. Conté con golpear el sable, no el búho de cerámica que estaba en el aparador de su madre.

Su madre escuchó el choque y vino corriendo. joe dijo que fue culpa suya, que estaba jugando con el sable. Nunca me nombró como quien rompió la estatua, ni siquiera me nombró como su cómplice. Yo estaba muy asustada en ese momento para decir la verdad, incluso cuando yo sabía que estuvo castigado sin salir de casa durante un mes entero. Sin darse cuenta, se convirtió en mi héroe. Después de eso, yo solía ver a joe a través de mi ventana cuando jugaba a la pelota con sus amigos o hacían reuniones de Boy Scouts en su patio trasero. Cuando estábamos en séptimo grado empezó a cortar el césped mientras escuchaba música. No podía concentrarme en mi tarea, mientras lo observaba zigzagueando yendo y viniendo por el césped con la cortadora de césped, notando sus músculos a través de su camiseta mientras él juntaba la hierba cortada y la empujaba a las bolsas de basura.

A veces me cogía mirándolo y me saludaba. A veces intentaba saludarlo de vuelta, pero luego cerraba las cortinas y las mantenía cerradas durante una semana por lo que nunca supo lo que yo realmente sentía por él. Otras veces yo hacía como si no lo viera, aunque supongo que él sabía que yo lo había estado espiando.

joseph nunca me dejó ver que yo le gustara como más que un amiga. Eso estaba bien por mí. Yo guardaba la esperanza de que algún día me viera como una chica y no como la molesta amiga de su hermana gemela.

Él tuvo muchas novias durante años, pero nunca tomó en serio a ninguna de ellas.
Hasta ashelly.

Comenzaron a salir en el inicio de nuestro primer año. ashell estaba en su casa todos los días después de la escuela, eran inseparables desde el principio. Cada vez que yo echaba un vistazo por la ventana y los veía en un íntimo abrazo, mi corazón lleno de esperanza se derrumbaba poco a poco. Eso fue también cuando mi papá se fue. Así que ahí estaba yo, desesperada esperando que mi papá y joe me amaran tanto como los amaba yo.

¿Qué podía hacer yo para que alguno de los dos me amara de vuelta? Lo única cosa en la que era buena era en tenis. Así que practicaba, jugaba y me desafiaba a mi misma todos los días durante el verano entre nuestro primer y segundo año. Seguramente, una vez que Nicholas viera que yo era la única estudiante de segundo año en el equipo de las mejores jugadoras de la escuela, me notaría.

Y yo enviaba a mi padre los artículos del periódico local acerca de mi éxito, sin olvidar añadir la predicción del entrenador de tenis acerca de lo que yo haría en el campeonato del estado de Illinois en octubre.

Esa temporada mi padre nunca me vio jugar.
Esa temporada fue también cuando joe perdió su virginidad con ashell.

Una vez, sólo una vez, los vi teniendo sexo una noche bajo una manta en su patio trasero. Nunca se lo dije a nadie, aunque yo hubiera jurado que joe había mirado a mi ventana y me había visto observando.

Él nunca me dijo nada al respecto. Y yo nunca se lo dije a selena. Ella estaría asqueada de todos modos. De hecho, después de eso me sentía tan avergonzada que dejé de ver a joe.

Continúo con la noche del accidente en mi cabeza. La conversación que tuve con joe antes del accidente y las historias que escuché acerca de ello después. Era obvio que estaba borracho, los policías que lo arrestaron le hicieron una prueba de alcohol inmediatamente después de admitir que me golpeara con su coche. ¿Pero estaba tan borracho que no sabía lo que estaba haciendo?

¿Y qué si él odiaba lo que le dijera aquella noche? Era la verdad. Su novia lo engañaba.
—Estás mintiendo —había dicho aquella noche.

Estaba decidida a no dejar que se fuera antes de decirle.

—No es verdad, joseph. Juro que la vi con otro chico. —no añadí que el otro era su mejor amigo.

Me agarró de los hombros con tanta fuerza que hice una mueca. joseph no me había puesto la mano encima antes. Su rudo toque hizo que las lágrimas bajaran por mis mejillas.

—Te quiero —le dije—. Siempre te he querido. —dejé que mi miedo acerca de decirle la verdad de mi amor por joe saliera esa noche—. Abre los ojos, joseph. ashelly está jugando contigo como un tonto.

Sacó las manos de encima de mí como si estuviera en el fuego y se le quemaran. Luego dijo algo que nunca olvidaré.

—No lo entiendes, ¿verdad demi. Tú y yo nunca sucederá. Ahora deja de difundir mentiras sobre mi novia antes de salir lastimada.
Esta advertencia ha hecho eco de mi cabeza desde ese día hasta ahora. La
parte lógica de mi, sabe que fue un accidente. Por supuesto que no tenía intención de perder el control de su coche. Pero en los oscuros huecos de mi mente hay una pequeña duda que aparece de vez en cuando. Finalmente concilio el sueño, pero no un sueño reparador, porque mis sueños están obsesionados con el hecho de que no voy a ser capaz de escapar de Paradise e ir a algún lugar lejos—donde el pasado no me pueda atrapar.

Al día siguiente después de la escuela me bajo del autobús y regreso a casa para encontrar un mensaje en nuestro contestador automático de la Sra. Reynolds—la anciana que conocí ayer. Dejó su número y me dijo que la llamara tan pronto como llegara a casa. Cuándo la llamé de vuelta, dijo que me quería hacer una entrevista para un trabajo después de la escuela... como su compañera.

—¿Está segura? —le pregunto.
—Puedo llegar a un acuerdo contigo para que puedas ir a España —dice ella, totalmente tentándome—. ¿Puedes venir a mi casa en Hampton para que podamos hablar?

Tan rápido como mis lisiadas piernas me pueden llevar. Estoy en un autobús con destino a Hampton. No está lejos, sólo a unos quince minutos en autobús desde Paradise. Todo el tiempo estoy pensando en la oferta que la señora Reynolds me quiere ofrecer.

¿Qué hace un acompañante? ¿Juega a las damas y la escucha hablar de los viejos tiempos?
No puede ser tan difícil. Yo lo puedo hacer, incluso con una pierna mala. Flotan en mi cabeza visiones haciéndole sándwiches de té y limonada, mientras nos sentamos y hablamos.

selena y yo solíamos hablar durante horas y horas de nada y todo. Sé que hablar con una señora no será lo mismo que hablar con mi antigua mejor amiga, pero creo que podría estar bien.

Toco el timbre en la casa de la señora Reynolds y ella me saluda con una sonrisa. —Adelante, demi.
Me siento remilgadamente en el caro sofá, color crema, tratando de causar una buena impresión. demi, olvida el pasado y céntrate en el futuro, me digo.

La Sra. Reynolds tiene los ojos brillantes, alerta, verdes ojos que desafían su vejez, y la actitud que tienen las chicas superiores en el equipo de animadoras.

—¿Te importaría trabajar para una vieja mujer malhumorada como yo, demi, si al final eres capaz de hacer ese viaje a España?
—Además de necesitar el dinero para estudiar en el extranjero el próximo semestre —le digo, sosteniendo mis manos en mi regazo y tratando de no inquietarme—. Creo que uno puede aprender mucho de las personas con experiencia en la vida.

¿Acabo de oír un resoplido de la señora Reynolds?
—¿Te refieres a "gente vieja"? —ella replica.

Me muerdo el interior de mi boca.
—Ummm, lo que quise decir fue, eh...
—Tomarlo de alguien con experiencia en la vida. No des largas, es sólo una pérdida de tiempo. ¿Sabes cocinar?
—¿Cuentan los macarrones con queso como cocinar?
—Sí.
 —¿Juegas al solitario?
—Sí
—¿Hablas demasiado?

Su pregunta me toma con la guardia baja.

—¿Perdón? —Ya sabes, ¿hablas para oír tu voz, o te callas hasta que tengas algo interesante que decir?
—Lo último —le respondo.
—Bien. No me gustan las charlas sin sentido.
—Ni a mí tampoco.

Demasiado para no dar largas.
—Te esperaré aquí a partir de las tres treinta hasta las siete en punto de lunes a viernes, unas pocas horas los fines de semana. Te puedo dar una hora de descanso para que puedas hacer la tarea.

—¿Eso significa que estoy contratada? —le pregunto.
—Eso parece. Te daré mil quinientos dólares al mes, lo suficiente para pagar las clases que necesitas. Puedes comenzar después de la escuela el lunes.

Wow. Mucho más de lo que yo ganaría si trabajara en otro sitio.
—Es demasiado —admito—. Posiblemente pueda conseguir a alguien por mucho menos dinero.
—Probablemente. Pero tú quieres ir a España, ¿no?
—Por supuesto, pero...
—Nada de peros. Peros pueden clasificarse como charla sin sentido.

Quiero besar y abrazar a la mujer y darle las gracias cientos de veces. Pero no creo que ella sea del tipo de besos y abrazos. Y si le doy las gracias cientos de veces, creo que tendría un aneurisma por la gran cantidad de charlas sin sentido.

La Sra. Reynolds se encuentra, utilizando su bastón para no caer. Lo que me recuerda añadir. —Tengo una cojera.

En lugar de preguntar sobre eso, la mujer sólo dice. —Yo también. Lo mismo ocurre con la mayoría de mis amigos. Por lo menos los que no están muertos. Siempre y cuando no te quejes de la tuya, no me quejaré acerca de la mía. 

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